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Presentación del libro “Ser migrante” de Matteo Dean


Presentación del libro “Ser Migrante” de Matteo Dean, Viernes 17, 19 hrs, Rincón Zapatista DF.

 Compañeras y compañeros

El Rincón Zapatista y la Cafetería Comandanta Ramona
Invitan

A las actividades político culturales de
Febrero
Para todos, todo
Ciclo de cine: Capitalismo y otros cinismosEste Viernes 17 a las 19 hrs a la presentación del libro
Ser Migrante
de Matteo Dean,

Presentan Pablo Rojas de Editorial Sur + y John Washington

El Rincon Zapatista, Zapotecos 7 , Cuauhtemoc, Distrito Federal, México (entre Lucas Alaman y Chimalpopoca – Metros Pino Suárez, Doctores o S. Antonio Abad)

Original post: LINK

Belice y otros paraísos – Il Belize ed altri paradisi

De Jornada Semanal del 6 nov 2011. Intro de Hugo Gutiérrez Vega sobre la huelga Ferrocarrilera y Belice en la época de la colonización británica y de George Price. También en KaosEnLaRed.

Ernesto es un pepenador de Hikako o Cayo Caulker, un rectángulo arenoso y largo de apenas unos 7 kilómetros, que se encuentra a veinte minutos de navegación fuera de las costas de la ruidosa Belize City. Está cerca de la “isla bonita”, cantada por Madonna en los ochenta –la famosa San Pedro– que, a su vez, roza Punta Bacalar, una balsa de tierra proyectada en el mar frente a Chetumal. Más al norte florecen los paraísos ficticios, antes idilios verdaderos, exaltados por el turismo mundial y nacional: Cancún, Playa del Carmen, Tulum y Majahual con sus encantos de cenotes, vestigios arqueológicos, playas blancas y aguas cristalinas que bien conocemos.

En cambio, en el vecino Belice, Ernesto se dedica a recoger la basura con un carrito y una bicicleta sin frenos. Luego separa los desechos según las mejores prácticas internacionales, divide sin afán los rechazos del sistema con magia y ciencia de utilizador interesado. Las podridas tablas de madera de una (ex) choza, recuperadas de los escombros del último huracán, se juntan con el cuero viejo de un zapato de pescador, cansado y jubilado por la vida misma, ya que el Estado aquí no existe. Unas hojas de metal, cortantes y punzantes pero valoradas por el mercado local, unas lavadoras que ya no lavan, unos televisores que ya no emocionan y unos autos carcomidos son los objetos más solicitados por este genio del reciclaje.

Se acerca el invierno y el cayo beliceño bulle mucho más; vienen las hordas de americanos y europeos norteños, resfriados, en busca del calor caribeño y viajes “alternativos” durante la temporada de puro sol y farra. Cuando llega la estación de la lluvia, en cambio, la vida se da de baja un rato y las visitas se tornan más selectas. Slow down, dicen los carteles. Los visitantes son más bohemios, dejan su guía Lonely Planet en el hostal, desconectan del mundo su smartphone y abren los sentidos al reggae de la dinastía de los Marley, de Gregory Isaac y Barrington Levy. Entregan su alma a la mota omnipresente y todopoderosa. Atraídos por lo étnico (o lo que aparenta serlo), lo artesanal y la cultura de los afrodescendientes que se exponen en las calles polvorientas, los viajeros de mochilazo se dejan columpiar por las melancólicas baladas de música antillana y el dub en las calles. La referencia es Jamaica, tierra lejana en medio del Caribe, parecida por su gente y el inglés incomprensible, su humanidad robada de África y su pasado bajo la english majesty, justo como Belice, un país de apenas 300 mil habitantes, igual que Zacatecas.

