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Il Venezuela dall’interno: sette chiavi di lettura per comprendere la crisi attuale

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La situazione attuale che vive il Venezuela, come noto, è gravissima. Ma i termini della sua gravità non sono forse altrettanto noti, almeno rispetto a quello che propone la narrazione mainstream e alla confusione che regna a sinistra sui posizionamenti da prendere in proposito. Crediamo – e per questo lo abbiamo tradotto – che in questo testo del sociologo venezuelano Emiliano Terán Mantovani si possano trovare degli spunti per un’analisi più articolata, che sappia dare il giusto peso alle questioni realmente in campo, che sappia mettere in luce le differenze esistenti tra la sinistra di governo e la destra di opposizione nel Paese, ma che abbia ben chiaro che compito della sinistra e dell’internazionalismo non è difendere o no a prescindere un governo, ma stare sempre, inequivocabilmente, a fianco de los de abajo.

Non crediamo che questo articolo dia delle soluzioni politiche (come potrebbe?) alla crisi venezuelana e delle parole definitive sullo scontro in atto, ma sicuramente propone delle ottime chiavi interpretative. Uscito su alainet.org e ripreso dal giornale messicano Desinformemonos alla fine di aprile, non può dare conto di tutti gli eventi recenti in continua e rapida evoluzione. Primo tra tutti, la decisione del presidente Maduro di indire le elezioni per un’assemblea costituente, che dia rappresentatività non tanto alla “cittadinanza” indefinita come da matrice liberale, ma ai collettivi organizzati, ai sindacati, alle cooperative e alle associazioni di categoria. Mossa che era da tempo nel programma della Rivoluzione Bolivariana, ma che è stata a lungo subordinata alla pratica del governo dall’alto, alle logiche della rendita petrolifera, alle istanze della nuova élite burocratica e all’alleanza con l’esercito. Mossa disperata, forse poco credibile, e che arriva in un momento in cui il chavismo ha perso buona parte del suo consenso sociale, ma a cui bisogna dare atto di marcare una discontinuità nella strategia di resistenza di Maduro.

Non c’è dubbio però che un’iniziativa di questo genere potrà imprimere una soluzione positiva allo scontro in atto solo se accompagnata dalla crescita di un movimento popolare autonomo, tanto dal governo, come dalle manipolazioni dell’opposizione. Buona lettura. [Perez Gallo e Simone Scaffidi] Continua a leggere

Pelo Malo: #Film #Venezuela (completo) + Recensione #CarmillaOnLine #AmericaLatina

Per la Serie Film LatinoAmericanisti (qui link agli altri film)

Leggi su CarmillaOnLine la recensione di Pelo Malo e di La Jaula Dorada a cura di Simone Scaffidi L.

PELO MALO

Gênero: Drama
Diretor: Mariana Rondón
Duração: 93 minutos
Ano de Lançamento: 2013
País de Origem: Venezuela / Peru / Argentina / Alemanha
Idioma do Áudio: Espanhol

Pelo malo es una película de dramática venezolana de 2013, escrita y dirigida por Mariana Rondón.1 Grabada en zonas urbanas de Caracas.2

Junior (Samuel Lange Zambrano), un niño de nueve años con el “pelo malo”. Para la foto de la escuela, el se lo quiere alisar, lo que le ocasiona un conflicto con Marta (Samantha Castillo), su madre, una viuda de 30 años.

La abuela paterna de Junior, le propone a su Marta quedarse con el niño definitivamente. Le da igual que sea afeminado, simplemente quiere que él la cuide durante su vejez. Marta no cede y comienza la reeducación de Junior, quién quiere vivir con su madre y que ella lo acepte tal y como es.5

Pelo malo è un film del 2013 diretto da Mariana Rondón presentato al Toronto International Film Festival 2013.

LINK Fonte: 12

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Protestas en Venezuela

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[De Variopinto al día] Son días convulsionados en Venezuela, entre protestas, acusaciones y violencias. El 12 de febrero pasado, grupos estudiantiles universitarios organizaron una jornada de movilizaciones contra algunas detenciones, y se sumaron también los motivos de partes de la oposición contra las políticas del presidente Nicolás Maduro.

Éste ha obtenido los “súper-poderes” por parte del congreso para poder legislar por decreto y aumente sensiblemente sus prerrogativas. Al final del día de marchas pacíficas, en Caracas, algunos hombres armados abrieron fuego contra algunos manifestantes que volvían a sus casa, matando a tres de ellos: dos activistas estudiantiles y Juán Montoya, líder social y chavista destacado. El titular de gobernación, Miguel Rodríguez, ha hablado de unos treinta heridos, los manifestantes contaron un centenar y la Ong Foro Penal dio la cifra de 155 personas detenidas. La misma Ong habla de 16 heridos de arma de fuego y 22 en total en una semana en el Estado de Lara, pero en todo el territorio nacional serían al menos un centenar. Son números variables que muestran una situación incierta y difícil en el país.

El descontento estudiantil explotó en las últimas dos semanas en diferentes estados, pues la chispa se prendió por un intento de violación contra una chica dentro de un centro académico, pero el incendio se prendió por la escalada de inseguridad percibida y real en las ciudades de Venezuela, más allá de los problemas en los ateneos. “Las protestas se intensificaron porque detuvieron a estudiantes que manifestaban pacíficamente”, explica Daniel Martínez, de la Federación de Estudiantes de la Universidad Simón Bolívar, lo cual ha generado una cadena de protestas en otras zonas como Mérida y Caracas.

