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Las Huellas de la Memoria #Mexico #Zapatos #Desaparecidos #Cultura @LaJornada @JornadaSemanal @

alfredo lopez

[De Fabrizio Lorusso – La Jornada Semanal  del 6 de junio de 2016] 09Huellas de la memoria es un proyecto que trasciende las barreras del arte para hacerse portador de paz y dignidad. El pasado 9 de mayo, su iniciador, el activista y escultor Alfonso López Casanova, inauguró la primera exposición en el Museo de la Memoria Indómita de Ciudad de México (calle Regina 66), en donde se puede visitar hasta finales de junio. Desde hace más de dos años, Alfonso recibe los zapatos de los familiares de los desaparecidos de todo el país, e incluso de Latinoamérica, y graba en relieve sus datos, la fecha y el lugar de la desaparición sobre las suelas. También pone los mensajes y recuerdos de los familiares, casi siempre relacionados con los temas de la búsqueda y el encuentro, y después imprime la huella y el texto del zapato sobre papel. Le llegan casos de desaparición que van desde la década de los años setenta del siglo pasado hasta la fecha. Las Huellas de la memoria se pintan de verde-esperanza y los zapatos, desgastados e incansables, narran las vivencias y las identidades de quien sigue buscando. Esta “exposición virtual permanente” está en la página Facebook (https://goo.gl/gYSogS). Allí se puede seguir el camino de este proyecto, concebido como itinerante y colectivo. Continua a leggere

Redes virtuales, blogs y literatura – Artículo @JornadaSemanal #Mexico

Web Zine e blog letterari Italia costellazione

Artículo desde:

La Jornada Semanal – 2 de agosto de 2015 (Fabrizio Lorusso)

Un gran número de impresos han migrado a “la nube”.

En la red los contenidos tienen menos filtros y corren el riesgo
de ser poco confiables.

Desde que internet conquistó el mundo, son muchas las revistas de papel que han pasado a ser digitales o que han desaparecido del todo, tanto en México como en Italia. En Italia, como respuesta frente a nuevos medios y formas de socialización de la cultura y la literatura, florecieron los blogs especializados que se conocen como web-zine (web magazine) literario-culturales, lit-blogs (del inglés literature blog), book-blogs, revistas literarias online, entre otras definiciones. Su naturaleza es mixta y difícil de asir por dos motivos: primero, si bien su principal tema de interés es la literatura, abarcan también temáticas culturales, sociales, políticas, históricas y de actualidad; segundo, los mismos blogs, objetos de la web 2.0 diferentes de las páginas clásicas, tienen una definición algo vaga y cambiante.

Según el estudioso Alejandro Piscitelli, un blog o “un weblog es, básicamente, un sitio web personal y sin fines de lucro, constituido por noticias y reflexiones, con un formato que facilita las actualizaciones. Cada nueva pieza de información que se agrega se suma a la última, creando un permanente fluido de noticias. La información es provista por el creador del sitio o por contribuyentes voluntarios de contenidos. Habitualmente incluye tanto comentarios personales como enlaces a sitios web donde se tratan los temas de interés del weblog en cuestión”.

Sin embargo, sí hay blogs con fines de lucro que no son personales. Los académicos Jaime Alonso y Lourdes Martínez dan cinco características del blog: es un espacio de comunicación personal; sus contenidos abarcan cualquier tipología; presentan una marcada estructura cronológica; hay enlaces a sitios web que tienen relación con los contenidos del blog y, finalmente, la interactividad que permiten aporta un valor añadido como elemento dinamizador en el proceso de comunicación.

Por otra parte, hay quienes identifican a los blogs por no ser páginas estáticas con comunicación unidireccional del editor hacia los visitantes, ya que se da una interacción multidireccional de toda la comunidad de editores, colaboradores, lectores y comentaristas. Hace poco más de un lustro, con la masificación de las redes sociales, los espacios públicos virtuales y las formas de expresión personalizadas en línea, los blogs se dieron por muertos, pero en realidad muchos se especializaron y siguieron vigentes dentro de sus respectivos nichos para profundizar y difundir contenidos más elaborados.

Más allá de las definiciones, en el caso de las web-zine literarias en Italia, se puede afirmar que han ido creando una “blogósfera” reconocible, una red dentro de la Red, pues son como un sistema virtual, con comunidades de blogs interconectados y percibidos como parte de un ambiente definido. Los weblogs literario-culturales y sus enlaces en el mundo virtual y real, juntos, constituyen un fenómeno social. Si los representamos como una galaxia de interacciones e hipervínculos, queda clara su influencia, ejercida de manera colectiva, dentro del sistema literario, pues actúan sobre la relación lector-autor-editor de manera incisiva y reconocida.