Joven, pequeño y ex colonial

Ernesto, con su español heredado de su papá mexicano, dentro de su cabaña frágil en la entrada del basurero, sale de los estereotipos caribeños. Su esposa Mary, quien a veces trabaja en la limpieza en las oficinas públicas de la isla, habla sólo inglés criollo y comparte con él la morada. Hay columnas de humo, constantes, que se alzan de los cúmulos de bolsas y materiales en un espacio tan grande como una cancha de futbol, quemándose, oliendo a soledad. Ese es su jardín dorado, donde encuentran todo para su existencia. El pepenador me enseña el lugar, con su machete en unas manos más negras que las aguas del charco estancado que vislumbro hasta el fondo. “Este es un paraíso –dice Ernesto– ando buscando dos tubos metálicos para reparar mi bici, sin ella, pues es el infierno y no puedo chambear.” No pasan backpackers ni autóctonos en esta zona que es el templo del desecho isleño, encajado entre el aeropuerto local y una laguna de agua dulce. “Justo ayer, un caimán le arrancó una oreja a mi perra y los separé a garrotazos, ¿qué salvaje, no?” En la inmundicia, sobre un sillón que fue elegante, descansa Job Doyle, el joven ayudante de Ernesto, quien me ofrece compartir sujoint. “Sabes, últimamente no hay mucho trabajo por aquí, ves, ni hay bicicleta para andar buscando cosas”, se justifica. La efigie de Isabel II del Reino Unido sonríe en todos los billetes; el diario nacional The Belize Times está en inglés, pero el español ya es el idioma más hablado en el país. Ernesto y Job están impacientes por saber viva voz lo que sucede en México, como cuando no había internet ni televisión y la información circulaba con los viajeros. Les cuento, pero Ernesto interviene: “Soy cien por ciento cabrón mexicano, aunque mi padre nos abandonó. También me iría; aquí la vida es cara, por suerte tenemos todo esto.”


Mercado en Belmopán, Belice

Prácticamente los precios están casi como en la Riviera Maya. Para goce de los importadores, hace veinte años que el tipo de cambio está milagrosamente estable, sin embargo, la fuerza del belizean dollar ha ido dañando a los exportadores agrícolas y al sistema de precios. “Mejor el basurero, que la ciudad basurero. Belize City es la más peligrosa de América”, sigue Ernesto. La que fue capital del antiguo “Honduras británico” hasta 1961, cuando fue arrasada por el huracán Hattie, hoy en día es una urbe de 70 mil habitantes y sobrevive fuera del tiempo, sumergida en los efluvios de las coladeras que corren destapadas en las orillas de las avenidas y los polvos levantados de las calles no pavimentadas. Tal como se hizo en Brasil con la fundación de Brasilia en el centro del país, Belmopán fue edificada en el interior y poblada en la década de 1970 para reemplazar a la Ciudad de Belice y es una de las capitales más pequeñas del mundo, con sólo 6 mil habitantes. La idea es la misma, pero la escala y los resultados son diferentes: Belmopán es un poblado semivacío que funge nada más de hub para las rutas camioneras y de referente administrativo. Belice es el país más joven de América Latina y acaba de cumplir treinta años el pasado 21 de septiembre, pues en 1981 obtuvo su independencia formal del Reino Unido. “Bajo la sombra florezco”, es el lema que parecen gritar dos hombres, uno blanco y el otro negro, cobijados por una ceiba, árbol sagrado de los mayas, en el centro de la bandera nacional azul y roja.


Basurero en Belize City

A lo largo de toda la Riviera Maya, y más en Belice, la explotación del trabajo y los salarios bajos, deprimidos por la abundancia de mano de obra, van acompañados de la creación de verdaderos enclaves turísticos en los que muchos mexicanos de Tabasco, Chiapas, Oaxaca, Puebla, el DF y Veracruz, junto con los centroamericanos que logran quedarse, van buscando su agosto. A veces se considera excelente sacar “unos mil pesos por semana, con turnos de diez horas diarias de lunes a sábado, o hasta los domingos”, comenta Juan, mesero y bartender en la zona hotelera de Cancún, donde el cover de un antro ordinario puede costar 700 pesos. “De todos modos, nos salvan las propinas; la alternativa es el doble turno, quince horas diarias, con eso sí la haces, pero no tienes vida personal”, añade Juan. El equilibrio demográfico de Quintana Roo se salió de las manos hace unos veinte años, cuando el auge de inmigración y nacimientos comenzó a reproducir los fenómenos de marginación típicos de las ciudades del centro del país. Así, Cancún alcanzó los 800 mil habitantes y, en escala menor, lo mismo pasó en Tulum y Playa del Carmen. La playa pasó de bien común a lujo privado, pues el acceso al mar es imposible prácticamente en toda la costera. El visitante extranjero se divierte y se relaja, aunque los más atentos perciben un halo de ficción plastificada en esa mexicanidad y ese folclore ofertados: dentro de las murallas del Grand Hotel y fuera de ellas, en los paquetes de los mega tours, hay escasa realidad y distracción absoluta.