 Algunos grupos y exponentes de la oposición, aun sin el apoyo del ex candidato presidencial Henrique Capriles, se juntaron a las manifestaciones, invitando a la gente a bajar a las calles contra la violencia y la impunidad, contra la inflación (al 56%), el mercado financiero “negro”, los apagones, la escasez de bienes, y contra las políticas del ex presidente Hugo Chávez y de su sucesor, Maduro. El presidente en cargo ha condenado los ataques violentos del 12 de febrero y los atribuyó a una “insurrección nazifascista” que trata de hacer un golpe de estado. “No habrá golpe en Venezuela, qué lo sepa el mundo”, ha declarado Maduro. El gobierno ha invitado a la paz y a la calma, entre acusaciones recíprocas (y expulsiones) de diplomáticos extranjeros que rebotan de México a Estados Unidos hasta Caracas. La idea del complot siempre está latente en las declaraciones oficialistas y muchas veces se manifiesta explícitamente, es un hecho. La historia del país muestra, sin embargo, que no toda injerencia extranjera o plan desestabilizador fue simplemente una “idea” gubernativa. Entre la obsesión injerencista y su fuerza medíatico-popular en defensa del gobierno y la mala fe de la oposición, de muchos medios extranjeros y de líderes golpistas que convocan marchas, en Venezuela siempre nos quedan dudas.

Asimismo, fue emitida una orden de aprehensión contra el líder opositor Leopoldo López, ex alcalde del municipio de Chacao, cerca de Caracas, que es un bastión antichavista. El político, de 42 años, de la organización opositora Voluntad Popular, se ha declarado “perseguido político” y va a encarar un proceso por “terrorismo y homicidio”, presuntamente por su responsabilidad en las muertes y disturbios del 12 de febrero  Carlos Vecchio, un dirigente del partido de López, mantiene que “la orden de aprehensión es parte de un plan para criminalizar la protesta”. Pese a la fuerte tensión que se respira en Caracas y a la adhesión de varios grupos opositores y líderes estudiantiles, la respuesta de las calles ha sido limitada, quizás porque la misma oposición está dividida, presa de juegos internos, y Capriles hasta criticó las peticiones de los manifestantes que piden la renuncia anticipada del gobierno.

“Esta lucha es una resistencia, pero ésta no crece si nos planteamos salidas que no llevan a ningún lado”, ha declarado, y su opinión parece esconder un halo de miedo de que la situación se le escape de las manos a ex candidato, pues López parece emerger como figura clave alternativa para la oposición. Además, las plazas, aunque más controladas, siguen calentándose, hay huelgas y ocupaciones universitarias aún en curso. Las redes sociales no parecen suportar a Capriles, acusado de ser un “traidor”, mientras que aumentan los elogios para López quien, mientras tanto, el 18 de febrero se ha entregado a las autoridades y ahora está en una prisión militar del estado de Miranda. Un centenar de sus simpatizantes están armando un plantón pacífico fuera del palacio de justicia en espera de noticias sobre él. El político podría incluso beneficiarse de la detención, en términos de imagen y popularidad, según el politólogo Carlos Hernández, pues algo parecido había pasado al comandante Chávez y al mismo Capriles con sus encarcelamientos y, luego, con sus puestas en libertad en el pasado.

López tiene transcursos golpistas, recibió la gracia de Chávez en 2007, aunque desde 2008, por otra condena, está interdicto para cubrir cargos públicos. Junto a Capriles, durante el golpe de estado de 2002 contra Chávez, López violó la soberanía de la Embajada Cubana con un burdo ataque a sus instalaciones. La marcha prevista para el 18 de febrero ha sido suspendida para evitar batallas campales y conflictos en Caracas, pues había ya otras manifestaciones, una por la Paz (oficialista) y otra de PDVSA, entonces el alcalde, Jorge Rodríguez, no la autorizó. Independientemente de la evolución de estas protestas en los próximos días, Venezuela está en un momento difícil y la estabilización, de la que depende finalmente la continuidad del proyecto socialista bolivariano, se ve lejana, pues la polarización política llega a niveles cada vez mayores, así como la violencia. La economía languidece y, de esta manera, sin un cambio de rumbo, la oposición trata de llenar con todos sus medios los vacíos políticos y el descontento popular, ya sea cabalgando protestas estudiantiles o presionando al gobierno en las plazas. Sus líderes y grupos están divididos, pero no sabemos hasta cuándo. Twitter @FabrizioLorusso

A Sud del Confine (South of the Border). Film di Oliver Stone in italiano

Storia del Venezuela e dell’America Latina all’epoca di Hugo Chávez: la crisi della fine degli anni 80, gli anni novanta e l’ascesa del “Comandante” nel paese andino (e caraibico) che ha le maggiori riserve di petrolio al mondo e da 14 anni è immerso nel processo della Revolución Bolivariana: affascinante storia narrata in italiano nel documentario del 2009 di Oliver Stone. Articolo sul futuro del Venezuela a questo link.

