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Los Invisibles – Gli Invisibili (documentario)

Sopra: Documentario completo in spagnolo composto da 4 cortometraggi del 2010-2011 sulla migrazione CantroAmerica-Messico-Stati Uniti e i suoi milioni di protagonisti “invisibili”. Per chi volesse vederlo coi sottotitoli in inglese riporto sotto le 4 parti sottotitolate. Segnalo bel reportage in spagnolo: La migración en la Ruta del Sur LINK 

Cada año, decenas de miles de personas dejan atrás sus hogares en Centroamérica y atraviesan México como migrantes irregulares. Viajan con la esperanza de llegar a Estados Unidos y de ver cumplida allí la promesa de trabajo y de una nueva vida. Pero con demasiada frecuencia sus sueños se convierten en pesadillas al afrontar uno de los viajes más peligrosos del mundo. El actor y productor mexicano, Gael García Bernal en colaboración con Amnistía Internacional, ha grabado un viaje lleno de abusos, secuestros, violaciones e incluso asesinatos a través de cuatro cortos, llamados Los Invisibles.

Parte I – Sottotitoli in inglese

At the start of their journey people are filled with hope of reaching the USA such as the young girl travelling with her family who dreams of visiting Seaworld. Filmed at a migrant shelter in southern Mexico, this film reveals the dangers that await them.

Parte II – Sottotitoli in inglese

Gael García Bernal talks to three women from Honduras who are travelling in search of a better life for their families. They are taking a huge risk. Six out of ten women who attempt the journey are sexually abused.

Parte III – Sottotitoli in inglese

Relatives in Central America may never know what happened to their loved ones. In El Salvador a mother tells us of her desperation at not knowing where her son is ten years after he left for the USA saying he’d call home in 12 days.

Parte IV – Sottotitoli in inglese

Despite the danger and the risks, the migrants will keep coming. They sleep rough, beg for food and grab lifts by clinging to the outsides of moving freight trains. Many are seriously injured, but there will always be those prepared to brave the journey.

Presentación del libro “Ser migrante” de Matteo Dean


Presentación del libro “Ser Migrante” de Matteo Dean, Viernes 17, 19 hrs, Rincón Zapatista DF.

 Compañeras y compañeros

El Rincón Zapatista y la Cafetería Comandanta Ramona
Invitan

A las actividades político culturales de
Febrero
Para todos, todo
Ciclo de cine: Capitalismo y otros cinismosEste Viernes 17 a las 19 hrs a la presentación del libro
Ser Migrante
de Matteo Dean,

Presentan Pablo Rojas de Editorial Sur + y John Washington

El Rincon Zapatista, Zapotecos 7 , Cuauhtemoc, Distrito Federal, México (entre Lucas Alaman y Chimalpopoca – Metros Pino Suárez, Doctores o S. Antonio Abad)

Original post: LINK

Luciano Valentinotti, un partisano en México

(Reproduzco aquí un muy buen artículo de Matteo Dean del 2009 en que se relata la vida y la obra de un artista italiano en México, Luciano Valentinotti) Su rostro está marcado por el tiempo. Lo atraviesan surcos en la frente. Son las huellas del tiempo pasado, a sus ochenta años, entre la vida que le tocó y la felicidad de haberla vivida con intensidad. Así es, y sus ojos pintados de azul intenso, como el cielo del verano en el que nació, por abajo de sus espesas cejas, clavan la mirada en el interlocutor con singular y penetrante intensidad. “Miro a los demás y trato de revelar la sinceridad del otro”, afirma. Él es Luciano Valentinotti.

Bromea y juega mientras platicamos de su vida. No tiene otra forma de estar en medio de la gente, no puede mostrar tristeza, cansancio o desencanto. Aunque las razones para ello sobrarían. Nacido en la ciudad de Fiume el 9 de julio de 1929, Valentinotti acaba de cumplir, el 6 de enero pasado, cuarenta y tres años de haber llegado a tierra mexicana. “Llegué por un amigo mexicano que conocí en la carrera de escenografía en la Academia de Brera”, explica. Al concluir la carrera en la prestigiada Academia de las Bellas Artes en Milán en 1952, en la que tuvo como maestros a Marino Marini, Aldo Carpi y otros importantes “maestros de arte mas también de vida”, Luciano se encuentra trabajando como maestro de Historia del arte en algunas escuelas preparatorias hasta el día en el que el gobierno, en el contexto de una “depuración política”, le quita el puesto. Terminará trabajando en una agencia de publicidad. Sin esconder cierto orgullo, explica que en una ocasión tuvo una plática con el dueño de la agencia acerca de política. Al declarar su filiación, “al dueño se le cayó la pluma y yo, al día siguiente, ya estaba buscando otro trabajo”. Y así los años siguieron hasta 1960, año en el cual contrae matrimonio con su actual compañera, Mara. Son años difíciles aquellos. La situación política en Italia no permite ser lo que uno quiere ser. A pesar de conseguir trabajo como publicitario para la prestigiada marca automovilística Alfa Romeo, la situación se viene abajo cuando Valentinotti descubre que su pasado y sus creencias siguen teniendo un peso ineludible en la búsqueda de la tranquilidad económica. Y así, el 6 de enero de 1966 decide subirse a un avión dirigido a México. “Vente, Luciano”, le decía su amigo mexicano conocido durante los estudios. “Me recibió al aeropuerto de Ciudad de México con todo y mariachi”, cuenta no sin nostalgia. Poco menos de un año después lo alcanzaba Mara, su esposa, desde aquel entonces su colega, su administradora, su amiga, su compañera, su más firme aficionada.


