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  • América para los americanos

    América para los americanos

    En el contexto de un flujo verbal-diarreico imparable, hecho de verborreas e insultos contra sus socios y rivales, a la par, y en el marco de la instalación de Donald Trump en la Casa Blanca, su involución cerebral-ideológica lo ha llevado a transitar del célebre America first al inquietante America only, entendiendo por “América” primera y exclusivamente a Estados Unidos. 

    El lema de la famosa Doctrina Monroe de 1823, “América para los americanos”, suena y resuena en las latitudes más dispersas del llamado “Nuevo Continente”, pero en el siglo XIX la frase se traducía en algo como “fuera los europeos de las Américas” o “respeto a la autodeterminación de cada nación”, mientras que hoy significa literalmente “América para los estadounidenses” (claro está, sólo para los blancos, anglosajones o germánicos, y mejor si protestantes). 

    Desde su casa de invierno en Mar-a-Lago, Trump se dedica a recibir a Elon Musk y a rendir declaraciones a la prensa con las que describe y sustancia lo que en campaña electoral definió como una nueva “edad de oro” para la potencia de Estados Unidos. La palabra favorita del magnate-presidente, ya sabemos, es “arancel”, mejor dicho, en plural, “aranceles y aranceles”. La otra es “terroristas”, usada en contra de los bad hombres y los cárteles mexicanos, erigidos a enemigo público interior y exterior de la Unión Americana. 

    Según él, el hegemón decadente que es EUA volverá a imponerse en la arena mundial mediante la conquista de nuevos territorios y la reapropiación de viejas posesiones, siendo América entera un bastión que hay que blindar ya, para eventualmente dejar más abierto el campo en el resto del mundo al bi-tri-polarismo o multipolarismo, con Rusia y China a la cabeza. 

    Su hijo Don Jr., de hecho, ya desembarcó a Groenlandia en este frío enero: es la isla más grande del mundo y siempre le ha gustado a EUA, como les gustó Alaska que se compraron a mediados del XIX. Y les interesa para que sea su puesto de avanzada estratégico, de ataque y de defensa, siendo en este momento Rusia y, quizás Canadá, los países “prevalentes” en la carrera por el Ártico. Sin embargo, Groenlandia es parte del Reino de Dinamarca y sus políticos ya han reiterado que no piensan ceder a tentaciones o amenazas estadounidenses. 

    Don Jr. fue allá de todos modos para husmear y sondear voluntades de pobladores y líderes políticos locales acerca de una eventual anexión-adhesión a la Unión Americana, a lo mejor a través de mecanismo de compraventa de tierras y almas, o bien, mediante referéndum entre los 55mil habitantes de la isla, o quién sabe. Pero, además, el Jr. lanzó un MAGA versión ártica en la red Truth para “Hacer Groenlandia Grande de Nuevo”. Parece meme, pero no, va en serio. 

    En la mira están por lo menos dos factores. Uno son las tierras raras, es decir, elementos químicos de origen mineral fundamentales para las pantallas de los celulares, la industria militar, los componentes de un vehículo eléctrico, las células fotovoltaicas y muchos dispositivos tecnológicos más. 

    Y otro factor son las rutas árticas para el dominio hemisférico global, a partir del control sobre un océano de hielo que, ante el calentamiento global, se va volviendo progresivamente un mar navegable, apetecible, y esto es favorecido por las mismas políticas anti-green y pro-fósiles de Trump y sus socios petroleros. Es la cuadratura del círculo que entierra la agenda 2030.

    Estados Unidos, que es una talasocracia, o sea una potencia marítima, pretende mantener el dominio de los mares a través del control de estrechos y rutas marítimas que se vayan abriendo, como sucederá en el Ártico. Esto con el fin de monitorear flujos comerciales e impedir ataques de misiles balísticos con ojivas nucleares contra el continente americano por parte de sus principales rivales, Rusia y China. 

    Así emerge la importancia estratégica y militar de la isla, crucial para la seguridad estadounidense, pues su posición le permite convertirse en un punto de interdicción de las otras potencias en caso de guerra, aunque parte de este acometido en parte ya se cumple gracias a la base militar estadounidense de Thule, en Groenlandia, construida entre 1941 y 1951, la cual emplea aproximadamente a 1000 personas groenlandesas, casi un 2% de la población total. 

    Groenlandia y Panamá, norte y sur, mejor dicho, cumbre y centro, ombligo y cruce de América: el blindaje continental responde directamente a las pretensiones de China, que acaba de inaugurar el puerto comercial, pero potencialmente militar en el futuro, más grande de Sudamérica en Chancay, Perú. Por lo cual, Trump y sus halcones no excluyen el uso de la fuerza, como han dicho. E inclusive, la cuadratura del círculo, o sea del continente, sería ideal si Canadá pasara a ser un estado de la Unión, ya que su Primer Ministro lo definen como “gobernador” y hasta aceleraron su caída. 