La meta del migrante

Este paraíso, el sueño mexicano, es la meta para muchos migrantes que llegan de Belice, como Davi, una chica de veintisiete años, originaria de Guyana. Allá el inglés es idioma oficial, una ventaja para ella. Es una de las tantas expatriadas de los países (pobres) del Commonwealth, la comunidad política de las ex colonias británicas que literalmente significa “riqueza común”, pero ya no cumple mucho ese lema. Davi lleva años trabajando en la fronteriza Corozal que, junto al pueblo de Orange Walk, está entre los distritos más ricos por sus cultivos de caña de azúcar, cítricos y plátanos. La Zona Libre de Corozal, rodeada por casinos, representa, en cambio, otro polo de precariedad laboral. De noche la ciudad está a la merced de los vagos, de las trocas estruendosas, de la tristeza, de las ventanas cerradas, mientras que el malecón es territorio de la prostitución.

Islas Mangrove

Las actividades económicas del agro están amenazadas constantemente por las inundaciones que, además, impiden la circulación de vehículos durante casi todo el día en muchas provincias. Un viaje en camión puede ser una verdadera odisea, pese a que las distancias son reducidas y la superficie del país es equivalente a la de Nayarit. Davi salió de Guyana tras el fallecimiento de su papá y la fuga de su hermana y su mamá a Nueva York. Ahora va a luchar para tener la ciudadanía beliceña y perseguir el sueño de vivir en México con la forma migratoria para trabajadores fronterizos temporales (fmtf) que le permitiría laborar en Quintana Roo, Campeche, Tabasco o Chiapas. “Más allá del sureste no se puede, pero ya es algo –exclama Davi– y después, quizás, un día vaya a Estados Unidos a ver a mi mamá con quien sigo en contacto.” Mientras, su vida corre entre las cajas de un supermercado en la periferia y los turnos de noche como recepcionista en hoteles de paso. Allí tiene posibilidad de hablar con los clientes y conocer a alguien que la ayude a conseguir un puesto en Chetumal o Tulum.

Tras un recorrido de seis horas en camión desde la capital, el amante de la costa ha de detenerse en la quieta aldea de Placencia. Es un pueblo con puras casas de madera y una bahía tranquila que vive del turismo. Hay rastas, mestizos, chapines, nicas, ingleses, mayas, mexicanos, blancos y negros, pobladores fijos y empleados estacionales que buscan y encuentran, venden y compran, noche y día, en los senderos que conducen de las accomodations a las playas y a los pequeños comercios: marihuana a cambio de una cena, dólares por pesos, dos cervezas por un poco de compañía, un tour mañana con reservación el día de hoy, propinas y prebendas a cambio de una indicación y un par de tips. La pobreza se respira y no todo el mundo logra su dinero cotidiano, así que en la noche también se regatean favores. Hay anuncios especiales, dicen three sisters for sale, “tres hermanas a la venta”, pero, en su mayoría, el turismo sexual es informal; nace de la costumbre, de la habilidad de los autóctonos más apuestos, de las parrandas para el ligue y del mito que los viajantes van difundiendo sobre ciertos lugares y sus bondades. En Placencia hay una minoría glamorosa de mujeres anglosajonas con acompañantes para el week end, quienes se hacen pagar en efectivo o en comidas. Lo mismo pasa en Cuba, Haití y la República Dominicana, frecuentadas por los turistas tradicionales pero también por hombres jóvenes y jubilados, muchos de ellos europeos, en busca de “aventuras”, con el bolsillo lleno y cierto nivel de frustración, mientras que en los territorios garífunas, afromestizos y caribeños de Costa Rica, Guatemala, Honduras y Belice van más mujeres. Amir, un nicaragüense de treinta y cuatro años, crecido en los reformatorios de Los Ángeles y emigrado a Belice, no le entra y prefiere despachar bolsitas de hierba que, como él dice, “se encuentra en algunas playas, hay que saber dónde. Los colombianos la tiran de sus buques, yo la recojo, no es mala esa mota”. Tras años de peregrinación, de Nicaragua a Estados Unidos, de Guatemala a México, finalmente Amir obtuvo los papeles para quedarse en Belice, el único pobre “paraíso” que lo quiso. Sus tatuajes en todo el cuerpo y sus dos cicatrices en la mejilla izquierda delatan un pasado de pandillero del que no se avergüenza, aunque ahora ya lo rechaza como opción de vida. Su inglés del gueto apenas le sirve para entender el idioma criollo en esta tierra de adopción, la identification card beliceña luce entre sus manos, pero Amir la sigue llamando carnet de identificación en la lengua de sus padres.

