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El Triángulo Dorado de la #SantaMuerte, blanca #NiñaBonita @JornadaSemanal #Mexico

De Fabrizio Lorusso: Jornada Semanal del 01/11/2015 – Foto: Marco Peláez/ La Jornada

Ayer, 31 de octubre, se cumplieron 14 años de su primer altar en Tepito.
Su culto se extiende más allá de Ciudad de México, a Estados Unidos
e incluso Europa.

La Santísima Muerte no puede dormir. La sempiterna luz del día la alcanza de un paralelo al otro del globo. El sepulcro cubre la totalidad, es la arena de la playa y el fondo del mar, el polvo del desierto y la pólvora de las guerras, el esmog de la ciudad y las estrellas pulverizadas en las cumbres de las montañas.

Las noches de oscuridad y tiniebla complacen a la Niña Blanca mientras la Tierra gira, mareada en su gravitación, y la Vida, con su hermana Muerte, cumple su ciclo. Para la Señora no hay descansos ni vísperas, sólo vagabundeos y raptos segadores. No existe un antes, ni un después, nada más un instante final, repetido durante una eternidad inexplicable.

La entronización de la Muerte santificada como icono popular mexicano se dio primero a escondidas, en los hogares del México profundo, luego la Flaca salió de la clandestinidad. Se tornó viral, 2.0, nacional, mundial, mística, mediática, cabrona, social, plastificada, divinizada, ensalzada y temida a la vez.

Eso sucedió después de que, en agosto de 2001, doña Enriqueta Romero expusiera en su morada, en el barrio de Tepito, una enorme estatua de la Santa descarnada: un acto obligado, ya que no había espacio para guardarla en las angostas habitaciones de su hogar, y revolucionario, pues cambió la historia del culto a la que llaman Bonita. El altar de Alfarería 12 ya no era privado sino público. Cada mes se empezó a rezar un rosario ad hoc para la Santísima, y el altar de Alfarería ganó fama mundial por ser el más visitado y apreciado por devotos, curiosos, periodistas, académicos, vecinos, nacionales y extranjeros. El 31 de octubre cumple catorce años.

La Santa Muerte Peregrina recorre las calles del centro de Ciudad de México, 12 de enero de 2008. Foto: Yazmín Ortega Cortés/ La Jornada

Fue durante unos meses, tras siglos de secreto añejamiento, que la devoción se tornó explosiva, incomprendida, turbulenta y millonaria. No porque haya millones de dólares en torno a ella, sino porque hoy millones le encomiendan sus suertes, vaivenes y pareceres.

Tepito, Morelos, la Merced, pasando por la Candelaria de los Patos, son paradas del Metro que diseñan una suerte de “Triángulo Dorado de la Santa Muerte”. Líneas imaginarias y efigies muy veneradas nos acechan entre el mercado de Sonora, la calle de Bravo, la iglesia de la Soledad con su turbulenta plaza, Ferrocarril de Cintura, Alarcón y el nicho de Alfarería. Barrios apodados “bravos”, constelados de aparadores y vitrinas en donde la Hermana Blanca se antoja bonita.

Áreas urbanas densísimas, misteriosas, evitables y recónditas para la mayoría de los chilangos, y aún más para los foráneos. “No vayas allá”, recomiendan, como si hablaran del inframundo, el reino de Mictlantecuhtli y Mictecíhuatl que hoy rige su descendiente huesuda con guadaña y sayal.

México y Tepito tienen las vocales emparedadas, suenan y vibran parejo, aunque pocos se sintonizan en sus frecuencias al mismo tiempo. La gente considera Tepis como un enclave de rarezas y torpezas, mientras que México sería otra cosa. En cambio, el emparedado de las sílabas de un barrio defeño y del país entero mucho comparten: los ingredientes y contrastes de la tradición olvidada y de la ultramodernidad neoliberal, el pasado artesano y la globalización, la alegría en la danza y la comida junto a la precariedad como estilo de vida y de muerte. Son frontera y tierra adentro a la vez.

Preguntas una dirección. “Vete de Manuel Doblado a Paraguay”, contesta el homo tepitecus. Así bautizó el cronista Alfonso Hernández al “tepiteño”. Buscando una ruta entre altares callejeros, el albur te lleva al destino si es que agarras la onda. A la muerte domesticada la celebran por el día de muertos: lindo atractivo turístico y tradición cultural orgullosa. En cambio, la Muerte Santa, que la Iglesia combate con exorcismos, trabaja todo el año y no se deja cooptar. La Guadalupe es virgen y hace milagros; la Santa Muerte hace paros, amarres y chingados favores. Guardianas y matriarcas la cuidan, mientras que curas y patriarcas resguardan a la Virgen y a la Iglesia.

Relegadas en los rincones perdidos de la capital, las calles hormigueantes al Oriente del Zócalo, más allá de los confines turísticos, se entrelazan en tejidos vivos e incontrolables. Sus vibras infunden calor, tensión, tristeza y asombro al transeúnte de las entrañas del corazón pulsante y no remodelado del DeFe.

Los ventrículos de este centro no comercial sangran. Se infartan a diario, tienen taquicardia y se embeben de aceites y gases de la urbe: en otras palabras, son un desmadre. Prostitución callejera y tequila desde la mañana, ruidos de mil especies, jungla de hoteles y olores clandestinos, raperos de las barriadas, buses baratísimos para donde sea, informalidad y piratería abarcadoras, diablitos corredores, maleantes, sobrevivientes, chambeadores, vividores, artesanos, cocineros: todo puebla los riesgos y los trances de callejones y calzadas.

En Eje 1 Norte “Albañiles” con Eje 1 Oriente “Av. del Trabajo”, a la Santa la pusieron roja con cigarrillos; en la Peralvillo la vistieron oscura, pasen a ver. Antes del mercado de la Merced, por General Anaya, está de novia. Entre Alhóndiga y Jesús María campea sobre la mesa todo el día, retando a un San Juditas que nadie pela. No se hacen rituales aquí, sólo hay dones, promesas y persignaciones, mientras que en el pasillo esotérico del mercado de Sonora todo trabajo es posible.

Allí se vende y se mira de cualquier color y versión: transfigurada en la Orisha Yemayá o embarazada (¿de quién?), sentada en el trono o de pie, con su fiel búho, de siete potencias o tipo quinceañera. Saliendo del Metro Candelaria, de San Ciprián a Circunvalación por Corregidora, aparece un bulto grisáceo lanoso entre escombros y desechos sobre la banqueta. A un lado juegan los niños, un retazo de jardín robado al camellón. Me acerco a la basura, el bulto se manifiesta: una oveja. No, es pequeño: un cordero sacrificial, lo decapitaron, sonoramente. Mi mirada tropieza en su cadáver por un instante, luego busca el camino a la Merced. Los brujos han de estar cerca, me guían.

