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  • L’ecatombe

    L’ecatombe

    Rio Grande do Sul vive una tragedia per le inondazioni che hanno causato oltre 150 morti e che vede fra le cause i cambiamenti climatici. Ci colleghiamo con Porto Alegre per farci raccontare, le cause e le conseguenze del fenomeno, da André Perin Schmidt Neto, professore di Diritto dell’Università Federale del Rio Grande do Sul. Dedichiamo, eccezionalmente, uno spazio anche al genocidio a Gaza ascoltando in diretta il signor Mohamed che si trova a Rafah, da dove si sentono gli aerei israliani.

  • Sin reforma fiscal el segundo piso puede caer

    Sin reforma fiscal el segundo piso puede caer

    Todo segundo piso debe de contar con cimientos sólidos, pilares de concreto y varillas inoxidables, de lo contrario se cae a la primera adversidad. Y vaya que éstas tarde o temprano ocurren.

    Fuera de metáforas significa que el Estado tiene que contar con recursos y fondos estructurales para sostener una política social y de bienestar universalista, con enfoque de derechos, que aguante momentos de crisis interna o de choques externos, ya sean sanitarios, financieros, cambiarios, climáticos, militares, productivos o políticos.

    Por ejemplo, está muy bien mejorar las pensiones, pero el gasto ha de cubrirse en gran parte con recursos estables y no coyunturales, que no dependan de unas cuantas empresas públicas o de acuerdos anuales sobre cómo financiarlas.

    La gran desigualdad de ingresos antes de impuestos, o sea, considerando ingresos brutos antes de la intervención supuestamente redistributiva del Estado, es un problema en muchísimos países, por lo que han de celebrarse las reformas laborales y sociales de este sexenio y las propuestas de Sheinbaum que van reequilibrando la balanza a favor de las y los trabajadores, pero mucho más puede hacerse con la aplicación de impuestos progresivos, programas sociales y políticas específicas para conseguir resultados duraderos en la reducción de las brechas. 

    Esto México aún no lo tiene, y no lo tendrá sin una reforma fiscal progresiva que le cobre más y mejor a los más ricos, tanto a empresas y a patrimonios acumulados como a ciudadanos y grandes capitales, más o menos volátiles.

    Hablamos de impuestos a las multinacionales y a la esfera financiera, a las grandes empresas, sobre todo a las contaminantes y a las violadoras de derechos laborales y obligaciones sociales, pero también de impuestos patrimoniales, por ejemplo, sobre herencias de cierto monto en adelante, sobre ciertos valores financieros y bienes de lujo, sobre la posesión de casas y terrenos inutilizados o que excedan cierta cantidad.

    Para evitar que las derechas o las capas privilegiadas y sus medios de comunicación especulen sobre el destino de los recursos y denuncien preventivamente corruptelas cometidas con los ingresos públicos, originados de una recaudación más solidaria y equitativa, se debería reformar la Constitución para prever transparencia máxima y vínculos estrictos en el gasto, así como la cristalización de sistemas integrales, no sólo de programas, que provean cada componente del bienestar.

    Esto garantizaría que los incrementos de recaudación derivados de ciertos rubros de la reforma fiscal se gasten, por ejemplo, en salud, hasta superar el 8% del PIB recomendado por la OMS, y con profunda rendición de cuentas, también en educación, jubilaciones, vivienda social, etcétera.

    Si no, seguiremos con un estado del bienestar de migajas y parches, de cobijas jaladas por un lado u otro, que queda sujeto a los vaivenes políticos y a los choques económicos que periódicamente causan regresiones “estilo cangrejo” en el desarrollo nacional y la redistribución de la riqueza.

    Si Morena y sus aliados no alcanzan el llamado Plan C, la mayoría calificada en ambas Cámaras, pero Movimiento Ciudadano se eleva a segunda fuerza partidista nacional y adopta una actitud dialogante para la construcción de un nuevo pacto social, quizás haya condiciones para un trienio o un sexenio más reformista en México después del 2 de junio. Siempre y cuando la oposición no enfrasque al país en conflictos poselectorales y batallas para anular los comicios con base en sus fantasías de revancha.

    Dejando al lado la fantapolítica, pero no los mundos posibles, puede plantearse una especie de fiscal compact al revés: este término se popularizó en los países en crisis de la Unión Europea como Grecia, España, Italia y Portugal para justificar cambios constitucionales, presentados como “necesarios” con base en el Tratado del Pacto Fiscal Europeo del 2012, que obligaran a los Estados a no utilizar el déficit fiscal, o sea, a mutilar sus palancas económicas soberanas para siempre.

    Aquí sería al revés, un pacto fiscal para el desarrollo y el bienestar que vinculara y blindara los mayores ingresos fiscales, derivados de una reforma progresiva y paulatina, y que funcionara como una narrativa solidaria y de futuro. Inclusive, dirían los moderados socialdemócratas europeos, podría servir “para no asustar a los mercados”, al proveer de garantías sólidas y constitucionales la estructura de cierto gasto social y al prever escalonamientos en su aplicación año tras año.

    Será un gran tabú decirlo, y más en época de campañas, pero un nuevo pacto social-fiscal es urgente y necesario. El tema debería estar mucho más presente en la agenda de quienes aspiran a la presidencia. Sin embargo, está ausente del todo del discurso de Xochitl, mientras que es mencionado tan solo como eventualidad medio remota en el de Claudia, y está presente de forma declarativa en la propuesta de Maynez.

    El tema todavía no aglutina lo suficiente y es electoralmente costoso, pero me parece más apremiante que nunca sobre todo en el caso de Sheinbaum y Maynez, ya que son quienes, aun desde bases ideológicas y narrativas distintas, sí proponen un relanzamiento del estado social, del papel de lo público y lo común en la economía y en la provisión activa del bienestar y los derechos humanos.

    Las candidatas y el candidato deberían responder con contundencia a las preguntas que se repiten una y otra vez en debates y entrevistas sobre dónde van a conseguir los recursos para tantos proyectos, y así aprovechar para colocar en la agenda un nuevo pacto fiscal de largo aliento y amplio consenso, de responsabilidad presupuestaria, pero con recursos crecientes y consistentes que nos alinee a los países de mayor bienestar.

    El razonamiento es más válido en un país que es un paraíso fiscal enmascarado, ya que, pese a que la percepción general llegue a ser otra, aquí el Estado recauda muy poco, apenas un 16% del Producto Interno Bruto. Esto es menos de la mitad de lo que hacen los países de la OCDE y un tercio de lo que hacen algunos países europeos con estados del bienestar todavía vigentes y relativamente funcionales.

