Archivio Giornaliero: 29 settembre 2009

Notti di terrore in Honduras. Una testimonianza diretta.

Noches de Terror en Honduras

NOTTI DI TERRORE IN HONDURAS. IL RACCONTO DI ANGEL PALACIO

En las noches de Honduras impera el terror. La dictadura ha convertido a Honduras en una inmensa cárcel donde las noches son aprovechadas por jaurías de policías y militares que allanan, torturan y saquean.

LA DITTATURA HA CONVERTITO L’HONDURAS IN UN CARCERE IMMENSO DOVE SQUADRE DI POLIZIOTTI E MILITARI APPROFITTANO DELLA NOTTE PER PERQUISIRE, TORTURARE E SACCHEGGIARE.
Relato de Angel Palacios
De noche en Honduras lo que recorre las calles es el terror con botas, cascos y uniformes. Vehículos con militares y policías encapuchados patrullan las calles en las noches disparando contra los barrios y casas.
Salen a toda velocidad de las comisarías para regresar al poco tiempo con las camionetas repletas de ciudadanos golpeados, humillados, sangrantes…
La noche con toque de queda es el escenario preferido por los sabuesos. El toque de queda, sin garantías constitucionales, sin cámaras de televisión, ni multitudes en las calles, es el momento que aprovechan los perros de la dictadura para sembrar el terror. Anoche pudimos recorrer varios barrios (colonias) y esto fué lo que vimos:
Nos avisan que en una de las escaleras de un barrio un comando policial llegó de forma intempestiva y van a allanar una vivienda. Se trata de la casa de una pintora muy conocida en el vecindario.
Al doblar de una escalera 8 policías como gatos en la oscuridad rodean la casa. La casa está pintada de rosado y tiene un grafitti contra el golpe en la fachada. Los policías golpeaban la puerta con palos. Rompen los vidrios de la ventana. Uno de los policías con una bomba lacrimógena en mano calcula el ángulo para lanzarla adentro de la casa. El vehículo identificado como Policía Nacional los espera en la parte de abajo de las escaleras. El policía que conduce, da la
voz de alerta de que un grupo de periodistas los estamos grabando.
El jefe de la operación (Sub-comisario García) nos tapa el lente de una de las cámaras. Otros se tapan el nombre cosido en su chaleco. Hay vecinos que abren sus puertas y ventanas confiados en la presencia de la prensa internacional y les gritan, los denuncian. Los policías tratan de replegarse. El policía identificado como García se justifica argumentando que él vive en ese vecindario y que no soportaba que su vecina hubiese pintado en la fachada: “GOLPISTAS: EL MUNDO LOS CONDENA”, “VIVA MEL”.
Ese fue el argumento del funcionario para desatar el terror contra una humilde mujer. Miembros de organizaciones de Derechos Humanos y del Frente de Abogados contra el Golpe se hacen presentes y los policías huyen acosados por la denuncia. La mujer, que temerosa al fin abrió la puerta, también salió del barrio. Fue a dormir a un lugar seguro, ante la amenaza de que volviesen a por ella más tarde.
Un joven como de 20 años camina por una calle oscura en plena noche. Tiene el rostro bañado en sangre y una herida en la frente de unos 5 centímetros. Va descalzo. Nos explica: estaba en la puerta de su casa cuando una camioneta de la policía apareció en su calle y sin mediar palabra se bajaron y le golpearon entre varios. Lo tiraron encima de la camioneta y arrancaron con él. Mientras daban vueltas y lo pateaban, le revisaron los bolsillos despojándolo de un celular y de su reloj. Seguía tirado en el piso de la camioneta mientras escuchaba a los policías discutiendo sobre quién se quedaba con el reloj y quién con el celular. Lo dejaron botado lejos de su casa. El joven no quiso hacer la denuncia. No quería más “clavo” con la policía, estaba aterrorizado. Sólo pedía que lo lleváramos a su casa.
Otro joven es detenido en la esquina de su barrio. Antes de montarlo en la camioneta, cuatro policías le dan una paliza. Luego le vacían un pote de pintura en spray en la cara. El joven respira con dificultad. Nos cuenta en el hospital mientras le limpian la pintura de los ojos inflamados por los golpes que uno de los policías le decía mientras lo golpeaba: “¿No sos de la resistencia? Pues resiste!”
En un puente hay una alcabala. Nos detienen y entablamos conversación con los policías sobre cualquier tema para poder seguir. Un vehículo que pasa por allí se da cuenta de la alcabala y retrocede lentamente. Uno de los policías que nos dió el alto, mira al carro retrocediendo y nos invita divertido a ver lo que va a pasar, pero obligándonos a tener las cámaras apagadas. Bajo el puente, por la calle que tomó el carro que trató de evitar la alcabala, hay un grupo de policias cazando a los que traten de evadirse.
Lo detienen. Desde arriba del puente no se ve bien pero se escucha… se escucha la puerta que se abre… se escucha la rabia y los insultos de los policías, los golpes contra el carro… se escuchan otros golpes y los gritos del conductor. No escuchamos más. El carro siguió al rato.
