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Mitos, imposturas y nuevos emblemas (Revista Variopinto)

Variopinto15En los ochenta, las sectas eran consideradas como enclaves de poder; en la década siguiente comenzó a hablarse de las trasnacionales de la fe; pero fue en los pliegues finiseculares donde se dio ese perverso maridaje entre culto y poder que hoy envuelve a políticos, empresarios, estrellas de la farándula y fanáticos, pero también a narcotraficantes. Hoy, la pérdida de sentido está hipotecando el futuro y se alimenta de violencia, lo mismo en México que en los demás países de la región y en Europa, antaño tan proclive al tragicismo de los fascistas y los nazis. Y en medio de esta parafernalia emergen nuevos mitos, acaso impostados, y emblemas como el de la Santa Muerte. El futuro semeja un abismo. Artículo de Fabrizio LorussoRevista Variopinto – Número 15 Septiembre de 2013

Henry Kissinger se hizo famoso con el aforismo: “El poder es un afrodisiaco”. Giulio Andreotti, el padrino de la política italiana del siglo xx solía decir: “El poder consume a quien no lo tiene”. Y hay quienes, con tal de conseguirlo y mantenerlo, entregan su destino a fuerzas ocultas.

Brujos, magos, curanderos, santos prohibidos y ritos esotéricos siempre han estado presentes en las crónicas sobre poderosos y famosos, empresarios, políticos, estrellas de la farándula o mitos de la televisión y el cine. La tentación de buscar favores y vibras, éxito y poder, a través de limpias y “trabajos especiales” atrae a todos, pero quizás más a los políticos.

El ex gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, la ex líder magisterial Elba Esther Gordillo —recluida en el penal de Santa Martha Acatitla— y el otrora secretario de Seguridad Pública de Calderón, Genaro García Luna, compartían un interés por creencias esotéricas. Todos ellos ejercieron el poder de manera autoritaria.

El periodista José Gil Olmos, autor de Los brujos del poder La Santa Muerte, describió la pasión de Ulises Ruiz por la magia negra, la santería y la Santa Muerte: huesos, figuras caribeñas, talismanes y santeros de cabecera, en calidad de consejeros, lo rodean. Durante el conflicto magisterial de 2006 en Oaxaca, su aparato represivo dejó 25 muertos, decenas de heridos, siete desaparecidos, 500 detenidos y 380 casos de tortura.

Los flujos de esperanzados hacia Catemaco, tierra de brujos y hechiceros, son frecuentes y van de la mano del pensamiento mágico y del misticismo que radican en México. Varios famosos habrían acudido allí en alguna ocasión: Carlos Salinas, José Córdoba Montoya, Pedro Aspe, Cuauhtémoc Cárdenas, Andrés Manuel López Obrador, Marta Sahagún, Beatriz Paredes y Raúl Velasco, el otrora conductor estrella de Televisa, tan proclive a las vibraciones cósmicas.Según los brujos, la magia negra o blanca es lo que más piden los gobernantes; la figura de la Santa Muerte también es usada, junto a otros santos populares para realizar sueños de gloria y planes políticos.

Muchos brujos “trabajan” con la Santísima, aunque la esencia de su culto es otra, ya que es una devoción popular a la figura de la Muerte que lleva siglos en México, pero se popularizó en los noventa, sin el reconocimiento de la Iglesia. Hoy tiene entre cinco y 10 millones de seguidores en el mundo y guarda muchas diferencias con la brujería y la magia.

Éstas son prácticas, no cultos, y se usan para modificar la realidad externa a través de evocaciones, rituales, fórmulas y con la fuerza de voluntad. La Santa Muerte se identifica con una deidad-entidad, la muerte, representada con la imagen medieval descarnada que trajeron los españoles y las cofradías católicas durante la Conquista. Espada y cruz. La Gran Segadora huesuda con la guadaña y el mundo en sus manos se parece a las catrinas de Posadas, pero es distinta; en su versión santificada le dicen Niña Blanca, Bonita o Flaquita.