Obras de la exposición Adentro de la vida de Luciano Valentinotti

“Soy de izquierda, le dije al dueño de la agencia publicitaria, y me despidieron”, cuenta Luciano. Una filiación política delicada, por no decir difícil, en esos años en los que el país, Italia, trataba de reponerse de la guerra a la cual los había llevado el régimen fascista. Una guerra que había acabado como tenía que acabar, es decir, con la derrota del régimen de Mussolini y con el establecimiento de la República el 2 de junio de 1946, preferida en un referéndum popular a la monarquía, culpable de haber permitido la dictadura fascista. Es importante subrayar que la conquista del régimen republicano y, por ende, de la Constitución democrática de 1948, no se dio por el repentino despertar de la sociedad italiana, sino por el esfuerzo y el sacrificio de miles que se empeñaron en liberar al país del régimen fascista y de la ocupación nazi de los últimos años de guerra. Una historia que marca un punto de partida nuevo en la historia italiana. También en la de Luciano Valentinotti.

“Soy italiano, aunque me sienta más de Fiume”, reivindica el hoy miembro activo de la comunidad italiana en México. En su pasaporte aparece la ciudad de nacimiento pero no la nacionalidad. La ausencia del país de pertenencia se explica a la luz de los eventos que involucraron a la hoy ciudad croata y a sus habitantes. Situada en una región, la Istria , históricamente bajo la influencia eslava pero con una fuerte presencia italiana, la ciudad de Rijeka (el nombre croata de Fiume) pasó de ser un puerto cualquiera de la costa de la Dalmacia a ser un importante centro cultural, político y productivo italiano cuando el gobierno de Roma, gracias también a la “conquista” realizada por el excéntrico poeta Gabriele D’Annunzio, la obtuvo como resultado de los tratados de paz de París a finales de la primera guerra mundial. Al llegar el régimen de Mussolini a la italianizada Fiume, la ciudad sufre importantes transformaciones en lo económico y cultural: no sólo se construyen los astilleros más importantes de la región, sino que la policía del régimen reprime cualquier expresión política y cultural no italiana. Un ejemplo destaca: la “italianización” de los apellidos de origen eslavo y la prohibición de hablar otro idioma que no fuera el italiano, inclusive en los domicilios particulares. Es en este contexto que la familia Valentinotti, que originalmente vivía en Levico, en el norte de Italia, llega en 1922 a Fiume. La mudanza no fue casual. El padre de Luciano, Giuseppe, era militante del partido prohibido por el fascismo y tuvo que escapar del régimen. Hasta 1943, Luciano vive con sus hermanas en la casa en Fiume y se desarrolla gracias a los esfuerzos de la madre, Elena, que se dedica a toda actividad posible: lava, plancha, limpia pisos. La vida bajo la dictadura no era fácil, menos para los parientes de los militantes políticos comunistas. El maltrato, la discriminación, la exclusión, fueron la cotidianidad de su infancia. Durante la guerra, la familia de Luciano debe además sufrir el trato diferenciado en la repartición de la comida y de los bienes de primera necesidad, ya limitados para toda la población.