    Se fue Trudeau, y no lo vamos a extrañar. Pero al mismo tiempo, si vamos a extrañar al Golfo de México que desde el 20 de enero podría llamarse Golfo de América. En respuesta, la presidenta Claudia Sheinbaum ha desempolvado los libros de historia – nada de fake news y ocurrencias – para recordar cómo el término más “bonito” y correcto es la “América mexicana”. Detrás del deseo mojado trumpiano de apoderarse por las buenas o por las malas, nuevamente, del Canal de Panamá, cedido en 1999 al país centroamericano, no están las improbables y reprimidas ganas globalistas y librecambistas del tycoon, sino la estrategia geopolítica pura y dura en función antichina. 

    En efecto, para el trumpismo de gobierno y su versión callejera y social, la idea es que comerciar e importar, sobre todo, implica “subvencionar” a los otros países sin tener nada a cambio: “Si lo estamos subvencionando, qué se convierta en estado de EUA”, dicen, por ejemplo, en referencia a Canadá o al norte de México. Y la otra es que sus socios de Norteamérica, sobre todo México, serían la puerta trasera de China, de sus productos y mercancías baratas o ilegales, del fentanilo y de todo mal interno que aqueja a la cada vez más precaria y disfuncional sociedad estadounidense.

    Si el norte mexicano y la frontera están muy integrados al imperio, por otro lado, para el resto del país, no habría plan de asimilación o integración. Mejor aplicar la guerra, la narcoguerra de Nixon, Uribe y Calderón, fusionada con la “guerra al terror” de Bush hijo. Así se crea el mostro bicéfalo, el espantapájaros del “narcoterrorismo”, que incluye todo y nada a la sazón del comandante en turno. 

    Y, asimismo, nace la brillante idea, abrazada por las ultraderechas en los dos lados del Río Bravo, de justificar intervenciones armadas en territorio mexicano, al clasificar como grupos terroristas a los cárteles mexicanos por amenazar la seguridad nacional de EUA. 

    Ok, admitamos sin conceder que ya desde febrero el cártel de Sinaloa o el cártel de Tepito se consideren como el ISIS, Boko Haram o Hezbolá. Pero ¿cuáles grupos exactamente tendrán el “honor” de aparecer en la lista? ¿Y quién, qué personas, dentro de las organizaciones serán sujetas a las especiales atenciones de las fuerzas armadas y servicios de inteligencia de EUA? La vaguedad de la definición y la amplitud del abanico de consecuencias que se pueden venir para México son directamente proporcionales a la escalada armamentista y a la violencia ya vivida en el país, que amenaza con recrudecerse y presenciar la actuación extraterritorial estadounidense. 

    Y si la colaboración bilateral no es la esperada, ¿hay que prever más aranceles, además del 25% ya anunciado por Trump contra Canadá y México y el 10% adicional sobre productos procedentes de China? Las amenazas crecen también en contra de Europa, pues en su primer mandato la exigencia a los países satélites de Estados Unidos en la OTAN era de incrementar al 2% del PIB su gasto en defensa, pero ahora ya la apuesta subió al 5% del PIB. 

    El Estados Unidos de Trump desea y necesita retirarse de ciertos escenarios, blindar las Américas, sin perder demasiadas posiciones, para eventualmente acercarse a Rusia de nuevo en contra de China. Da por asentado que vamos hacia la multipolaridad y una globalización más fragmentada, parcial quizás, un poco más china y asiática, un poco menos “americana” y “anglo-esférica”. Al contrario, los aparatos y el estado profundo que Musk y Trump quieren recortar y eliminar siguen empujando la dimensión imperial y la tendencia globalista.    

    No se trata, entonces, solamente de vaticinios y lanzamientos en redes sociales y en ruedas de prensa para forzar negociaciones y extorsionar más al mundo, como se suele repetir, sino de mensajes, planes y posicionamientos geopolíticos que, en la “América americana” y más allá de la administración Trump, abarcarán ejes, recursos y nodos estratégicos como el Golfo de México y el corredor transístmico, pero también Puerto Rico y Haití, Cuba y Venezuela, además de Canadá, Groenlandia, el Ártico, el Antártico y, desde luego, el espacio.