Los alcances de la Niña Blanca

Sin indagar el acontecer de estos arrabales capitalinos, en el epicentro del “Triángulo de la Santa Muerte” es difícil comprender la esencia, las contradicciones, las dinámicas originarias y actuales de esta devoción. Los primeros tres espacios devocionales de la historia contemporánea del culto surgieron aquí, uno al lado de otro. Primero se hizo público el altar de Alfarería 12 de doña Queta. Luego, en pocos meses se popularizaron el oratorio de Santa (Muerte) Esperanza de doña Blanca, en Alarcón 38 esquina con Ferrocarril de Cintura, y el Santuario Nacional de la Santa Muerte o ISCAT Mex-USA (Iglesia Santa Católica Apostólica Tradicional México-EU).

Esta asociación religiosa, que tuvo registro de Gobernación entre 2003 y 2005, fue fundada por el padre David Romo, personaje controvertido que quiso institucionalizar el culto, ordenar diáconos, sembrar altares y grupos “asociados” para crear una Iglesia y una religión, pero cayó preso en 2011, condenado a sesenta y seis años de prisión por delitos graves. Su presencia mediática, reforzada por iniciativas y declaraciones sensacionalistas, ofuscó la naturaleza masiva y popular, espontánea y horizontal de la fe en la Santísima que, en cambio, fue estigmatizada por los medios y la opinión pública, asociada simplonamente a la delincuencia y los bajos fondos.

Mediante innovaciones e imitaciones, rivalidades y sincretismos, en ciertas colonias se forjó y creció el culto público a la Santísima, según lógicas de competencia y de cooperación al mismo tiempo, entre barrios y altares con identidades propias. Los enfoques y los objetivos eran distintos entre los primeros personajes que, al inicio de este milenio, animaron la devoción, escribieron los rosarios a la Flaca, oficiaron ceremonias y decoraron altares.

El mítico Alfarería 12 aún es el más popular. El oratorio de Alarcón 38, después de una fracasada relación con la ISCAT, tomó su propio camino. Un día unos rateros robaron allí todas las ofrendas preciosas de Santa Esperanza. Su guardiana, doña Blanca, dijo que se habían llevado todos los dolores de la gente; mejor así. El Santuario de Romo, con él en prisión, lo maneja el padre Juan Carlos; oficia cuatro misas al día, aunque poco habla de la Niña Blanca y mucho de los problemas económicos del templo. Los modelos rituales, las aventuras mediáticas y los inventos devocionales que marcaron la historia de la Santa en el Triángulo Dorado siguen hasta la fecha.

El altar público, el rosario periódico, el oratorio o nicho semipúblico, las Santas peregrinas, las misas o ceremonias sincréticas, mezcla de santería, espiritualismo oriental, catolicismo y ocultismo, siguen. La siembra de altares, devocionarios y revistas, los grupos reales y en la red, los eventos masivos, peregrinaciones o marchas, y el comercio al menudeo de productos para santamuertistas, son fenómenos que se consolidaron en el Triángulo, pero llegan por doquier: de Tultitlán, donde está la Santa de veintidós metros de Enriqueta Vargas y del fallecido Comandante Pantera, a Los Ángeles, de Ciudad Juárez, donde oficia la señora Salazar, a Madrid y Nueva York. Santa Muerte Patrona (el libro y el blog y el FaceBook)

Santa Muerte Patrona a 1943 m.s.l.m. (Rifugio Chaligne Aosta)

Rifugio Chaligne

SantaMuertePatrona_copertinamezzaSanta Muerte Patrona dell’Umanità arriva al Rifugio Chaligne (Aosta) e vola a 1943 metri sul livello del mare. Partecipano Fabrizio Lorusso e Simone Scaffidi L. – Un grazie a End Edizioni, al Rifugio Chaligne e all’iniziativa Leggere in vetta (link).

Segnalo anche gli appuntamenti delle settimana con End Edizioni:

– giovedì 17 luglio alle ore 17 presentazione del romanzo “CODA DI RONDINE” di Laura Costa Damarco a COGNE per la rassegna “Vivere la piazza. L’angolo della letteratura”
– venerdì 18 luglio alle ore 17 presentazione di “L’ARTE E’ UN GIOCO. FRANCO BALAN E I BAMBINI” a LA THUILE, piazzetta Planibel

– sempre venerdì 18 alle ore 21 presentazione di “MIGRANDO” di Giulio Gasperini a La Batise Hostel di BIONAZ

– sabato 19 luglio siamo al Rifugio Chaligne con “LEGGERE IN VETTA” e facciamo compagnia a Fabrizio Lorusso che presenta “Santa Muerte Patrona dell’Umanità

– domenica 20 luglio dalle ore 10 siamo presenti con “LEGGERE IN VETTA” alla manifestazione “I GIARDINI DI EMERGENCY” al castello Tour de Villa a GRESSAN

 

Pagina Facebook End Edizioni.

Iniziativa Leggere in Vetta. Piccoli editori itineranti.

Rifugio Chaligne Link.

La Santa Muerte e la stampa italiana (Seconda parte)

di Fabrizio Lorusso ::::::::::::::::www.carmillaonline.com

SantaCumple.jpgLa nota del Corriere della Sera, sezione esteri, di cui parlavo nella prima parte di quest’articolo è stata ripresa da altri siti che la citano, la riassumono e ne mettono in evidenza ulteriori dettagli interessanti. Vediamone alcuni estratti per approfondire la rassegna.

A dire il vero – come è ovvio che sia – non si tratta di una santa riconosciuta dalla Chiesa (benché i suoi seguaci si dichiarino cattolici), ma di un rito legato per alcuni ai Maya, per altri risalente al XVIII secolo.
Non so chi abbia legato specificamente al popolo Maya l’origine del culto alla Santa Muerte ma sarei curioso di scoprirlo. Spesso si diffondono evidenti confusioni tra popoli e epoche diverse della storia di quest’angolo di mondo. C’è da dire che effettivamente alcuni “etno-nazionalisti” messicani fanno risalire la nascita del culto alla Santa Muerte al Messico precolombiano dei Mexicas (o Aztechi) e, ancora prima, alle popolazioni dell’area culturale e geografica che Paul Kirchhoff chiamò Mesoamerica e che includerebbe anche la regione dei Maya, cioè il sud est messicano, il Guatemala, El Salvador e l’Honduras.
In realtà restano alcuni tratti di una peculiare visione del mondo e alcune tradizioni in certe zone ma numerose pratiche rituali, religiose e funerarie si sono evolute radicalmente, si sono perdute o si sono fuse con altre a partire da un’eredità precolombiana eterogenea fino ad arrivare al Messico moderno. Il tema è complesso e dibattuto e non può certo esaurirsi qui. Basti sapere che una buona parte di quello che oggi ci viene propinato come “precolombiano” originale o “tradizionale” indigeno, dai rituali al cibo, dai vestiti a certe manifestazioni culturali, è in realtà una rielaborazione posteriore spesso promossa da statisti del secolo XX (come l’ex presidente Làzaro Càrdenas) e partidari del cosiddetto indigenismo.

