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  • La diplomazia di ieri e il solco di oggi

    La diplomazia di ieri e il solco di oggi

    Il governo di Boric ha ricordato i 50 anni del Golpe attirando diverse critiche anche dalla sinistra di un paese lontano da una pacificazione fra chi è contro la dittatura di Pinochet e chi ancora oggi la difende. Ai nostri microfoni dal Brasile ma appena rientrato da Santiago Alessandro Peregalli. Poi ci concentriamo sugli aspetti diplomatici e conosciamo coloro che venivano ospitati all’ambasciata italiana come rifugiati politici. A raccontarlo il console Enrico Calamai, arrivato in Cile poco dopo il Golpe. E concludiamo conoscendo il film El Conde del cileno Larrain, appena presentato alla Mostra del Cinema di Venezia. Al telefono Umberto Bodon, critico e conduttore di Cinema Due su Radio Cooperativa.

  • L’inizio di una violenza e la fine di un’altra

    L’inizio di una violenza e la fine di un’altra

    Il Messico, attraverso la Corte Suprema di Giustizia, ha depenalizzato la pratica abortiva su tutto il territorio nazionale. La decisione coincide con la scelta di Claudia Sheinbaum come candidata alle presidenziali del partito al potere. Ci colleghiamo con Città del Messico per parlare con la femminista e traduttrice Clara Ferri.
    Lunedì prossimo si compiranno 50 anni dal Golpe contro Salvador Allende e noi abbiamo intervistato due ex esiliati politici arrivati in Italia per sfuggire dalla dittatura pinochetista. Parliamo con la professoressa di storia Victoria Sáez, dai pressi di Santiago, e Rodrigo Díaz, direttore del Festival di Cinema Latinoamericano di Trieste. Entrambi ci fanno conoscere il connubio fra storia di vita e della società di allora, con uno sguardo sul presente.

  • Memoria y desaparición en Guanajuato

    Memoria y desaparición en Guanajuato

    El 30 de agosto, Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada instituido por Naciones Unidas, se ha convertido en México en una de las fechas más significativas para quienes buscan a las personas desaparecidas, junto con el 10 de mayo, Día de la Madre en que se desarrolla la Marcha de la Dignidad Nacional. Ambos momentos constituyen recordatorios para toda la sociedad y las autoridades frente a una problemática que azota el país, pues ya son más de 110 mil las personas desaparecidas, no cesan los hallazgos terribles de fosas clandestinas y sitios de exterminio, así como la impunidad y la falta de verdad, justicia y reparación para las víctimas. A 10 años de la aprobación de la Ley General de Víctimas y a 6 años de la Ley General en Materia de Desaparición y Búsqueda, la deuda social de dolor e injusticia para con las personas que fueron desaparecidas es todavía muy alta y abierta. 

    En Guanajuato la situación ha empeorado drásticamente en los últimos 5 años, de la mano de la descontrolada violencia homicida: en abril de 2018 había 621 personas desaparecidas según cifras oficiales, mientras que a la fecha ya son 3,800. Esto sin contar la cifra negra de centenares de estos delitos y violaciones graves a derechos humanos que no son denunciados, ya sea por miedo, por desconocimiento o, más bien, por la colusión de los ministerios públicos o las policías con los perpetradores. Al triste panorama forense de la entidad cabe agregar las más de 350 fosas y sitios, descubiertos en tan solo 3 años, en que fueron enterradas ilegalmente centenares de personas, así como los más de 1,600 cuerpos sin identificar como “tarea pendiente” de la fiscalía estatal. 