Beto Quintanilla, El mero león del corrido, decía en su canción dedicada a la Santa: “ya hay millones que le rezan, la iglesia empieza a temblar / Abiertamente ya hay curas que la empiezan a adorar / Mafiosos y de la ley se la empiezan a tatuar / Políticos y altos jefes también le tienen su altar”. En el fondo, los corridos hablan con la verdad y el poder, a veces, unen lo sagrado y lo profano, el espíritu y la carne.

Todo culto tiene aspectos exotéricos, pero sobre todo esotéricos, es decir, ocultos y misteriosos. Son exotéricos los rosarios callejeros a la Flaquita o la veneración del pueblo para el Niño Fidencio, San Pancho Villa o Juan Soldado. Son esotéricas las fórmulas que un brujo usa para amarrar a la persona amada y los rituales iniciáticos de una secta.

 Una alianza non sancta

Históricamente la política, en su sentido de ejercicio del poder, ha mostrado cierta atracción por lo esotérico o secreto.

La cercanía de la médium personal de la esposa de Abraham Lincoln y de la astróloga de Nancy Reagan, Joan Quigley, con sus respectivos maridos-presidentes fue emblemática, así como lo es el ascenso de la Skull & Bones, la sociedad secreta más influyente de América, gracias a la adhesión de los Bush, padre e hijo. En Italia, Letizia Moratti, ex secretaria de Educación y alcaldesa de Milán de 2006 a 2011, quien se sentía la Thatcher italiana, se valió de los servicios de un célebre sensitivo que incluso habría influido en la conformación del gobierno municipal.

El líder político y magnate televisivo Silvio Berlusconi es conocido por su vida excéntrica. La revista L’Espresso mostró que su villa de Cerdeña se inspira en una simbología erótico-esotérica, tal vez porque el empresario perteneció a la logia masónica propaganda due (p2), declarada criminal y subversiva por el Parlamento en 1982.  El Venerable Maestro y fundador de esa logia reaccionaria, Licio Gelli, tejió relaciones con el general argentino Eduardo Massera, miembro de la Junta Militar que instauró la dictadura de 1976 a 1983 en ese país sudamericano.

Mito

En el país austral hubo mezcla entre culto y poder. José López Rega, hechicero manipulador de Juan Domingo Perón, en los setenta era el contacto argentino de la p2 y llegó a ser Ministro del Bienestar Social. Mabel Iam era la pitonisa del “presidente de la crisis financiera”, Fernando de la Rúa, mientras que el mandatario populista Carlos Menem tenía una vidente personal en los noventa. También en África, la brujería no sólo es un legado ancestral y tribal, sino que se integra a la política y al capitalismo de cuño europeo: los gobernantes la usan para ganar elecciones y poder.

Por cierto, América le debe mucho al continente negro en cuanto a religiones como la santería, el vudú y el palo mayombe. Éstas, tal como el culto a la Niña Blanca y la brujería, no necesariamente se relacionan con magia negra o negatividades, al contrario. Sin embargo, todo depende de quién las utiliza y para qué.

Y aquí en México, en la época de Fox, García Luna fue jefe de la hoy extinta Agencia Federal de Investigación (afi) y tenía una estatua de la Flaquita en su oficina. Luego, Calderón lo nombró Secretario de Seguridad. Al parecer, García Luna sustituyó la figura típica de la Santa Muerte, el esqueleto con sayal franciscano, con el Ángel de la Muerte, tal como lo recomendaba el autonombrado arzobispo de la Santa Muerte, David Romo, hoy sentenciado a 12 años de cárcel.  Romo fue quien en vano trató de transformar este culto espontáneo y horizontal en una especie de religión, con una institución vertical, una doctrina oficial, sacerdotes y ceremonias establecidas.

En 2005, Gobernación quitó el reconocimiento legal a su Iglesia Santa Católica Apostólica Tradicional México-Estados Unidos, pero la actividad del Padre continuó hasta su encarcelamiento en 2011. La modelo Carmen Campuzano también es devota de la Santa Muerte y le pidió salir de sus problemas de adicción. Gil Olmos cuenta que hasta María Félix la veneraba. Asimismo, en 2004, la cantante y actriz cubana-mexicana Niurka Marcos y su ex pareja Boby Larios se casaron en la Iglesia de Romo.