Il concetto della morte e gli dei dell’oltretomba di quei popoli possono senza dubbio costituire un terreno fertile e generare immaginario. Alcuni riferimenti sono vivi anche oggi, ma non è provata una continuità lineare tra le antiche pratiche e credenze e quelle attuali, ancor di più se parliamo proprio della Santa Muerte.
Nel XVIII secolo, all’epoca della dominazione spagnola, giunsero in Messico le immagini barocche e medievali della “buona o santa morte” appartenenti alla tradizione cattolica che in effetti sono indicate come un’attendibile iconografia di riferimento per la versione attuale (al riguardo segnalo due post UNODUE). Insomma in Messico c’era e c’è un sottofondo culturale tradizionale che potrebbe aver propiziato il radicamento di versioni coloniali, moderne e post moderne del culto alla Morte nel corso dei secoli. Ciò non significa che i messicani siano massivamente adoratori della morte o che facciano sacrifici umani per ripetere le gesta dei loro ancestri…

La santa recluta adepti tra gli strati più poveri della popolazione, criminali, narcotrafficanti e banditi che sovente uccidono delle persone in suo onore.Mi sembra davvero un’esagerazione identificare gli strati più poveri della popolazione in modo così diretto, quasi come se ci fosse una corrispondenza biunivoca con le categorie di “criminali, narcotrafficanti e banditi” dato che, come visto, è quasi sicuro che il culto sia nato, si sia mantenuto per decenni, forse per secoli, e si sia diffuso tra i primi mentre è stato invece adottato dai secondi come simbolo di protezione ed elemento d’identità in seguito alla sua propagazione mediatica negli ultimi 15 anni. Anche il fatto che “sovente” si uccide proprio in suo onore è tutto da dimostrare.

DirettaNews riporta una nota Ansa del 5 gennaio 2011 che prova a spiegare che “l’antico culto della Morte, di origine precolombiana ma con elementi della liturgia cattolica – la Chiesa cattolica lo condanna -, emerge nella tradizione popolare messicana nel Giorno di morti (Dia de los Muertos) e nell’iconografia tipica degli scheletri (calaveras) in abiti civili, con cui gli antenati morti ricordano ai vivi dei loro doveri morali. La setta della Santa Muerte venera come sacra l’immagine della morte nelle fattezze di uno scheletro coronato e vestito di seta e con la falce in mano, alla quale i devoti, diffusi nelle classi popolari e nel mondo della criminalità, fanno offerte di fiori, denaro, tequila, birra o sigarette”.
Passi pure che il vestitino della Santa possa essere sempre di seta, roba da ricchi o per chi la sta ringraziando per un grosso favore ricevuto, ma la svista più evidente è sulla sua nascita che viene palesemente associata al giorno dei morti e alle divinità precolombiane come origini del culto mentre eventualmente sarebbero degli elementi collaterali che favoriscono un certo sincretismo e non di più. Tanto che poi si parla di “una setta che affonda le sue radici in antichi culti pagani precolombiani” tout court.
Setta: insieme di persone che seguono una dottrina filosofica, religiosa o politica che si distacca e dissente da una dottrina già diffusa e affermata. Non credo che per il culto alla Santa Muerte si configuri questa definizione dato che non c’è una dottrina alternativa a quella della religione cattolica ma solo l’aggiunta di un Santo riconosciuto solo dai suoi devoti. L’altro dettaglio è che ormai la diffusione di questa “Santa dei dimenticati” o “dei disperati” sta superando le differenze di classe e di razza coinvolgendo anche politici, artisti, impresari e molte persone di classe media.

Radio Vaticana ci mette del suo denunciando un presunto Allarme “sette” in Messico. I vescovi: no alla venerazione di Santa Muerte.
L’allarme sette e l’adorazione “idolatra” della figura della morte, attraverso l’azione instancabile del clero, va avanti da secoli e non è perciò una notizia dell’ultim’ora come sembrerebbe dal comunicato del 10 gennaio 2011. Vediamo. SantaCumple2.jpg
“Un appello a tutti i messicani ad abbandonare la pratica della venerazione di “Santa Muerte” è stato lanciato con preoccupazione dal portavoce dell’arcidiocesi di Città del Messico, padre Hugo Valdemar.
Il sacerdote – riferisce L’Osservatore Romano – ha rilevato che la fede in “Santa Muerte”, rappresentata da uno scheletro con una falce in mano, è contraria al cristianesimo. “La sua venerazione – ha spiegato il portavoce dell’arcidiocesi – è oramai diventata un rituale preferito dagli esponenti della criminalità organizzata messicana e dai narcotrafficanti”.

Troviamo un’impressionante somiglianza tra questa visione e quella dei giornalisti mainstream che a mio parere potrebbero spiegarci meglio il fenomeno in termini sociali e storici invece di disquisire sulle corrispondenze del culto con la fede cristiana, col satanismo o con la magia bianca o nera.

I promotori della devozione – ha dichiarato il portavoce dell’arcidiocesi di Città del Messico – approfittano dell’ignoranza della gente e della loro debolezza psicologica. Cristo è venuto sulla terra per vincere il peccato, la morte, i segni del potere del male e la sua distruzione. Il leader della setta – ha aggiunto il religioso — esprime un’energia e un sentimento negativi che sono molto pericolosi. Riferisce le sue azioni all’aiuto del maligno, agisce e parla in nome del diavolo.
Addirittura! Anche qui la strategia d’identificazione di un leader unico, malvagio e crudele, per screditare un culto popolare che in realtà non ha un capo e annovera tra i 2 e i 5 (forse 10) milioni di devoti in Messico, Centro e Sudamerica, Stati Uniti e perfino in Giappone ed Europa. Credo che la Chiesa stia cominciando a preoccuparsi per questa “setta” che setta non è così come faceva ai tempi dell’Inquisizione nella Nuova Spagna. Che poi esistano dei falsi santoni e delle persone che tentano di creare una “chiesa” o una struttura gerarchica di altro tipo (le unioni tra altari, per esempio) è un altro discorso e solo le evoluzioni future del culto potranno dirci che pieghe prenderà a livello istituzionale e liturgico.

“Molti di coloro che credono in “Santa Muerte” – ha concluso padre Valdemar – sono convinti che si tratti di un santo come tutti gli altri, quando invece non esiste neppure”. L’arcidiocesi di Città del Messico invita i seguaci a distruggere tutte le immagini di “Santa Muerte” e di non temere nessuna vendetta o ritorsione “perché il potere di Dio è più grande del male”.
Ricordiamo che la Santa Inquisizione (quella sì era pericolosa per davvero), ha perseguito per secoli le immagini della morte che essa stessa aveva importato nella Nuova Spagna. Potevano pensarci prima. Quando il popolo rielabora e fa propria una cultura è difficile controllarne gli sviluppi dall’alto. Poi si sa, hecha la ley, hecha la trampa, fatta la legge, trovato l’inganno e quindi la gente tende a fare esattamente quello che l’autorità le proibisce. Soprattutto quando è schiava e conquistata col ferro di spada e croce.