Según la cantidad, el tipo de personas que los escriban y sus motivaciones, los blogs pueden ser personales (un bloguero, para fines personales), colectivos (más autores, para fines fijados por el grupo) o institucionales (uno o más autores ligados a una empresa o institución). Los blogs literarios o culturales italianos más importantes entran en una de estas categorías, pues existen páginas individuales, aunque abiertas a colaboraciones externas, como Lipperatura, de Loredana Lipperini, Vibrisse, de Giulio Mozzi, el blog de Giuseppe Genna o Letteratitudine, de Massimo Maugeri. Hay blogs colectivos de narradores, ensayistas, editores, estudiantes, reseñistas y columnistas que unen sus esfuerzos en espacios como el histórico CarmillaOnLine, Giap, del colectivo Wu Ming, Nazione Indiana, Il Primo Amore, Lavoro Culturale y La Poesia e lo Spirito, o bien institucionales, ya sea ligados a una asociación cultural, a una revista de papel o a una editorial, como Minima Et Moralia, Tropico del Libro, Alfabeta2 y DoppioZero.

Es fácil encontrarlos tecleando sus nombres en un motor de búsqueda. Su relevancia va más allá de los estudios italianistas, ya que el objeto “blog” es global y el sistema que se ha formado en Italia es un ejemplo significativo para muchas otras realidades en donde los mecanismos clásicos, a veces excluyentes, del sector editorial y el periodismo cultural, necesitan ser renovados y democratizados. Las principales web-zines italianas han logrado un lugar destacado y han establecido un diálogo con las sedes tradicionales de la crítica y la información literaria. Se trata de un fenómeno interesante, menos difundido en otros países o en comunidades de hablantes de otros idiomas.

La blogalaxia y sus habitantes

En general, la Red democratizó y amplificó la difusión y fruición de contenidos. Se multiplican las fuentes de información, incluyendo las que no tienen una lógica comercial, pero por otro lado los contenidos tienen menos filtros, son más numerosos y de libre publicación; por ende, tienen el riesgo de perder niveles de confianza y de calidad o de multiplicarse infinitamente. En la enorme masa y red informativa, los medios tradicionales, con sus marcas poderosas, siguen cubriendo un rol dominante y van segmentando cada vez más sus servicios según el perfil socioeconómico de los lectores, divididos entre los “premium” y los “estándar”.

Por todo lo anterior, con el paso del tiempo los nuevos medios, los blogueros, las páginas web y las revistas online han tenido que construir su credibilidad siguiendo algunas de las pautas de los medios tradicionales, pero ofreciendo sus contenidos de calidad gratuitamente. Dentro de la llamada “blogósfera”, sólo los interlocutores, medios, colectivos o personas que hayan mantenido a través de los años patrones de continuidad, confianza y calidad, han sobrevivido como fuentes atendibles entre los cibernautas.

Los book-blogs son, en gran parte, “intelectuales colectivos”, distintos de los blogueros individuales o de la vieja figura del “crítico literario” o “experto”, pues el blog es un objeto cultural y, a la vez, un espacio social para compartir, señalar e interactuar. Los lit-blogs seleccionan o filtran cada vez más sus contenidos, tienen redacciones, nichos de lectores y especializaciones. En algunos casos editan revistas de papel junto a la página web, es decir, pueden ser el “brazo digital” de una publicación que circula en librerías.

La blogalaxia es muy amplia, aun considerando sólo un nicho, como el de los blogs culturales y literarios. Por eso nacen criterios para clasificarlos: la antigüedadonline, la continuidad de sus publicaciones, autores y redactores. Normalmente hay escritores, periodistas, operadores del sector editorial y grupos de autores detrás de los lit-blogs y eso aporta confianza y reconocimiento. También se considera su popularidad, la fama que obtiene por parte de otras páginas web, por ejemplo con enlaces recíprocos, o incluso fuera de internet, así como su presencia en rankingsespecializados.

Los blogs, desde luego, ofrecen contenidos que pueden ser multimedia, utilizar lenguajes y códigos variados, hipertextos y enlaces internos y externos. A diferencia de los medios impresos, tienen menos límites en la cantidad de palabras publicables y sus lectores son más activos, tanto en el mismo blog, cuando está permitido postear comentarios, como en las redes sociales o en iniciativas que van más allá de la virtualidad de la red. Sin embargo, el uso de contenidos multimedia y la explotación de todos los recursos 2.0 no ha sido una prioridad de los lit-blogs, pues se privilegia la selección de contenidos y la calidad de los textos, más que “lo multimedial” que es, en dado caso, un acompañamiento y un apoyo, no un fin en sí mismo.