Finalmente llega el 8 de septiembre de 1943, fecha fundamental en la historia italiana por el cambio de rumbo que tuvo la guerra. Fundamental también para Luciano. Ese día, cuando la derrota militar estaba ya anunciada, sin más aclaraciones ni indicaciones ni órdenes para las tropas que aún peleaban al lado de los alemanes, el gobierno italiano anuncia por radio la firma del armisticio con los aliados: quien era enemigo ahora es aliado, y quien era aliado se vuelve enemigo. El júbilo que se apoderó de la población por lo que se percibía como el fin de la guerra que tantas privaciones había impuesto, sobre todo a los civiles, fue rápidamente sustituido por el miedo: la guerra no había acabado y los alemanes habrían tomado venganza. Sin órdenes precisas, las tropas italianas tuvieron que tomar decisiones de manera autónoma: quienes decidieron seguir peleando junto a los nazis; quienes decidieron escaparse y regresar a Italia, con sus familias; quienes no decidieron a tiempo y fueron sacrificados por los nazis o deportados a los campos de concentración; quienes, finalmente, optaron por unirse a las fuerzas de liberación.

La ciudad de Fiume y toda la región tuvo una historia particular en esos meses de 1943. En un clima de expectación enorme, los miembros de la resistencia yugoslava e italiana (los llamados partisanos), igualmente presentes en el territorio, trataron de gobernar la situación instaurando gobiernos democráticos provisionales. El siguiente régimen de ocupación que aplicó el ejército nazi en la región tuvo las obvias consecuencias en término de vidas humanas sacrificadas al odio generado no sólo en contra de los eslavos presentes, sino también de los italianos ahora considerados como traidores. La historia es conocida y habla de una “armada roja” encabezada por el yugoslavo Josip Broz Tito, que liberará a todo el territorio yugoslavo hasta llegar a Trieste, ciudad en la frontera del hoy territorio italiano. Una conquista que la mayoría pinta con rasgos heroicos, pero que causó el éxodo de cientos de miles de ciudadanos italianos que al régimen comunista de Tito prefirieron las facilidades que los gobiernos aliados otorgaron a los prófugos.


Foto: Marco Peláez/ archivo La Jornada

Luciano Valentinotti, en ese entonces un muchacho de apenas catorce años de edad, tuvo que decidir. Y mientras Elena, su madre, “ayudaba a los soldados italianos a escaparse, proporcionando ropa de civiles, salvando a muchos” y pagando las consecuencias represivas de los nazis, él fue llevado, junto a sus contemporáneos, a los campos de trabajo. “Nos hacían cavar trincheras”, cuenta. Un día de diciembre de ese año, “enterado de que muchos de mis compañeros desaparecían”, Luciano toma su decisión: escapar del cautiverio al que lo obligaban los nazis e irse a buscar a los partisanos. “No sabía exactamente a dónde ir, pero había rumores –cuenta– y me fui caminando, hacia la montaña.” Al cabo de pocos días se une a los partisanos yugoslavos: “Éramos alrededor de quince personas –y cuenta–. Caminamos miles de kilómetros, hicimos sabotajes a las tropas nazis, escapamos y perseguíamos. Me llamaban el ‘pequeño compañero’, más que todo por la escasa estatura –un metro con 45 centímetros– que había hecho llorar a mi mamá en distintas ocasiones.” Se le obscurece la mirada cuando cuenta de su primer disparo; sin embargo, se le ilumina el rostro al describir la gran solidaridad con la que vivió durante el año y medio que estuvo peleando en la montaña. Y la emoción lo conquista al recordar ese mes de mayo de 1945, cuando los partisanos, incluyendo a su grupo, entraron como liberadores en su ciudad, en esa Fiume que los acogió como héroes.

Terminada la guerra, Luciano tiene que tomar otra decisión importante que marcará, una vez más, su futuro: quedarse en territorio yugoslavo o irse a Italia. Muchos de los que decidieron quedarse sufrieron las consecuencias de una decisión fiel a los principios de la ideología, pero equivocada frente a una realidad y un contexto que no lograba olvidar veinte años de régimen racista italiano en la región. Esa misma realidad que hizo que Tito decidiera expulsar a la mayoría de los italianos presentes, castigar a otros y determinar que Fiume volvía a ser Rijeka, una vez más. Los padres de Luciano decidieron regresar a su tierra natal, Levico, en el norte italiano, perdiendo todas sus pertenencias en Fiume. Luciano, en cambio, decide irse a Milán y enfrentar, aún sin saberlo, las consecuencias de su destierro. En Italia, Luciano busca sobrevivir realizando decenas de trabajos distintos; sin embargo, eso no le impide realizar ciertas actividades políticas. Se involucra en la campaña en favor de la República , no sin fugarse de los enfrentamientos, cruentos en ocasiones, que la disputa electoral fue creando.