Infine nella nota prevale la visione classica paternalista del popolino ignorante e in balia della moda e del demonio. Non sanno quello che fanno!
Invece lo sanno eccome e sono proprio stufi di vedere morire migliaia di donne per colpa del bigottismo imperante nel loro paese, per il maschilismo e il paternalismo che strozzano il Messico e le sue energie vitali, per le reiterate leggi che criminalizzano l’aborto per cui solo pagano le donne che sono costrette a farlo in condizioni estreme e vanno a scontare anni di prigione (vedi caso delle donne di Guanajuato).
Sono stufi della pederastia magari. Non considerano il clero corrotto nella sua totalità ma hanno perso rispetto per istituzioni escludenti ed eterodirette. Sono stanchi che tutti i soldi che vengono elargiti alle gerarchie cattoliche e ai sacerdoti delle centinaia di sette e chiese di tipo pentecostale e protestante vadano a rimpinguare strutture lontane e giudicate inutili. Non sono deduzioni mie, sia chiaro. Sono dichiarazioni dei devoti cattolici e della Santa Muerte, perché quella Santa non li esclude e la Chiesa sì. Ci pensino sopra i responsabili della fede.

Ultima chicca di rapida disinformazione dalla stessa fonte vaticana: il culto di “Santa Muerte” è vietato dal ministero dell’Interno perché non rispetta gli scopi indicati nello statuto della legge messicana sulle associazioni religiose e di culto.
Il culto non è affatto proibito dalla legge altrimenti si configurerebbe una violazione dei principi costituzionali e dei diritti dell’uomo (la cara vecchia libertà di culto) ma comprendo che è gioco forza scrivere in questi termini.
E’ vero che l’associazione religiosa fondata da Romo, la Iglesia Católica Apostólica Tradicional Mèxico-Estados Unidos, ha perso nel 2005 il permesso di operare sul territorio perché aveva violato i termini stabiliti dalla legge introducendo anche la figura della Santa Muerte nella liturgia e mescolando rituali della santeria e del vudù con le messe tradizionali. Il Ministero degli Interni messicani gli aveva quindi ritirato l’iscrizione all’albo delle associazioni religiose registrate. Non s’è proibita nessuna fede e nessun santo.

In un post dell’aprile 2009 Alessandro Grandi su PeaceReporter, pur senza trattare a fondo il tema del culto alla Niña Bonita dato il formato delle notizie sul sito, non si lascia condurre da facili tentazioni scandalistiche e resta più in linea con la stampa messicana “illuminata”, resta un po’ di condimento speziato ma comunque c’è attenzione ai fatti e si menziona anche il tema del rispetto per la libertà di culto valido per ogni fede.
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Un altro post del 10/01/11, quello di Paolo Manzo sul blog di Panorama.It intitolato “Messico, contro i narcos scendono in campo gli esorcisti”, tende all’ambiguità e si colloca forse a metà strada: relaziona indirettamente la Santa Muerte alla magia nera, all’esorcismo e al narcotraffico collocando le notizie in un ordine particolare ma senza stabilire esplicitamente un nesso tra queste.
Si comincia a parlare di un tema, l’esorcismo messo in campo dalla Chiesa contro la violenza in Messico, e si passa subito dopo a un altro che poco ha da spartire con il primo: l’arresto di David Romo, un falso leader del culto alla Santa Muerte per giustificare la sentenza conclusiva “il confine insomma tra culto e criminalità è sempre più labile”.

Per chiudere questa rassegna propongo due articoli dallo stesso sito, Giornalettismo.It. Nel primo pezzo di Donato De Sena (“Prete, santone o criminale? Dal culto della Santa Muerte a sequestri e droga” del 05/01/11) leggiamo che “la polizia messicana ha arrestato la guida spirituale del culto di Santa Muerte, culto della chiesa tradizionale messicana, che si oppone alla chiesa romana cattolica. Si tratta di David Romo un controverso leader che può vantare un seguito di qualche milione di persone”.
Quest’ultima cifra si riferisce forse ai seguaci che Romo stesso attribuisce al culto alla Santa Muerte e non alla sua persona. E’ un matto ma non così tanto.
Il resto della notizia è verissima e il signor Romo effettivamente è conosciuto per i suoi affari loschi da anni come s’è già visto. Peccato che lui non rappresenti il culto alla Santa Muerte e non sia LA guida spirituale sebbene abbia ancora oggi un gran seguito di simpatizzanti. Come già detto è stato scelto dalla stampa come leader per semplificare la realtà e ottenere un’impatto mediatico più facile.
Inoltre il culto non s’oppone alla Chiesa, anzi, i devoti normalmente credono in Dio e Gesù Cristo senza ripudiare la fede cattolica. Semmai avviene il contrario e giorno dopo giorno Chiesa e Stato mettono a rischio la libertà dei cittadini professare liberamente la propria fede in molte regioni del Messico.

I suoi fedeli sono per lo più considerati criminali di vario tipo, come gli spacciatori di droga, ladri, persone di basso ceto sociale. Di questo punto ho già parlato ma volevo ribadire il concetto con una frase che palesa un sottofondo piuttosto discriminatorio. Non è sbagliato affermare che molti messicani considerano (erroneamente) i devoti della Santa Muerte come malfattori, ma fare informazione non dovrebbe coincidere solamente con “riportare l’opinione comune”, si dovrebbe creare un mix critico e innovativo quando si analizza un fenomeno complesso. Al contrario sembra spesso che si stia parlando di masse indistinte di imbecilli, poveracci e delinquenti, un po’ narcos e un po’ banditi dei tempi di zorro con in mano dei teschietti arrugginiti rubati al mercato.

L’ultimo articolo ha un titolo che potrebbe ricordare alla lontana un terrificante B-movie di Sam Raimi, “I sacrifici umani della Santa Muerte: religione e droga in un intreccio letale. I narcotrafficanti messicani sono decimati da faide sanguinose e sempre di più si rivolgono a un rito macabro”.
E’ una specie di sequel più splatter del precedente reportage ed esce il 13 gennaio 2011. Racconta Martina Chiarei di una vittima di omicidio a Ciudad Juàrez sul cui “busto c’era il tatuaggio distintivo di uno scheletro vestito da femme fatale. La polizia lo ha riconosciuto come la “Santa Muerte”, una macabra icona femminile che ha sostituito la Vergine Maria come un’improbabile sorgente di conforto profano alle legioni di gangster e picchiatori messicani”.
Il soprannome di “femme fatale” per la Santa Muerte è nuovo e accattivante. Certo che la morte doveva essere fatale se no che morte è. Nulla da dire. Il resto appare invece come uno dei tanti luoghi comuni che non spiegano la natura della devozione ma “suonano bene”.