Da wikipedia: A sud del confine[1] (South of the Border) è un documentario di Oliver Stone del 2009, presentato alla 66ª Mostra internazionale d’arte cinematografica di Venezia, il film è scritto da Tariq Ali. Il film cerca di spiegare e documentare il fenomeno Chavez, ex presidente venezuelano, e della rinascita socialista dell’America Latina. Dopo la morte di Chávez, il documentario è stato distribuito nelle sale cinematografiche italiane con il titolo Chávez – L’ultimo comandante da Movimento Film.[2]

Da YouTube: Oliver Stone si è recato in Venezuela per intervistare il Presidente Hugo Chavez e analizzare l’immagine che di lui hanno proposto i mezzi d’informazione: Chavez era davvero la forza “anti americana”rappresentata dai media?Una volta iniziato il viaggio,Stone e la sua troupe hanno avuto bisogno di spingersi oltre,hanno quindi intervistato con Evo Morales ( Bolivia ) ,Lula da Silva ( Brasile ) Cristina Kirchner (Argentina ) e il suo consorte ed ex Presidente Nestor Kirchner,Fernando Lugo (Paraguay), Rafael Correa ( Equador) e Raul Castro ( Cuba ).Il viaggio do Stone mette il luce il grande cambiamento che è avvenuto nel continente:non più paesi subordinati,economicamente e politicamente agli Stati Uniti,na una nuova dignità un nuovo ruolo internazionale,un unione tra popoli vicini sia geograficamente che politicamente.

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Il futuro del Venezuela

VenezuelaMuralOccorre raccogliere alcune considerazioni post elettorali dopo la vittoria alle presidenziali di Nicolas Maduro, successore designato di Hugo Chávez, il presidente scomparso lo scorso 5 marzo. L’ex autista di bus (ma anche ex Ministro degli Esteri, sindacalista e presidente del parlamento) ha battuto con poco più di un punto e mezzo di distacco (circa 235mila voti) lo sfidante conservatore, il quarantenne Henrique Capriles.

Maduro ha ottenuto il 50,66% dei suffragi (il 7 ottobre scorso Chávez era arrivato al 55,2% contro il 44,1% dello stesso Capriles) e Capriles il 49,07%. L’affluenza alle urne è scesa di 3 punti rispetto al voto di ottobre 2012 in cui era stata molto alta superando l’81% degli aventi diritto.

L’opposizione si avvicina, ma non vince e chiede un nuovo conteggio di tutti i voti. Maduro, anche se lontano dal tanto propagandato obiettivo dei 10 milioni di voti (ne ha presi 7 milioni e mezzo), è sicuro della vittoria ed ha accettato una verifica. Intanto, già la sera del 14 aprile, ha proferito il suo primo discorso come virtuale presidente del Venezuela rilanciando il discorso bolivariano e il Socialismo del secolo XXI in totale continuità con la visione di Hugo Chávez.

Nonostante il sistema elettorale venezuelano sia considerato sicuro e “blindato” da eventuali brogli anche dagli osservatori internazionali, ci si attendeva una richiesta di verifica da parte di Capriles(specialmente se il distacco tra i due contendenti non avesse superato il 5% come in effetti è stato) come parte di un esercizio democratico legittimo, ma anche (e soprattutto) come prima azione di un’opposizione che per tutta la campagna elettorale ha ripetuto lo slogan”Maduro NON è Chávez”, che comincia a logorare il consenso del blocco governativo e vuole sfruttare le sue divisioni interne.

La situazione del paese non è facile in questo momento. Ci sono colli di bottiglia nella distribuzione di alcuni beni di prima necessità, così come nelle forniture di elettricità e acqua ed è un problema che attanaglia da tempo la popolazione. Stesso discorso per gli indici di criminalità che non sono scesi come hanno fatto, al contrario, la povertà, la miseria e le disuguaglianze sociali. Ad ogni modo ho provato a tracciare un bilancio (non esaustivo) dei 14 anni di governo di Hugo Chávez a questo link cui rimando. Oggi l’inflazione s’attesta intorno al 20-25% e tra le prime azioni di governo è attesa una svalutazione del bolivar nei confronti del dollaro.

Oltre alle questioni economiche, i nodi da sciogliere per il nuovo governo sono tanti nonostante la sua ampia maggioranza in parlamento (98 deputati del Partito Socialista Unito del Venezuela e del Partito Comunista contro i 64 della coalizione Unidad Democrática 3 di Monagas Patriota). Prima del voto si diceva che se Maduro avesse vinto con un margine ristretto, non avrebbe potuto governare. Non credo che questa idea sia corretta: la sua capacità di concludere “felicemente” (senza colpi di stato o crisi di ingovernabilità) il mandato di 6 anni (2013-2019) che il popolo gli ha consegnato e la tenuta della “rivoluzione boliviariana” in Venezuela e nei paesi alleati in America Latina dipende da altri fattori.

Dipende dalla relazione che Maduro sceglierà di mantenere con le forze armate e con il presidente del parlamento (l’assemblea nazionale), l’ex tenente, rispettato e influente nell’esercito venezuelano, Diosdado Cabello. La già consumata appropriazione del discorso chavista da parte di Maduro e l’aurea mitologica e carismatica dell’ex presidente-assente non saranno eterne e non gli garantiranno da sole, nel lungo periodo, la fedeltà dei settori castrensi e delle diverse anime del PSUV che lo sostengono in parlamento.