    Ante este drama social de la desaparición y el menosprecio oficial al respecto, la respuesta ciudadana ha sido la unión, la organización y la búsqueda, especialmente la que realizan las brigadas independientes y los colectivos de familiares de personas desaparecidas, que en tres años pasaron de 2 a 20 en Guanajuato y son formados principalmente por mujeres. La exigencia individual de encontrar a un familiar ausente se ha transformado finalmente en el ejercicio de derechos y reivindicaciones colectivas ante las autoridades, gracias a la presión política y la labor humanitaria de pesquisa en campo por parte de las buscadoras y quienes las acompañan. En este sentido, como parte de su defensa de los derechos humanos, además de buscar, denunciar, marchar y acompañar a quienes apenas entran en el “mundo de la desaparición”, los colectivos fueron construyendo un nuevo sujeto político que visibiliza y sensibiliza sobre la desaparición, pero también sobre todas las problemáticas y desigualdades, de género, económicas, sociales, étnicas o territoriales, que se entrecruzan para perfilar a la población más vulnerable y sujeta a agravios históricos y actuales. Agravios que se han traducido también en amenazas y en asesinatos: han sido seis las personas buscadoras asesinadas en el estado desde 2020. 

    En este contexto, el 30 de agosto ha representado en México y, más recientemente, en Guanajuato, una jornada de balance, de lucha, de formulación de demandas y de construcción de memoria, en la que las familias y colectivos se van reapropiando del espacio público, de las plazas, los templetes, las iglesias, los palacios y las calles para marchar, gritar, exigir, rezar, mostrar los rostros de sus desaparecidos y tratar de involucrar al “resto” de la sociedad, sumida en la indiferencia o el miedo. En la mayoría de los municipios, bajo impulso de los colectivos y organizaciones solidarias como las feministas, estudiantiles o de derechos humanos, se organizan marchas y misas para las y los ausentes, se pintan murales y se colocan placas, se muestran las imágenes y se proyectan documentales, se colocan árboles de la esperanza y la memoria en las plazas, se invita a la ciudadanía a solidarizar y, de esta forma, se van conformando un imaginario y una memoria colectiva que desafían un presente violento.   

    Es justo ésta una de las funciones atribuibles a la memoria, pues es una construcción personal y también profundamente social, un juego irresuelto entre psique y entorno, y se deriva de reelaboraciones y resignificaciones del pasado, pero en función del presente y de cara al futuro. Puede ser anecdótica, “literal”, o sea formada por la reinterpretación de secuencias de recuerdos que no trascienden y por eventos aislados, considerados en su propia realidad particular. O bien, puede ser una memoria que el pensador búlgaro Tzvetan Todorov bautizó como “ejemplar”, ya que se relaciona con espacios y tiempos distintos, se entrelaza y no se aísla, se vuelve trascendente por ser normativa, hasta moral, y erigirse a manera de ejemplo y enseñanza para distintas situaciones y actores sociales, más allá incluso de las personas o de la comunidad que de inicio la había configurado o compartido.  

    A través de acciones y narrativas, los grupos de buscadoras han ido reivindicando la memoria de sus seres queridos, primeramente, con el fin de dignificar a quienes todavía son buscadas y buscados y a quienes, en cambio, perdieron la vida, frente a la criminalización casi automática de las autoridades y buena parte de la sociedad, pero también han recurrido al trabajo de la memoria para narrarse a sí mismas, para dar sentido a los logros y los tropiezos de su caminar colectivo y para tejer historias divergentes respecto de las versiones oficiales y mediáticas. Asimismo, han ido sensibilizando a su entorno social, a las y los que creen que “nunca les va a pasar” y se sienten “a salvo”. Igualmente, la memoria es potente, presiona a las instituciones y empuja los cambios, se materializa en música y recetarios, consignas y platillos, mantas y espacios digitales, en el alma y la piel.  

    “Ni todo el dolor puede paralizar la memoria construida al caminar”, rapea la artivista guatemalteca Rebeca Lane en la canción “Así te buscaré”, publicada justamente para el 30 de agosto de 2021, fruto de la colaboración de la misma Rebeca, el autor de este artículo y el colectivo leonés Buscadoras Guanajuato. Y es que el dolor común ha llevado a la búsqueda de vida y memoria, de verdad y de justicia, una vez que las víctimas se convirtieron en defensoras de los derechos y pudieron vencer, o al menos callar, el miedo y la indiferencia. 