Back In Town. Bovisa City Milano

di Fabrizio Lorusso ……… www.carmillaonline.com

1.Immag0018(Large).jpgOggi niente America Latina. Le luci dell’Osservatorio americano esaltano uno sguardo straniero e un po’ stranito su un barrio nostrano, asfalto e cemento del bel paese. Un cellulare in mano e 37 gradi Celsius nell’aria umida del primo pomeriggio milanese, quando tutto è chiuso, anche il cervello, e nessuno penserebbe mai di farsi una passeggiata di (mala)salute improvvisata. Auto parcheggiate, silenzio stazionario, afa e vino del pranzo che risale.
Questo è un foto post con didascalie febbrili che resterà come testimonianza del breve ritorno in patria dell’autore, esiliato volontario a Città del Messico da 8 anni e 1/2, felliniani ma anche abbastanza fantozziani, dipende sempre dal punto di vista.
Quest’anno saranno 49 i giorni passati in Italia, per la precisione nel caro e vecchio focolare di Piazza Prealpi e vie limitrofe, un’enclave incastonata come una perla-barrio tra le mitiche zone Bovisa, Quarto Oggiaro e Villapizzone a Milano, periferia ovest dal retrogusto post industriale.

4.Immag0019(Large).jpgQuesta fu una terra promessa per l’immigrazione dal nostro meridione a partire dagli anni quaranta del secolo scorso e s’è oggi trasformata in una zona multicolore e multilingue, con i suoi pregi e le sue contraddizioni, grazie alle folte comunità equatoriane, peruviane, cinesi, albanesi, marocchine, rumene, pachistane, cingalesi, senegalesi e mi scuso se ne dimentico alcune! Presenti.

Ecco la fermata Villapizzone del passante ferroviario, un mezzo che, quando nacque, venne spacciato per una nuovissima metropolitana sotterranea “classica”, la famosa Linea 4 del metro di Milano, ma è più simile a un treno che passa ogni tanto, gli è simile nel bene e nel male.

I gradini spuntano in mezzo al nulla nei pressi della sede Bovisa del Politecnico, dove fino a 10 anni fa regnavano solo baracconi e industrie dismesse e ci si andava per sfidare il destino: probabilità di rapina oltre il 70%, sequestro fifty-fifty, caduta in un tombino scoperchiato, 30%, cedimento strutturale di un edificio antistante, 55%, pestaggio o rissa, un bel 40%; essere investiti da guidatori ubriachi col foglio rosa o da macchine della scuola guida, 90%. Siamo qui, ancora. Ce l’abbiamo fatta!

Tutte le stime delle percentuali sono dell’autore su dati comuni.

Un cunicolo buio, orripilante e masochisticamente affascinante s’interrava sotto i binari per una ventina di metri eterni e permetteva l’accesso al quartiere abbandonato dopo la crisi del fordismo e della grande fabbrica, stile Seveso o Sesto San Giovanni (Stalingrado d’Italia). Di recente è stato coperto e sostituito da degli eleganti sottopassaggi e ponti pedonali.
2.Immag0045(Large).jpg

Fontana pubblica con acqua pubblica sgorgante al sapore di pesce amaro, detta Drago Verde, vicino a cestino, anch’esso verde ma quasi fosforescente, stracolmo di putridume e sovrastato dai proibizioni statali e comunali su cartello.