Como otros comunistas procedentes de Yugoslavia, Luciano es discriminado, y no solamente por una sociedad italiana partida en dos, entre el fuerte componente católico y republicano, y el componente más revolucionario afiliado al poderoso Partido Comunista, sino también por los mismos comunistas italianos, prontamente afiliados a la corriente estalinista del comunismo internacional, que justamente en la disputa con Tito había encontrado su primera, importante división. Así las cosas, Luciano es discriminado en Italia por ser comunista, y es visto con sospecha por los comunistas italianos por proceder de tierra yugoslava. Una dialéctica interior que Luciano trata de resolver gracias a la ayuda que los gobiernos aliados otorgaban a los prófugos de Istria. “A principio de 1948 llegué a un campo de refugiados cerca de Nápoles”, cuenta. Ahí fue donde los inspectores de los países dispuestos a hospedar prófugos (Estados Unidos, Australia, Canadá, Nueva Zelanda) evaluaban a los candidatos “para trabajos de leñadores o mineros”. “Me dijeron que no era apto, pues no tenía callos en las manos”, dice. Regresa, entonces a Milán, en donde decide concluir los estudios interrumpidos por la guerra. Sin embargo, Italia no resultó ser el país para que Luciano se desarrollara plenamente. Fue así que llegó a México, cargado de esperanzas e ilusiones. Dos destierros y un solo destino: nunca dejar de ser lo que es. La fotografía, dos hijos, una mujer abnegada y, desde hace diez años, la pintura, se revelaron como los canales de deshago de esa personalidad viva, solidaria, alegre, esperanzada y esperanzadora, y al mismo tiempo tan sensible al sufrimiento ajeno, que caracteriza a Luciano, ese mismo hombre que, a pesar de admitir que “mi sufrimiento reside en el hecho de haber perdido a casi todos mis amigos”, aún es capaz de decir: “No tengo miedo de morir, he sido afortunado, la vida me ha tratado bien.”

Italia y la caída de Berlusconi – Jornada Semanal

Fabrizio Lorusso - http://www.jornada.unam.mx/2012/02/05/sem-fabrizio.html 

Roma, otoño de 2011, frío en el palacio, calor en las plazas. El Caimán, un apodo del ex Jefe de Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, acuñado por el cineasta Nanni Moretti, se ahogó en un charco de escándalos y desmanes, tras casi veinte años en la escena. Hace falta citar las palabras del que muchos definieron como el “dueño de Italia”, patriarca de la economía y de la política. El Cavaliere, hoy sin más corceles y con su séquito diezmado, pareció elegir, por ahora, una salida del poder, tras caer de su silla dorada.

“Ya presenté mi renuncia al cargo de primer ministro. Lo hice por mi sentido de responsabilidad y del Estado, para evitarle a Italia otro ataque de la especulación financiera, lo hice sin haber perdido jamás el voto de confianza del Parlamento. Es más, hemos tenido muchas veces un voto favorable y mayoritario de las dos Cámaras y todavía contamos con esa mayoría. Permítanme decirlo, fue triste ver que un gesto responsable y, permítanme, generoso, como es la renuncia, haya sido recibido con chiflidos e insultos. Sin embargo, como contrapartida de los centenares de manifestantes que ayer estaban en las plazas, hay millones de italianos quienes saben que hicimos con conciencia todo lo posible para defender a nuestras familias y empresas de la crisis global que afectó a todos los países avanzados, no sólo al nuestro. De todos modos, agradezco a los italianos por su cariño y fuerza que nos dieron para lograr muchos de los objetivos que nos habíamos planteado, ya desde 1994, cuando anuncié mi entrada en escena. Ese día cambió la historia de Italia. Nunca he faltado a ese credo político que pronuncié. Fue y es una declaración de amor para Italia. Dije ‘Italia es el país que amo, aquí tengo mis raíces, esperanzas y horizontes, aquí aprendí de mi padre y de la vida el oficio del empresario, aquí aprendí la pasión por la libertad’, no cambiaría ni una coma de esas palabras.”

Así habló Berlusconi, tras dimitir de primer ministro, el pasado 12 de noviembre. En realidad, sí cambió una que otra coma de esas palabras: Italia ya se ha vuelto “un país de mierda” del que se irá pronto, según sus conversaciones telefónicas del julio de 2011, intervenidas por los jueces y, luego, publicadas. Tanto sus seguidores como los opositores vislumbraron ya el cierre de un ciclo de diecisiete años: una época larga, en el centro de la vida política, social, económica e, inclusive, mundana y oscura de Italia. En el palacio del Quirinale, sede de la Presidencia, el Premier –un cargo de primus inter pares según la Constitución, pero de primus super pares, superior a la ley, según la interpretación berlusconiana de la misma Carta– entregó oficialmente su renuncia al presidente de la República, Giorgio Napolitano. Mientras tanto, la plaza se llenaba de ciudadanos, al grito de “payaso”, “a la cárcel”, y aplaudiendo por la quizás definitiva liberación de una pesadilla mediático-política que, en los ochenta, fue un sueño de éxito, aunque marcado por claroscuros sobre los orígenes de su “fortuna”; en los noventa, un experimento político populista y, finalmente, una comedia ridícula y dañina en la última década.