    Por Fabrizio Lorusso desde SIn Embargo MX

  • Droghe di qua e di la

    Droghe di qua e di la

    Il narcotraffico fra gli il Messico e gli Stati Uniti serve come elemento di discriminazione verso i migranti che arrivano dall’America Latina negli USA. Ma di cosa si tratta e quanto importante è il traffico di stupefacenti? Analizziamo il fenomeno insieme al professore Federico Varese, del Nuffield College, University of Oxford.
    La seconda pagina la dedichiamo alla Colombia, dove la Defensoría del Pueblo parla del fatto che al momento ci sono 32.000 sfollati interni ed un numero impreciso di morti a Catatumbo, situazione che ha provocato lo “stato di agitazione interna”. Tutto a causa della guerra fra l’ELN e un gruppo dissidente delle FARC, probabilmente legato al traffico di droghe. Ci spiega questa complessa situazione Simone Ferraris, ricercatore della Statale di Milano ed esperto in conflitti armati e comunità indigene colombiane. (Foto di MARIO CAICEDO / EFE)

  • No terrorista

    No terrorista

    Dopo di dare qualche breve aggiornamento sul caso di Alberto Trentini, fermato in Venezuela, andiamo a Cuba per conoscere meglio cosa vuol dire non formare più parte della lista statunitense di paesi sponsor del terrorismo. In cambio gli USA chiedono il rilascio di prigionieri politici. Ma chi sono loro? Per saperne di più ci colleghiamo con la capitale cubana per parlare con Carla Vitantonio, cooperante e ricercatrice, nonché autrice del libro Bolero Avana. Nella seconda pagina ci concentriamo del crescente rapporto fra l’America Latina e la Cina, a pochi giorni dell’insediamento di Donald Trump. A raccontarlo per noi il giornalista di lunga esperienza a Pechino Gabriele Battaglia. (Foto: AFP/YAMIL LAGE)

  • Il reinsediamento fraudulento

    Il reinsediamento fraudulento

    La minaccia di Trump di riprendersi il canale di Panama aumenta le tensioni. Per capire le reazioni dei panamensi e gli interessi della Cina che avrebbero provocato le dichiarazioni del presidente eletto degli Stati Uniti, ci colleghiamo col Paese Centroamericano per parlare con Priscilla Vásquez, dirigente di Propuesta Socialista. Poi ci spostiamo in Venezuela il giorno delle proteste contro Nicolás Maduro, prima che riassuma per la terza volta la carica di presidente, dopo le contestatissime elezioni dello scorso luglio. A raccontarlo da Carabobo, vicino a Caracas, l’ingegnere Gonzalo Martínez. E concludiamo la puntata collegandoci con Montevideo per parlare dell’aggravarsi della malattia dell’ex presidente uruguayano José “Pepe” Mujica. Lo racconta per noi la giornalista Gabriela Pereyra. 

  • 4490 sillas vacías: vuelta de año, Fiscalía y ausencias en Guanajuato

    4490 sillas vacías: vuelta de año, Fiscalía y ausencias en Guanajuato

    Hablar de que “no hay nada que celebrar” o de “sillas vacías” en las aulas, en las mesas navideñas o en Los Reyes entre las familias con un ser querido desaparecido no es un ejercicio de pura retórica, sino que plasma en palabras la materialidad y el dolor de la ausencia. Ésta se hace presente y estruendosa en la cotidianeidad, en la vivencia de centenares de miles de mexicanos y mexicanas que en estas fechas no descansan en su búsqueda.

    En la semana de cierre del 2024, la cuenta @DesapGto en la red social X y la Plataforma por la Paz y la Justicia en Guanajuato dieron a conocer el dato más reciente disponible sobre personas desaparecidas en Guanajuato: hay cuatro mil 490 personas desaparecidas al 30 de noviembre de 2024.

    Así comienza el sexenio de la primera mujer Gobernadora de Guanajuato, Libia Denisse García, y cierra con este dato la polémica gestión de la Fiscalía General del Estado de Carlos Zamarripa Aguirre, quien condujo la institución de 2009 a 2024 y dejó el cargo anticipada y “forzadamente” el pasado 1 de enero, no sin antes legarnos una última producción audiovisual, perla autocelebrativa al extremo (ver https://x.com/arnoldocuellaro/status/1874485409637666829).

    En espera de que el Congreso a más tardar el próximo 10 de febrero designe a su sucesor o sucesora a partir de una terna que enviará la Gobernadora el 20 de enero, la responsabilidad de la Fiscalía recaerá en la Mtra. Zucé Hernández, quien tiene larga experiencia en la procuración de justicia, particularmente en la zona más “caliente” del estado, la Laja-Bajío, y se considera cercana al exfiscal y parte de su equipo. Desde que escalaron las desapariciones en los últimos años, ha fungido como titular de la Fiscalía Especializada en Derechos Humanos, y ha mantenido una relación cercana a los colectivos de búsqueda y las buscadoras independientes en la entidad, dando seguimiento a las mesas de trabajo periódicas y al tema de la Acciones Urgentes ONU, entre otros, de la mano de la Fiscalía Especializada en el delito de desaparición.