Se escuchan disparos en una avenida que va paralela a un barrio popular. Una camioneta llena de policías es la que dispara en la noche, a ciegas contra las casas del barrio. Van despacio. Nada los amenaza. Disparan una y otra vez. Ni siquiera apuntan. Sólo siembran el terror a su paso.
En una comisaría a medianoche, los miembros de organizaciones de derechos humanos, abogados y prensa internacional preguntan por los detenidos, que acabamos de ver que bajaron de una patrulla pick-up (eran como 10).
Sarcásticamente, el oficial nos dice que allí no tienen a nadie preso. Pero los presos gritan que son de la resistencia. Gritan sus nombres. El oficial sigue negando lo que es evidente. La insistencia de los abogados y de los defensores de los derechos humanos logra que suelten a la mitad de los detenidos y que un médico venga a esa hora a constatar el estado físico del resto. Todos golpeados, sangrando. En la mañana los abogados de la resistencia lograron que los soltaran.
En otra comisaría, tras un portón negro, se escuchan las voces de al menos una veintena de personas recitando sus nombres. Afuera unas cuantas madres y esposas tratan de establecer contacto con su familiar, tratan de reconocerles la voz. Los uniformados ríen ante la escena. Se acercan y golpean contra el portón… …y contra los familiares.
En otro barrio, en las alturas de Tegucigalpa, alrededor de 40 uniformados, entre policías y militares, avanzan apuntando fusiles de guerra hacia las casas. Cuando se pregunta quien es el comandante de esa operación todos los uniformados nos señalan a un militar. Este dice que es una operación de rutina, porque el “gobierno no va a seguir permitiendo desordenes” y que “lo que pase a esa hora no es su responsabilidad porque hay toque de queda”. Las credenciales de prensa internacional y de organizaciones humanitarias logran difícilmente abrirnos paso y continuar. Los uniformados se alejan. Las luces
de las casas en el barrio se van encendiendo a medida que el escuadrón del terror se aleja. Nadie sale, pero se escuchan gritos: “Asesinos”, “Urge Mel”, “Viva la Resistencia “.
Estos son apenas algunos casos de los que pudimos ver en una noche. Todos los días ocurre lo mismo. No se sabe cuantos detenidos hay cada noche. No se sabe cuantos cuerpos son rotos, maltratados, humillados en las noches de Honduras. No se sabe cuantas mujeres son violadas. No se sabe los nombres, las edades, no se conocen los testimonios. .. porque para eso son los toques de queda. Para que la jauría de asesinos que sostienen esta dictadura siembren el terror sin que trascienda a los medios y para que las víctimas se inmovilicen y no hagan la denuncia.
En las noches de Honduras, no brillan las estrellas. Sólo las luces de las patrullas y la sangre de los que caen en manos de la jauría uniformada.
Botas y más botas en las calles, en las espaldas, en los rostros de los hondureños. Y a pesar del terror que siembra cada noche la dictadura, no hay miedo. La resistencia continúa.
Cuando sale el sol, hay marchas, tomas de calles, movilizaciones pacíficas pero desafiantes y contundentes. Los que se curan de las heridas quizás no los veamos durante algunos días en las protestas, pero la voz se corre y la indignación por lo que está pasando hoy en Honduras hace que muchos más se incorporen. 90 días de resistencia. Cuerpos contra balas. Los organismos de derechos humanos dan cuenta de más de 600 detenidos de los que se tiene conocimiento. Pero muchos son detenidos y torturados en la noche y no denuncian por miedo. Honduras necesita que el mundo reaccione más rápidamente ante la terrible violación a los derechos humanos que está ocurriendo. La diplomacia no basta. Es urgente que el mundo actúe, aquí en Honduras y ahora.
PD: Las organizaciones de derechos humanos y abogados solidarios hacen una labor incansable por atender a las victimas, por acompañar las denuncias, por llevar registros. Pero no tienen recursos. No cuentan con lo mínimo. No tienen como llenar el tanque de gasolina para trasladarse a los lugares, no tienen saldo en los teléfonos para hacer las llamadas necesarias. Y aun así hacen magia para defender los derechos de sus compatriotas. Llevan 90 días haciendo magia y es mucho lo que logran. La sede de Cofadeh está llena a toda hora de gente que va a denunciar los atropellos vividos, y llena también de gente que va a apoyar su labor. Muchos y muchas dirigentes de estas organizaciones de derechos humanos han sido perseguidos, encarcelados para tratar de acallarlos. A pesar de las dificultades siguen siendo el único lugar a donde acudir para buscar refugio ante la represión. Es Urgente la solidaridad pueblo a pueblo, que los organismos de derechos humanos de otros países, los comités de solidaridad se pongan en contacto con ellos y los apoyen, divulgen sus denuncias, envíen apoyo a esas organizaciones que en Honduras luchan contra el Terror de la Dictadura.