Qui s’appostava sempre la bancarella del pescivendolo nei giorni di mercato, il lunedì e il giovedì, dunque l’acqua della fontanella, sebbene fosse pulita e potabile, lasciava un retrogusto di orata e polipo all’aglio e prezzemolo che penetrava dalle narici fino agli angoli più reconditi dello stomaco assetato. 2.Immag0055(Large).jpg

Oggigiorno la celebre gang latina dei Latin Kings (il nome non inganna) sovrappongono tag su tag a quelle dei writer più storici miscelando hip-hop, identità latina o quel che ne rimane e disagio.
Messaggio murale: minaccia comprensibilissima anche a chi non bazzica lo spagnolo. Siete morti! Están muertos. Voi che leggete il muro.

Un po’ come faceva il prete che inveiva contro Troisi in “Non ci resta che piangere”, quando gridava “ricordati che devi morire” e Troisi diceva “sì, si, mo me lo segno”. Segnatevelo anche voi sul muro sotto casa (nel condominio del vicino). 3.Immag0027(Large).jpg

Ormai in zona si vende di tutto, anche i Marziani, come da annuncio affisso! I bolos so più o meno cosa cosa sono, a un euro è un buon affare per quel tipo di pane soffice e rotondo. Ok.
Ma i Marcianos in vendita da questa signora non so proprio cosa siano. Lo spagnolo messicano non mi aiuta e nessuno m’informa.

Da domani, domenica 4 luglio (quando scattai la foto), forse lo sapremo.

E poi, scherzi a parte, consiglio agli abitanti della mia zona di cominciare a studiare lo spagnolo nella variante andina (lo dico come osservatore e insegnante interessato a trovare un lavoro nella didattica dello spagnolo a italiani prima o poi, chissà).6.Immag0006(Large).jpg

Alla fine di Via Negrotto c’è sempre stato quello che chiamavamo “l’accampamento degli zingari”, un campo d’accoglienza o di segregazione, a seconda, per la popolazione rom che era l’angolo più precario e temuto dalla popolazione del quartiere.

Vietato passare, vietato spiare, vietato giocare da quelle parti.
E’, però, permesso disfarsi delle televisioni offrendole in dono al passante, ce ne sono anche di vari colori e dimensioni, per tutti i gusti e tutti i giusti insomma.

Catodiche liberazioni. Televisive aberrazioni sul marciapiede.

In effetti la convivenza è sempre stata difficile. La loro fama è sempre stata pessima, a torto e, un po’, anche a ragione, non discuto. Basta che non prevalgano i luoghi comuni.

Mentre faccio le foto una famiglia di rom, stipata in una vecchia ford escort che procede a 5km/ora, mi squadrano da capo a piedi come fossi uno sbirro attrezzatto per lo sgombero o un esattore del racket, fenomeno molto comune qui.

Da piccoli sapevamo di default che tutti i negozianti pagavano il pizzo, ci mancava che facessero pagare anche noi “innocenti” studentelli per poter andare a scuola con la cartella superiore ai 15 kg, come al check in dell’areoporto.

Azzardo un cenno con la mano per salutarli e un mezzo sorriso per rassicurarli del fatto che non cercherò di violare il loro spazio vitale.
Fatto, son tranquilli, ma come spesso succede l’impressione è diversa. E sbagliamo. Preconcetti.

Rispetto ad alcuni anni fa la strada mi sembra di lusso, per lo meno non vivono più nelle tende e nelle roulotte ma nei prefabbricati e l’asfalto ha coperto una specie di mulattiera antica.
Continuo con le foto e poi sciacquo via.9.Immag0038(Large).jpg

Nell’anno del mondiale in Sudafrica, i colori di quel continente, presente più che mai nelle città della penisola, splendono anche sui pali della luce per la festa africana ispirata all’evento sportivo dell’anno e chiamata “Le Grande Balun”, echi francesi che assomigliano più al dialetto milanese.

Credo che grazie (o a causa?) al francese o al creolo parlato in molti paesi dell’Africa come prima o seconda lingua, moltissimi migranti hanno in realtà meno problemi a comunicare con chi parla il dialetto milanese o con un famigerato padano Doc di quanto possiamo immaginarci.