    Por eso tras el relevo, aunque sea transitorio y no constituya “una ruptura”, y ante un largo listado de retos y pendientes, su figura constituye un puente de continuidad, en espera de un cambio más substancial, que implicará mayor coordinación entre niveles de Gobierno, un fortalecimiento decidido con recursos y, sobre todo, personal capacitado de las agencias de los ministerios públicos regionales y locales, y una reingeniería y limpieza profunda de la procuración de justicia. Mientras tanto, la sociedad queda atenta a los posibles perfiles y candidaturas para dar el esperado “giro” al frente de la institución. El anunciado interinato de Hernández será corto, pero ha suscitado entre varios colectivos expectativas para que se marquen ciertas líneas o se den señales frente a la crisis de la seguridad, de las desapariciones y la impunidad, que ha sido apremiante y amenazante, sobre todo en contra de las personas buscadoras. Estas han padecido desplazamientos y acosos de todo tipo por el crimen organizado y las propias autoridades, además de haber sido perseguidas, asesinadas o incluso desaparecidas, como en el caso de Lorenza Cano, desaparecida en Salamanca hace casi un año, y todavía buscada por las compañeras de su colectivo y familia.

    De vuelta al contexto: ¿de dónde viene el dato sobre desapariciones? Del 1 de enero de 2012 al corte del 30 de noviembre de 2024, la Fiscalía de Guanajuatotenía registro de cuatro mil 330 personas desaparecidas, con base en una respuesta a solicitud de información vía Plataforma Nacional de Transparencia. Por su lado, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas de la Comisión Nacional de Búsqueda registraba otras 160 personas desaparecidas, con fecha de desaparición anterior al 2012.

    La suma de las dos cifras es de cuatro mil 490. Pese a que siempre hay una cifra negra importante, pero de difícil estimación, que no permite un acercamiento más preciso al tamaño real de la problemática de las desapariciones, es posible afirmar que el total de personas desaparecidas en Guanajuato ha crecido, cuando menos, del 5.1 por ciento (218 personas) según cifras oficiales entre el 30 de junio (cuando eran cuatro mil 272) y el 30 de noviembre del año pasado, o sea, en el lapso de cinco meses.

    Una primera consideración es que según la Fiscalía estatal hay al menos mil 310 personas desaparecidas más que según el Registro Nacional, que para Guanajuato arroja la cifra de tres mil 022 personas. Esta diferencia importante entre las dos fuentes mencionadas no es nueva, ha sido una constante a lo largo de los últimos cuatro años, y representa un foco de atención y alerta.

    Si se verificara que también en otros estados la brecha entre fuentes locales y nacionales es tan amplia y persistente, esto evidenciaría posibles fallas del Registro Nacional, o bien, desfases y desaseos institucionales de fiscalías y comisiones de búsqueda estatales. La expresión de las familias y los colectivos en búsqueda de sus seres queridos, con la cual denuncian que sus familiares son “desaparecidos dos veces”, se sustancia, por lo tanto, en formas de desaparición burocrática desde los registros oficiales o desde los expedientes en manos de ministerios públicos omisos.

    También hay una brecha enorme entre contextos de hallazgo de personas sin vida (fosas clandestinas y otros) registrados por la Fiscalía en estos años, que serían sólo 44, y la realidad que, mediante otras fuentes y análisis, da cuenta de más de 660 fosas clandestinas entre 2009 y 2024.

    Si ampliamos la temporalidad del análisis para Guanajuato, la cifra de las y los desaparecidos creció de más del 700 por ciento (siete veces) en tan sólo seis años, del 2018 al 2024, pasando de 621 a cuatro mil 490. Esto en el mandato de Diego Sinhue como Gobernador y de López Obrador como Presidente.

    Por otro lado, a nivel nacional, el crecimiento fue del 81.2 por ciento, pues al cierre del sexenio había 51 mil 791 personas desaparecidas más que en 2018. Esto representa el 44.8 por ciento de las 115 mil 591 personas registradas como desaparecidas al 30 de septiembre de 2024. Para el 1 de enero de 2025, ya son 120 mil 558 las personas desaparecidas en el país, cinco mil más en tres meses.

    La tendencia al alza de las desapariciones incluso supera con creces la de los homicidios dolosos en Guanajuato, pues estos aumentaron del 327.7 por ciento en cinco años, durante el periodo de 2013 a 2018 y, en el sexenio pasado, hubo altibajos: de tres mil 517 homicidios en 2018 llegaron a su punto máximo en 2020 con cinco mil 370 asesinatos, y bajaron hasta tres mil 104 en 2023, perdurando como la primera entidad a nivel nacional por este delito.