Infatti, Maduro, a differenza di Chávez e Cabello, non proviene dal mondo militare e dovrà conquistare i consensi di quella parte dell’esercito (circa il 60% delle forze armate) che non si considera legata allo scomparso leader boliviariano, oltre a mantenere quelli del restante 40% che, invece, è entrato nell’arena politica in diversi modi (per esempio, occupando i ministeri strategici che gestiscono la ricchezza petrolifera, ricoprendo incarichi nelle amministrazioni locali e negli organi di controllo economico e sociale) o comunque è passato da un processo di ideologizzazione.

Per esempio, 11 governatori di stati, sui 20 ottenuti nella tornata elettorale del 2012 dal partito di governo, sono in mano a ex militari (di cui 4 sono ex Ministri della Difesa). Inoltre le strutture militari sono quelle incaricate di gestire i sistemi assistenziali e di aiuto alla popolazione, specialmente la distribuzione di alimenti, istituiti dal chavismo. Il Plan Bolivar 2000 e le “missioni” sociali contro la povertà avevano avuto bisogno, solo per cominciare, di oltre 40mila militari e ad oggi la situazione non è cambiata.

Il mese scorso il Ministro della Difesa, Diego Molero, in piena campagna elettorale ha preso una posizione chiara in favore di Maduro invitando l’esercito a votare per lui mentre Capriles denunciava l’incostituzionalità delle sue dichiarazioni. Il controllo di questa situazione sarà strategico per Maduro durante il prossimo sessennio di governo (e lo sarebbe stato anche per Capriles se avesse vinto, ma con l’aggravante di avere un parlamento avverso).

In caso di crisi economiche, andamento altalenante del prezzo del petrolio, destabilizzazioni esterne favorite dall’opposizione e dagli Stati Uniti (come già visto in passato col golpe del 2002 e i ripetuti finanziamenti ai gruppi oppositori) Maduro avrà bisogno della fedeltà delle forze armate che lo stesso Chávez decise di reintrodurre fortemente nella vita politica del paese, ma che rischiano di diventare un boomerang per il suo delfino.

Per evitare il boomerang potrebbe servire anche una sistemata dei conti pubblici e delle variabili macroeconomiche che vada oltre una svalutazione congiunturale e scongiuri l’esplosione dello scontento popolare (e della classe media), pur mantenendo il modello attuale, il controllo statale delle risorse, l’uso della “leva petrolifera” e i programmi popolari che in qualche modo controllano un’ampia base di beneficiari. Il mantenimento del “modello” internamente e tramite le alleanze dell’Alba (Alleanza Bolivariana per le Americhe) e Unasur (Unione Nazioni Sudamericane) è un altro elemento di continuità che Maduro ha promesso di garantire, ma che dipenderà, oltre che dagli accordi politici e dall’azione dell’opposizione, dalla tenuta economica del sistema e dai prezzi del petrolio (il Venezuela è il paese con maggiori riserve al mondo di crudo).

D’altro canto non è da escludere che Cabello (ex commilitone di Chávez nel tentativo di golpe del 1992) che cominci a costruire la sua candidatura per le presidenziali del 2019 adombrando la figura di Maduro e mettendolo di fronte a un logorio progressivo che potrebbe, a sua volta, sfaldare la coalizione di governo a livello parlamentare e polarizzare i settori della “destra chavista”. Twt @FabrizioLorusso

PS. Aggiornamento. Nel frattempo Henrique Capriles dichiara di non riconoscere i risultati, chiede la sospensione dell’atto di proclamazione del nuovo presidente (definito “illegittimo”) e incita i suoi sostenitori a scendere in piazza questa sera alle 20 (ora di Caracas) per protestare allo stile “cacerolazo”, pentole alla mano…Finché non saranno ricontate tutte le schede elettorali, il voto non sarà riconosciuto. Quindi Capriles ha chiesto la revisione del processo elettorale al CNE (Consiglio Nazionale Elettorale).

L’eredità di Hugo Chávez dal Venezuela all’America Latina

CHAVEZParlare di Venezuela e di Chávez, un leader storico indiscusso e per questo amato e odiato allo stesso tempo, suscita sempre emozioni e dibattiti. Ci ho provato in varie occasioni, ascoltando voci diverse, dal cuore al cervello, dai latino americanisti fedeli al socialismo bolivariano ai critici duri del sistema. Oggi in Messico si respira un’aria strana, c’è il lutto e ci sono le prese di distanza, c’è l’affetto e ci sono le indifferenze. Ci saranno 7 giorni di lutto nazionale in Venezuela e a Caracas in questo momento ci sono manifestazioni massicce per le strade. E’ la sua gente che scorta il feretro in corteo insieme ai familiari e ai ministri, insieme alla musica delle bande musicali e alle preghiere. Intanto i presidenti del subcontinente e del mondo mandano messaggi di cordoglio e solidarietà. Il Presidente del Venezuela, il cinquantottenne Hugo Chávez, è mancato martedì 5 marzo alle 16:25 (21:25 ora italiana), secondo l’informazione diffusa a reti unificate dal Vicepresidente e successore di Chávez, Nicolás Maduro. Era arrivato a Caracas il 18 febbraio scorso da L’Avana, Cuba, dove aveva ricevuto le ultime cure per un paio di mesi. Ha passato gli ultimi giorni in compagnia delle figlie e dei suoi nipoti nell’Ospedale Militare della capitale venezuelana. L’8 dicembre aveva inviato l’ultimo messaggio alla nazione in cui indicava Maduro come suo successore in caso lui venisse a mancare. Dopo la morte del Presidente, che aveva sconfitto l’oppositore Henrique Capriles l’anno scorso conquistando la presidenza per il periodo 2013-2019, saranno convocate entro un mese nuove elezioni presidenziali in Venezuela.