Ancora: “nei processi o nelle retate contro i cartelli, la Santa Muerte è spesso coinvolta come un’indicazione di colpa. Al processo di Gabriel Cardona, accusato di aver sequestrato e ucciso a nome del cartello del Golfo, gli investigatori hanno spiegato che raccoglieva il sangue delle sue vittime in un bicchiere e brindava alla Santa Muerte. Quando la polizia ha fatto irruzione in una casa occupata da un leader del cartello di Sinaloa, ha trovato un’intera stanza trasformata in una cappella della Santa Muerte”.

Premesso che gli altari nella case messicane sono praticamente un must e sono milioni, anche quelli alla Santa Muerte sono tantissimi, colorati e rappresentano una forma d’espressione popolare importantissima. E’ quindi normale scoprire nelle case intere stanze adibite a santuario per una Madonna miracolosa, per il Santo Niño de Atocha, per Gesù misericordioso o per la Santissima Muerte del corazòn.
Che un narcotrafficante abbia il suo piccolo santuario in casa non è più (o non è stato mai) un motivo di scandalo, forse lo sarebbe se non ce l’avesse. Tutti i dettagli, veri, falsi e comunque da verificare, sulle nefandezze che commettono o no i personaggi arrestati dalla polizia lasciano il tempo che trovano e impressionano la gente per rendere appetibile l’articolo, ma in fondo che c’entra? Vogliamo dimostrare che è un culto macabro? Nessuna persona normale si beve il sangue di un nemico che ha appena strangolato e sgozzato, siamo d’accordo. Anzi, di solito non strangola né sgozza ma tralasciamo.
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Il punto è che dovremmo dire che il suddetto delinquente non è molto normale di suo o fa parte di un gruppo pericolosissimo mentre invece si racconta che è devoto di una qualche santa demoniaca che gli “comanda” o predica di trasformarsi in Hannibal Lecter. Io non me lo spiego così, non so voi. Con questa logica potremmo sostenere che le torture degli inquisitori cattolici erano dei rituali satanici di sacrificio di esseri umani immolati in onore di un Dio punitivo che obbligava le sue pecorelle a diventare lupi contro gli infedeli più rumorosi. Effettivamente non è nemmeno troppo azzardato!

Perfino se poi vengono alla luce offerte sacre di resti umani per la Santa Muerte, come pare sia successo recentemente, questo non snatura le sue origini e le sue tradizioni ben diverse e radicate nella società messicana dai tempi della dominazione spagnola. E nemmeno toglie che gli squilibrati assassini restino dei mentecatti, religiosi, credenti o atei che siano. Quando negli anni novanta Ciudad Juàrez divenne famosa per le donne uccise brutalmente, s’inventarono mostri, serial killer e meravigliosi misteri per nascondere un fenomeno molto più grave che persiste tuttora. Non facciamoci distrarre di nuovo come per anni è successo credendo a versioni facili su quella violenza che oggi pare inarrestabile.

Una perla finale di mexican fiction “Per gli abitanti di Ciudad Juarez, il trambusto scatenato da una figurina di cartone che sembra di più una macabra prostituta della truce mietitrice, sarebbe divertente se non fosse così disperato”.
Non c’è nessun trambusto scatenato da una figurina che assomiglia a una “macabra prostituta” a Ciudad Juàrez.
Il casino lo fanno i politici alleati coi narcotrafficanti, i corrotti agenti statunitensi e messicani delle dogane, i polleros che ricattano i migranti al confine, le bande di poliziotti disonesti e pubblici ministeri intimoriti, l’inesistenza della legge, l’impunità al 97%, il maschilismo e le gang giovanili. Si attribuisce alla Santa Muerte un’apparenza da prostituta macabra piuttosto visionaria in questo caso. Sarebbe divertente se non avesse un retrogusto misogino ma serve adesso per porre fine a questa fatale disquisizione…
Link Alla Prima Parte

Dopo la lettura di quest’incauta e appassionata speculazione vi invito nuovamente a visitare tre siti in italiano sul culto alla Niña Blanca:

https://lamericalatina.net/la-santa-muerte/http://www.opificiociclope.com/OC/index.php/2010/07/santa-muerte/
http://www.instoria.it/home/santa_muerte.htm

La Santa Muerte e la stampa italiana (Prima parte)

di Fabrizio Lorusso :::::::::::::::::::::::::: www.carmillaonline.com

santamuertevelas.JPGVorrei scagliare nel www una critica costruttiva per evitare che anche in Italia la figura e il culto messicano della Santa Muerte vengano mistificati. La speranza è che non diventino un’esca succosa e stereotipata per pigri giornalisti che riportano fonti di terza mano e cercano la notizia facile anziché indagare sulle origini dei fenomeni sociali e dei loro relativi problemi. Infatti dall’inizio di quest’anno si sono moltiplicati in rete i post e le note in italiano sulla devozione alla Santa secondo una linea “sensazionalista” che molto probabilmente si rifà ad analoghi articoli tendenziosi usciti su vari siti e giornali in inglese e spagnolo. Spesso ci si occupa della frontiera Messico-Usa come fosse un immenso teatrino di marionette sataniche e narcos tatuati.
Il problema generale è la cornice di esotismo e superficialità con cui ancora oggi vengono trattati molti temi latino americani e messicani, in particolare la violenza, il narcotraffico, la migrazione, l’emarginazione e la povertà nelle metropoli, la storia e la cultura popolare, indigena o meticcia che sia. E se poi nei racconti e nelle immagini, nel contenuto del quadro, si piazzano un po’ di rosso sangue a macchie, qualche luogo comune e un mix al gusto di astratti misteri, ben venga per stampa e Tv. E pure per Internet, chiaro. Al tutto gli si dà un bel titolo che menzioni dei sacrifici umani, una santa mortale e oscura, un po’ di vittime, droga e sparatorie. L’espediente fa molta scena e genera visite (o vendite sul cartaceo).

L’arte astratta e surrealista applicata al giornalismo è una pratica ancestrale, non la scopro io, ma serve a trasmettere un’informazione correttamente? Non penso proprio e spesso non è nemmeno questo l’interesse di chi scrive, purtroppo.
Dato che il culto alla Santa Muerte è ancora poco conosciuto e relativamente giovane, provo a evidenziarne alcuni tratti qui prima che sia tardi e che continui ad essere usato per dare spiegazioni facili ai problemi del Messico. Userò una rassegna stampa per ragionarci su, visto che nell’ultimo mese sono usciti alcuni articoli sulla scia dell’arresto di un personaggio noto come “l’arcivescovo della Santa Muerte”, David Romo, e in seguito ad alcuni casi di omicidio nella settentrionale Ciudad Juarez che la polizia ha definito come sacrifici umani alla Santa Morte.
E’ un modo grossolano di sviare l’attenzione. I morti per le faide tra narcotrafficanti non mancano mai (oltre 3000 a Juàrez nel 2010), perciò in tanti si sono cimentati nell’arte di mischiare eventi e guerre diverse per cuocere un minestrone di news con chili jalapeño dentro. Ci si concentra su un paio di casi senza spiegare nulla, dimenticando il quadro.
Intanto vi invito a visitare tre siti in italiano per capire meglio i punti nodali e la storia del culto e poi continuo col soliloquio: https://lamericalatina.net/la-santa-muerte/ & http://www.opificiociclope.com/OC/index.php/2010/07/santa-muerte/ & http://www.instoria.it/home/santa_muerte.htm

L’immagine della Santa Muerte, uno scheletro con falce e bilancia ricoperto da una tunica di uno o più colori, attira certamente l’attenzione e rischia di perturbare le placide giornate di sole tanto a chi vive in Messico quanto a chi sta in Italia. I motivi e i modi sono diversi. Diapositiva85.JPGPer i messicani la visione di uno scheletro in una casa o per la strada non rappresenta di per sé un’esperienza terrificante, anzi.