    Por Fabrizio Lorusso de Pulso Ibero Boletín n. 25 septiembre de 2023

  • Después del 30 de agosto, ruta migrante y búsqueda: conversación con Evelina Guzmán

    Después del 30 de agosto, ruta migrante y búsqueda: conversación con Evelina Guzmán

    Antes y después del 30 de agosto, Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada de Naciones Unidas y de movilización nacional para las y los desaparecidos, la búsqueda de quienes aún faltan es y ha sido incesante. El corte de la recurrencia es simbólico, pero la materialidad de los pasos, las marchas, las pegadas de fichas, los murales y de las exigencias concretas de las familias en búsqueda se quedan como advertencias y herramientas vivas en la construcción de memoria y esperanza. La lucha de las mujeres de San Luis de la Paz por la verdad y la justicia para 22 migrantes, desaparecidos en 2011, nos recuerda que las desapariciones masivas no son un fenómeno nuevo en México. Aunque casos recientes como el de los cinco chicos de Lagos de Moreno (Dante, Diego, Jaime, Roberto y Uriel) o el de las cuatro mujeres de Encarnación de Díaz (Marisela, Rosa Olivia y Adriana Saucedo Zermeño, y Beatriz Hernández Martínez), en Jalisco, actualicen esta modalidad atroz de la desaparición, hay una lógica común, producto de impunidades y complicidades reiteradas, que estriba de la mercantilización de los cuerpos y el control armado de redes, economías y territorios.

    Así es como se van trazando constantemente nuevas geografías de la violencia que cruzan fronteras de Arandas y la Barca a los pueblos del Rincón, de León a Lagos de Moreno, de Jerez a Aguascalientes, de la sierra de Lobos a las rutas rumbo al Norte que son cruces migratorios y nodos estratégicos de tráficos lícitos e ilícitos. Ante este panorama el Estado desprotege a las personas buscadoras y a quienes transitan por el país, a quienes defienden derechos o denuncian desde el periodismo, como ha sido evidente, por mencionar tan solo un ejemplo, en el caso de la reciente negativa de la Secretaría de Seguridad Pública de Guanajuato para dar seguridad a la Brigada Independiente de Búsqueda.

    Presento aquí el testimonio, recogido el 1 de septiembre, de Evelina Guzmán Castañeda, vocera del colectivo Justicia y Esperanza, quien busca a su hermano Samuel, y a 22 migrantes de San Luis de la Paz, Guanajuato, desaparecidos el 21 de marzo de 2011.

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    Por la ruta migrante

    Nuestro colectivo sigue en búsqueda de nuestros familiares y de todas las personas desaparecidas desde hace mucho tiempo, más de 12 años. La exigencia continua hacia las autoridades desde entonces. Recientemente logramos que la CNB (Comisión Nacional de Búsqueda) presentara un plan de búsqueda, el año pasado, por lo que fuimos a diferentes estados de la ruta migratoria, y, en cambio, este año a raíz de algunos positivos e informaciones, hemos vuelto a algunas entidades: la semana pasada en Saltillo, vimos galerías forenses, e hicimos búsqueda en vida, pues esta sigue siendo la presunción para nuestros familiares, aunque estamos conscientes de que podríamos encontrarlos sin vida.

    Coahuila está un poco más organizado que los demás, la fiscalía y CLB (Comisión Local de Búsqueda) colaboran más entre sí, hay mayor transparencia en tema forense. Lo que no sucede en Guanajuato de la misma manera. Se presumen el mejor laboratorio y las infraestructuras, pero no sirven del todo, si no hay seguimiento en investigación y transparencia.

    Coahuila concentra los albergues más grandes, pues es ruta migratoria, fronteriza, para los migrantes nuestros, mexicanos, y de Centroamérica: notamos dos contextos de migración diferentes, sobre todo en cuanto a las rutas y el modus operandi del tráfico de indocumentados. Primeramente, se destaca que muchos migran en grupos grandes y otros en grupos pequeños.

    ¿De quién cuidarse?