“Riceviamo l’informazione più dura e tragica che potessimo trasmettere al nostro popolo. Alle 4.25 del pomeriggio di oggi 5 marzo è venuto a mancare il nostro comandante presidente Hugo Chávez Frías”, ha detto Maduro che per qualche settimana, fino alle nuove elezioni, sarà il presidente ad interim del paese. La maggior parte dee paesi sudamericani e il Nicaragua hanno decretato tre giorni di lutto. Amici e alleati si stringono intorno ai familiari del comandante. Il Venezuela avrà una settimana di riflessione per esprimere le condoglianze verso il suo presidente scomparso. La presidentessa argentina Cristina Fernández e Mújica, capo di Stato uruguayano, sono partiti subito per Caracas per assistere ai funerali.

L’eredità del chavismo è difficile da determinare, probabilmente è ancora presto, ma sicuramente trascenderà le frontiere del paese andino e caraibico che l’ha generato e trascenderà alcune generazioni, così com’è successo con alcuni aspetti del peronismo argentino o con le idee stesse di Simón Bolivar e José Martí e la loro spinta per la creazione di una Patria Grande. L’America Latina oscillerà tra i diversi modelli del progressismo continentale, dal Brasile di Lula e Dilma Roussef all’Uruguay di Pepe Mújica, dall’Ecuador di Rafael Correa (indicato spesso come il più logico e vicino “successore” di Chávez in Sudamerica anche se i loro rispettivi paesi hanno presenze e influenze diverse nella regione), alla Bolivia di Evo Morales e all’argentina di Nestor e Cristina Kirchner. Oppure ci sarà in alcuni paesi un’alternanza con le destre (come in Cile) che, però, dovrebbero aver capito le lezioni dolorose del liberismo selvaggio e dell’autoritarismo del passato che, ciononostante, a volte si fa rivedere (come successo in Paraguay nel 2012 e in Honduras nel 2009 con dei colpi di Stato più o meno “istituzionali” o anche militari).

L’ondata di rifiuto delle politiche economiche e sociali imposte dalle agenzie internazionali e dai paesi creditori, che strozzavano lo sviluppo latino americano con l’austerità, ha creato tra la fine degli anni 90 e l’inizio del nuovo millennio le condizioni propizie per una ridiscussione del modello e per la nascita di alternative progressiste. Ogni paese, però, ha elaborato la propria alternativa (più o meno radicale, più o meno includente) in questo quadro comune a seconda delle condizioni storiche, le negoziazioni interne, le diverse élite nazionali ed esperienze preesistenti nella realtà nazionale. Le alleanze continentali, propiziate dal Presidente Chávez, hanno in qualche modo consolidato una visione collettiva e comune in America Latina e favorito obiettivi di emancipazione, con un tono nazionalista in difesa della sovranità, e di sviluppo, oltre la semplice cifra della crescita economica.

Cuba, il Venezuela, il Nicaragua, il Messico e l’America centrale e caraibica non possono veder spiegata la loro storia senza considerare l’egemonia statunitense che, nel suo backyard, ha spesso fatto leva sulle armi, sullo spionaggio e sul cosiddetto hard power piuttosto che sulla diplomazia e sull’influenza soft e ideologica per ottenere i suoi obiettivi e il controllo regionale (controllo delle risorse, protezione degli investimenti e degli interessi strategici, egemonia politico-culturale). Tra il bastone e la carota, non c’è dubbio che storicamente abbia prevalso quest’ultimo e che ciò abbia generato reazioni altrettanto forti, soprattutto dentro i progetti contro-egemonici latino americani che hanno radicalizzato le loro posizioni, spesso più a livello retorico che nei fatti. Questo processo è avvenuto anche in Venezuela dove l’élite tradizionale dei partiti, legata agli interessi esterni, al petrolio e alla grande impresa, aveva raggiunto livelli di distacco dalla società, privilegi di casta, sprechi e corruzioni indicibili. Già il caracazo del febbraio 1989, una due giorni di proteste feroci della popolazione repressa nel sangue dal presidente Pérez (si parla nelle cifre ufficiali di 300 morti, ma altre fonti indicano oltre 3000 morti) era un gravissimo segnale d’allarme. Inascoltato.

Chávez ha alzato le bandiere del Socialismo del Secolo XXI e della Rivoluzione Bolivariana in Venezuela e nelle Americhe anche grazie alla creazione di istituzioni latinoamericane come l’ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América), UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas) e la CELAC (Comunidad Estados Latinoamericanos y Caribeños) che puntano a ridurre l’egemonia statunitense nella regione, come obiettivo implicito, ma che fondamentalmente sono strumenti di quel regionalismo aperto sudamericano che s’era arenato con il MERCOSUR e la COMUNIDAD ANDINA.