“A los que festejaron por mi supuesta salida de la escena, quiero decir con claridad que a partir de mañana redoblaré mi compromiso en el Parlamento y en todas las instituciones para renovar a Italia. Viva Italia, viva la libertad.” Pese a esta amenaza final, durante horas en las calles ondearon las banderas tricolores y se destaparon botellas de spumante para festejar la retirada de el Caimán. Sin embargo, la efervescencia del momento dejaría pronto espacio a la angustia. En 2011, la tasa de desempleo juvenil fue del treinta por ciento y, aunque la tasa general fue del 8.4 por ciento, siguen las inequidades: el diez por ciento de la población detenta casi el cincuenta por ciento de la riqueza. El gasto público italiano es casi igual al de los otros países de la Unión (50.5 por ciento del PIB) y su recaudación fiscal algo superior (46 por ciento frente al 44 por ciento), pero Italia derrocha más dinero, hay graves problemas éticos y financieros ligados a la evasión fiscal, a la corrupción, a las mafias y a los delitos de cuello blanco. Además, la economía no ha crecido. ElPIB subió un 0.87 por ciento promedio en los últimos quince años y sólo el 0.2 por ciento en 2001-2010. Esta década perdida dejó una deuda excepcional, equivalente a 120 por ciento del PIB italiano, la octava del mundo y segunda de la zona euro después de Grecia, que registró un 144 por ciento. Sin embargo, la gran diferencia es que Italia representa la tercera economía europea, con un tamaño poblacional como el de Francia y el Reino Unido, por lo que no podría quebrar o dejar de pagar deudas sin arrastrar al abismo a toda la UE, a la mayoría de sus socios en el mundo y al Euro.


Cartel de periferiadesign

La recesión de 2009 y 2010 –que Berlusconi negó rotundamente durante meses, pero que hasta hoy sigue surtiendo sus efectos nefastos– terminó de matar al liderazgo de el Caimán, ya golpeado por escándalos judiciales (juicios por corrupción, fraude fiscal, abuso de autoridad y explotación de la prostitución de menores), políticos (compraventa de votos en el Congreso, cooptación de diputados, aprobación de leyes ajustadas para él mismo llamadas ad personam, conflicto de sus intereses particulares con cargos públicos) y morales (no relevantes penalmente, pero sí para la ética pública del “buen gobernante”). Me refiero a frases pronunciadas públicamente, de mal gusto, misóginas y mesiánicas. “Yo soy el Señor, hay algo divino en ser elegido por la gente” y “Ustedes tienen que volverse misioneros, apóstoles, les explicaré el Evangelio según Forza Italia y según Silvio”, en 1994 y 1995 respectivamente. Hay otras recientes, de 2010: “A las mujeres desempleadas: búsquense a un chico adinerado” y “más vale ser apasionados por las chicas hermosas que gay”, y una de 2006: “Tengo demasiado aprecio hacia la inteligencia de los italianos para creer que hay tantos pendejos que voten contra su propio interés.” Es sólo una escueta selección.

Hoy, la erosión de la credibilidad internacional del sistema-país es evidente. Las leyes pro Berlusconi son incontables: despenalización de la falsificación de balances, condonaciones para evasores fiscales, reducción de términos para la prescripción de varios crímenes, unos decretos salva-Rete4, una de sus televisoras que opera ilegalmente, y tres intentos de crear fueros especiales para altos cargos (incluyendo siempre el de primer ministro), todos declarados ilegítimos por la Corte Constitucional.

Por todo ello, las deudas italianas pesan más. Su monto comenzó a subir vertiginosamente hace treinta años, durante los gobiernos despilfarradores de los demócratas cristianos y su aliado, el socialista Bettino Craxi, quien también fue el referente político del Berlusconi empresario en los ochenta. De la construcción (Edilnord y residenciales Milán 2 y 3 para los VIP) al futbol (equipo del Milán), de las tiendas departamentales (Grupo Standa-Rinascente) a los seguros (Mediolanum), del cine (Medusa Film-Blockbuster Italia) a la Tele (Mediaset) y las editoriales (Grupos Mondadori-Einaudi-Grijalbo), el business man milanés da el gran brinco a la política en 1993. Lo hace para suplir la desaparición de sus aliados en Roma, es decir, de los partidos y personajes sacudidos por las investigaciones de los fiscales de Milán, conocidas como Operación Manos Limpias contra los sobornos. Y lo hace también para protegerse de las tenazas de la justicia que se estaban acercando peligrosamente al núcleo de sus intereses. Así, se resignifica la expresión “conflicto de intereses” para Italia, al juntarse en un mando único el poder político y el económico con todos los perjuicios a la democracia que ello conlleva.