I teschi e le catrinas – le famose raffigurazioni degli scheletri vestiti da donne borghesi (vedi le foto del teschio coperto di fiori gialli e il disegno dello scheletro col cappello da signora borghese) – sono dappertutto e sono legate al culto cattolico del giorno dei morti riadattato secondo il canovaccio di un folclore nazionalista dalle origini precolombiane, almeno nelle intenzioni. L’idea del mix tra le razze viene qui declinata in un ambito squisitamente religioso e popolare. Questa, però, è la morte addomesticata dalla chiesa e dallo stato.

Nelle zone in cui, invece, la tradizione indigena s’è relativamente conservata esiste una familiarità col tema della morte che non si collega più di tanto alle immagini, alle statuine e ai dolci a forma di cranio e alle ofrendas colorate che si vedono in documentari e cartoline. Queste cose piacciono assai ai bambini e ai turisti. Piuttosto si riferisce alla concezione della fatalità, del ciclo vita-morte e delle relative cerimonie che sono ancora molto diverse tra loro nei territori lontani dalla capitale, il centro uniformante dell’identità nazionale.

Per quanto riguarda la Santa Muerte, che è un’altra cosa ancora, chi vive in Messico è stato abituato dalla stampa scandalistica, da alcuni scrittori modaioli e pure dai mass media “seri”, nazionali ed esteri, ad associarla semplicemente al mondo del narcotraffico e della delinquenza, ai quartieri più poveri e pericolosi o a qualche setta satanica e ai rituali cubani della santeria, nel migliore dei casi. In America, Stati Uniti compresi, la tendenza sta però cambiando e da alcuni anni a questa parte i reportage e i documentari stanno reinterpretando e ricollocando il culto alla Santa Muerte in un ambito più vicino alla realtà storica e antropologica di questa devozione popolare che nasce nei quartieri poveri, dove il rischio e la morte sono il pane quotidiano, e nel mondo agricolo tradizionale.
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E’ un culto diffuso da decenni, forse da secoli, all’interno delle famiglie e custodito gelosamente dai patriarchi e dalle matriarche. Per questo è avvolto da una nube di miti e misteri che solo i guardiani degli altari privati e pubblici riescono a far sfumare.

Agli italiani probabilmente la morte scarnificata evocherà sentimenti ancestrali di rifiuto e il ricordo di qualche affresco in un ossario o in una chiesa di provincia. Oppure rievocherà dei thriller-film statunitensi, le magliette degli Iron o la giacca di qualche motociclista. Questo è pop, è memoria collettiva e fotografica ma non c’entra con l’essenza del culto messicano se non marginalmente e comunque solo negli ultimi anni. Son fattori che vendono e fanno vendere, iniziano a legarsi al culto e al merchandising ma le due iconografie non vanno confuse. Dunque la Santa Muerte da una parte, i vecchi film dell’orrore e le copertine dei Cd, dall’altra. La Santa Muerte da una parte, le catrinas, i teschi e gli scheletri del giorno dei morti, dall’altra.

Ultimamente anche in Italia il giornalismo sta cominciando a fare uso delle foto e dell’iconografia della morte santificata messicana scoprendone con dieci anni di ritardo le virtù scandalistiche e promozionali. Chiaramente la sua presenza negli articoli serve solo a creare un’equazione sul Messico che è immediatamente vera per il lettore ma fuorviante perché basata su presupposti fallaci: VIOLENZA = NARCOS = MORTE = RELIGIONE, SUPERSTIZIONE = SANTA MUERTE = MADONNA DEI NARCOS.
L’escamotage di associare la violenza solo ai narcos e questi alla morte sembra funzionare. Peccato che passare dalla morte vera, quella delle sparatorie col cuerno de chivo, quella dei clandestini in cerca del sogno oltre il Rio Bravo, quella dei conflitti agrari e familiari o dei femminicidi lungo la frontiera con gli Usa, al culto alla Santa Muerte come forma d’espressione e credenza popolare sia un atto di malafede o d’ignoranza.

La falce della morte comincia a servire per pubblicare articoli riguardo a un paese e una regione dimenticati che non si vogliono capire fino in fondo. Dato che non si riesce ad avere una copertura decente degli esteri nei media mainstream, allora “il resto del mondo”, sfuma e si rimpicciolisce fino a diventare un racconto mitologico: oltre le Colonne d’Ercole appena si nota il Medio Oriente, a volte ci sono la Libia, l’Egitto o la Russia, appaiono (s)fumati un po’ gli Usa, pezzetti d’Europa e forse la Cina. Il resto è barbarie, terzo mondo, e son miliardi di persone buone per il folclore, le epidemie, la falsa solidarietà e le guerre, tanto quelle ci sono sempre.

Smetto di sparare sulla Croce Rossa e cito qualche articolo sul fenomeno della Niña Blanca, uno dei soprannomi della Santissima Morte. Prima di cominciare appunto qui un incipit molto rispettato e propiziatorio per le preghiere che a Lei vengono elevate a Città del Messico e dintorni, cioè dal Texas alla Pampa, senza pretese. Santa Muerte de mi corazòn, no me desampares con tu protecciòn. (Santa Morte del mio cuore, non mi lasciar senza la tua protezione).Santa1sep10.jpg

E’ sintomatico delle tendenze appena illustrate un contributo di Guido Olimpio sul Corriere Esteri dal titolo: Messico.. Delitti e rituali a Ciudad Juàrez. Il sacrificio umano per «Santa Muerte». Omicidi commessi in onore della «signora delle ombre», la protettrice dei criminali.
E poi l’inizio… In Messico non si uccide solo per la droga, ma anche in onore di Santa Muerte, la protettrice dei criminali. Vittime sacrificali offerte alla “Signora delle ombre”. Almeno due delitti, avvenuti in questi giorni nell’area di Ciudad Juarez, sarebbero stati compiuti secondo un rituale legato a Santa Muerte. Quale sarà mai questo rituale non si sa.