L’opposizione della destra venezuelana, composta dagli estremisti conservatori e tradizionali, dai vecchi partiti COPEI e AD e da una parte di democratici liberali, s’è caratterizzata per la cecità verso le esigenze delle masse popolari impoverite dai decenni perduti, gli anni ottanta della crisi del debito e gli anni novanta del non-recupero economico. Avevano provato a rimontare posizioni l’ottobre scorso con una proposta moderata, socialdemocratica, che però non ha convinto la maggioranza dei votanti e nascondeva incognite e mancanze troppo importanti per essere presa sul serio dalla maggioranza della popolazione beneficiata dal chavismo.

Al contrario di quanto previsto da FMI e Banca Mondiale la crescita dei paesi latinoamericani, anche quando negli anni 90 si sono riaperti i flussi del credito e i prestiti internazionali, è stata precaria e insufficiente. Credo che la maggioranza dell’elettorato venezuelano non sia pronta né disposta a tornare a un modello nettamente neoliberista controverso e criticato da buona parte delle stesse classi dirigenti latino-americane e, oggi, europee. Le speranze e le aspettative risvegliate da Chávez, così come la partecipazione alla vita politica favorita dai suoi 14 anni al potere, sono eredità difficili da cancellare e una società più attiva è un cavallo difficile da domare tanto per il PSUV (il governativo Partito Socialista Unito del Venezuela) che per l’opposizione capeggiata dal rampollo conservatore Henrique Capriles.

Ci si chiede in Messico, e ancor di più in Sudamerica, quali siano i progetti latino americani o “latino americanisti” che possano convivere con gli Stati Uniti in una logica di contrapposizione senza conflitto, di autonomia senza ingerenza. L’ideale di una confederazione democratica di paesi che possa convivere con gli USA al Nord e con le proprie diversità e specificità geopolitiche e culturali a Sud, fomentando l’uso e lo sviluppo delle risorse interne per fini economici con visione sociale e includente, non dovrebbe scomparire e potrebbe essere una lezione appresa dal passato che crea immaginario e unità politica e d’intenti.

Chávez, el comandante, è nato nel 1954 da una famiglia povera e sognava di diventare un pittore o un giocatore di baseball professionista, ma poi il suo destino fu differente. Cresciuto in campagna, in povertà ma senza stenti, ha spesso nutrito la sua retorica politica degli aneddoti dell’infanzia e del carisma naturale che lo hanno contraddistinto. Le sue origini umili l’hanno sicuramente aiutato nel duro compito di creare empatia e legami con le classi marginali venezuelane che riuscivano a vederlo quasi come “un membro della loro famiglia”.

Da militare, come tenente colonnello delle forze armate, meditò a lungo una cospirazione di soldati dalle tendenze progressiste e anti-elitiste per spodestare i politici tradizionali e nel 1992 condusse un colpo di Stato, fallito nelle prime ore, contro il Presidente Carlos Andrés Pérez. Inaspettatamente quello fu l’inizio della sua presenza mediatica e della carriera politica. Il breve discorso che fece, portando il suo famoso basco rosso, prima di essere imprigionato lo catapultò nelle simpatie di milioni di cittadini venezuelani.

Dopo aver beneficiato di un indulto, Chávez condusse una campagna politica per le elezioni del 1998, vinse e assunse il suo primo incarico da Presidente nel 1999. Per molti votanti la sua ascesa significava novità e riscatto popolare, dopo decenni di politiche di austerity, governi indifferenti alle necessità delle classi meno abbienti e corruzione politica cui s’era arrivati con l’alternanza democratica, stabilita a tavolino, del “Patto del Punto Fisso” (31 ottobre 1958) . Questo era un Patto di governo tra i due partiti principali (AD, socialdemocrazia, e COPEI, democrazia cristiana) che garantiva la stabilità di governo e l’alternanza a tavolino ma che in realtà generava corruzione e spartizione del potere ad libitum. Durò 40 anni fino all’ascesa di Hugo Chávez nel 1998.

L’opposizione anti-chavista dei mezzi di comunicazione privati e dei leader del settore privato fu feroce, vista la prima serie di leggi proposte dal presidente che li interessavano direttamente. Nel 2002 un gruppo di politici e truppe dissidenti, con il sostegno statunitense secondo rivelazioni di WikiLeaks e le denunce dello steso presidente, realizzarono un golpe e deportarono il Capo di stato su un’isola dei Caraibi.

Due giorni dopo, però, fu rimesso al suo posto da settori fedeli dell’esercito e fu osannato da folle e manifestazioni popolari in tutto il paese. Per l’opposizione e gli USA fu un boomerang. Chávez ha accusato gli Stati Uniti, un “impero decadente e guerrafondaio”, di un tentativo di omicidio contro di lui e di aver orchestrato il golpe del 2002. Il presidente ha ottenuto un enorme sostegno da parte dei settori popolari venezuelani anche grazie all’uso della spesa pubblica, all’espansione della sanità e dell’istruzione gratuita e dei programmi per le case popolari con le risorse ottenute dall’industria petrolifera. Ha minacciato varie volte di sospendere il flusso di greggio verso gli USA, anche se questo non è masi successo e, piuttosto, le esportazioni di crudo venezuelano si sono diversificate verso la Cina, la Bielorussia, l’Iran e la Siria.