Durante los gobiernos de la coalición de centro-derecha, sobre todo en 2001-2006 y 2008-2011, la ONG Freedom House descalificó a Italia en su informe anual sobre libertad de prensa, al bajarla de país libre a semilibre a causa de “la posibilidad del Premier para influir en la TV pública con un conflicto de intereses entre los más claros del mundo”, lo que hace del bel paese un caso “anómalo en la región por las interferencias gubernamentales, sobre todo para cubrir los escándalos de su presidente”. Y el Caimán responde, en 2006: “La prensa extranjera normalmente es de izquierda y nos presenta de manera distinta de lo que es la realidad.” Hay más: el año pasado el índice sobre percepción de la corrupción fue de los peores en Europa. En fin, parece haberse cumplido una parte sustancial del Plan de Renovación Nacional, antidemocrático y subversivo, que sostuviera la logia P2 de la Masonería de la que Berlusconi era integrante con la matrícula 1816.


En Roma, diciembre de 2009. Foto: Alessandro Di Meo

Tengo treinta y cuatro años. En 1994 tenía diecisiete, es decir la mitad, cuando el hombre que ya estaba entre los más ricos del país y ostentaba el título de Cavaliere del Lavoro, que otorga el Estado a distinguidos empresarios, optó por la “carrera política”. En abril ganó las elecciones, apoyado por una alianza entre partido-empresa Forza Italia, fundado el año anterior, el postfascista Alleanza Nazionale, liderado por Gianfranco Fini, y la formación secesionista y racista de la Liga Norte para la Independencia de la Padania, dominada, hoy como entonces, por el rudo caudillo norteño Umberto Bossi.

Para los que lógicamente no saben qué es la Padania, una nota: según la Lega, se refiere al norte del país, la zona más próspera, que debe su nombre a la llanura padana. Es un territorio difuminado de Turín a Venecia, de Milán a Parma, y sus confines son cambiantes, conforme van variando sus consensos electorales. Se ideó una patria nueva para un supuesto pueblo “céltico, padano y norteño”, distinto del italiano, según los líderes del partido, quienes suelen gritar “la tenemos dura” y “Roma ladrona, la Lega no perdona”, pero no desprecian los cargos en el Parlamento con sede en la capital nacional. Sin duda es posible afirmar que PadaniaIs a State of Mind: o sea, un invento ideológico de una agrupación populista que cosecha votos valiéndose de la xenofobia, el folclor, la repartición de cuotas de poder y el miedo al otro, sea el sureño o el “extracomunitario”. Si bien a nivel nacional jamás ha rebasado el ocho por ciento de las preferencias, en algunas regiones septentrionales mantiene sus feudos con consenso de entre el quince y el veintiocho por ciento. De cualquier forma, en un sistema parlamentario fragmentado como el italiano, son cifras que determinan la sobrevivencia y las líneas políticas de un gobierno.

Ni nueve meses duró el primer ejecutivo de Berlusconi por los berrinches de su aliado Bossi, así que fue reemplazado por Lamberto Dini con un gabinete técnico, es decir, formado por tecnócratas y no por exponentes de partidos. Su naturaleza bipartisan –derecha e izquierda juntos– es, en realidad, necesaria para proteger a los partidos y sus líderes del enorme costo político que ciertas medidas muy impopulares, normalmente de recorte del gasto y aumento de la recaudación, tienen para ellos.

De 1996 a 2001 los gobiernos de Romano Prodi y Massimo D’Alema, de centro-izquierda, lograron el ingreso de Italia en la moneda europea, pero no quisieron frenar al Caimán quien, por una serie de negociaciones políticas, pudo mantener su poder mediático intacto, junto con el conflicto de intereses, para ganar las elecciones de 2001. Los “progresistas” habían perdido la oportunidad de cambiar el statu quoque desgraciadamente persiste hasta la actualidad. El comienzo del segundo mandato de Berlusconi es recordado por la represión contra los manifestantes en Génova durante la cumbre del G8 y por la consiguiente muerte de Carlo Giuliani, el 20 de julio de 2001. Se quiso dar un golpe duro mas no mortal a los movimientos sociales y antagonistas que allí se juntaron, en ese entonces como hoy, indignados y globales, para seguir la pista para “otro mundo posible” trazada desde la insurrección de Seattle en 1999.