    En gran mayoría cuando entran al país son policías y elementos de la GN (Guardia Nacional) quienes en su momento les quitan dinero o teléfono, sus pertenencias, y los extorsionan, pues incluso les alertan de cuidarse de esas autoridades específicamente. Y es que la mayoría de los albergues tienen familias centroamericanas, casi no hay gente de origen mexicano.

    Entonces, otra situación es que las y los mexicanos viajan por diferentes rutas, pero, al salir de cualquier estado, llegan a la frontera y los coyotes los guardan en casas de seguridad que, incluso, son instalaciones que aparentan ser casas particulares, que se disfrazan como “normales”, o se refieren al “hotel tal” (“El hotel guadalupano”, por ejemplo), pero no son hoteles reales, son posesión de cárteles. De allí, tardan de siete a quince días en pasarlos de esas casas al otro lado. En muchos casos, como el nuestro de San Luis de la Paz, luego no se sabe nada de ellos. Así que no es común que los mexicanos estén en los albergues de migrantes centroamericanos.

    Una compañera de otro país se refería a que en su viaje desde el sur del continente tenía que pasar por Colombia y allí tienen que cruzar cuatro o cinco horas caminando por una selva [Darién] en donde grupos criminales las violan o asesinan, o les quitan todo a los migrantes. Luego esto puede replicarse rumbo a México y al Norte.

    Albergues saturados y búsqueda

    La Casa Migrante de Piedras Negras es una de las más adaptadas, era una escuela antes, y se la donaron. Aun así, recibe entre cien y tres cientos migrantes al día. Hay otra casa alterna, en donde sólo reciben a mujeres embarazadas, y está a dos tres cuadras de la casa más grande. Vimos otros albergues como “Por amor a ellos” en donde son pastores quienes lo dirigen. En general, no hay espacios suficientes y adecuados, pues en los seis albergues que visitamos hay una demanda muy alta.

    Aunque casi no haya mexicanos en estos albergues, sí cabe buscar allí porque “los ojos de ellos, que están allí, son los nuestros”, pues por si los han visto en algún momento, por si los nuestros andan en situación de calle o en tránsito, vale la pena ir a preguntar, mantener el contacto tras la búsqueda, y así nos seguimos enfocando en la búsqueda en vida.

    Un aprendizaje es que tráfico de indocumentados es una cosa, y otra es “migración”. En la primera, pues, están involucradas redes de autoridades, polleros, crimen, casas de seguridad, y autoridades como policías municipales o guardia nacional que trabajan con grupos criminales, según testimonios de compañeras de los albergues.

    ¿Sin las familias no?

    Mucho del trabajo que se realiza en estas búsquedas es por impulso y solicitud de las familias. Se les exigió un análisis de contexto a CNB porque no lo tenían inicialmente, y han dado seguimiento. Aun así, el colectivo quiso comenzar a trabajar basado en su conocimiento y experiencia previa acumulada, hasta que luego se logró tener un plan, mesas de trabajo y cronograma, y más bien el colectivo exige a que estén todas las autoridades para reunirse, planear y acudir, incluyendo CEAV y FGR, CNDH, CLB de los estados. Me parece que, salvo las de Guanajuato y Coahuila que conocemos más, estas comisiones en varios estados aún tienen poca capacidad y experiencia. Tratamos de incluir y que estén presentes las instituciones de Guanajuato, y es para que se enteren, conozcan mejor el contexto, ya que todavía desconocen los detalles de nuestro caso, y porque finalmente el colectivo es del estado y actúa en varios frentes.

    Mecanismos para o contra la esperanza

    El MAE (Mecanismo de Apoyo Exterior) tiene todavía bastante que mejorar, por ejemplo, en el caso de las compañeras de Centroamérica, nos queda claro que, aunque esté este mecanismo, la dificultad sigue porque no hay participación de los consulados realmente, se les dificulta, siguen lejanos institucionalmente.