L’ispirazione principale di Hugo Chávez è stata l’esperienza cubana e del suo grande amico Fidel Castro per cui la via delle nazionalizzazioni, della redistribuzione della ricchezza e l’accentramento governativo e presidenziale dei poteri segue il modello dell’isola caraibica con la sua revolución. L’opposizione l’ha accusato di eccessi repressivi contro i suoi critici, di assistenzialismo e di spreco di denaro pubblico, in particolare di quello della compagnia petrolifera PDVSA, e di “spaventare gli investitori” con espropriazioni a vari livelli.

D’altro canto, grazie alle politiche redistributive chaviste, negli ultimi 14 anni gli indici di povertà e di indigenza in Venezuela sono stati drasticamente ridotti e la crescita s’è mantenuta, anche se altalenante, dopo la crisi del 2008-2009. Lo stile di Chávez attingeva dalla tradizione populista latino-americana, con l’uso di un linguaggio energico e colorito, con prestiti dal gergo militaresco, patriarcale e contadino e comizi di varie ore in piazza e in TV, però, nonostante le critiche dell’opposizione e di buona parte della comunità e dei mass media internazionali, il consenso popolare, mostrato a livello elettorale in numerose occasioni, ha subito poche erosioni in tutte le prove cui s’è sottoposto.

Infine l’opposizione ha sempre accusato il presidente di concentrare un potere mediatico senza precedenti. In realtà c’è stata certamente una crescita (anche se non spettacolare) della presenza mediatica e del controllo governativo sui media venezuelani (sia come tempi di presenza che come numero effettivo di media presumibilmente “allineati”) rispetto all’inizio del periodo chavista (1998-1999) in cui praticamente nessun mezzo di comunicazione nutriva particolari simpatie per il presidente, però non si può parlare di un controllo totalitario. In proposito esiste una letteratura specifica, anche se è difficile districarsi proprio perché è difficile considerare e valutare tutti i media (radio, Tv analogica e digitale, nazionale e straniera, giornali, riviste, internet, ecc…) con il loro campo e profondità di influenza. Inoltre non sempre esiste uno schieramento netto e totale. Rimando a questo articolo “Television in Venezuela: Who Dominates the Media?” (link).

Non so come concludere, lo confesso. So solo che ne parleremo ancora a lungo. Siamo ancora nel mezzo di una stagione di grossi cambiamenti in America Latina che né inizia né finisce con Chávez, ma che ha avuto in lui un propulsore e un ispiratore nel rispetto delle differenti esperienze nazionali e delle strade che poi ciascun paese ha deciso e deciderà d’intraprendere. Quindi vamos a ver y adelante. Fabrizio Lorusso CarmillaOnLine

Muore Hugo Chávez, Presidente del Venezuela

Venezuelan President Hugo Chavez listens during a ceremony at the Mir

[Questo articolo viene completato e integrato da questo LINK, quindi meglio saltare direttamente al LINK!]”Riceviamo l’informazione più dura e tragica che potessimo trasmettere al nostro popolo. Alle 4.25 del pomeriggio di oggi 5 marzo è venuto a mancare il nostro comandante presidente Hugo Chávez Frías”, ha detto Maduro.

Chávez aveva alzato le bandiere del Socialismo del Secolo XXI e della Rivoluzione Bolivariana in Venezuela e nelle Americhe grazie alla creazione di istituzioni latinoamericane come l’ALBA (la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) e la CELAC (Comunidad Estados Latinoamericanos y Caribeños) che mirano a ridurre l’egemonia statunitense nella regione. Il Presidente del Venezuela, il cinquantottenne Hugo Chávez, è mancato martedì 5 marzo alle 16:25 (21:25 ora italiana), secondo l’informazione diffusa a reti unificate dal Vicepresidente Nicolás Maduro. Era arrivato a Caracas il 18 febbraio scorso da L’Avana, Cuba, dove aveva ricevuto le ultime cure per un paio di mesi. Ha passato gli ultimi giorni in compagnia delle figlie e dei suoi nipoti nell’Ospedale Militare della capitale venezuelana.

E’ morto ieri, dopo quasi due anni di sofferenze per un cancro nella zona addominale che gli ha impedito anche di prestare giuramento per il periodo 2013-2019 per cui era stato riconfermato alla massima carica dello stato nelle elezioni dello scorso 7 ottobre.
Il decesso è stato causato dalle complicazioni insorte durante il trattamento postoperatorio della chirurgia contro il tumore cui s’era sottoposto a Cuba l’11 dicembre 2012. Fu la quarta operazione da quando gli fu diagnosticata la malattia nel giugno 2011.

L’8 dicembre aveva inviato l’ultimo messaggio alla nazione in cui indicava Maduro come suo successore in caso lui venisse a mancare e si convocassero nuove elezioni. Infatti, dopo la morte del Presidente, che aveva sconfitto l’oppositore Henrique Capriles l’anno scorso, verranno convocate nuove elezioni presidenziali in Venezuela.
Chávez, el comandante, è nato nel 1954 da una famiglia povera e sognava di diventare un pittore o un giocatore di baseball professionista, ma poi il suo destino fu differente. Cresciuto in campagna, in povertà ma senza stenti, ha spesso nutrito la sua retorica politica degli aneddoti dell’infanzia e del carisma naturale che lo ha contraddistinto. Le sue origini umili l’hanno sicuramente aiutato nel duro compito di creare empatia e legami con le classi marginali venezuelane che riuscivano a vederlo quasi come “un membro della loro famiglia”.