Passerebbero tranquillamente anche i test linguistici che dovremmo, invece, imporre a buona parte della nostra classe politica padana e prealpina. Ma non facciamo populismo anche qui, por favor. 10.Immag0046(Large).jpg

In un quartiere dove il graffito e la tag tirano, giustamente anche i messaggi sociali passano sopra e attraverso i muri per giungere alle orecchie della moltitudine silenziosa pronta alla lettura degli urbani ornamenti.

Le saracinesce chiuse ci parlano da vicino e c’intristiscono da lontano, è il ricordo del rifiuto, la fine del consumismo o semplicemente l’ora sbagliata. Alla una e mezza non si apre.

No al razzismo, e sì all’Esperanto, la lingua universale creata a tavolino e pensata come strumento di comunicazione globale ai tempi in cui di globalizzazione non si parlava ancora.

Che poi non sia servito a molto nell’umana storia (ma parlo da miscrednte), siamo d’accordo, ma in fondo il tentativo fu fatto e questa zona ne è testimone grazie al suo centro esperantista ritratto orgogliosamente nella foto, sempre con saracinesca chiusa ma animo aperto.
La lingua internazionale, altro che american english, español o mandarino…11.Immag0048(Large).jpg

Oltre al centro per la diffusione dell’Esperanto abbiamo sulla stessa strada, Jacopino St. e Bramantino St., una chiesa evangelica e una macelleria equina profumatissime.

Accanto ad esse un’altra saracinesca chiusa, ma ripeto, spesso si deve solo all’ora, al giorno, al momento insomma, non alla mancanza di buona volontà.

Il vecchio circolo “E. Colombani” del Partito Comunista Italiano, oggi Rifondazione, e la sua insegna esistono e resistono ancora alla ruggine del tempo e delle finte seconde e terze repubbliche che ci passano davanti. Todo respeto.
Ma a volte anche no, sono posmoderno, non credo più.

A pochi metri da qui, proprio nel primo pomeriggio di oltre vent’anni fa, assistemmo alla prima rapina, o meglio uno furto con scasso, della nostra vita.

Io e Frankino, oggi affermato house-tech DJ, uscivamo dalla scuola media C. Colombo e con fare scoglionato ci dirigevamo verso un pasto sicuro nelle nostre rispettive dimore quando, ormai a pochi metri da casa, un figuro (l’aggettivo losco non lo volevo scrivere, è scontato) svuotava un negozio di pellicce del suo contenuto di scorze di animali morti e peli incurante dell’allarme sonante.

Niente di che, abbiamo preso la targa per sentirci un po’ eroi ma siccome il negozio era una copertura per qualcuno, non so chi, non ha mai riaperto comunque. Nessuno ci teneva più di tanto. Meglio un bel salumiere, per esempio. E infatti c’è. 13.Immag0054(Large).jpg

Chiesa e oratorio erano luoghi ambigui. Rifugi delle relazioni sociali per pargoli e adolescenti in un quartiere “movimentato”, tane e nascondigli per i morigerati, spazi aperti per fare sport e indottrinarsi, erano anche un’ottima palestra per menarsi con i coetanei, imparare le prime bestemmie, prendere i primi due di picche prima dei 15 anni e apprendere l’arte amorosa (solo baci e limonate per gli sfortunati, qualcosa di più se avevi il motorino, ancora di più se eri un ripetente di 20 anni in mezzo alle liceali del biennio e stop) qualche tempo dopo.
Scene di adolescenza imberbe.
Mi spiace, la realtà è dura.15.Immag0030(Large).jpg

Paradossalmente l’oratorio a volte era davvero il miglior posto dove andare, stare, parlare, sparlare e conoscere una fetta di mondo, ma due o tre volte al mese bisognava prepararsi all’assedio delle bande organizzate di sbandati affamati di radioline, braccialetti, scudi (5000 lire), anelli e botte giusto all’uscita della Chiesa, quando faceva buio, oppure bisognava presenziare ai tentativi di spaccio dei fratelli maggiori di alcuni tuoi compagni di gioco o al noto lancio della siringa sul ciglio della strada.