    Por otro lado, el MEIF (Mecanismo Extraordinario de Identificación Forense), relacionado con la crisis forense, la cual es transversal a la problemática migrante y en general a la situación de las y los desaparecidos, es un mecanismo en cuya creación hemos participado por más de cuatro años, un proceso largo junto con el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México: es triste a la fecha la situación, porque esperábamos un mecanismo autónomo e interdisciplinario, con recursos y efectivo, y en cambio pareció subsumirse en la CNB, supuestamente para que se le pudiera inyectar dinero o capacidades, sin embargo, se extravió la ruta de alguna manera, se fueron saliendo de la institución y creo que sólo Coahuila y SLP y pocas entidades más han suscrito convenios. Vimos poca voluntad de la CNB para trabajar con el MEIF, este ha sido “ninguneado”, e incluso después se crea el CNIH (Centro Nacional de Identificación Humana) y el MEIF pasa en segundo plano. Igual les dijimos que, en varios de estos frentes y mecanismos, estuvieron trabajando sin las familias, y que prevalecieron, quizás, otros intereses políticos por encima de los acuerdos para con el funcionamiento MEIF, para su efectividad y alcance. Esperemos que se pueda recuperar con el apoyo del movimiento y las familias.

    Por Fabrizio Lorusso / Evelina Guzmán* desde Desinformémonos

    Foto: cortesía colectivo Buscando a Pablitos y Plataforma por la paz y la justicia en Gto

    * Académico de la Universidad Iberoamericana León, integrante Plataforma por la Paz y la Justicia en Gto, y proyecto Pronaces – Conahcyt 2022-2024 (n. 319130); Evelina es vocera del colectivo Justicia y Esperanza en San Luis de la Paz.

  • L’università orteghista

    L’università orteghista

    Facciamo una carrellata della situazione in diversi paesi centroamericani. Partiamo dal Nicaragua e l’espropriazione di una università gesuita da parte del governo di Ortega. Poi andiamo in Guatemala dove la strada di Bernardo Arévalo verso l’insediamento alla presidenza si preannuncia in salita per l’attacco al suo partito Semilla. E ci fermiamo a Panamá dove la siccità minaccia il traffico marittimo che attraversa il famoso canale. A guidarci il giornalista de “Il Manifesto” Gianni Beretta, il quale ha vissuto 35 anni nella regione.

    Poi parliamo della Giornata Internazionale delle sparizioni forzate, un fenomeno ancora oggi presente in Messico e non solo. Con un caso positivo in Cile. A spiegare la situazione attuale nella regione Riccardo Noury, portavoce di Amnesty International Italia.

  • La marcia dei 10.000

    La marcia dei 10.000

    A Carrefour-Fueilles, in Haiti, ci sono stati tre giorni di violenza continua, causati da un gruppo delinquenziale che ha provocato lo sfollamento dii 10.000 persone verso la capitale Port-au-Prince, aggravando ancor di più una situazione di vite precarie e fame. Ne parliamo con Roberto Codazzi, uno dei massimi esperti italiani di quel paese nonché cooperante e curatore del libro “Haiti: il terremoto senza fine” edito da People.
    Poi viaggiamo verso la musica messicana interpretata in Italia, in compagnia di Angel Ramirez Ragoitia, chitarrista e direttore dell’orchestra giovanile del Veneto, il quale ci spiega i brani che ascoltiamo.

  • Lotta alla miniera, Espinar trascinata in tribunale

    Lotta alla miniera, Espinar trascinata in tribunale

    PERÙ. Giovedì scorso l’attivista Sergio Huamaní è stato assolto. Ma lo aspetta un altro processo. Sullo sfondo, la mobilitazione della sua gente: da decenni la provincia andina devastata dalla società svizzera Glencore

    di Susanna De Guio da Il Manifesto del 20 agosto 2023

    Sergio Huamaní è libero, ma sarà nuovamente processato. Lo ha definito giovedì la sentenza della corte d’appello in Perù, dopo un processo durato quasi un anno in cui la compagnia mineraria Antapaccay, filiale dell’impresa transnazionale svizzera Glencore, lo aveva denunciato per diffamazione aggravata. Era stato condannato in primo grado.