También hay altares y creyentes en Alemania, España, Italia, Dinamarca, Centro y Sudamérica, Japón y Estados Unidos, pues la migración, el turismo y el internet concurren a su difusión masiva. Las jerarquías eclesiásticas combaten la expansión del culto que, sin embargo, es imparable y autónomo con respecto a instituciones y sacerdotes. En el mercado de Sonora en la Ciudad de México (gran expendio de productos esotéricos del Distrito Federal) la Santa sólo es superada en ventas por la Virgen de Guadalupe, la patrona nacional. No funcionaron los intentos del Vaticano de “liberar del diablo” a los devotos de la Flaca con amenazas de excomunión, con la siembra de altares de su “rival”, San Judas Tadeo, o con la capacitación de exorcistas especializados. Y es que no hay ningún Satanás que extirpar del alma de los “santamuertistas”.

Lo que hay es la crisis de la Iglesia en América, endémica como la pérdida de fieles frente a la avanzada de pentecostales y protestantes o de multinacionales como la Iglesia de la Cienciología y Pare de sufrir. No obstante, el Vaticano sigue en la cúspide de un poder religioso y temporal, global y milenario.

Entre los poderosos, también narcos y criminales, por lo general, son muy religiosos. La conexión mediática Delincuencia-Santa Muerte surgió tras la captura en 1998 del secuestrador Daniel Arizmendi, El Mochaorejas, quien tenía un altar a la Niña Blanca, mismo que se llevó a su celda en La Palma. Sin embargo, Arizmendi tenía también una imagen de la Virgen que pocos medios mostraron.

En abril de 2001, fue arrestado Gilberto García Mena, El June, lugarteniente de Osiel Cárdenas, jefe del cártel del Golfo. En el jardín de su mansión, el ejército halló un santuario de la Blanca: así nació el mito de la narco-santa. Cada vez más, los operativos de la guerra al narcotráfico arrasan los “recintos sagrados” de la Santa Muerte, sobre todo en las carreteras del Norte del país. No obstante, los santos favoritos de los narcos son muchos más de lo que se cree: la Guadalupe y San Judas son importantes, así como el “Robín Hood” de Sinaloa, Jesús Malverde, y la Santísima. En 1996, hasta el poderoso Señor de los Cielos, Amado Carrillo Fuentes, jefe del Cártel de Juárez, le habría mandado a hacer un altar, pero el fenómeno de las narcolimosnas ha involucrado a todo tipo de santos y santuarios, católicos y alternativos.

 Misticismo impostado

 La investigadora argentina Lía Dansker, quien trabajó en correccionales de menores del Distrito Federal, encontró que San Juditas es el más popular entre los jóvenes detenidos, procedentes en su mayoría de barriadas de la capital; que la Santa Muerte crece y está en segundo lugar; y que todos tienen un trasfondo común católico.

Lía conquistó la confianza de los chavos con sus cuentos sobre el primo argentino de la Santa, San La Muerte, y el Gauchito Gil, otro santo prohibido. Para ellos, no sólo se hacen tatuajes o mandas, sino que los más fervientes se implantan una figurilla suya bajo la piel. Si el cuerpo se infecta y la rechaza, no habrá milagro. Históricamente, culto, misticismo y poder se maridaron en la Alemania nazi: una corte de magos, astrólogos y ocultistas rodeaba a Adolf Hitler que los incluyó en las filas de las SS. El jefe de esta organización militar, Heinrich Himmler, solía retirarse en su alcázar de Wewelsburg para realizar rituales iniciáticos y esotéricos, mientras que el führer consultaba a su astrólogo personal antes de tomar decisiones importantes. Hasta su aliado italiano Benito Mussolini tuvo un consejero-esotérico: Giuseppe Cambareri.

El misticismo nazi se basaba en mitos, leyendas y visiones político-religiosas que justificaban la superioridad de la raza aria y los delirios de potencia de sus creadores. Hoy en día, el nazismo esotérico caracteriza, por ejemplo, un partido político como Alba Dorada, que participa en el gobierno de Grecia, y los neofascistas italianos. Un nazi-esotérico conocido en Latinoamérica fue Miguel Serrano, diplomático e intelectual chileno, amigo del poeta fascista Ezra Pound y autor de Hitlerismo esotérico Adolf Hitlerel último avatar.