    En Guanajuato, desde hace ya varios años y hasta la fecha, los municipios con mayor incidencia de la desaparición son: Celaya (581); León (521); Irapuato (480); Villagrán (280); Salamanca (234); Pénjamo (227); Juventino Rosas (191); Cortazar (156); Silao (130), Acámbaro (121); Apaseo el Grande (110); Abasolo (100); Uriangato (109); Valle de Santiago (98); Apaseo el Alto (97); Salvatierra (87); Cuerámaro (78); San Fco Rincón (72); Yuriria (71).

    Entre el 1 de enero de 2012 y el 30 de noviembre del 2024, la Fiscalía de Guanajuato ha registrado un total de 34 mil 747 denuncias por desaparición, un promedio de dos mil 673 al año y más de siete por día. Con el 4.9 por ciento de la población nacional, la entidad suma el 12.38 por ciento de todas las denuncias por desaparición a nivel nacional en los últimos 13 años (2012-2024) y un crecimiento exponencial de las personas que a la fecha no han podido ser localizadas, ya sea con o sin vida.

    Aunque la “tasa de localización” de personas, en promedio en el periodo considerado, es del 87.5 por ciento en el estado, más alta que la nacional del 64.8 por ciento, el aumento constante y muy acentuado, sobre todo durante el último lustro, en el número de personas desaparecidas muestra la gravedad de esta problemática en Guanajuato y la necesidad de una política de Estado integral, entre los tres niveles de Gobierno, para atajarla.

    Así lo ha expresado, en entrevista con El Sol de Irapuato, Bibiana Mendoza, representante del colectivo Hasta Encontrarte: “Las desapariciones son todos los días, es un tema cotidiano que la sociedad ya normalizó […] no es que una vida valga más que otra, todas valen igual, y vimos que uno de los temas que las autoridades no tocan es hacerse la pregunta de quién desaparece. Por lo general, es la gente de escasos recursos, personas racializadas, discriminadas por clase social […] vivimos en un estado que nos ha enseñado durante siglos, décadas, que nos merecemos lo que estamos viviendo, y sin que el mismo Estado mexicano acepte las ausencias que ha tenido para que se llegase a este punto”.

    Aunque puede golpear a cualquier persona, y nos toca a todos y todas como problema social, la desaparición es reflejo de las desigualdades y vulnerabilidades de distintos sectores de la población en el país.

    Ante las desapariciones y la insuficiente actuación de las autoridades, desde 2019 se han formado más de veinte colectivos de personas buscadoras, sobre todo en la región del corredor industrial y Laja-Bajío, con el fin de reforzar la búsqueda y acciones concretas del Estado mexicano, además de que se han activado unos veinte y cinco procedimientos de Acción Urgente ante el Comité contra las Desapariciones Forzada de Naciones Unidas.

    También se han desplegado repertorios de acción colectiva, cada vez más presentes en el espacio público y la arena mediática, con el fin de trabajar narrativas y memorias distintas sobre quienes fueron desaparecidos y desaparecidas y esperan regresar a casa, para exigir verdad y justicia, sensibilizar a la sociedad y la política, propiciar cuidados, solidaridades y mecanismos de protección por y para quienes se exponen con sus búsquedas o se tornan defensoras de los derechos de todos y todas. La distribución de los colectivos, de sus acciones públicas, y de los grupos organizados de familiares y solidarios refleja fielmente la geografía de la violencia y el peso de la ausencia, más insostenible en esta época de convivencias con sillas vacías y recurrencias para no celebrar.

  • Il bilancio regionale

    Il bilancio regionale

    Dedichiamo questa puntata per rispondere a tre domande: Come è stato il 2024 per l’America Latina? Cosa succederà nella regione con l’insediamento di Donald Trump? Quanto importante è stata la figura di Jimmy Carter nel continente? Lo chiediamo all’analista politico Alfredo Luis Somoza, esperto in America Latina. Un interessante contributo sul presidente appena scomparso ci viene dato dal giornalista Gianni Berretta, di lunga vita in America Centrale.

    Infine chiudiamo la trasmissione con la seconda metà del concerto spiegato per noi dal direttore d’orchestra e chitarrista, di origine messicana, Ángel Ramírez.

  • Sono passati 25 anni. E ora?

    Sono passati 25 anni. E ora?