    El gobierno de AMLO ha sabido recaudar más, ha potenciado el SAT y ha impuesto cierto rigor presupuestal, sin embargo, es una apuesta riesgosa la hipótesis de Claudia Sheinbaum de que continuar en esta línea de por sí va a ser suficiente para ampliar y universalizar los derechos y el bienestar, garantizados por el Estado con calidad y gratuidad.

    Hace falta cobrarles a los grupos más acaudalados de la sociedad y que más se han beneficiado de las décadas neoliberales, simplemente por motivos de justicia, de sostenibilidad nacional y de solidaridad, que son principios básicos de los sistemas fiscales progresivos.

    Así surgieron los estados del bienestar, como un pacto social y de convivencia pacífica, interclasista, en Europa, empujados por las luchas obreras, de las distintas expresiones de la izquierda y por la propia doctrina social de la Iglesia, pero también, cabe recordarlo, por la amenaza cercana de la revolución y el ejemplo de la Unión Soviética, que mantenían a los partidos burgueses y conservadores preocupados y en las vivas.

    Además, los países del bloque soviético, aun con sus enormes problemas, promovieron internacionalmente los DESC (Derechos Económicos y Sociales) por encima de los DCP (Derechos Civiles y Políticos) durante la Guerra Fría, creando así un polo de atracción para ideas, políticas y partidos del bloque rival, el occidental, que tuvo que reconstruir la economía después del segundo conflicto mundial y desplazar su eje a la izquierda, hacia el socialismo democrático y el reformismo.

    Aun así, las “concesiones desde arriba”, el impulso reconstructor y los fondos estadounidenses del periodo de posguerra o las previsiones sociales de nuevas Cartas Magnas en Europa no fueron suficientes, así que renovadas luchas, antes y después del 68, tuvieron que organizarse para lograr, hasta la segunda mitad del siglo, estatutos de trabajadores, sistemas únicos o nacionales de salud universales y gratuitos, pensiones para trabajadores formales e informales, y escuelas públicas de calidad en todos los niveles.

    Las batallas reaccionarias y conservadoras en este campo, conducidas por las derechas históricas y actuales desde posturas ideológicas y elitistas, siempre han ido en contra de los impuestos como tal o de su progresividad, en contra de la redistribución de la riqueza y, por ende, en contra de la democracia.

    Porque, como sostuvo Pablo Iglesias hace un mes en una magistral conferencia en la UNAM, la democracia consiste en que lo que antes eran privilegios de pocos se vuelvan derechos efectivos de todas y todos. Y esto hay que llevarlo a todos los terrenos.

    Lamentablemente, la ideología neoliberal e individualista y el discurso anti-Estado y anti-impuestos de los de arriba han permeado a las clases medias y bajas que los han adoptado como si fueran reivindicaciones propias, como si una reforma fiscal redistributiva afectara negativamente a las mayorías, cuando sucedería todo lo contrario. A base de medias mentiras los ideólogos neoliberales desde hace medio siglo repiten letanías asustadoras y falsas que nos mantienen en el subdesarrollo y la desigualdad. Y para ese fin las piensan y las formulan, de hecho.

    La salud, la educación, las pensiones, la vivienda, el medio ambiente sano, la pluralidad cultural, las tutelas en caso de desempleo y enfermedad, la política afirmativa para sectores vulnerables, precarizados, discriminados e informales, entre otros derechos mínimos para un México próspero y más igualitario, siguen siendo hoy deudas históricas, difíciles de saldar, si no se reforma la estructura fiscal y no se va formando una “cultura” de los impuestos para la justicia social y la democracia sustantiva.

    Por Fabrizio Lorusso desde SinEmbargo, PopLab y ZonaDocs

  • Las candidatas de Guanajuato y las desapariciones

    Las candidatas de Guanajuato y las desapariciones

    Los temas de la desaparición y búsqueda de personas, la atención a víctimas, la crisis de fosas clandestinas y la delicada situación de los cuerpos sin identificar en Guanajuato están presentes, pero no parecen ser prioridad, en la agenda de las tres candidatas a la gobernatura: Yulma Rocha de Movimiento Ciudadano, Alma Alcaraz de Morena-Verde-PT y Libia García, favorita en las encuestas, del PAN-PRI-PRD.

    Aun así, en sus planes de Gobierno, que aquí vamos a revisar respecto de este tema y que están disponibles en las páginas cada una, sí hay una serie de metas o, en ciertos casos, planteamientos más o menos concretos para abordar partes de la problemática, aunque a estas alturas las buenas intenciones, los objetivos esbozados o la sensibilidad hacia el tema ya no son suficientes.

    El camino recorrido por las buscadoras en pocos años ha sido largo, arduo y denso, por lo que hasta este 2024 sus exigencias, cada vez más, se han ido puntualizando y afinando, se han ido extendiendo de campo e implementando, gracias a su impulso, su organización y trabajo en los territorios y las comunidades, de la mano de algunas organizaciones solidarias que las han acompañado, y de reformas legislativas a nivel local.

    Sus propuestas, experiencias, aprendizajes y repertorios de acción son factores imprescindibles para poder ver alguna luz al final del túnel guanajuatense de la violencia, sin embargo, no ha habido foros, sesiones públicas o discusiones políticas acordes con al tamaño del desafío durante estas campañas electorales sobre el problema de la desaparición y la búsqueda de personas.

    Desde su labor legislativa, Libia Denise García, diputada del PAN en el Congreso local entre 2018 y 2021, y Yulma Rocha, diputada del PRI en la legislatura local 2021-2024, han trabajado de cerca con varios colectivos y la sociedad civil sobre la creación, en el caso de Libia, y la reciente reforma, en el caso de Yulma, de la Ley de Búsqueda de Personas Desaparecidas y la Ley de Víctimas del Estado de Guanajuato. Menor, sin duda, ha sido la presencia en este campo de Alma Alcaraz, también legisladora local en el último trienio. Libia García, como Secretaria de Gobierno y, en el último año, como Secretaria de Desarrollo Social, ha mantenido relación estrecha con algunas representantes de los colectivos.

    Algunas se hicieron presentes de alguna manera en su campaña, ya sea grabando mensajes testimoniales o participando en un flamante consejo asesor de seguridad. En 2021 y 2022, además, se mantenían todavía mesas de trabajo periódicas entre todas las agrupaciones de buscadoras y la Secretaría de Gobierno, misma que tuvieron resultados limitados y fueron abandonadas por el sucesor de García, Jesús Oviedo. Otras integrantes del movimiento en el estado, por otro lado, manifestaron en redes que la lucha por las y los desaparecidos y los colectivos no deben ser “botín político”, aludiendo tanto al ámbito nacional como al estatal.