Lettera shock sulla repressione in Honduras dopo il ritorno di Zelaya

Both military and police forces, have repressed the pacific protesters in favor of the return of constitutional thread in Honduras. por Embassy of Honduras.

Foto: http://www.flickr.com/photos/hondurasemb/

URGENTE. L’HONDURAS HA BISOGNO DI OSSERVATORI INTERNAZIONALI

Urgente Honduras necesita observadores internacionales

Querida Ana y compañeras, la represion aqui es brutal. No tenemos forma de saber cuantos son los muertos, ayer se hablaba de 16, sin confirmar. pero no me extrañaria que fueran mas. Desde el martes en la madrugada esta ciudad se ha convertido en un escenario de guerra. Luego de la brutal represion a la manifestacion pacifica frente a la Embajada de Brasil, elrededor de las 5 de la mañana del martes, la gente se replego a sus barrios, a manifestar su repudio a la dictadura, donde las fuerzas represivas llegaron a allanar viviendas, balear a mansalva a la gente, tirar bombas de gas picante y lactrimogenas, y pensamos que tambien bombras de estruendo, porque sabemos de personas heridas de objetos cortantes que por lo general estan en el suelo, como vidrios, latas, etc, cosas que son suspendidas por la expansion del ruido. Asi fue herido el hermano de Daysi ayer a la medianoche en su barrio, el Pedregal, y hoy un chico de 15 años al finalizar la marcha en el centro, del cual tuvimos conocimiento directo.

Durante toda la noche de ayer la resistencia fue enorme en muchisimos barrios de la ciudad, como les escribi. Pero la represion tambien fue salvaje, con balas, bombas, gases. Mucha gente herida y muertos sin confirmar. Anoche Maria Amalia, nos decia que pensaban que en la Ramon Amaya y colonias aledañas, podrian haber al menos 6 personas muertas. Se dice que alli los mareros se sumaron a la resistencia y se tomaron el anillo periferico, sosteniendo escaramuzas con la politica. No hemos podido confirmar. No hemos tenido la capacidad de organizarnos la coordinacion de las instancias de DDHH. A nuestra oficina casi no hemos podido  llegar, esta en el area de la Embajada de Brasil, y el CEM-H ha estado sitiado. Habia casi 70 personas refugiadas que de a poco han ido saliendo, y hoy durante el dia, cuando se levanto el toque de queda, se fueron a sus comunidades. Ademas el toque de queda de ayer nos desarticulo, porque han estado deteniendo a la gente que transita en carros y a pie.