La organización Nueva Acrópolis, fundada en Argentina por el poeta Jorge Ángel Livraga en 1957, presente en México y otros 40 países, fue definida por el Parlamento Europeo en 1984 como una “agrupación fascista y paramilitar”. El periodista argentino Alfredo Silletta calificó su ideología como un mix de elementos “esotéricos, teosofía, orientalismo, alquimia, astrología y un poco de filosofía griega”.

Los neonazis suelen mezclar y recrear tradiciones y símbolos, ya sean musicales, religiosos o literarios, apropiándose de los más adecuados para su ideología y para sumar adeptos a causas políticas convertidas en cultos y dogmas. Hasta el icono de la Santa Muerte parece apetecible para estos grupos, ya que es muy llamativa y se presta a instrumentalizaciones fáciles, al recordarles elementos fundacionales de la ideología nazi como el sacrificio, la guerra, el valor y, por cierto, la exaltación de la muerte.

De este lado del charco, en Tepito, dicen que la Santa Muerte “no solapa a pendejos, ni enaltece a cabrones”, y es razonable hablando de cultos, poder e ideologías, pues hay límites a la ambición material y espiritual. Tepito es un barrio de artesanos, comerciantes y vividores donde la Santísima es la Patrona porque es “más cabrona que la Virgen” y “hace paros, no sólo milagros”, según sus seguidores. Finalmente, los devotos piden una vida y una muerte buenas, sin dobles finalidades.

Cuenta Alfonso Hernández, sumo cronista tepiteño, que “los mexicanos desprecian Tepito y no se dan cuenta de que a México lo consideran el Tepito del mundo”. Así que del barrio bravo no se escapa, sino que se aprende, porque la sabiduría barrial puede ser directa y filosa como una navaja o estar escondida entre callejones y albures finos.

En México, la Santa Muerte ha tenido cierto éxito entre los pudientes, pero mucho más entre las clases populares, a menudo excluidas por la Iglesia, el Estado y esos mismos poderosos. La Flaca es un soporte espiritual que da protección, trabajo, salud, dinero y seguridad. Son bienes escasos para esos devotos silenciosos que del poder huyen, más que buscarlo.

Foto de Rodrigo Cruz “Mito”.

Entrevista con la Santa Muerte


Fabrizio Lorusso – Jornada Semanal 8 de mayo de 2011

Ciudad de México, un día de 2011. Tengo el honor de presentarles a la mismísima Santa Muerte, quien nos hablará de ella y su culto en México, por primera vez en la historia. Al anochecer, sobre Ferrocarril de Cintura y Avenida del Trabajo, estamos en el umbral del barrio bravo de Tepito. La Santa llega puntual y acalorada, nos sentamos sobre una banca negra, apartados. La tarde es bochornosa y mi grabadora impaciente registra la portentosa vida de la Muerte.

 

–¿Cuándo nació Usted?

Bueno, nací con la vida. Soy su fin, pues. O su continuación, como quieran verla. Para los antiguos mexicanos yo estaba dentro de un ciclo. Según la Biblia, nací cuando el pecado original. Adán y Eva comieron su manzana rica y, luego, Dios me contrató, creamos la mortalidad. Más bien, Él lo hizo y yo feliz. Al inicio, no tenía chamba, ya que los hombres eran muy longevos. El Noé del diluvio llegó a los 950 años de edad, no inventes. A Moisés me lo llevé a los 120. Por suerte, después, la especie se tornó más corrupta, gozosa y golosa, y me los cargo antes de los cien.

–¿Hace cuánto la veneran?

¡Jijo, un buen! Antes les encantaba a los mortales explorar mi naturaleza inexplicable y fascinante. Y modesta, ¿verdad? En cambio, en el último milenio empezaron a tenerme mucho miedo y poco respeto en Europa. Fue por culpa de la peste negra.

–No pues, está grueso, ¿y qué pasó?

–A partir de 1348, me llevé personalmente a 25 millones de galos, germánicos, gachupines e itálicos. Me cansé pero valió la pena para mi carrera de segadora. Hasta la fecha se rehúsan a verme y hablar de mí. En América los obispos persiguieron mis imágenes con lujo de violencia. Igual me los llevé, lenta pero segura.

–¿Cuál era su relación con los aztecas?