    Más polémica fue la implementación del “Programa Mujeres Grandeza” con las “Tarjetas Rosas” que implementó García en la segunda mitad del 2023 y en 2024, pues una cantidad de las mismas fue canalizada a las propias mujeres buscadoras, como parte de los sectores beneficiarios. La entrega de la Tarjeta Rosa, ya en tiempos de campañas, ha sido denunciada por la candidata presidencial de Morena, Claudia Sheinbaum, como presunto delito electoral, instando al Instituto Electoral del Estado de Guanajuato a investigarlo. Finalmente, esta cuestión en sí palidece frente a la realidad violenta que vivimos y, sobre todo, la que viven quienes buscan sin protección a su familiar en territorios fuera de control.

    En Guanajuato, hay más de cuatro mil personas desaparecidas, siete veces más que en 2018. La relación de las autoridades con los 26 colectivos de búsqueda no siempre ha sido fluida y paritaria, pues se ha ido mermando su capacidad de incidencia concreta en la política pública y en las formas de actuar y de trabajar de las instituciones. La situación de fosas clandestinas está desbordada.

    Centenares de cadáveres no identificados están mal resguardados en las fosas comunes de los municipios, pero las cifras y los registros que mantienen los ayuntamientos y la Fiscalía no coinciden, son confusos, incompletos y, desde luego, no permiten que se desarrolle una búsqueda oportuna para casos de larga data.

    No han sido creados los registros estatales previstos en las leyes y, entre otras, la propuesta de la Plataforma por la Paz y la Justicia en Guanajuato para crear un Instituto Guanajuatense de Ciencias Forenses, autónomo de la Fiscalía estatal, mediante reforma constitucional, ha sido ignorada.

    Las buscadoras se encuentran desprotegidas en un escenario de violencia masiva y de alto impacto, pues el estado a la fecha sigue encabezando la lista de los más mortíferos de la República. Nueve personas que buscaban a su familiar han sido asesinadas en el sexenio y una, Lorenza Cano de Salamanca, sigue desaparecida.

    Decenas más han padecido desplazamientos forzados, amenazas, acoso del crimen organizado o de autoridades, y deben vivir bajo resguardo policiaco o de mecanismos de protección federales y estatales poco eficaces. Las carencias materiales se suman a la falta de atención jurídica y psicosocial acumuladas dentro de un enfoque eminentemente paternalista por parte del Estado.

    Las buscadoras, o las personas más activas y más visibles de los colectivos, no son consideradas como personas defensoras de derechos humanos por las autoridades, ni como un grupo especial, en riesgo y merecedor de protección y condiciones ad hoc para seguir ejerciendo su labor humanitaria: ésta no sólo suple, sino que sustituye o anticipa, la del propio Estado.

    El sistema de asesorías jurídicas en las carpetas no funciona, ya que toda la carga de seguir los casos ha pasado de la Fiscalía a la comisión de atención a víctimas, la cual todavía no cuenta con personal suficiente para esta tarea, y el seguimiento de los casos de Acciones Urgentes presentadas ante la ONU no da los resultados esperados.

    A la luz de este contexto podemos revisar las propuestas de las candidatas.

    Yulma

    Yulma Rocha y el Plan de Gobierno de Movimiento Ciudadano plantean, en el capítulo 14, titulado “Priorizar la atención a la desaparición de personas”, avanzar con procesos de justicia transicional: “Las buscadoras guanajuatenses exigen justicia transicional para acceder a la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición de las violaciones graves a los derechos humanos, principalmente la desaparición de personas”.

    Se denuncia “la acumulación de agravios en contra de las mujeres y de los grupos en situación de vulnerabilidad, víctimas de la violencia”, ya que el Gobierno está “rebasado en todos los límites humanos”, dado el aumento de los homicidios y las desapariciones, la impunidad, el poder de los cárteles y la inacción de las autoridades. La denuncia se extiende al mismo Estado como “omiso” y “cómplice” de estos agravios.

    La propuesta se basa en la perspectiva de derechos humanos y de justicia transicional, afirmando que, ante la excepcionalidad de esta situación, la justicia ordinaria no basta para llegar a la reparación del daño y a la no repetición de graves violaciones, principalmente la desaparición de personas, así que hace falta desde el primer día de Gobierno “una estrategia de justicia que recupere la memoria y se haga cargo de la verdad” y que deje atrás “el enfoque punitivo asociado a la impartición de justicia para delitos no graves” y “abone a la construcción de paz”. Una base del sistema sería la “colaboración de la ciudadanía” y formas de “consulta ciudadana activa”, además de las instituciones de seguridad y del poder judicial.

    No se expresa exactamente el cómo, pero se propone dar “prioridad a las víctimas del delito en los procesos de resolución y reparación del daño, para que reciban el acompañamiento y la atención necesarias en el acceso a la justicia”. Por ejemplo, no hay planteamientos concretos sobre la crisis de la Comisión Estatal de Atención Integral a Víctimas, el Sistema Estatal de Víctimas, las responsabilidades de los municipios en la materia y de todas las instituciones que lo conforman y que lo han “normalizado” paulatinamente en estos años.

    En la lectura de las propuestas, el tema de las desapariciones como tal se va desdibujando y se inserta en el marco de la atención a víctimas y en un planteamiento, muy válido y necesario en México, pero todavía bastante genérico en el texto, de “justicia transicional”: la premisa da por sentado que se trata de una exigencia propia de las buscadoras, interpretando o rescatando, de alguna manera, ciertos elementos de sus luchas históricas, pero dejando de lado muchos más factores y posibles propuestas que tendrían mayor utilidad operativa e inmediata.

    ¿Cómo fomentar decididamente la cooperación de personas detenidas por crímenes relacionados con las desapariciones para que entreguen información relevante para la ubicación de las mismas? ¿Qué modalidades y mejores mecanismos activar para la búsqueda permanente o periódica de información, pistas y personas dentro de anexos, centros penitenciarios, hospitales y refugios? ¿Cómo proteger más a las buscadoras y con qué criterios otorgar las medidas desde las instituciones estatales en lo inmediato? ¿Qué tipo de coordinación macrorregional e intergubernamental se va establecer en todas estas problemáticas? Si se reconocen como un sector en riesgo y protegido, como defensoras, pero además como trabajadoras humanitarias en labores que la sociedad necesita realizar, pero el Estado no cumple a cabalidad, ¿qué tipos de reconocimiento y marcos legales y simbólicos se pueden instrumentar, de forma participativa con colectivos y sociedad civil, para valorarlo?