I fratelli maggiori, tra l’altro, erano sempre pronti a difendere il loro consanguineo minore e minorato se non gli concedevi di fare alcuni gol (io giocavo quasi sempre in porta o come terzino, quindi lo so).
E a volte il gol non lo meritavano davvero. Perciò niente.
Non che l’ambiente oratoriale si riducesse del tutto e solamente a questo, ma così era e così sia. 17.Immag0043(Large).jpg

Davanti alla Chiesa del barrio, a meno di trenta metri di affanno, c’è da qualche anno un apprezzato distributore di preservativi, affianco alla farmacia. Merita la foto, coloratissimo, richiama l’avventore e l’avventuriero all’ordine e al progresso civile. Oratorio sì, ma poi usa anche questo. Bien!

L’amore ai tempi del muralismo messicano era fatto di trasgressioni e passioni inconfessabili, Frida e Diego Rivera, nazionalisti amati dal popolo e comunisti attivi erano scrutati dall’internazionalista globale Leon Trotsky, poi sedotto a sua volta dalla stessa Frida prima di essere raggiunto dagli sgherri del sadico Stalin, messicanissimo per il suo look baffuto ma poco avvezzo alla negoziazione e al sorriso.

Questo cuore rosa, invece, è patrimonio culturale dell’umanità secondo l’UNESCO e la CIA, ed è stato collocato sulla parete laterale di un condominio per bene, anche se modesto. Possibile.
Allegro. Però sprizza anatemi melensi e frasi subliminali “stile Bacio Perugina” da tutti i suoi milioni di pixel. Al gusto.18.Muraltiamo(Large).jpg

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INIZIATIVA DI SOLIDARIETA’ BAMBINI DI HERMOSILLO – SOLIDARIDAD NIÑOS DE HERMOSILLO

Hermosillo (web_IMG_1661) da El Pino.

Foto da: http://www.flickr.com/photos/provinciano/3637575934/

RICEVO E DIFFONDO QUESTO INVITO DI MUJERES SIN MIEDO (DONNE SENZA PAURA) A CREARE UN FONDO PER COPRIRE LE SPESE LEGALI DELLE FAMIGLIE DEI BAMBINI MORTI AD HERMOSILLO, SONORA, MESSICO DURANTE L’INCENDIO DELL’ASILO “ABC”.


Recibimos y difundimos esta invitación de nuestr@s herman@s de Mujeres sin Miedo a crear un fondo para cubrir los gastos legales de las familias de l@s niñ@s muert@s en la Guardería ABC de Hermosillo, Son.

¡Una vez más, QUE SE HAGA JUSTICIA!

Difúndanla entre sus contactos

Nosotr@s en Red
www.nosotrasenred.org


MENSAJE ORIGINAL – MESSAGGIO ORIGINALE

Con respeto y compasión por la pena que sufren las familias y amigos de los niñ@s y fallecid@s en el incendio acaecido en la Guardería ABC de Hermosillo Sonora, el día 5 de junio, así como con indignación por los daños a niñ@s y adultos, a consecuencia de esa tragedia:

Anunciamos a ustedes la apertura de la cuenta 0621312438 a nombre de: María del Carmen Huete Lira y/o Ofelia Medina, en BANORTE, CLABE 072180006213124382 para que los familiares de las víctimas, puedan hacer la denuncia penal contra los presuntos culpables de las muertes de niñ@s y daños a niñ@s y adultos, en dicho incendio.

Invitamos a quienes sin otro afán que se haga justicia y sin ninguna implicación partidista, quieran contribuir a que las familias denuncien y en su momento demanden castigo ejemplar y reparación del daño a quienes  resulten culpables del homicidio de 47 infantes y los daños a los demás afectados en estos terribles hechos, a que hagan sus aportaciones a la cuenta y se mantengan informados a través del blog y el correo electrónico que para este efecto hemos creado.