De ayer quedaron las evidencias de las batallas campales nocturnas en los barrios, que se extendieron por toda la ciudad, revelando hoy una Tegucigalpa en guerra, militarizada, con retenes por todos lados, vehiculos militares circulando o estacionados en los edificios publicos, restos de las barricadas por todos lados, piedras, adoquines, llantas quemadas, contenedores de basura, vehiculos dados vuelta, maderas, cualquier resto de material que pudiera servir para hacer fuego y barricadas, y proteger los barrios de la entrada de las fuerzas represivas;  regadas en el suelo, facilmente se veian casquillos de balas, carcazas de bombas lacrimogenas fabricadas en EEUU y llegadas a manos del ejercito de Honduras a traves de Peru (como lo muestra un video realizado en un barrio).
Hoy el regimen golpista levanto el toque de queda a las 10 de la mañana para ponerlo otra vez a las 5 de la tarde. Sin embargo, desde muy temprano la gente de la resistencia se junto para ir a la marcha. Fue masiva, minimo unas 15 cuadras llenas de gente. Como siempre, mucha energia y alegria, mucho valor para salir y enfrentar la represion pacificamente, sin armas, con voces de denuncias, cantos de esperanza, y decision a no vivir en dictadura.
Me fui antes de que empezara la represion. Se desato cuando ya estaba finalizando la marcha, en el centro de la ciudad. Primero fueron las bombas y las balas para disolverla, y luego, una persecusion salvaje contra la gente que intentaba irse calmadamenta a sus casas. Se ensañaron con los jovenes y  los persiguieron como a alimañas. Muy lejos del centro de la marcha, diseminaron patrullas para identificar a la gente y caputarla, luego de golpearles como para matarlos. Asi les paso a los dos hermanos menores de Jessica Sanchez, a Aldo y Leonel Sanchez, ambos estudiantes de medicina. Ya habia terminado la marcha en el centro, y ellos bajaban por la Leona (al menos a 5 cuadras del centro de la ciudad), cuando de improviso aparecio una patrulla como de 15 efectivos policiales, y la emprendieron contra estos dos jovenes y un señor de unos 60 años que iba al mercado. A Aldo lo golperon tanto en la espalda que tienen los pulmones inflamados, le quebraron el tolete de metal en su espalda. A Leonel le quebraron las dos manos; en la izquierda 3 quebraduras, en la derecha, uno de sus dedos. Al señor mayor, una golpiza tan grande que la propia patrulla se vio obligada a llevarlos a los tres al hospital Escuela. Alli llego Jessica, y se encontro con la sorpresa que los efectivos policiales andaban por todo el hospital sacando a los heridos para llevarlos detenidos, amenazando con desaparecerlos. Ella se entreto con los militares y no permitio que se llevaran sus hermanos, ni al señor mayor. No hay suficientes defensores de DDHH, no alcanzan para proteger a los detenidos. Las patrullas policiales entran al hospital y se los llevan. Dicen que el director tiene un vinculo con el ejercito, hay que confirmarlo, no lo puedo asegurar. Urge contar con observadores internacionales aqui. Hay demasiada gente herida y desaparecida tambien, muchos centros  detencion ilegal, como ya lo hicieron semanas antes; las postas, el estadio Chochi Sosa, y a saber cuales mas, e insuficientes defensores de DDHH, (que tambien estamos sujetos de persecusion) .
A Cris, nuestra compañera del CEM-H, que busco ayuda en el Hospital del Seguro Social porque los gases le estaban provocando ahogo, no le abrieron la puerta. En la misma puerta cerrada encontro un chico de 15 años con la pierna abierta por una enorme herida. El chico estaba en la marcha. Gracias a la ayuda de otras personas de la marcha, lograron avisar a una ambulancia de la Cruz Roja que estaba cerca. Luego de un torniquete improvisado por Cris que es enfermera, ambos subieron a la ambulancia para ser trasladados al hospitar Escuela. El chofer y ayudante de la ambulancia les pidieron que se tiraran al piso de la ambulancia porque los retenes militares estaban bajando a la gente de las ambulancias. El chofer solo decia que llevaba una persona inconciente para poder pasar los retenes , y asi llegaron al hospital, donde presento el caso como un herido por accidente acompañado de su prima. No sabemos si mas tarde la policia llego a llevarse el chico. No hay ninguna proteccion a los  DDHH de las personas en los hospitales. El mismo personal de salud no logra detener a los militares, ellos actuan con total impunidad, el director del hospital Escuela tampoco parece poder intervenir.

En la noche nos llegan nuevos reportes de represion; en la aldea Suyapa, un grupo de vecinos manifestaron su repudio a la dictadura en la plaza frente a la iglesia, y la respuesta del cura fue llamar a las patrullas. Llegaron muchos efectivos policiales fuertemente armados que empezaron a tirar bombas lacrimogenas hacia las casas, allanar las viviendas, aterrorizar a la poblacion, deteniendo personas; las niñas y niños estan en grave riesgo,  los gases penetran por debajo de las puertas, la gente mayor se ahoga y los niños y niñas. Las patrullas siguen pasando por las calles intimidando a la poblacion. Nuestra compañera Miriam nos informa que una patrulla se ha apostado frente a su casa desde hace 10 minutos, esta sola con su hijo de 10 años.
En el barrio El Reparto nos llama Dilcia, otra compañera de Feministas en Resistencia, en su barrio tambien esta la policia, buscan a jovenes y personas de la resistencia; gasean las casas. Ella tiene dos pequeños hijos, no sabe que hacer para protegerlos de los gases nocivos, pone trapos mojados bajo sus puertas, vinagre en los pañuelos.
Nos llegan nuevos reportes de heridos y quebrados por los golpes.
Y todo esto no es mas que informacion fragmentada que recibimos de las compañeras. La realidad es mucho mas terrible, solo estamos contando una pequeña parte de la situacion que vivimos aqui en Tegucigalpa.
Que podemos hacer?

Mas denuncia nacional e internacional, mas presencia de defensores/as de derechos humanos, mas presion internacional a los golpistas y al regimen fascista para parar la represion.
Me entero por internet que el Secretario General de la ONU retira la ayuda para los comicios en Honduras, suspende la asistencia tecnica al Tribunal Supremo Electoral; considera inviable las condiciones para las elecciones. La ONU esta preocupada por las acusaciones de violacion de DDHH, y por la amenaza contra la Embajada de Brasil. Necesitamos mas que declaraciones por aca, aunque reconocemos su importancia.
Un abrazo

Tegucigalpa, 23 de septiembre 2009