    Alma

    La desaparición está incluida en el plan de Alma Alcaraz dentro del capítulo “II. REFORMA INTEGRAL AL SISTEMA DE JUSTICIA ESTATAL”. En el apartado “A. Reforma integral a la Fiscalía General del Estado”, se plantea la “Remoción e Investigación del Fiscal Zamarripa a través de una Comisión de la Verdad”, retomando, sin precisarla, la idea de una justicia transicional que, sin la indicación de sus componentes y de rutas concretas, queda más como declaración de intenciones que como política pública. Se propone una “Reorganización y ampliación de sus dependencias conforme a delitos especializados como género, desaparición de personas, incumplimiento familiar o ambiental”: en tema de desaparición, ya existe y opera desde 2018 la Fiscalía Especializada en Delitos de Desaparición, así que sería bueno conocer las propuestas de reforma y potenciamiento de la misma, más allá de los propósitos interesantes del plan acerca de mejorar la capacitación y selección de los Ministerios Públicos, en donde otro problema no mencionado ha sido, más bien, su rápida alternancia o poca duración en el cargo.

    Es valiosa la propuesta de una “Mesa Permanente con Colectivos de Búsqueda y Organizaciones para seguimiento a casos”, pero queda bastante desdibujada y genérica, poco clara en sus objetivos y alcances, pues me refiero a que mesas de discusión o de trabajo ha habido, tanto con Gobierno como con Fiscalía, pero lo que ha faltado es que éstas creen mecanismos reales de incidencia, metodologías compartidas y aprobadas con certeza de criterios y roles, capacidad de cambio de protocolos, lineamientos, prácticas y acciones de las autoridades, construcción participativa de análisis de contexto y de herramientas verdaderamente útiles para las personas buscadoras y la sociedad.

    Así que queda algo vago el concepto o meta de “seguimiento de casos”. Si se tratara de carpetas de investigación, el sujeto principal de la interlocución debería ser la Fiscalía, pero sería importante el papel del poder ejecutivo también para la coordinación, la garantía del proceso de dialogo y porque las comisiones de búsqueda y de víctimas estatales dependen de la Secretaria de Gobierno. Asimismo, falta mencionar el aspecto de la participación conjunta y de la coordinación, más allá de estas autoridades y de los colectivos, de las demás dependencias del nivel municipal y estatal cuyo interés y actuación en el tema ha sido menguante.

    En el punto “E. Promoción a la denuncia con acompañamiento cercano, profesional y personalizado. Ministerios Públicos eficientes, dotándolos de tecnología para integración de carpetas y las víctimas puedan consultar el avance de sus denuncias”, la propuesta no difiere mucho de la de Yulma Rocha, aunque se agrega en seguida que “acompañaremos permanentemente a las víctimas del delito y a familiares de las personas desaparecidas”, mencionando un tema, desde luego, fundamental como el “apoyo psicológico y emocional, económico, logístico y de seguridad”. Se extraña, igual, un detalle, alguna meta más precisa, un camino claro a seguir para cumplir con estos acometidos.

    Ya no hay marca aquí y en el plan de Yulma Rocha de la propuesta que planteó la Plataforma por la Paz y la Justicia en Guanajuato en 2022 y 2023 ante el Congreso local, apoyada en su momento por Morena, para crear un Instituto Guanajuatense de Ciencias Forenses autónomo, retomando los modelos de Jalisco y Coahuila.

    Si bien me parece fundamental seguir haciendo hincapié en atender las causas estructurales de las violencias, con énfasis en las personas más pobres, lo cual representa un eje de análisis y acción tanto de Alma Alcaraz como de Sheinbaum a nivel nacional, el enfoque y su comunicación ya no son suficientes en materia de desapariciones y, dado el camino recorrido en años recientes por el movimiento de buscadoras y colectivos en Guanajuato y en todo México, las propuestas deben de aterrizarse y discutirse mucho más, con un enfoque de derechos, sí, pero integral, participativo y focalizado a la vez.

    Es decir, la desaparición y búsqueda de personas son problemas complejos y multifactoriales que tienen causas y actores muy diversos, que adquieren expresiones y generan respuestas sociales distintas y todavía poco comprendidas en Guanajuato por los actores políticos de todos los partidos, por lo que requieren de planteamientos interdisciplinares, complejos, participativos, sociales y potentes en su comunicación y despliegue.

    Libia

    La candidata de PRI-PAN-PRD dedica un apartado para el “Apoyo a mujeres buscadoras” que no tiene introducción o contexto específico, es muy directo y reporta un decálogo de iniciativas que, en parte, habían sido retroalimentadas con la mayoría de las representantes de los colectivos durante una reunión y con encuestas de seguimiento: 1. Programa estatal de búsqueda participativa y regional; 2. Centro forense de identificación humana con enfoque masivo, humanista y contextualizado; 3. Fortalecimiento interinstitucional de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas y células municipales; 4. Grupo especial de búsqueda de personas desaparecidas; 5. Protección a buscadoras fuera del contexto de búsqueda; 6. Coordinación en la búsqueda regional con los estados colindantes; 7. Unidad de análisis de contexto para la búsqueda de personas; 8. Mecanismo de seguridad de búsqueda. 9. Edificar en Salvatierra el memorial para las personas desaparecidas; 10. Sistema estatal de búsqueda en línea.

    El decálogo, aunque es muy escueto y no da a entender exactamente qué se va a realizar en concreto para cada punto, contiene un listado preciso y varias peticiones de las propias personas buscadoras y organizaciones en el Estado. Es el único plan que explícitamente da entrada a la reivindicación por un sitio de memoria en Salvatierra, aunque lamentablemente desde 2021, año en que el colectivo Ángeles de Pie por Ti lo solicitó, no ha habido avances, aun estando García en la Secretaria de Gobierno. Así que lo prometido es doblemente deuda y debería saldarse con pleno respeto de la autonomía del colectivo y de los planes que ha formulado para el sitio y que han sido ignorados por el municipio y el Estado.

    Igualmente, un centro forense estatal, para funcionar, debe de respetar las mejores prácticas y contar con independencia, personal y estructuras, lo que representa un desafío importante y puede originar conflictos con la Fiscalía y bloqueos a la reforma constitucional para su implementación.