Milán, febrero de 2011 Foto: Luca Bruno

Dieciséis años después del ejecutivo de Dini, la historia se repite: en sólo diecisiete días, tras el fin del cuarto gabinete de Berlusconi en noviembre de 2011, el presidente Napolitano nombra al nuevo premier: el economista y ex comisario europeo a la competencia, Mario Monti, quien presenta a las cámaras una ley financiera de emergencia, “lágrimas y sangre”. Entonces se instala un ejecutivo de “responsabilidad nacional”, técnico, con Monti ejerciendo también como secretario de Economía para “salvar a Italia”. Lo votan todos los partidos excepto la Lega, que queda como única fuerza de oposición en el Congreso para tratar de recuperar los consensos perdidos por su apoyo al Caimán, vigente hasta hace poco, en vista de las elecciones a celebrarse en 2012 o 2013. El plan de austeridad de Monti– recortes e impuestos por 20 billones de euros –representa, junto a la anterior ley financiera de Berlusconi (54.5 billones), el reajuste financiero más imponente de la historia italiana.

En 1994, cuando participé en la autogestión y ocupación de mi escuela contra los recortes presupuestarios del gobierno, siendo parte de un movimiento estudiantil que cambiaría mi vida, nunca imaginé que el Caimán duraría tanto en el poder y que sobre él escribiría en 2012. Tampoco pensé, cuando entré a estudiar en la Universidad Bocconi de Milán, que su director, el otoñal profesor Mario Monti, sería, en el futuro, el rector del destino de Italia, justo después del mismo Berlusconi. Irónicos destinos.

Un secreto del éxito de Berlusconi sería de índole cultural y antropológica, ya que él parece reunir varios estereotipos, quizá los más bajos, del italiano promedio. Todos los clichés son máscaras de carnaval, caricaturas exageradas, pero finalmente existen: el futbol, opio de los pueblos modernos; la pinta del trovador con mandolín y los chistes del falso latin lover, la televisión y la burla como reinas, la familia y lamamma como ideales, engañados en la práctica; el machismo y la parranda, la fama elevada a ideología nacional, la leyenda del self made man, tramposo pero exitoso, y el orgullo presumido por ser o haber sido (¿él mismo?, ¿o el país?) el centro de la historia de Occidente. Si bien la mayoría de los italianos no se identifican en este conjunto de “creencias” y clichés, éstos se usan como palancas que conforman estrategias políticas ganadoras.

Sus palabras lo confirman: “Pese a las acusaciones infamantes que la oposición lanza en contra del gobierno, nadie en Europa ha hecho tanto y con resultados tan brillantes”, en 2011, y “Mussolini jamás mató a nadie: a los opositores los mandaba de vacaciones al exilio”, en 2003. Para presentar su himno personal “Menos mal que Silvio está”: “Tengo un complejo de superioridad, así que digo ‘menos mal que Silvio está’, nadie hubiese podido hacer mejor que nosotros”, en 2002. Y recuerden, “el Premier no puede mentir, por definición.” (2006.)


Roma, febrero de 2011

Pese a los clichés, en Italia hubo fenómenos parecidos a los de otras “democracias industriales maduras”: la política hecha espectáculo, la desconfianza popular hacia el sistema y los gobernantes, la crisis del Estado de bienestar, la derrota del salario-trabajo, las utilidades empresariales, el envejecimiento poblacional e institucional, la abdicación de la ética y de la crítica, incluso en la prensa, a favor de la búsqueda de prebendas. Quienes capitalizaran mejor estos factores ganaban, y Berlusconi lo ha hecho a su manera, proponiéndose como continuador de la tradición demócrata cristiana con pinta de liberal y paternalismo absolutista.

El populismo, la maña mediática de Sarkozy y los escándalos de Chirac en Francia, no fueron tan distintos de los de Berlusconi, así como la necedad y las frases celebres de G. W. Bush o de Aznar en España. Pero hay especificidades más marcadas en Italia, por factores como el corporativismo económico, herencia del fascismo, la cultura de la recomendación en detrimento del mérito, las televisoras públicas controladas por los partidos de gobierno y las privadas por el Caimán. La polarización social, incluso dentro de las familias y entre generaciones (los papás protegidos con el viejo sistema frente a los hijos precarios de la globalización), creció. Lo mismo pasó entre los opositores y los partidarios de Berlusconi. Éste aprovechó el vacío que dejó la desaparición de los viejos partidos, así que muchos italianos no lo votaron por una locura colectiva (en los noventa y después), sino que creyeron en una opción que llenaba un hueco en el momento justo y que supo presentarse como creíble. Una izquierda dividida y unas leyes electorales poco equilibradas completaron la obra.