Lit-blogs y book-blogs: universos en expansión

Finalmente lit-blog es una definición imprecisa o incompleta, pues se trata de revistas literarias en línea, con la forma y los rasgos de los blogs. Su interés cultural y temático es muy amplio, interdisciplinario, determinado justamente por el medio, pero sobre todo por la presencia de conjuntos o colectivos de redacción, además de un núcleo fundador o de autores reconocidos, presentes en algunos casos, que van marcando ciertas tendencias de la revista y están animados, normalmente, por la democratización de un ámbito elitista como el literario.

En Italia hay una “vieja guardia” de lit-blogs: carmillaonline.com, wumingfoundation.com, nazioneindiana.com, ilprimoamore.com, loredanalipperini.blog.kataweb.it, vibrisse.wordpress.com, iquindici.org, lette-ratitudine.blog.kataweb.it, lapoesiaelospirito.wordpress.com. Y entre los más recientes: minimaetmoralia.it, finzionimagazine.it, lavoroculturale.org, alfabeta2.it. El fenómeno tiene rasgos y relevancias distintas en otros países. Están blogs como el mexicano el-anaquel.com, el dominicano arañazo.wordpress.com o mimundodelibros.blogspot.mx como referencias, aunque parece que aún no se logra, por ejemplo en México, tener una red fuerte de lit-blogs que influya en el sistema literario con autoridad, red y presencia.

La “filosofía de fondo” de los blogs se alimenta de muchos factores; es cambiante. A veces está declarada, otras veces se deduce indirectamente de la selección y presentación de los contenidos y, finalmente, en el caso de los blogs colectivos o institucionales, puede que sea definida a partir de las dinámicas del grupo de redactores o de la institución (editorial, empresa, asociación cultural).

Es válido definir a los book-blogs como “intelectuales colectivos” y “creadores de sentido” en la tempestad informativa actual. Son, simultáneamente, “lugares de la cultura”, espacios públicos y “agencias de socialización”. Su papel se ha construido de manera firme y duradera, su nicho sigue activo, su relevancia crece, sus autores son buscados por los editores y, de alguna manera, se colocan como operadores del sector cultural y hasta como promotores de nuevos talentos. Las redes sociales han cambiado el panorama, dada su inmediatez, capilaridad e influencia, pero no han reemplazado a los blogs ni los han afectado como filtros y reorganizadores de sentidos e imaginarios, no sólo en campo literario o cultural, sino también en los más amplios ámbitos de lo social y lo político.

Algunos de ellos pueden ser vistos como blancos fáciles para la colonización de grandes editores o agencias de prensa, o bien, se pueden volver portadores de prácticas poco éticas, ligadas a una perversa “antropología del regalo”, al intercambio de favores, a la ambigüedad y escasa transparencia en la relación con el sistema literario, especialmente con editoriales que llegan a condicionar o pervertir la credibilidad de blogueros y redacciones enteras para promover sus libros-mercancía. Muchos blogueros son voluntarios, entes precarios de la literatura y existe, por lo tanto, la tentación hacia la cooptación de su trabajo, opiniones o servicios, a cambio de perspectivas, prebendas, visibilidades o promesas que las grandes editoriales o los medios pueden brindar. En cambio, actualmente el papel de los lit-blogs que no comparten estas lógicas, los cuales finalmente resultan ser los más duraderos y reconocidos en la red, va adquiriendo más importancia, a través de un trabajo serio que tiende a privilegiar las editoriales independientes y los autores emergentes.

La blogósfera de los lit-blogs se ha conformado en los últimos quince años como espacio de agregación y socialización para comunidades de navegantes-lectores, y es un filtro de selección dentro del exceso informativo y el relativismo cultural. La literatura se dedica, entre otras cosas, a narrar su tiempo y a sugerir caminos posibles y visiones. Los editores, los medios, los autores y los lectores la hacen circular, la comentan, la comparten, crean y analizan, y, dentro de este sistema, ya no se puede prescindir de la red, de los blogs y sus habitantes.

La precursora Doña Sebastiana @JornadaSemanal #SantaMuerte

dona-sebastiana

De Fabrizio Lorusso – Jornada Semanal – (foto: Original link) Doña Sebastiana da miedo y fascina. Es la muerte santificada, una figura de adoración poco conocida en la historia de México. Tiene analogías con la Santa Muerte, la santa popular que más ha crecido en cuanto a feligresía y presencia mediática en las Américas.