    El hincapié en planes y cooperaciones regionales parece hacer eco de varias peticiones, por ejemplo, las del movimiento de los colectivos de la Unión Regional de Búsqueda del Bajío y de las propuestas para planes regionales de búsqueda y de coordinación entre todas las autoridades en el Bajío y Occidente. Sin embargo, habrá que ver en qué consiste, pues en todas las leyes en la materia se menciona como obligación de las autoridades, pero no ha tenido mucha aplicación. La seguridad tanto en búsqueda como en las comunidades de residencia de las buscadoras es un asunto delicado, en el que hubiera sido importante visualizar con más precisión un calendario y criterios para la adopción de medidas eficaces y rápidas. Finalmente, la mención al análisis de contexto es otro elemento fundamental, pero, como para todas las demás, se trata de temáticas que estaban y están en la mesa hace tiempo y no han sido atendidas adecuadamente, por lo que queda la duda de si de verdad lo serán y de qué manera después del voto.

    Creo que la mejor propuesta para Guanajuato debería simplemente reunir las tres y ampliarlas, profundizarlas, discutirlas y, después de que estén puntualizadas y articuladas en un plan estatal sobre desaparición y búsqueda, hacerlas operativas en colaboración con las víctimas, las organizaciones de sociedad civil y los colectivos de búsqueda. La justicia transicional y la memoria, el ataque de raíz a las violencias estructurales y la coordinación, un sistema de búsqueda eficaz con protección y planes regionales son los ejes respectivamente de Yulma Rocha, Alma Alcaraz y Libia García, ante esta problemática que no para.

    Un aspecto que quedó marginado en las propuestas es la prevención, de la mano de sensibilización hacia la sociedad: prevención de las desapariciones y de la violencia en contra de las buscadoras, difusión y potenciación de la información y las herramientas a disposición de la ciudadanía y programas de socialización sobre todo esto en escuelas, centros de trabajos, dependencias públicas, entre otras. En el estado las autoridades no desarrollan análisis serios de estos fenómenos, así que lo que no se mide ni se conoce a fondo no va generando respuestas adecuadas.

    Asimismo, aun desde visiones y puntos de partida distintos, es común a las tres candidatas el énfasis sobre el papel de las mujeres, teniendo en cuenta que la mayoría de las integrantes de los colectivos son mujeres, y el reconocimiento de las múltiples discriminaciones que enfrentan, agraviadas por la desaparición de un familiar y la consecuente hostilidad de su entorno inmediato. Gane quien gane, se necesitará de mucha cooperación, escucha, análisis, coordinación y dialogo sin simulación, dentro y fuera del estado, con sus vecinos y la Federación, después del 2 de junio para comenzar a vislumbrar salidas realistas.

    Se dice fácil, pero esto ha faltado durante años y, mientras todavía en 2020 había negación oficial de la presencia de fosas clandestinas en la entidad y de la gravedad de las desapariciones, se fue moviendo algo solo cuando comenzaron a integrarse y a luchar los 26 colectivos que hoy conforman un movimiento plural y reivindicativo en Guanajuato.

    Por Fabrizio Lorusso desde SinEmbargo.Mx

  • Gatopardismo panamegno

    Gatopardismo panamegno

    il nuovo presidente del Panama, José Raúl Mulino, ha da poco vinto le elezioni, anche se è un delfino dell’ex presidente Ricardo Martinelli, detenuto per peculato. Ci sarebbe anche il coinvolgimento di una azienda di radar italiana. A raccontare il tutto il giornalista esperto in Centroamerica Gianni Beretta. La seconda pagina la dedichiamo alla condanna per ben 23 anni di carcere ad Héctor Llaitul, leader della Coordinadora Arauco Malleco con l’applicazione di una legge, spiega la sua difesa, risalente alla dittatura di Pinochet. Ci colleghiamo con Lautaro Araucanía, al sud del Cile, per parlare col volontario di Operazione Colomba Fabrizio Bettini. (Foto AP/Matías Delacroix)

  • Le basi di una polemica

    Le basi di una polemica

    In Argentina la Camera ha votato la “Ley bases” che dovrà ora passare al Senato. In cosa consiste questa legge che promette di cambiare l’economia del Paese e che trova la contrarietà di una buona parte della società civile? Quante probabilità ha di essere approvata da un parlamento di colore diverso da quello del presidente Javier Millei? Ci colleghiamo con Buenos Aires per parlare di questo e altri temi con lo storico corrispondente dell’Ansa Maurizio Salvi . Sentiamo anche un’analisi sulle vere cause dell’elezione a presidente di una persona che fino a poco tempo fa nessuno si immaginava che potesse arrivare così in alto dal punto di vista politico. A spiegarlo ad un incontro al Catai di Padova Hernán Ouviña, professore dell’Università di Buenos Aires. (foto EP davanti al Parlamento argentino)

  • Propuestas para León 2024

    Propuestas para León 2024

    El libro 17 Propuestas para León: Elecciones 2024, publicado por la Universidad Iberoamericana León y coordinado por el Cuerpo Académico en Desigualdad Social de la misma casa de estudios, reúne trabajos que, desde una perspectiva interdisciplinar, abonan a la comprensión de distintas facetas y desafíos de esta ciudad guanajuatense, en el contexto de los procesos electorales en curso a nivel local y nacional.

    León ha vivido un rápido crecimiento y diversificación de su población, transformaciones territoriales e infraestructurales importantes, dinamismo económico y turístico. Ha sido anfitriona y receptora de flujos de personas foráneas, eventos, ferias e inversiones, pero también se multiplicaron los retos y los contrastes, como la inseguridad, la vulnerabilidad social y la distribución desigual de oportunidades y resultados, lo que redunda en barreras selectivas al goce pleno del “derecho a la ciudad”.

    En el censo del 2020, León superó la cifra de un millón y siete cientos mil habitantes, siendo la tercera ciudad más poblada del país. En su zona metropolitana habitan casi dos millones de personas y, en comparación al 2010, la población creció del 20 por ciento, y del 66 por ciento comparado con el 2000.

    Cada tres años desde 2006, en correspondencia con las elecciones para la Presidencia Municipal, personas académicas y estudiantes de la Ibero realizamos un ejercicio de reflexión y discernimiento con el fin de elaborar textos cortos que contengan diagnósticos y planteen propuestas para el municipio, a partir de sus respectivas áreas de expertise e interés.

    Se parte de una introducción que contextualiza una problemática de competencia del Ayuntamiento y se plantean una serie de propuestas factibles que, finalmente, son entregadas a las y los candidatos a la Presidencia Municipal para que se coloquen en la discusión pública, antes y después del voto.

    Esta edición es la séptima, cuenta con 17 capítulos, escritos por 23 autores y autoras, en cinco ejes temáticos: desigualdades y pobreza, violencia y desaparición, medio ambiente y derecho a la ciudad, juventudes, y salud.