    Sergio Huamaní è un noto difensore ambientale e presidente del Frente Unico de Defensa de los Intereses de Espinar (Fudie). Nella provincia di Espinar, sull’altopiano andino, cinque ore a sud di Cusco, si trova il progetto minerario Antapaccay, espansione della storica miniera di rame Tintaya che opera dagli anni ’80 e che Glencore ha acquisito nel 2012.

    OGGI GLENCORE è una delle maggiori società che estraggono e commercializzano materie prime a livello mondiale, con un fatturato annuale di oltre 250mila milioni di dollari, paragonabile al pil del Perù intero.

    Nel settembre dello scorso anno il gigante minerario ha denunciato Huamaní per diffamazione, a causa di alcune dichiarazioni in cui evidenziava il danno ambientale e sociale prodotto dalla miniera.

    «È una nuova maniera di criminalizzare la protesta sociale – spiega l’avvocato di Huamaní, Aroldo Vera – Denunce contro i dirigenti delle organizzazioni in difesa del territorio e contro la popolazione indigena ce ne sono costantemente, ma dall’anno scorso hanno cominciato a usare la denuncia privata che va diretta al potere giudiziario, cioè al processo, e non passa attraverso un’indagine del pubblico ministero».

    La Antapaccay chiedeva tre anni di condanna effettiva e 230mila soles di indennizzo (56.600 euro), pena del tutto spropositata rispetto ai fatti e alla condizione economica dell’imputato, che vive dell’economia contadina dell’altipiano.

    IL 17 AGOSTO la difesa di Huamaní ha ottenuto l’annullamento della sentenza per vizi procedurali insanabili, eliminando così la condanna di un anno con la condizionale e 10mila soles.

    Tra le dichiarazioni di Huamaní che avrebbero danneggiato l’immagine dell’impresa c’è la partecipazione a un incontro online organizzato dalla ong CooperAcción nel giugno 2022 in cui si analizzava un caso di corruzione di cui la stessa Glencore si è dichiarata colpevole: due mesi prima il gruppo svizzero aveva accettato di pagare una multa di 700 milioni di dollari agli Stati uniti per frode e corruzione in Brasile, Venezuela, Camerun e Nigeria e per dirottamento di informazioni riservate in Messico, oltre a una seconda multa di 486 milioni per manipolazione dei prezzi su diversi contratti nel mercato del petrolio.

    Dalla sua entrata di funzione, il progetto Antapaccay è stato sanzionato dall’Organismo di Valutazione y Revisione Ambientale (Oefa) peruviano per 47 infrazioni.

    Tra le più frequenti, il mancato rispetto delle norme di protezione ambientale, lo scarico di sterili e acque nere e l’impatto sul suolo naturale che si trova nel bacino del fiume Salado. L’impresa però non ha riconosciuto nessuna responsabilità legata alla contaminazione che colpisce Espinar.

    «La realtà delle nostre comunità che sono vicine alla miniera è che gli animali muoiono perché l’acqua è inquinata, si ammalano i nostri figli, i nostri anziani, ci parlano di sviluppo ma per noi non c’è nessuno sviluppo», chiarisce Esmeralda Larota.

    VIVE nella comunità di Huancané Bajo dove coltiva la chakra e pascola le pecore della famiglia. Ha 34 anni e soffre di dolori in tutto il corpo, emicrania, ha problemi al fegato. «I miei genitori hanno sessant’anni ma sembra ne abbiano ottanta, tra i dolori alle ossa, la progressiva cecità, la memoria che svanisce. È doloroso, un tempo i nostri anziani vivevano fino a novanta, cent’anni», spiega con tristezza e rabbia.

    Sa che le istituzioni statali non hanno mai comprovato le responsabilità dirette della miniera sulla salute degli abitanti, nonostante gli esami sulla popolazione svolti a partire dal 2010 abbiano riscontrato la presenza di metalli pesanti nel sangue.

    Nel 2012, di fronte alla moria degli animali da allevamento, la provincia di Espinar si mobilitò per quasi un mese chiedendo la revisione dell’accordo firmato con la miniera e risposte alle denunce di inquinamento ambientale e danni alla salute.