    Si tratta di una delle acque artificiali più importanti al mondo e questo martedì compie 25 anni sotto controllo di Panama. Oggi però Donald Trump intende riportare il canale che unisce l’Atlantico con il Pacifico all’orbita statunitense. Ricordando così l’intervenzionismo USA nella regione. Con una differenza sostanziale: la presenza attuale della Cina. Ci colleghiamo con la città di Panama per parlare col professore José Cambra, direttore della Escuela de Sociología de la Universidad de Panamá e della associazione di professori del paese centroamericano. Poi ci rilassiamo ascoltando la musica natalizia suonata ma anche spiegata dal direttore di orchestra nonché chitarrista Angel Ramírez, di origine messicana. (foto: Chris Jenner)

  • Una base militar en tu casa: apuntes geopolíticos entre EU, México y Galápagos

    Una base militar en tu casa: apuntes geopolíticos entre EU, México y Galápagos

    El 14 de diciembre pasado circuló una noticia que pasó medio desapercibida en México, pero llamó la atención de analistas geopolíticos en Europa y Sudamérica: el Presidente de Ecuador, Daniel Noboa, tomó la decisión de conceder a Estados Unidos las islas Galápagos, paraíso turístico del Pacífico y reserva natural conocida en todo el mundo, para instalar allí una base militar, a mil km del continente.

    Ni sus antecesores, entreguistas y neoliberales políticamente, es decir, Lenin Moreno (Presidente en 2017-2021) y Guillermo Lasso (2021-2023), se habían atrevido a tanto, pero el contexto ha cambiado, el país experimenta una grave crisis de seguridad y elecciones presidenciales en 2025, por lo que hacer el guiño a soluciones inmediatistas y “manoduristas” representa una opción atractiva para Noboa. En este contexto, también fueron aprobados por referéndum popular el pasado 21 de abril cambios constitucionales para militarizar la seguridad pública, junto con medidas restrictivas de los derechos humanos, tornándose así permanente el estado de excepción.

    El mandatario, hijo del hombre más rico del país, el expresidente y empresario bananero Gerardo Noboa, mira a la Embajada americana y a las élites más conservadoras de aquel país, incluyendo al complejo militar-industrial con los lobbies de las armas y de la guerra, para mantener “el orden” interno y destellos de gobernabilidad.

    La decisión de Noboa suena más estridente y anticlimática si se mira desde México, en donde los esfuerzos de la Presidenta Claudia Sheinbaum para mantener a rayas al bravucón de Donald Trump y sus huestes de ultras, que se instalarán en la Casa Blanca el 20 de enero, están logrando normalizar, dentro de lo posible, las veleidades intervencionistas yanquis e inclinan a favor de México los equilibrios de una relación bilateral que se antoja incierta y peligrosa con el tycoon reborn.

    Igual de espeluznante, vista desde México, aparece la idea de instalar bases estadounidenses en territorio nacional a la luz de la próxima llegada del exboina verde, admirador del Presidente salvadoreño Nayib Bukele y exembajador en aquel país, Ronald “Rambo” Johnson. Al parecer, su posición al frente de la misión diplomática americana podría ser relativamente más conciliadora o de menor perfil mediático para con el Gobierno mexicano, sobre todo si se compara con la de sus antecesores, Ken Salazar y Christopher Landau.

    Sin embargo, por otro lado, su historial profesional y personal en la CIA y en el ejército, en la época de la guerra civil en El Salvador, preanuncia presiones desde el Norte en materia migratoria y de seguridad, con la probable promoción de variantes del “modelo Bukele”, del estado de excepción al estilo Ecuador-Noboa y de operativos encubiertos en territorio nacional, como la misteriosa detención y extracción express de “El Mayo” Zambada.

    En Ecuador, el objetivo de la instalación militar estadounidense en el archipiélago será “operativizar el proyecto con el fin de hacer frente a los retos de seguridad compartidos en la provincial de Galápagos […] combatir el narcotráfico, la pesca ilegal y otras actividades ilícitas marítimas en esta región […] evitar conflictos violentos y otros delitos conexos entre los grupos narcoterroristas que se disputan las rutas para la exportación de estupefacientes”.

    Nuevamente regresa el término de narcoterrorismo, tan querido aquí por Marko Cortés y usado por las derechas del continente para justificar políticas represivas, belicistas y de excepción en sus países. La concesión que Noboa pretende otorgar a Estados Unidos está prohibida por la Constitución del país sudamericano, pues su Artículo 5 define a Ecuador “un territorio de paz en el cual no se permitirá el establecimiento de bases militares extranjeras ni de instalaciones extranjeras con propósitos militares”, además de que “se prohíbe ceder bases militares nacionales a fuerzas armadas o de seguridad extranjeras”.

    Pero con la excusa de supuestas “guerras al narco” o “al terrorismo” o a un coctel de ambas, todo es posible, aun en contra de toda evidencia empírica que demuestra que la presencia de las fuerzas armadas americanas en el territorio no mejora la situación ni resuelve problemas sociales. Está clara, en cambio, su dimensión y utilidad geopolítica internacional y para fines propagandísticos internos.