    Estos ejes engloban reflexiones, vivencias, preocupaciones y fisuras entre lo real y lo deseado, entrañando visiones de futuros posibles, que hacen eco de lo que los jesuitas en México han visualizado como “clamores de la realidad”, es decir, “las dificultades, problemáticas nacionales, sociales y estructurales que se complejizan cada día más”. Frente a los múltiples clamores que sacuden al país, al estado y a la ciudad, la idea es poder “responder a la niñez, adolescencia, juventud, mujeres, adultos mayores, indígenas, obreros, campesinos, personas desempleadas y todas las personas excluidas”.

    A manera de reseña, voy a destilar aquí la esencia de las propuestas del libro que trabajamos integrantes de la comunidad universitaria, invitando a su lectura completa, apropiación y discusión.

    En términos generales, los retos para León no son disímiles de los que experimentan muchas otras urbes del país, en donde se despliegan procesos históricos y equilibrios cambiantes entre poblaciones en tránsito y residentes, entre géneros, pertenencias e identidades diversas, entre movilidades diferenciadas y brechas en la apropiación de lo urbano y lo digital, entre una dimensión rural todavía fuerte y entramados productivos, tecnológicos y comerciales emergentes, entre barrios y comunidades tradicionales y una renovada vocación cosmopolita, entre expansiones inmobiliarias e industriales y tensiones por el agua y la sustentabilidad, por mencionar algunos ejemplos.

    Son todos factores que entrañan potencialidades y riesgos, cuestionamiento de estructuras y formación de nuevas agencias, visiones a veces encontradas sobre el desarrollo, las relaciones sociales, de clase, de género, de identidad, etnia y cultura. Pueden conllevar rupturas del tejido social, formación de espacios segregados y explosión de conflictos latentes, si no son oportunamente incorporados por una política pública consciente o si se delegan únicamente a mecanismos de mercado.

    En el eje de “Desigualdades y pobreza”, que consideramos como “primero” en el índice de la obra por su naturaleza estructural y transversal, Laura Villanueva traza las coordenadas básicas de la pobreza y la desigualdad en León, en pos de su abordaje integral a partir de la política pública municipal en los ámbitos del salario digno, la educación, la salud y los cuidados.

    La transversalidad efectiva de la perspectiva de género en este nivel de Gobierno es central en la reflexión de Guadalupe Fernández, que desglosa acciones puntuales para potenciar el Instituto Municipal de las Mujeres, los indicadores, la igualdad sustantiva.

    El capítulo hace mancuerna con la propuesta de Diana Laura Ramírez sobre la implementación de políticas integrales para la atención de personas cuidadoras en León. Un tema, el de los cuidados, que se ha vuelto urgente y necesario en estas campañas y en la discusión sobre el Estado del Bienestar, así que la autora esgrime propuestas muy concretas sobre la provisión y regulación de los servicios de cuidado, la formación del personal, la promoción de un cambio cultural y de un sistema de información adecuado.

    Otro aspecto, nada secundario, de las desigualdades tiene que ver con las industrias culturales y creativas que deben de estar intencionadas al desarrollo social y humano desde la acción local, en la propuesta de Gerardo Covarrubias y María del Rosario Moreno Vázquez: aquí se plantea como central la labor de diagnóstico, la coordinación con instituciones estatales públicas y privadas, la contratación digna de creadores locales y la internacionalización.

    Sobre el clamor de “Violencia y desaparición”, destaca el diagnóstico de Raymundo Sandoval y sus planteamientos para la prevención de las desapariciones en una ciudad compleja como León, lo cual pasa por aprobar un programa municipal, desarticular redes macrocriminales, complementar el enfoque reactivo con uno preventivo, analizar factores de omisión o complicidad institucional en el fenómeno.

    Este abordaje se complementa con el análisis del autor de esta columna sobre los cambios, aprobados por el Congreso estatal en 2023, a la Ley de Búsqueda de Personas en Guanajuato y sus implicaciones para la administración municipal, sobre todo en materia de células locales de búsqueda, prevención, y cooperación con colectivos y familiares.

    Una necesidad mayúscula en este campo es el acompañamiento psicosocial a niñas, niños y adolescentes, víctimas indirectas de la desaparición, que se visualiza en la propuesta de Lourdes Contró y Lorena Jiménez Quiñones, basada en el trabajo de memoria y sanación a través del arte, así como en las alianzas con OSC, DIF municipal, Instituto Cultural de León y redes nacionales.

    El clamor por el “Medio ambiente y derecho a la ciudad”, que desde luego es un eje bisagra entre lo global y lo local, tiene cuatro artículos que apuntan a la imbricación entre estas dos dimensiones y no limitan sus aportes a los vaivenes de la coyuntura.

    Para Larisa González Martínez, la arborización urbana debe constituirse como un camino hacia la justicia social, más en tiempos de crisis climática, por lo que plantea un listado consecuente y muy detallado de acciones para la ciudad, para las ciudades, a partir de un Plan Maestro de Arbolado Urbano, actualización de normativa, sanción de abusos, sistemas de certificación y participación social.

    El tema del agua, su contaminación y disposición, con la creación de un Fondo para la Remediación de Contaminantes Existentes en Ríos, Arroyos y Presas, así como de un Programa de Detección, Control y Seguimiento de Contaminantes Emergentes Locales, conforman la propuesta de Sandra Ixmucamé Concha-Guerrero.

    La contribución de Othón Partido, desde la perspectiva de la política y la gestión pública, apunta a enmarcar nuevas maneras de pensar e incorporar los Objetivos de Desarrollo Sostenible en la planeación municipal: dar seguimiento cabal a los indicadores del Eje 11 de los ODS sobre Ciudades y Comunidades Sostenibles, elaborar indicadores de avance ad hoc, reconocer el papel fundamental de los gobiernos locales en la agenda 2030.

    Yeshúa González trata la problemática de la movilidad urbana, entendida como potencialidad transformadora y área de oportunidad para la reducción de disparidades y carencias socioambientales, para una ciudad sostenible que contemple un Sistema Integrado de Transporte, alternativas de movilidad escolar y de personal trabajador, y un replanteamiento profundo de la infraestructura urbana.

    El clamor por las “Juventudes” se desarrolla a través de enfoques psicosociales, de salud pública, de deporte e integralidad. El capítulo de Irma Domínguez, Liliana Karina Valencia y Eugenia Morales es sobre la apremiante tarea de afrontar y prevenir la obesidad infantil, la cual implica la consideración de factores sociales, económicos y psicológicos a la vez, dentro de una estrategia integral municipal, la promoción de la lactancia materna y hábitos sanos de alimentación, y un enfoque transversal de coordinación entre niveles de Gobierno para garantizar eficacia.