Aquí en México mandé a una pareja pa’ cuidar el inframundo, el Mictlán, ¡qué bien me cumplieron! Eran Mictlantecuhtli, el rey, y Mictecacihuatl, su reina. Buena gente, descarnados, populares y honrados como yo. Hasta hoy los recuerdan y me ponen sus penachos y ropa.

–Vaya, sí sabe mucho. Va otra. ¿Es usted una Santa de verdad?

Mira, ¿según quién? En mi querido Más Allá hemos tenido pláticas milenarias sobre los santos. Para la Iglesia no lo soy. Como soy de purititos huesos sin carne, no me dan chance pa’ la canonización. Pero ni quiero, soy una entidad, objeto de fe y culto popular. Opino que un santo no católico tiene dignidad como los otros. Me quieren, ya que no solapo a pendejos, ni enaltezco a cabrones.

–¿Se cree más poderosa que Dios?

No te pases. Él me mandó. Posiblemente haya una sola vida y una sola muerte y me encargo de eso. La gente dice “primero Dios, luego Ella”. Hablan de mí y hasta me pongo roja, porque me dan tanta dicha y valoración, pero no hago clasificaciones. ¿A poco no queremos todos un granito de reconocimiento de vez en cuando?

–¿Cómo le llaman? ¿Cuántos son sus devotos?

Si me quieren mostrar cariño, me llaman Flaquita, Bonita, Niña Blanca, Hermosa y, de respeto, Patrona, Señora, Comadre, Hermana, Jefa. Los duros y puros devotos son como cinco, quizá 10 millones en México, Estados Unidos, Centroamérica e incluso en Japón y Argentina. Allí está un primo mío llamado San La Muerte. Le deseo puro éxito a ese gauchito, ojalá lea esto.

–Estimada Santa, ¿cuál es su compromiso con la democracia?

Mijo, no me hagas preguntas pendencieras, pa’ no decir otra con “pe”. ¿Me viste cara de H. congresista? Soy superdemócrata porque igual me llevo a un rico que a un pobre, a un joven que a un viejo, a un político y a un maleante: acaban en lo mismo y es democracia real, no populismo.

–¿Por qué anda con guadaña, amuletos raros y hasta un mundo en la mano? A muchos les parece espantoso, cuando menos, y se ve de mal gusto. Explíquenos, por favor, Santísima.

El chisme, ni lo pelo. No me gusta lo fashion. Te explico. La guadaña protectora vence envidias y hechizos. Corta vidas filosamente. Brilla a lo lejos y mutila de cerca, obvio. Ten cuidado, he de averiguar cuándo es tu turno porque cuando te toca, aunque te quites, cuando no te toca, aunque te pongas. La balanza es la ley igual para todos: en mi reino, sí es cierto. El reloj de arena me gusta, es retro pero rifa. Es la vida que se te va lentamente de las manos, sin embargo, con una girada arriba abajo, empieza otra vez con arena fresca. ¿Cómo ves? Otra. “Cuando el tecolote canta, el indio muere.” El búho es mi respetable mensajero nocturno. El globo terráqueo, pos, decía Netzahualcóyotl que “toda la redondez de la Tierra es un sepulcro; no hay cosa que persista, que con título de piedad no la esconda y la entierre”. A veces me siento sobre la Tierra para descansar y me hacen unos retratos que ni Miguel Ángel. También me pintan sobre un trono o a caballo, pero de pie es lo típico. 

–¿Qué tal su túnica?

Fíjate. Cada quien trae su piel puesta, es una capa externa. Yo, en cambio, porto mi atuendo y saco mis manos, mis pies y mi rostro de calavera. Al verme finalmente se dan cuenta de que son todos iguales: debajo de su piel y ropa, esconden huesos blancos como los míos y no hay disfraz de por vida. A cada color de mi sayal le dan un sentido simbólico. Está bien, siempre y cuando le nazca a la gente.

–Las malas lenguas dicen que su culto sólo es de pobres, presos, “nacos” y “prostis”.

Ay, mi chavo, nomás le ponen etiquetas a las personas. Los excluidos me buscan. Los barrios son cultura que no sólo está en los libros. También hay mucha pobreza, así que donde falta todo, queda la pura fe y, mientras más santos haya, mejor. Dicen que soy celosa y no es cierto, mis altares reciben a todo santo y todo fiel: hay lugar, y más para los débiles.