    En 1999, fue el expresidente Jamil Mahuad (1998-2000) quien firmó el acuerdo con el Gobierno de EU para instalar la base militar de Manta, en la zona central del litoral ecuatoriano, pero también es recordado por la decisión de dolarizar la economía, otra importante cesión de soberanía a favor de una supuesta estabilidad financiera y económica. Tanto sus predecesores como sus sucesores inmediatos, el ya mencionado Gerardo Noboa (2000-2003), Lucio Gutiérrez (2003-2005) y Alfredo Palacio (2005-2007) continuaron en la senda de las políticas neoliberales, exacerbando las desigualdades y la pobreza en el país, así como la emigración masiva, prácticamente forzada, de centenares de miles de ciudadanos y ciudadanos a países como Italia, España y Estados Unidos.

    Entre 2007 y 2017 los dos mandatos de Rafael Correa sostuvieron un régimen de cambios acelerados en el marco del “posneoliberalismo” y la primera oleada de gobiernos progresistas latinoamericanos. Su proyecto, denominado “Revolución Ciudadana”, quizás fue, en los hechos, más cercano a una socialdemocracia keynesiana que al Socialismo del Siglo XXI de Hugo Chávez, pero sin duda, aunque no exento de contradicciones, fue transformador y positivo para las clases populares y la constitucionalización de derechos laborales y sociales, así como de modelos de desarrollo alternativos como el Buen Vivir.

    Fue Correa quien, en 2009, ya no renovó la concesión de la base de Manta a las Fuerzas Armadas estadounidenses, pues no había contribuido a luchar en contra del narcotráfico, sino que su función había sido más bien “contrainsurgente”, de hostigamiento o “monitoreo” de gobiernos progresistas en la región, de bloqueo de la migración y de apoyo al Presidente colombiano Álvaro Uribe, y su cruzada de narcoguerra y terrorismo de Estado, enmarcada en el eufemismo de la “Seguridad Democrática”.

    Lenin Moreno debía ser el continuador y sucesor del proyecto de Correa y su movimiento, pero en su mandato de 2017 a 2021 se distanció sorpresiva y radicalmente de la Revolución Ciudadana para correrse a sus antípodas, hacia un neoliberalismo conservador y corrupto que profundizó Guillermo Lasso en tan sólo un par de años de Gobierno, entre 2022 y 2023, tras los cuales tuvo que retirarse en medio de denuncias por corrupción.

    Italia, mi país de origen, en cuanto perdedor de la Segunda Guerra Mundial y parte de la esfera imperial estadounidense, formalizada en la “Alianza Atlántica” OTAN, cuenta con el mayor número de bases de la OTAN o americanas en su territorio: tiene 120, además de una veintena que son “secretas” con un total de cerca 13 mil militares estadounidenses operativos, mientras que Alemania tiene 70 y el Reino Unido tiene 30.Buena parte de éstas gozan de un régimen de extraterritorialidad que las excluye de la jurisdicción nacional.Además, en el Mar Mediterráneo circula y patrulla la VI Flota de Estados Unidos.

    Al respecto, hay problemáticas de distintos órdenes que, a partir del caso italiano, interesarían tanto a Ecuador como a México, aunque los dos países por el momento hayan mantenido posiciones diametralmente distintas al respecto, con el Gobierno mexicano que mantiene una negociación franca y directa desde el respeto de su autonomía:

    • El problema legal, constitucional y ético de las acciones de guerra o violatorias del derecho internacional humanitario y los derechos humanos, como ataques y detenciones, cometidas con armas, drones, tropas o equipamientos dirigidos o lanzados desde bases en territorio italiano (o de cualquier otro país con bases extranjeras). Esto va junto con pegado a la secrecía de una parte de las operaciones, de las instalaciones y sus ubicaciones en el territorio.
    • El problema nuclear. Además, en estas bases y depósitos se resguardan ojivas nucleares en un país en donde fue prohibido por referéndum popular su uso y producción, así como la energía nuclear en sí. Es posible que, al almacenar bombas atómicas, sucedan incidentes relacionados con tales armas altamente destructivas, o bien, que puedan ser utilizadas en algún escenario de guerra, sobre todo ahora que se da una escalada en el conflicto entre Rusia y Ucrania, léase, entre la OTAN y EU. Por ejemplo, sin pedir ningún permiso al Gobierno italiano, la OTAN podría solicitar el envío y uso de un arma atómica en otro país miembro de la Alianza, por ejemplo, a Polonia, en caso de que fuera atacada por Rusia o Bielorrusia, y bombardear el territorio ruso.
    • El problema de la soberanía limitada. Italia y la mayoría de la OTAN no son países aliados o socios, sino, más bien, satélites imperiales, perdedores de la II Guerra mundial, insertados en la esfera de influencia americana, con reducidos márgenes de maniobra internacional y geopolítica, o sea, en un régimen de soberanía limitada. Italia representaba una de las fronteras más “calientes” de la cortina de hierro en la Guerra Fría, y tenía el Partido Comunista más importante y combativo de Europa occidental, otras dos razones por las cuales se justificaba la presencia estadounidense.
    • El problema de los “incidentes” internos. Por ejemplo, el incidente de la base aérea de Sigonella (en la región de Sicilia) en 1985, que desembocó en una crisis diplomática internacional entre Reagan (Presidente de EU) y Craxi (Primer Ministro de Italia) y en un momento de tensión entre militares de EU, enfrentados a policías y carabineros italianos en territorio italiano; y el del Cermis (región Trentino, fronteriza con Austria) en 1998, en donde un avión militar americano que volaba muy bajó cortó los cables de una funicular matando a veinte civiles. El delito “incidente” quedó prácticamente impune.