Raccontare alla Repubblica dei lettori che tra i 30mila morti provocati in 4 anni dalla cosiddetta “guerra al narcotraffico” in Messico ce ne sono un paio che vengono “dedicati” alla Santa Muerte non è che aiuti a capire poi molto. Soprattutto perché se sono avvenuti omicidi a Ciudad Juarez secondo queste modalità, ebbene sarebbe più che altro utile spiegare perché a Juàrez muore tanta gente (nel 2010 è stata la città più violenta del mondo per numero assoluto di assassinii) e perché i membri delle gang cittadine (sono circa 500 le bande giovanili) al soldo dei cartelli della droga avevano eventualmente qualche connessione con quel culto.

Infatti la Santissima Muerte non è necessariamente la protettrice dei criminali e non è legata a rituali che coinvolgono “vittime” sacrificali. Chi solo dà adito a queste versioni dei fatti e a interpetazioni parziali del culto, magari ricalcando qualche testata straniera, non ha molto chiara la tematica oppure opera da qualche lontana scrivania. La critica vale anche per i giornali messicani che per anni hanno sfornato articoli e falsi scoop su qualche setta satanica che usava l’immagine dello scheletro con la falce.

Come già detto, è molto facile associare la Santa Muerte alla magia nera, alle sette che sacrificano animali, al sangue e alla morte tout court ma si cade in un banale inganno. Non è escluso che alcuni sciamani e maghi a pagamento usino effettivamente anche la statua della Muerte per i loro rituali, così come hanno fatto alcuni famosi delinquenti arrestati in passato (Il mozza orecchie, Mochaorejas, e Osiel Càrdenas, capo del Cartello del Golfo, tra gli altri), ma questo non c’entra molto con il culto popolare che le viene reso. Il nesso serve solo a condire la notizia, ancor di più se questa arriva in Italia dove poco si scrive e si comprende riguardo ai narcotrafficanti e a la violenza del Messico. Leggi e vedi l’intervista a uno studioso del culto, Alfonso Hernández, su Carmilla e…in Video.

Molte persone, tra cui anche i criminali, in Messico hanno tatuaggi di santi e professano una fede religiosa come anche i camorristi e i mafiosi in Italia. Come la gente comune, ecco. Le immagini e le credenze più popolari tra i trafficanti sono sicuramente quelle cattoliche della Virgen de Guadalupe e di San Judas Tadeo e dopo, forse al terzo posto, la Santa Muerte e poi più lontano anche Jesús Malverde, un altro personaggio considerato santo e spesso citato dai giornali con una storia diversa rispetto agli altri. Malverde è infatti una specie di bandito che toglie ai ricchi per dare ai poveri, un Robin Hood del settentrionale stato di Sinaloa che viene venerato dall’inizio del secolo scorso. E’ amato dalla gente comune così come dai delinquenti di ogni livello e dai capi del narcotraffico messicano.

Comunque sia, perché se ho un tatuaggio di San Ippolito sulla spalla e uccido qualcuno, non faccio notizia, ma se ho la Santa Muerte o qualche altro santo proibito (e sono tantissimi in queste terre ma nessuno pare tanto inquietante come la Muerte…), allora la morbosità del pubblico e dei giornali è subito soddisfatta?

Un altro dettaglio: non c’è traccia o uso comune in Messico del termine “signora delle ombre” per parlare della Niña Blanca, alias La Patrona, La Señora, La Hermosa, la Niña Bonita, La Jefa e tantissimi altri. “La signora delle ombre” è il titolo di un romanzo di Philippa Gregory del 1997 che racconta di una suora con poteri soprannaturali nell’Inghilterra del XVI secolo e quindi ci porta decisamente fuori strada. Spero di ottenere smentite per aggiungere eventualmente un altro epiteto alla già lunga lista di quelli più usati.

Ci sono santuari – il più importante è a Ciudad Juarez – e piccoli templi dove sono sistemate delle statuine che raffigurano la Grande Mietitrice con la falce in mano. I fedeli depongono bottiglie di tequila (che vuol significare il calice), mele (simbolo del peccato), denaro, dolciumi, collane e sigarette. Poi si raccolgono in preghiera, a volte recitando il rosario. Esiste anche un piccolo manuale con i 26 rituali “per conseguire salute, denaro e amore”. Pochi giorni fa, la polizia ha arrestato David Romo, un ex ufficiale, sposato con cinque figli, autoproclamatosi “vescovo” della setta. Per anni, il predicatore ha cercato di sfruttare il seguito popolare per Santa Muerte. Ne traeva vantaggi economici e supporto.
La “grande mietitrice” è un termine poco usato in Messico e probabilmente è un mezzo calco dall’inglese “grim reaper” (come una band britannica di heavy metal nata nel 1979) che però significa “inesorabile, lugubre mietitrice”, cioè la Parca o morte. Nessuna ricerca etnografica (ma chiaramente se ne può discutere!) associa l’offerta di tequila al “calice”, né le mele al peccato originale come descrive il testo in corsivo.
Questi sono elementi più legati alla tradizione santera e Yoruba cubana, in cui si offre del rum, con un pizzico di nazionalismo alcolico. Per saperne di più, vale davvero la pena lggersi il romanzo Tù la pagaràs di Marilù Oliva e chiudiamo il discorso. La mela s’interpreta soprattutto come nutrimento e vita e non tanto come peccato originale. I manuali coi rituali sono decine e vanno presi per quello che sono: tentativi di stabilire delle regole formali per un culto ancora molto spontaneo. A volte fungono da testimonianze scritte delle pratiche più comuni. Alcuni fanno anche guadagnare dei pesos alle case editrici.
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Ci sono tantissimi altari pubblici per le strade, nelle nicchie di vicoli e case di ringhiera, dentro a delle chiesette o cappelle che sono dedicate alla Santa Muerte in Messico, soprattutto nella capitale dove si contano oltre 700 altari. Sono diffusi anche nel centro del paese (zona del Bajìo, Zacatecas, Hidalgo), a Veracruz, nel nord e in alcune città statunitensi.
Che il più importante del paese e quindi del mondo sia un “santuario” a Juàrez, non è effettivamente dimostrabile. Forse il riferimento era a un altare molto speciale che sarà eretto in un penitenziario di Ciudad Juàrez con 13mila pesos (circa 1000 dollari) di finanziamento statale: sarebbe il primo costruito con denaro pubblico. Oppure si trattava del santuario della famiglia Salazar aperto il 15 agosto 2010 che è il primo che apre le sue porte al pubblico in città. Comunque il più noto centro di preghiera e diffusione del culto è a Tepito, nel centro di Città del Messico.