    Karina Márquez Rodríguez y Ana Sofía Guerra abordan la educación para la paz y la resolución no violenta de conflictos en el entorno escolar, entendidas como estrategias para el ejercicio de los Derechos Humanos que también los municipios pueden y deben implementar en colaboración con Estado y Federación, con una perspectiva horizontal e incluyente de todos los actores educativos.

    Óscar Ontiveros destaca los hitos, el origen, la prospectiva y las propuestas acerca de las problemáticas de salud pública y de desarrollo integral de la juventud, determinadas por la condición física de las y los jóvenes en las escuelas, al plantear una metodología de intervención municipal para el desarrollo integral en jóvenes y el involucramiento preventivo y conjunto de las Direcciones de Salud, Educación y la Comisión Municipal de Cultura Física y Deporte.

    Muy relacionado con lo anterior, en el eje de “Salud”, Ana Marina Reyes Sandoval y Luis Anibal Robles Durán conciben la atención a la salud mental desde un modelo biopsicosocial, integral, y desglosan propuestas basadas en las mejores prácticas internacionales y en los objetivos de investigar, sensibilizar y asesorar.

    Saúl Sánchez López propone un Fondo específico, una alianza intersectorial y un Programa de Atención en Salud Mental diferenciado, con enfoque comunitario e intercultural, flexible y grupal, para la población indígena migrante, cada vez más presente y activa en León.

    En el artículo de cierre, Ulises Blásquez presenta la situación de las enfermedades de transmisión sexual y propuestas que consideran las desigualdades, los determinantes sociales de la salud, la coordinación interinstitucional e infraestructuras ad hoc, de la mano de acciones más estratégicas, progresivas y focalizadas para la promoción e intervención en áreas geográficas y sociales específicas.

    Por Fabrizio Lorusso desde SinEmbargo

  • Tutto quello che muove il fentanyl: intervista con Fabrizio Lorusso su RSI2

    Tutto quello che muove il fentanyl: intervista con Fabrizio Lorusso su RSI2

    La diffusione del fentanyl, un potente oppiaceo sintetico che ha causato la morte di 200 mila persone in tre anni negli Stati Uniti è un problema così grave da essere stato uno dei temi di discussione tra Cina e Stati Uniti. Cristina Artoni, giornalista di RSI2 Svizzera, intervista Fabrizio Lorusso sulla situazione geopolitica e interna del Messico riguardo al traffico di droga, al fentanyl e la violenza nella seconda puntata, del 23 aprile 2024, del dossier di Alphaville: “Tutto quello che muove il fentanyl: la droga che fa tremare il mondo”, andato in onda dal 22 al 26 aprile. Ascolta il programma dal video seguente.

    Link al dossier completo RSI

    Link mp3 originale

  • L’ostacolo di Petro

    L’ostacolo di Petro

    In Colombia il governo di Gustavo Petro ha dovuto far fronte a manifestazioni dell’opposizione in tutto il paese. Ma quali sono le motivazioni? Intanto nella capitale c’è una mancanza d’acqua causata dalla siccità che era prevedibile ma non sono attuate misure in tempo per contrastarla. Dai pressi di Bogotà ce ne parla il dottorando in diritti umani Carlos Gutiérrez. Dall’altra parte, ricordiamo la Festa della Liberazione con un collegamento con Rosario, da dove riceviamo la testimonianza di Grazia Comunale, professoressa di Lingua e cultura Italiana nella città argentina.

  • Las desapariciones en Guanajuato

    Las desapariciones en Guanajuato

    El 19 y 20 de abril pasado, quienes integramos la Plataforma por la Paz y la Justicia en Guanajuato, proyecto académico y político de acompañamiento y fortalecimiento de los colectivos de víctimas y sobrevivientes de la violencia en Guanajuato, decidimos sumarnos a la Jornada Nacional de Búsqueda Humanitaria, convocada en marzo por más de 250 organizaciones de familiares de personas desaparecidas del país, y, más en general, a la iniciativa de favorecer la unión nacional y el dialogo entre las agrupaciones.

    Esto se da en el contexto de las campañas para las elecciones del 2 de junio, en las cuales las candidatas y el candidato a la Presidencia, y las candidatas a la gubernatura del estado de Guanajuato no han planteado propuestas concretas, claras y detalladas sobre la desaparición y búsqueda de personas, y la crisis forense.

    La Jornada fue una acción de búsqueda conjunta y simultánea a lo largo y ancho del país, realizada de diversas formas: en vida, en campo, volanteo, foros y/o acciones en espacios públicos para visibilizar sus exigencias. “Es un proceso de unificación nacional”, han dicho las familias convocantes. Las actividades culminarán en mayo, con una Mega Marcha en CdMx para el Día de las Madres.

    En Guanajuato, además del apoyo y difusión de la búsqueda realizada por los colectivos de familias de personas desaparecidas, la Plataforma hizo público un boletín con información actualizada sobre las desapariciones en la entidad. Es un ejercicio periódico que el autor de esta columna y el defensor de derechos humanos Raymundo Sandoval realizamos desde hace custro años, ante la ausencia o imprecisión de la información y de los registros oficiales, a través de comunicados, artículos y las cuentas X / Twitter @DesapGto y @plataformagto

    Sobre el número de personas desaparecidas

    Al corte del 15 de marzo de 2024, oficialmente existe registro de la desaparición de cuatro mil 185 personas en Guanajuato: se desconoce su paradero y, por Ley, presumimos que han sido víctimas de algún delito y deben ser buscadas por las autoridades. La problemática ha estado aumentando constantemente en la entidad.

    Particularmente, entre el 30 de abril de 2018 (último corte del antiguo y hoy extinto Registro Nacional de Personas Extraviadas y Desaparecidas) y el 15 de marzo del año en curso, en un periodo de poco menos de seis años, las personas desaparecidas han crecido de casi siete veces, de 621 casos a casi cuatro mil 200. De estos, tres mil 572 son hombres y 611 mujeres (dos de “sexo indeterminado”); tres mil 933 son mayores de edad y 241 menores (11 de “edad indeterminada”).

    Los municipios con más personas desaparecidas (superiores a 200) son: Celaya (505), Irapuato (472), León (459), Villagrán (265), Pénjamo (222) y Salamanca (210).