De la Doña sólo quedan el recuerdo, unos cuentos y su nombre. En efecto, su culto se desvaneció y, quizás, revive a su manera en esta época postmoderna con la devoción a la Flaquita.

Sebastiana está en la historia de las regiones abandonadas por Dios y el Estado que, hace más de 150 años, eran parte del norte de México y que le fueron arrebatadas por Estados Unidos.

La devoción hacia esta dama descarnada y huesuda tuvo auge en la era del “salvaje oeste”, especialmente en Arizona y Nuevo México según relata el antropólogo Carlo Severi en un artículo sobre Doña Sebastiana, el Cristo Flechado y sus rituales. La vida de Doña Muerte comienza en la colonia.

Desde el siglo XVI, la corona española en el norte de América trata de controlar muchos territorios despoblados y lejanos del centro del poder ubicado en la gran Ciudad de México, capital de la Nueva España. Sin embargo, los esfuerzos de dominación de los colonizadores, amos de un imperio decadente pero ávido de tierras, no son suficientes. La espada necesita de la cruz.

Las misiones religiosas españolas van conquistando pueblos y almas hacia el norte, abriéndose paso a lo largo del Río Bravo, hasta El Paso y Santa Fe, o bien, siguiendo el Río Colorado rumbo a Arizona.

A finales del siglo XVIII, en San Diego, San Francisco y alrededores, ya hay fortalezas además de las misiones: la espada vuelve a juntarse con la cruz para defender a los pequeños grupos de moradores de los ataques de los pueblos originarios, dueños legítimos de esos territorios.


Doña Sebastiana por Luis Tapia. Foto: http://www.vocesdesantafe.org

Tras la Guerra de Independencia, el Estado mexicano nace débil y con escaso control de su periferia. El aislamiento y la pobreza de los colonos en las zonas lejanas y los conflictos con la población indígena de los apaches y los comanches engendran una situación explosiva.

La zona es descuidada también bajo el punto de vista religioso, tras la progresiva retirada del clero franciscano y por la falta de personal eclesiástico estable. Por tanto, es imposible celebrar los sacramentos y los rituales en las comunidades católicas. Las iglesias están en ruinas y son santuarios de macabros presagios.

Entre 1846 y 1848, México pierde más de la mitad de su territorio y firma el Tratado de Guadalupe Hidalgo, un acontecimiento traumático para el orgullo nacional.

Estados Unidos es una potencia naciente que, movida por las doctrinas de la frontera y del destino manifiesto, agrega los estados de California, Nevada, Utah y partes de los actuales Texas, Colorado, Oklahoma, Kansas, Wyoming, Nuevo México y Arizona. Uno tras otro caen y son gotas de sangre.

Ya desde los años de la lucha independentista mexicana, en aquellos territorios las comunidades reaccionan al desamparo espiritual y al aislamiento material creando la Cofradía de los Hermanos de la Santa Sangre o de los Penitentes que, aún sin volverse una Iglesia autónoma, aporta cambios inquietantes y radicales al culto tradicional.

El verbo y las prácticas de la Cofradía se expanden, siguen la antigua ruta de los misiones, por el Río Bravo y la frontera norte. Proliferan las moradas, iglesias no consagradas que pronto cobijan en su interior un acervo de nuevas imágenes y rituales. Los miembros de la Hermandad se dividen entre Hermanos de la Sangre, “los verdaderos penitentes”, y Hermanos de la Luz, con tareas organizativas y de guías espirituales.

Durante décadas, El Vaticano trata de acercarse a estos pobladores para reconducirlos a los preceptos del catolicismo romano. Fueron esfuerzos vanos. Las comunidades, sobre todo en Nuevo México, se tornan cada vez más fanáticas, aspiran a imitar la vida y la pasión de Cristo y practican la autoflagelación en las procesiones de Semana Santa. Reproducen todas las fases del martirio de Jesús en la Pasión y las ceremonias culminan con la crucifixión simulada de uno de los penitentes.

Pero clavos, azotes, chorros de sangre, gritos y dolores son reales. Lo que preocupa a la Iglesia no es la violencia, ni la creencia en el sacrificio físico como medio de purificación. El problema es otro, se llama Sebastiana. El miedo pasa de boca en boca, llega hasta las sedes del poder eclesiástico.