–¿Y en la cárcel?

Allí me tienen mucho cariño, claro, ¿y qué? Me preocupo por lo que pasa adentro ¿y ustedes? Toditos podemos ser pobres, presos, nacos o, como dijiste, prostis. No juzguen, yo soy quien maneja balanza y guadaña.

–Otros dicen que es la Santa de los narcos y de la Mara Salvatrucha.

Órale, pero ¿hicieron un conteo de cuántos presuntos narcos y mareros se tatúan a la Virgen o a San Juditas, o solamente se fijan en mí? No niego cierta afición, sí soy carismática, pero no soy narcosanta como dice la prensa amarillista. Escriben que soy satánica y mala, que exijo sacrificios y bobadas así. No me conocen, pero ahora, ¿quién pondría eso en un periódico serio?

–¿Ha probado alguna droga?

¿Por qué crees que estoy tan flaquita? No, es broma. Todo probé en la vida, bueno, en la muerte. Muchos me piden sacarlos del vicio y con gusto los apoyo.

–¿Tiene novio o galán?

Ándale, ¿te lanzas? Mi veneranda edad me enseñó a ser discreta. Sé de unos que sueñan conmigo en la noche, pero estoy bien sola: trabajando, emancipada y ocupada.

–¿Usted le entra a la santería y al vudú?

La santería es una tradición cubana y el vudú llega de Nigeria a Haití. Son religiones que trajeron los africanos yoruba a América. En mi culto hay algo de sus usanzas. Por ejemplo, la práctica del pureo, en que se depura mi imagen echándole humo, o las ofrendas de licores tropicales como ron y tequila. Algunos me identifican con laorisha Yemayá, dueña del mar y madre de los dioses. Me cae que sí hay rituales que me utilizan para la magia, la brujería y las limpias. Las tiendas esotéricas venden todo producto y servicio, aunque siento que me están explotando para cosas que tampoco son lo mío, la verdad.

–¿Cuáles son sus orígenes, Santísima?

¡Uh! Pues, niño, te cuento que mi imagen tiene mil años, es un mix de iconografías judeocristianas y grecorromanas. ¡Qué cosas! Como me ves ahorita, aquí a tu lado, es como me pintaron en el medioevo y en el barroco en Italia, España y demás. Bailaba en esos lienzos de las danzas macabras dentro de iglesias y osarios. Presidía esqueléticamente las procesiones del Viernes Santo sobre las carretas de la muerte. Chulada.

–¿Le gusta lo barroco?

¿A mí? Me gusta lo extrovertido y, no lo digas a nadie, también la Vida, sin bronca. Mi función era recordarles que un día morirían, el famoso memento mori. Amo el espíritu y la estética de la tierra mexicana, algo barroca y musical. El Día de Muertos, ese “patrimonio de la humanidad” católico-mestizo de México, es bonito, pero es una muerte domesticada. Lo mío es popular y más libre, por lo que me hostigan. Cuando los de siempre y las jerarquías ya no controlan a todas las almas, tiemblan. 

–¿La Enfermedad es su amiga?

Sí, pero no super cuata. Antes nos llevábamos, cuando acompañaba mi labor segadora de muchedumbres. Ahora anda floja y los doctores la hacen tonta con tachitas y palabritas. Me cae que ya no jala.

–¿Qué pasó cuando llegó a México?

Los españoles trajeron la cruz y la espada. Las cofradías de la Buena Muerte vendían a los ricos un rápido ascenso al paraíso mientras que los pobres iban a las fosas comunes. Mi silueta con hoz espantaba a los nativos. Sin embargo, el juego no duró tanto y en el siglo XVII ya usaban mi efigie a su gusto. La Inquisición ordenó perseguirme como una idolatría practicada por “indios”, quienes me llamaban ya “Santa Muerte.” En Chiapas me decían San Pascual Bailón y allí me salvé.

–¿Cómo se conservó por tanto tiempo?