    Entonces, no es cualquier cosa que el Gobierno de Ecuador haya dispuesto la entrega de las islas Galápagos para la construcción de una base militar de EU, pese a la prohibición constitucional, y a las alertas de personas expertas en la materia y organizaciones como el ALBA (Alianza Bolivariana para las Américas). Noboa envió a la Asamblea Nacional una reforma a la Constitución para quitar la prohibición de bases de otros países, pero el tema todavía no ha sido tratado o aprobado.

    Según el acuerdo con EU, “los buques de guerra, buques de Estado, aeronaves y tripulaciones estadounidenses están exentas de impuestos administrativos y tendrán privilegios e inmunidades equivalentes a lo recibido por el personal administrativo y técnico de las misiones diplomáticas bajo la Convención de Viena”. De hecho, se trata de la misma Convención que Noboa decidió violar el 5 de abril pasado, al ordenar la invasión armada de la Embajada mexicana en Quito.

    Finalmente, entre los factores en juego y posibles explicaciones, más allá del omnipresente “combate a las drogas” o a las “pandillas” o al “narcoterrorismo”, visualizo los siguientes:

    • La narrativa tóxica del narcoterrorismo se impone por encima de y en ocultamiento de los intereses reales en juego.
    • La presencia de China en Chancay, Perú, en donde acaba de inaugurar el puerto comercial más grande de Sudamérica en el proyecto comercial y geopolítico de las “Nuevas Rutas de la Seda”. En un puerto así potencialmente podrían alojarse buques militares en caso de “necesidad” o crisis. Así, se trata de avanzar en la contención de China en el Pacífico por parte de EU: hay un tema geopolítico y militar, pero también comercial, ante la llegada de Donald Trump a la Presidencia y sus promesas de “guerras arancelarias”, sobre todo antichinas, dentro de la tradicional política de defensa del Pacífico y blindaje de la influencia de China en este Océano.
    • La estación china de Neuquén: pieza clave en la guerra de satélites y de las galaxias 2.0. Los programas espaciales chinos dependen de su red global de estaciones orbitales y terrestres y, en 2012, una pieza clave de esto fue la apertura en Argentina de la estación Espacio Lejano, provincia de Neuquén. El peligro para Washington parece estar en la capacidad de su antena de 450 toneladas que funge como una enorme “aspiradora de información”. América Latina y el Caribe son parte del tablero de esta peculiar “guerra de las galaxias 2.0”, además de la disputa por los recursos naturales, y en ese marco se dio la revelación de que desde 2019 China operaba una base de espionaje en Bejucal, Cuba, la que no sería la única en el continente considerado por Estados Unidos como su “patio trasero”.

      Por Fabrizio Lorusso desde Sin Embargo Mx

  • La merce o la gente

    La merce o la gente

    E’ partita una carovana di migranti dal sud del Messico verso gli USA per arrivare prima dell’insediamento di Donald Trump alla Casa Bianca, mentre sono in discussione i dazi doganali che la nuova amministrazione potrebbe applicare. Ci colleghiamo col Distretto Federale per parlarne con la traduttrice Clara Ferri. Poi andiamo a conoscere un gruppo formato da poco, Cuerdas Trio, che si esibirà questo sabato allo Spazio Gershwin di Padova. Al microfono il charanghista Mario Cardona, il quale ci racconta il suo particolare strumento e una parte della musica latinoamericana.

  • 1 anno ultra

    1 anno ultra

    Come per la sindrome di Stoccolma, una buona parte degli argentini sa di stare peggio, tuttavia continuano a dare il loro sostegno a Javier Milei un anno dopo il suo insediamento. Il tutto con qualche successo economico, ma con un costo sociale esoso. Le cause di questo fenomeno ce le spiega, da La Plata, il giornalista nonché analista politico Federico Larsen, autore del recente libro “Liberlandia. Come l’estrema destra si è presa l’Argentina“.