Entre otros quienes ya hemos aportado a esta cuenta estamos: Ofelia Medina, Carmen Huete, Humberto Robles, Begoña Lecumberri, Alberto Estrella, Víctor Carpinteiro, Ursula Pruneda, Patricia Díaz, Cecilia Suárez, Pedro Armendáriz, Fernando Becerril, Joaquín Cossío, Roberto Sosa, Teresa Ruiz, Francesca Guillén, Lucy Orozco, Miguel Rodarte, Sergio Arau, Gerardo Tort, Cassandra Ciangerotti.

Por favor avisar de sus depósitos a: justiciaguarderiabc@gmail.com y/o de lunes a viernes de 10:00 a 15:00 a los teléfonos del Fideicomiso para la Salud de los Niños Indígenas de México A.C.: (55) 56 65 91 90 y (55) 51 71 37 05.

Hacemos de su conocimiento el blog: www.quevivalainfancia.blogspot.com donde encontrarán una recopilación de las noticias de este lamentable suceso, así como actualidades y avances de nuestras aportaciones.

Por “Mujeres Sin Miedo”:

Ofelia Medina, Carmen Huete, Humberto Robles y Begoña Lecumberri


* MUJERES SIN MIEDO http://mujeressinmiedo.blogspot.com

Comunicato stampa di Sin fronteras IAP (Diritti umani) e intervista sull’espulsione M. A. Beltran

logo_flickr di Sin Fronteras IAP

IL MESSICO HA VIOLATO I DIRITTI UMANI IN TEMA MIGRATORIO E DI ASILO NEL CASO DI MIGUEL ÁNGEL BELTRAN VILLEGAS

Comunicado de prensa SF/04/2009.

http://www.sinfronteras.org.mx/attachments/267_Comunicado%20de%20prensa%20Sin%20Fronteras%20IAP%2004%202009.pdf

26 de Mayo del 2009

MÉXICO VIOLÓ DERECHOS HUMANOS EN MATERIA MIGRATORIA Y DE ASILO EN EL CASO DE MIGUEL ÁNGEL BELTRAN VILLEGAS PDF Imprimir E-mail
Escrito por Paulo Martinez
Martes, 26 de Mayo de 2009 15:17
Comunicado de prensa SF/04/2009.


Le violazioni sistematiche che l’Instituto Nacional de Migración realizza contro  i diritti umani dei migranti hanno avuto l’effetto di mettere a rischio anche persone che possono essere oggetto di protezione internazionale nei termini stabiliti dalla Convenzione sullo Statuto dei Rifugiati ed il Protocollo sulla Statuto dei Rifugiati, firmato e ratificato dallo Stato Messicano, e dai differenti strumenti del diritto internazionale.

http://www.sinfronteras.org.mx/

MÉXICO VIOLÓ DERECHOS HUMANOS EN MATERIA MIGRATORIA Y DE ASILO EN EL CASO DE MIGUEL ÁNGEL BELTRAN VILLEGAS PDF Imprimir E-mail
Escrito por Paulo Martinez
Martes, 26 de Mayo de 2009 15:17
Comunicado de prensa SF/04/2009.
26 de Mayo del 2009

Las violaciones sistemáticas que el Instituto Nacional de Migración realiza en contra de los derechos humanos de migrantes, han logrado poner también en riesgo a personas que pueden ser objeto de protección internacional en términos de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados y el Protocolo sobre el Estatuto de los Refugiados, firmado y ratificado por el Estado Mexicano y de diferentes instrumentos internacionales.

INTERVISTA AL PROF JOSE MARIA CALDERON, DIRETTORE DEL CENTRO STUDI LATINOAMERICANI DI SCIENZE POLITICHE ALLA UNAM SUL CASO BELTRAN:

Presidio all’ambasciata colombiana in Messico

Unidos / United di Pankcho

CONVOCATO IN MESSICO UN PRESIDIO DI FRONTE all’AMBASCIATA COLOMBIANA:

Jornada Internacional En Defensa del Pensamiento Crítico Latinoamericano

Por la liberación del profesor Dr. Miguel Ángel Beltrán

México: Jueves 28 de mayo de 2009

Concentración 11:30am frente al Sanborns del Ángel.

Realización de la acción: 12pm a 1pm (puntual) frente a la Embajada de Colombia en México,

ubicada en Reforma 379 Colonia Cuahutemoc

Foto di: Pankcho