No uso maquillaje, ves.Mi culto se mantuvo gracias a las abuelitas y las guardianas, matronas, como yo, del México profundo. Las familias me salvaron de las persecuciones sin pensar en el lucro. Mis imágenes coloniales rescatadas son la de San Bernardo en Tepatepec, Hidalgo; la del Museo de Yanhuitlán, Oaxaca, y la de La Noria, Zacatecas. También en Tepito el culto es antiguo. Hace diez años el altar de Alfarería fue el primero en ponerse en la calle y es el más concurrido. Hay al menos mil 500 altares en el DF y más en la República.

–¿Qué pasa en Tepito?

Nada. En BarrioDeTepito.Com, un sabio cronista comenta que “los chilangos temen Tepito y no se dan cuenta de que ya México se ha convertido en el Tepito del mundo”. Además, México y Tepito tienen las vocales emparedadas, ¿curioso, no? En Tepis, junto a la Guadalupe, soy la Señora del barrio, pero como que se me quiere más.

–¿Hubo intentos de explotarla?

Sí, pero no me gusta que la fe se patente y sea una SA de CV. El padre David Romo tuvo presencia en los medios, mismos que crearon a un falso líder del culto, mientras que él es fundador de una Iglesia Tradicional que perdió su registro y no me domina a mí. Tiene un santuario en la Morelos, pero cambió mi figura huesuda con la de un Ángel encarnado. En el Estado de México, Jonathan Legaria, el comandante Pantera, era todavía muy chavo cuando, en 2008, lo acribillaron en Tultitlán. Quedó una estatua mía de veintidós metros, pero nunca supe bien qué negocios armaban. 

–¿Es vengativa? ¿Si no le cumplen, usted castiga?

No, ¿cómo crees? Cuando uno se sugestiona, cree que algo malo va a pasar y se aplica la ley de Murphy. Si temen que los voy a castigar, algún castigo ocurre solito.

–¿Hay manera de “arreglarse” con usted para un tiempo extra?

No amigo, ¿qué pasó? ¿Mordidas? No busco plata. Si me rezas, como intercesora con el cielo, puedo recomendarte en la delegación divina, pero Él decide, ni tú, ni yo.

–¿Qué le piden?

–El regreso del marido, el amor de la galana, ayuda con deudas y juicios difíciles, protección del peligro, darle un chance al adicto y al preso pa’ que salgan de su jaula. Paros. Dinero. Éxito en el gabacho. No soy más poderosa que la Virgencita, pero sí más cabrona.

–Para eso, ¿no está San Judas Tadeo?

Es amigo, trabaja casi lo mismo, pero se quedó con la Institución. Lo promueve la Iglesia y le ganó a san Hipólito, quien fue impuesto como patrono en 1528. Es bueno, pero sigue siendo un cuate cooptado. Yo no me dejo.

–Usted se ha vuelto toda una estrella. La invocan como “querido ser de luz”. ¿No es una contradicción? Sin ofensa, dicen que usted resume los valores negativos de la sociedad.

No soy un chivo expiatorio de sus problemas. Vengo a recordarles su destino pa’ que vivan bien sin desear el mal a su vecino. Protejo a los que nadie cuida. Alumbro el camino y su fin: pasos y metas, un “nos vemos” y un “adiós”. Cada noche ensayan el sueño mayor, ya están listos. Adiós.

–Muchas gracias, nos vemos.

Mientras se aleja, la Patrona me indica un cartel: “Hoy estás en los brazos de la vida, pero mañana estarás en los míos. Así que vive tu vida. Te espero. Atte. La Muerte.” 

Presentazione foto e testi: culto Santa Muerte in Messico e Tepito – Power Point L’Orientale Napoli

Video con diapositive in italiano sul culto alla Santa Morte in Messico e in America…Presentato all’Università di Napoli L’Orientale il16 luglio 2010. Buona morte a tutti.

Presentación fotos y textos Santa Muerte en México y Tepito – Power Point L’Orientale Napoli
Video extraído de un power point sobre el culto a la Santísima Muerte en Tepito y en México, comparado con otros cultos como el de Yemayá, el del día de muertos (ordinario), San La Muerte (Argentina), San Pascualito Bailón (Guatemala), Virgen de Guadalupe y San Judas Tadeo. Hay testimonios y Fotos.  Articulos: https://lamericalatina.net/category/santa-muerte/