    IL GOVERNO rispose con la repressione: furono uccise tre persone e iniziarono processi penali contro i dirigenti nella protesta. Huamaní fu incriminato per attentato alla sicurezza pubblica, disturbi e ostacolo ai servizi pubblici e solo dopo dieci anni di persecuzione giudiziaria è stato assolto nel maggio 2022.

    Sebbene le proteste del 2012 abbiano segnato un importante precedente nella lotta per la giustizia socio-ambientale a Espinar, dopo la sentenza di giovedì Huamaní dovrà sottoporsi nuovamente a un processo, la persecuzione nei suoi confronti continua e la popolazione della sua provincia è ancora in attesa di giustizia.

  • Dall’ultradestra a Friedman

    Dall’ultradestra a Friedman

    Rappresenta la politica contro i partiti tradizionali, ma anche un’ultradestra con antiche ricette liberiste a oltranza, mescolata con la difesa della stregoneria e del sesso tantrico. Benvenuti nel mondo di Javier Milei, il politico che ha vinto le primarie in Argentina e sogna diventare presidente in ottobre. Conosciamo meglio questo fenomeno socio-politico con la guida di Camilo Robertini, ricercatore presso la Universidad Nacional de General Sarmiento, Argentina. Rispetto alla sue vicinanze non solo ideologiche con la dittatura degli anni ’70 e 80 ne parliamo con Diana Caggiano, dell’Associazione Argentinos en Italia por Memoria, verdad y justicia.

  • Violencias estructurales en Guanajuato: contexto socioeconómico,(sub)desarrollo dual y desapariciones

    Violencias estructurales en Guanajuato: contexto socioeconómico,(sub)desarrollo dual y desapariciones

    El artículo representa un estudio de caso, dentro de un libro digital colectivo, sobre el estado mexicano de Guanajuato, y es parte de un documento de coyuntura más amplio sobre la situación de grupos criminales en México durante y después de la pandemia: se trata de contextos macroregionales o locales elaborados por académicos y académicas desde diferentes estados del país que dan cuenta de las evoluciones en el fenómeno criminal, pero también, más en general, de las principales problemáticas sociales emergentes. Si bien en México los datos sobre la reducción de la pobreza y la desigualdad, así como del impacto de los homicidios intencionales, ha mostrado tendencias positivas, los ámbitos locales pueden echar luz sobre procesos de interés con mayor zoom o foco hacia los detalles, ya que se trate de casos contrarios o en línea con las tendencias de conjunto.

    Lorusso, F. (2023). “Violencias estructurales en Guanajuato: contexto socioeconómico, (sub)desarrollo dual y desapariciones”, en Hernández-Hernández, O. M. y Sumano Rodríguez, J. A. (coords.), Violencia Criminal en Mexico en La Pospandemia, 14 de agosto de 2023, pp. 42-49, disponible aquí y aquí

  • Le tante domande dopo l’omicidio

    Le tante domande dopo l’omicidio

    L’omicidio del candidato alla presidenza dell’Ecuador Fernando Villavicencio, lascia molti interrogativi, a partire dalla scarsa protezione del politico e giornalista nonostante le minacce ricevute, fino all’omicidio di uno dei sospetti mentre era sotto custodia della polizia. Dal Paese sudamericano ci spiega la situazione l’ex direttrice della radio pubblica ecuatoriana Giovanna Tassi. Poi ci colleghiamo col Brasile per parlare del vertice di questa settimana a Belém, fortemente voluto da Lula, per discutere sul futuro dell’Amazzonia e per eliminare luoghi comuni nella lotta al cambiamento climatico. A raccontarlo per noi da Sao Paolo il giornalista Emiliano Guanella.
    E concludiamo la puntata con un contatto diretto con Lanús, nei pressi di Buenos Aires, dove l’omicidio di una bambina ha fatto sospendere la campagna elettorale in vista delle primarie obbligatorie del 13 agosto. Spiega la situazione di sicurezza Miguel Giacomo, un cittadino di origine italiana di questa città.