Da militare, come tenente colonnello delle forze armate, meditò a lungo una cospirazione di soldati dalle tendenze progressiste per spodestare i politici tradizionali e nel 1992 condusse un colpo di Stato, fallito nelle prime ore, contro il Presidente Carlos Andrés Pérez. Inaspettatamente quello fu l’inizio della sua presenza mediatica e della carriera politica. Il breve discorso che fece, portando il suo famoso basco rosso, prima di essere imprigionato lo catapultò nelle simpatie di milioni di cittadini venezuelani. Dopo essere stato amnistiato, Chávez condusse una campagna politica per le elezioni del 1998, vinse e assunse il suo primo incarico da Presidente nel 1999. Per molti votanti la sua ascesa significava novità e riscatto popolare, dopo decenni di politiche di austerity, governi indifferenti alle necessità delle classi meno abbienti e corruzione politica cui s’era arrivati con la democrazia del “Patto del Punto Fisso”. Questo era un Patto di governo tra i due partiti principali che garantiva la stabilità di governo e l’alternanza a tavolino ma che in realtà generava corruzione e spartizione del potere ad libitum.

L’opposizione anti-chavista dei mezzi di comunicazione privati e dei leader del settore privato fu feroce, vista la prima serie di leggi proposte dal presidente che li interessavano, e nel 2002 un gruppo di politici e truppe dissidenti, con il sostegno statunitense secondo rivelazioni di WikiLeaks, realizzarono un golpe e deportarono il Capo di Stato su un’isola dei Caraibi.

Due giorni dopo, però, fu rimesso al suo posto da settori fedeli dell’esercito e fu osannato da folle e manifestazioni popolari in tutto il paese. Chávez ha accusato gli Stati Uniti, un “impero decadente e guerrafondaio”, di un tentativo di omicidio contro di lui e di aver orchestrato il golpe del 2002. Il presidente ha ottenuto un enorme sostegno da parte dei settori popolari venezuelani in parte grazie all’uso della spesa pubblica e all’espansione della sanità e dell’istruzione gratuita con le risorse ottenute dall’industria petrolifera. Ha minacciato varie volte di sospendere il flusso di greggio verso gli USA, anche se questo non è masi successo e, piuttosto, le esportazioni di crudo venezuelano si sono diversificate verso la Cina, la Bielorussia, l’Iran e la Siria.

L’ispirazione principale di Hugo Chávez è stata l’esperienza cubana e del suo grande amico Fidel Castro per cui la via delle nazionalizzazioni, della redistribuzione della ricchezza e l’accentramento governativo e presidenziale dei poteri segue il modello dell’isola caraibica con la sua revolución. L’opposizione l’ha accusato di eccessi repressivi contro i suoi critici e di spreco di denaro pubblico, in particolare di quello della compagnia petrolifera PDVSA, e di “spaventare gli investitori” con espropriazioni a vari livelli. D’altro canto, grazie alle politiche redistributive chaviste, negli ultimi 15 anni gli indici di povertà e di indigenza in Venezuela sono stati drasticamente ridotti e la crescita è rimasta sostenuta.

Lo stile di Chávez attingeva dalla tradizione populista latino-americana, con l’uso di un linguaggio energico e colorito, con prestiti dal gergo militaresco, patriarcale e contadino e comizi di varie ore in piazza e in TV, però, nonostante le critiche dell’opposizione e di buona parte della comunità e dei mass media internazionali, il consenso popolare, mostrato a livello elettorale in numerose occasioni, ha subito poche erosioni in tutte le prove cui s’è sottoposto.

Nell’estate 2011 il comandante aveva annunciato l’inizio dei trattamenti contro il cancro e, dopo quattro operazioni a Cuba, aveva dichiarato la remissione completa della malattia nel mezzo della campagna elettorale nel luglio 2012. A dicembre emergono altri tumori e, dopo la vittoria elettorale, Chávez torna sull’isola, si opera di nuovo e un velo di mistero avvolge le sue condizioni di salute fino all’annuncio della sua scomparsa. Con informazioni de La Jornada.

Devendra Banhart (dalle Ande agli States a/r)

Hey Mama Wolf. Questo week end lo dedico musicalmente a un mistico folle, quasi naturalista, statunitense e venezuelano, Davendra Banhart, cantautore che compone in inglese, spagnolo e chissà quali altre lingue.

E ci metto anche La pastorella perduta, La pastorcita perdida, cover di un pezzo in stile andino, da ascoltare in qualche gelido bar delle Ande o in una “peña folclorica”. Frase testo: Punay Punay Ridammi la mia Pastorella Perduta.

Punay! Punay! 
¡Devuélveme, devuélveme, 
a mi pastorcita perdida!

Pastorcita de mi vida, 
te extraviaste en noche mala, 
mi voz te busca en el viento 
y en la puna te reclama.

Punay! Punay! 
¡Devuélveme, devuélveme, 
a mi pastorcita perdida!

Aunque tenga en esta vida, 
que viento y tierra tragar, 
pastorcita de la vida, 
te he de encontrar
te he de encontrar.

Chi è costui? Artista indefinibile da parte mia ma…Vedi che dice Wiki, link.

Vai alla playlist dei suoi successi, linkati qua.

Chiudo con la bellissima Baby dai riff irresistibili.