La gente presencia la aparición, dentro de las moradas y en las capillas, de un bizarro retrato de la muerte. Es una imagen femenina, esquelética, muy común en Europa, en los osarios y criptas de las Cofradías de la Buena Muerte, así como en las iglesias dedicadas a la Parca, en las pinturas de las danzas macabras y lasvanitas.

Sin embargo, está prohibida en las Américas, donde le dicen “Doña Sebastiana”, aunque sigue siendo la Gran Segadora, icono de un culto blasfemo, según la Iglesia.

En la Colonia, los inquisidores de la Nueva España trataron, sin éxito, de destruir todas las representaciones de la muerte que la misma Iglesia había traído del Viejo Continente, para extirpar la “idolatría pagana” hacia estas figuras.

Normalmente, sus devotos eran indios y campesinos, habitantes de los barrios marginales de las ciudades o de algún pueblito provinciano quienes ya usaban el nombre de Santa Muerte al rezar, pedir e, inclusive, al castigar a la imagen de la Gran Segadora en todo México.

La Inquisición fue abolida en España por el Real Decreto del 15 de julio de 1834, sin embargo, la actitud represiva de esa etapa siguió vigente. Doña Sebastiana escandaliza al clero católico que habla de una “herejía”, y espanta también a los campesinos de la región. “Adoran a la muerte como los indios de norteamérica”, “torturan a sus Hermanos con verdaderas crucifixiones”, “excesos en las penitencias, rituales secretos, oraciones no aprobadas por las jerarquías”, denuncian los obispos.

A las alarmas de la Iglesia dan seguimiento los medios estadunidenses que, en las primeras décadas del novecientos, indagan sobre los aspectos más morbosos y sanguinarios de esos rituales y sobre la posibilidad de que exista una devoción autónoma hacia la muerte que ellos denominan Comadre Muerte o “muerte amiga”.

No se realiza ningún estudio serio, sino que, más bien, se multiplica el efecto amarillista de los artículos: algo parecido a lo que vimos, en años recientes, respecto de la Santísima Muerte en la prensa.

Junto a la muerte, también la imagen cruenta de Jesús horadado por los dardos, el Cristo Flechado, está presente en las moradas para avisar del peligro que constituyen las poblaciones “salvajes” de los nativos, los “enemigos” que amenazan la existencia de los Hermanos y sus comunidades.

En la Semana Santa, los penitentes organizan crueles simulacros de la Pasión de Cristo, parecidos a los del barrio de Iztapalapa en Ciudad de México, aunque más sanguinolentos e inhumanos.

El Salvador, seleccionado dentro de la Cofradía, recibe el suplicio de la flagelación y es sujetado a la cruz con clavos y cuerdas mientras los demás se amarran a cactus y plantas espinosas o cargan carretas llenas de piedras con la figura descarnada de Doña Sebastiana.

En la tradición religiosa de estas cofradías, se identifica progresivamente al joven penitente, próximo a la crucifixión, con el Cristo, pero también con la muerte, la Comadre. Se cuenta que, en tiempos de crisis, cuando es fácil fallecer por penurias y frío, los muertos regresan para festejar la Pascua con los vivos en lasmoradas. A estos templos improvisados, llamados asimismo “casas de los muertos”, llegaban los Hermanos del Otro Mundo para ayudar a los habitantes de éste.

Entre la Virgen María y Jesús nunca faltaba la imagen de Doña Sebastiana, la dama esquelética de ojos vítreos o metálicos, armada de arco y flechas, la cual era cargada triunfalmente sobre las carretas de la muerte durante las procesiones.

En el Museo de Nuevo México en Albuquerque, hay una escultura: Muerte sobre su carro, realizada en 1860 por el escultor Nazario López de Córdoba para lamorada de Las Trampas. Es una reelaboración del Triunfo de la muerte, un tema iconográfico medieval en que Doña Sebastiana declara su victoria sobre Jesús y arroja flechas al pecho del Salvador.

Arcos y dardos definen la iconografía tradicional del Cristo flechado en la versión adoptada por los franciscanos que evangelizaron el norte de la Nueva España. Por otro lado, en España, la muerte se retrataba con una guadaña en la mano, no con arco y flechas. Esto sugiere que, al norte del Río Bravo, podría haberse dado una superposición entre la figura del Cristo y la del mártir San Sebastián, representado típicamente con flechas en el costado. El nombre del santo posiblemente sufrió un cambio al femenino y su figura se asoció a la de la muerte con arcos y flechas, dando vida así a la hermosa Doña Sebastiana, precursora o “prima chicana” de la Santa Muerte.

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