Foto: Der Wanderer

Por otro lado, el suministro lento del berlusconismo al pueblo italiano ha creado más indiferencia, pero también sus anticuerpos, el antiberlusconismo y la reacción de varios sectores: el periodismo, la sociedad civil, la universidad, los movimientos sociales, culturales, políticos, de mujeres y trabajadores, de escritores y actores, los migrantes y excluidos, los precarios y los estudiantes. Un tipo de antiberlusconismo vive de la contraposición, sin ideas propias y creativas, y quizás vaya perdiendo su razón de ser, conforme el caudillo se retire y nos demos cuenta de que los problemas quedan y no dependen sólo de él. Por mucho tiempo la izquierda parlamentaria y sus referentes en la sociedad tuvieron esta postura, aunque ahora parecen despertar. En cambio, por parte de los movimientos, desde los más autónomos e “indignados” hasta los “integrados”, pero críticos y militantes, se propusieron diagnósticos y soluciones distintas a los problemas del país. Las plazas y la gente han estado cada vez más participativas. Quizás ya no sea una minoría y algo se esté moviendo en las demás fuerzas progresistas dentro y, sobre todo, fuera de los palacios del poder. Así fue con el movimiento por el sí en los referendos populares del 12 de junio contra las centrales nucleares, y por el agua pública que registró una aplastante victoria. Las alternativas existen, pero son retos por encarar con reflexiones duras sobre nosotros mismos. 

Messico e Pace: En los zapatos del Otro – Nelle scarpe degli Altri

Iniziativa del Movimento per la Pace insieme agli artisti del Messico – Video diffusione totale! – LINK

México D.F., 31 de enero de 2012 (Cencos).- Con un espectáculo de hora y media, el colectivo El Grito Más Fuerte, en conjunto con el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, realizaron el lanzamiento de la Campaña “En Los Zapatos del Otro”, que tiene el propósito de aumentar la sesibilidad que tenemos los y las mexicanas frente a la emergencia nacional que se enfrenta en el país debido al incremento de la violencia.

Campaña ponte En Los Zapatos del Otro, iniciativa del Colectivo El Grito Más Fuerte, dicho colectivo se une al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad.

DA: http://movimientoporlapaz.mx/

Brasile, polizia e brutalità

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Un video che rivela i giochi di interessi riguardanti l’espulsione di 9000 abitanti del terreno occupato da 8 anni a Pinheirinho, in Brasile, tra Rio e San Paolo. Sono state raccolte anche le immagini truculente della brutalità della polizia durante lo sgombero contro le famiglie povere occupanti (22 gennaio 2012)

Este vídeo revela os jogos de interesses na expulsão dos 9.000 moradores da ocupação Pinheirinho, de 8 anos, em São José dos Campos. Traz, também, imagens do dia da desocupação (22/01) e depoimentos sobre a truculência policial.

Reportage Completo Desinformemonos QUI LINK

LA VITA DEGLI ABITANTI UN GIORNO PRIMA DEL MASSACRO:

ASSISTA TAMBÉM: “ONDE ESTARÃO OS NOBRES? UMA FAMÍLIA DE PINHEIRINHO 1 DIA ANTES DO MASSACRE” http://youtu.be/YHUiFYtwXOA

Coletivo de Comunicadores Populares
www.comunicadorespopulares.org

Filmagem e entrevistas: Cristina Beskow, Yan Caramel, Gabriel de Barcellos
Edição: Jefferson Vasques

Errata: No vídeo se fala em 6.000 moradores, quando o certo seria 9.000.

II Festival Nuevos Públicos México DF – Memorias del Mañana

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Ecco le foto dell’evento Festival Nuevos Públicos 2012 – Diálogos entre Rock y Poesía in cui abbiamo presentato il poemario Memorías del Mañana. Info qui:

Los esperamos el 13-14-15 de enero en el Museo de la Cd de México, metro Pino Suárez! Descarga el Programa festival nuevos públicos o Haz clic en la foto. Señalo:

- los 3 días, banco de libros selectos de la Librería Morgana, librería italiana en México y otro de BravO Cubiertas Inteligentes para proteger sus libros con estilo inimitable :)

- el sábado a las 17, conferencia magistral de la Doctora Mariapía Lamberti, Letras Italianas UNAM, sobre Umberto Eco

- el domingo a las 13, presento el poemario Memorias del Mañana con lectura de la actriz MariaTeresa (Trentin Picasa Foto album link).

Link evento Gobierno del Distrito Federal

Link evento en Trajineros.BlogSpot