    Como proporción de la población, las ciudades con mayores tasas de personas desaparecidas por cada 100 mil habitantes son: Villagrán (con 401.3), Cuerámaro (217.1), Juventino Rosas (215), Uriangato (159.4), Apaseo el Alto (153) y Pénjamo (140). Villagrán y Pénjamo aparecen en la lista de las primeras seis ciudades tanto en números absolutos como en porcentaje de su población.

    Sobre las fosas clandestinas y los cuerpos sin identificar

    En el estado de Guanajuato, con base en análisis cruzados de fuentes oficiales (Comisión Estatal de Búsqueda, Fiscalía General del Estado, mediante solicitudes de transparencia e informes públicos), datos de la prensa (para los años 2009-2020) e información de colectivos de búsqueda (Brigada Independiente de Búsqueda de Hasta Encontrarte; y Una Luz en Mi Camino), entre 2009 y marzo de 2024, tenemos registro del hallazgo de más de 550 fosas clandestinascon una cifra aproximada superior a mil cuerpos.

    Aunque los datos definitivos, por municipio y por tipo de fuente, serán divulgados en las próximas semanas en un informe especial de la Plataforma y la Universidad Iberoamericana León, sabemos que cerca del 80 por ciento de estos entierros ilegales y de las personas encontradas se refieren al lapso temporal de los últimos cuatro años (2020-2024). A nivel geográfico se concentran en el área del corredor industrial, la región Laja-Bajío y zonas fronterizas con Michoacán y Jalisco.

    Los datos sobre desapariciones no tienen en cuenta la cifra negra, es decir, el registro de aquellas personas desaparecidas cuyas familias no han interpuesto reporte o denuncia y que, según el testimonio y la documentación de los 26 colectivos de familiares en Guanajuato, podría sumar centenares de víctimas más a los números oficiales. Lo anterior evidencia cómo la práctica del subregistro de casos y la ausencia de registros públicos confiables, comparables y accesibles, que cumplan con el mandato de las leyes vigentes, son situaciones preocupantes y persistentes, tanto a nivel estatal como federal.

    Cabe señalar que hasta septiembre de 2023, vía la Plataforma Nacional de Transparencia, la Fiscalía estatal señalaba la presencia de 950 cuerpos (847 sin identificar, 103 identificados no reclamados) en resguardo en el Parque Funerario (o “Panteón Forense”) de la capital estatal. Al 15 de enero de 2024, había 935 cuerpos en resguardo en el Parque Funerario de la Fiscalía, de los que 849 sin identificar y 86 identificados no reclamados. Entonces, estas cifras no han cambiado sustancialmente en el último semestre.

    Fosas comunes y panteones: urgentes búsqueda e identificación

    Sin embargo, preocupa el hecho de que sí ha cambiado substancialmente la cifra de cuerpos inhumados en fosas comunes de los panteones municipales del estado: la fiscalía en 2023 tenía registro de 825 cuerpos sin identificar, inhumados en fosas comunes de panteones de todo Guanajuato. Estos son cuerpos inhumados y registrados por la Fiscalía entre 2012 y 2020 que se encontraban, hasta 2023, en panteones municipales.

    Al 8 de febrero de 2024, en cambio, estos eran sólo 376, o sea, se declaran 449 cuerpos menos que los 825 del año pasado. Por otro lado, no se declara que hayan sido movidos estos cuerpos de los municipios al panteón forense de la capital. Además, los propios municipios dan cifras distintas de las que entrega la Fiscalía sobre el número de cadáveres que resguardan en sus panteones. Así que inferimos que los registros están mal integrados, desactualizados y son parcialesimpactando negativamente en el tema de la búsqueda, la identificación forense y los casos de larga data.

    En general, detectamos una cadena interinstitucional e intergubernamental de responsabilidades incumplidas y autoridades omisas que, en su conjunto, tienden a invisibilizar el fenómeno de las desapariciones, a impedir un análisis de contexto adecuado y a realizar búsquedas e investigaciones sin la debida diligencia y prontitud.

    Sobre el incumplimiento de mecanismos internacionales

    Denunciamos la falta de avance en los 15 casos de Acciones Urgentes ante el Comité contra las Desapariciones Forzadas de la ONU que desde 2021 la Plataforma por la Paz y la Justicia en Guanajuato ha promovido y acompañado en la entidad.

    Éstas agrupan la búsqueda de una veintena de personas desaparecidas. De éstas, ha sido localizada sin vida el 30 por ciento, mientras el resto se mantienen activas, sin que exista un avance en el cumplimiento de los planes integrales de búsqueda solicitados por la ONU. Prima la informalidad, la improvisación y la revictimización en la forma de actuar de las autoridades en estos casos que se presentan ante Naciones Unidas.

    La Plataforma el 28 de febrero participó en la histórica Audiencia en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Washington. D.C. sobre el asesinato a personas buscadoras en México, denunciando la situación de riesgo que se enfrenta en el país, mostrando casos que representan situaciones generales en Sinaloa, Puebla, Zacatecas y Guanajuato.

    Han sido 26 colectivos de búsqueda y las decenas de personas buscadoras independientes quienes han denunciado y empujado a las instituciones, frente al incremento de las violencias y las desapariciones en Guanajuato, y lo han hecho bajo su propio riesgo, sufriendo amenazas, desplazamientos forzados, acoso y ataques mortales. Lo cual, desde luego, vale para otras regiones de México.

    En dicha Audiencia ante la CIDH se denunció el asesinato de al menos 20 personas buscadoras en el país, donde lamentablemente Guanajuato ocupa el lugar de la entidad más mortífera para las buscadoras, con al menos cinco asesinatos registrados (y existen al menos otros cuatro que no se han hecho públicos). Esto, además del caso de la buscadora Lorenza Cano, que cumplió tres meses desaparecida sin que exista un avance en la investigación.

    Por Fabrizio Lorusso desde SinEmbargoMx y PopLab

  • La denuncia nicaraguense

    La denuncia nicaraguense

    Il Nicaragua ha denunciato la Germania dinanzi alla Corte Internazionale di Giustizia per “complicità di genocidio” per la vendita di armi ad Israele. Perché il governo di Ortega ha fatto questa mossa? Fra le altre motivazioni ne esiste una storica. Dopodichè ci occupiamo della richiesta di applicazione di una sentenza a favore del popolo Garifuna in Honduras. Ci spiega il tutto, da Managua, Giorgio Trucchi dell’agenzia Rel UITA, nonché collaboratore di diversi media internazionali (foto Reuters dell’ambasciatore del Nicaragua en nei Paesi Bassi, Carlos José Argüello Gómez).