Chiaramente il titolo di altare “supremo” è arbitrario ma i ricercatori e gli esperti, oltre alle gente che è il riferimento per verificare l’ipotesi, indicano quello di Tepito come il più importante per affluenza, storia e notorietà. Gli seguono probabilmente l’oratorio di Doña Blanca e il santuario nazionale fondato da David Romo che si trovano a pochi isolati dal centro storico. Gli altri altari e immagini della Señora “famosi” si trovano a Zacatecas e Hidalgo dove si adora la figura scarnificata di San Bernardo che rappresenta la Morte Santificata. Certo. L’uso strumentale di Juàrez e dell’immaginario legato al femminicidio e alla morte violenta prevale quando si deve dare notizia di questa “religione nera” come la si definisce nell’articolo vagheggiando un po’.
Sul caso di David Romo, nulla da eccepire.

Ormai non è un personaggio rappresentativo ma è piuttosto “mediatico” e per anni è stato intervistato da tutti. Ha influito sulla storia recente della devozione, ha organizzato manifestazioni di piazza e ha seminato altari e diaconi per mezzo Messico. Si è autoproclamato leader di una cosa che non esiste, la chiesa, intesa come istituzione centralizzata, della Santa Muerte in Messico e per ora le sue torbide vicende giudiziarie confermano un detto sulla Santa, cioè che Lei non “protegge la gente cogliona, né porta in alto la gente stronza” (No solapa pendejos ni enaltece a cabrones). Anche nel caso di Romo, la notizia d’impatto cerca sempre un capo da sputtanare e su cui fare un po’ di gossip, eccolo.

Continua presto…

Santa Muerte appare a Tepito, “barrio bravo” di Città del Messico

di Fabrizio Lorusso

Riporto qui una conversazione che ho avuto il piacere d’intrattenere con Alfonso Hernàndez sul culto alla Santa Muerte, una fede che ormai annovera oltre 2 milioni di seguaci in Messico, America centrale e Stati Uniti, e sulla vita nel quartiere di Tepito, una zona a torto ritenuta un covo di narcos e delinquenti, una pericolosa comunità anarchica e fuorilegge, ma che in realtà è uno dei pochi quartieri di Città del Messico ad aver conservato la sua identità culturale e storica malgrado la delinquenza, la droga e le vicissitudini di una modernità tronca e povera.
Dal 1984 Alfonso dirige il Centro de Estudios Tepiteños o Centro Studi su Tepito e s’occupa di registrare le evoluzioni del culto alla Santìsima Muerte, Nuestra Señora de Tepito, che viene indicata dai suoi devoti con decine di soprannomi e diminutivi diversi come per esempio La Flaquita (Magrolina) o Niña Blanca (Bimba Bianca).
Da questa nicchia urbana e maleducata, nota anche come il barrio bravo di Città del Messico, provengono molti pugili di fama internazionale e i migliori ballerini di musica afro-antillana come la salsa e la cumbia sonidera, qui si coltiva l’arte di arrangiarsi in tutte le sue espressioni, legali e illegali, si domina un gergo fatto di doppi sensi, los albures, e anacoluti stridenti partoriti dall’orgiastico contatto tra le lingue indigene, l’inglese, lo spagnolo e la fantasia comunicativa del tepiteño. Questa specie di zona franca rivive ogni giorno l’orgoglio delle sue origini antiche come quartiere di commercianti, di indios, di lavoratori, di prostitute e papponi, di poeti rigattieri e pistoleri della parola, infine di cabrones e cabronas in perenne resistenza contro ogni forma d’imposizione esterna.

Fabrizio Lorusso: Di che cosa si occupa il Centro Studi su Tepito e quando è nato?
Alfonso Hernàndez: Ho creato questo spazio nel 1984 dopo un’esperienza di sei mesi a Lione, in Francia. Il sindaco di quella città fece sì che un gruppo di noi, abitanti del quartiere Tepito, lavorasse lì da loro in una citè de transit per immigrati e ci chiese di svolgere le stesse attività che normalmente facciamo qui in Messico senza un aiuto ufficiale per vedere cosa succedeva. Così ci siamo resi conto del lavoro che fanno gli operatori socioculturali con i migranti. Ero consapevole del fatto che a Tepito c’è tutta una storia particolare, un’economia e un modo di essere peculiari e quindi al mio ritorno ho deciso di fondare un centro studi per alzare il livello delle attività dato che in Francia eravamo andati solo come gruppo artistico e culturale. Allora dall’84 stiamo studiando e registrando tutti i processi storici del quartiere che ha origini precolombiane, azteche.
F. L.: Quali sono le origini del quartiere e poi le sue fasi successive dall’epoca del Messico coloniale (1521-1810) a quella dell’indipendenza (1810-2010)?

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A. H.: bene, non apparteneva a Tenochtitlan [la capitale dell’impero azteca, attuale centro di Città del Messico, n.d.t.] ma alla sua gemella, Tlatelolco [oggi Plaza de las Tres Culturas, spianata situata a pochi chilometri a nord ovest del centro in cui avvenne la strage di stato in cui l’esercito uccise oltre 500 manifestanti alla vigilia delle olimpiadi Messico 68, n.d.t.]. Una strada vicina a dove siamo noi, l’Eje 1 Oriente o Avenida del Trabajo, costituiva la barriera che separava le acque dolci da quelle salate delle lagune circostanti e il centro storico era collegato alla terra ferma da alcuni stradoni in direzione dei punti cardinali nelle zone chiamate Tepeyac a nord, Tacuba a ovest e Iztapalapa a sud-est.
La maggior parte della gente nell’epoca precolombiana si dedicava alle attività legate al gran mercato di Tlatelolco che era appunto una zona specializzata nel commercio. Poi divenne famoso durante la conquista di Cortès perché in questa zona Cuauhtemoc, ultimo imperatore azteca, difese a oltranza Tenochtitlan dall’invasione spagnola durante 93 giorni e il posto è noto anche come Tepiqueucan, cioè “luogo dove è iniziata la schiavitù”. Le prime piantine della città non includevano Tepito che era piuttosto considerato come un enclave miserabile e quando Città del Messico era chiamata “la capitale dei palazzi”, Tepito era già un sobborgo, una cittadella clandestina, fuori dai limiti della città vera e propria. Da sempre ha avuto la funzione di essere il “guardaroba dei poveri” dove si trovavano vestiti e scarpe usati.
E se prima l’homo tepitecus difendeva il quartiere con arco e frecce, in seguito quando acquisisce un altro livello culturale lo difende con le parole, con l’albur, e oggi per dirla con un doppio o triplo senso lo fa con il cappuccio della verdolaga [assimilabile al duplice concetto italiano di fava, n.d.r.] mascherata, per esempio. L’albur è lo sport preferito qui. Anche il tatuaggio è di moda e si dice che quello più esclusivo di Tepito viene fatto sul pene e dice “Villagada”. Alcuni pensano sia il nome del paesino della persona o il suo cognome ma in realtà questo nome cambia in erezione a Viva Villa, Hijos de la Chingada! [Viva Pancho Villa, Figli di Mignotta, n.d.t.].CartelloDondeDios.jpg

F. L.: Per iniziare a parlare del tema della Santa Muerte, quali sono le origini del culto alla Niña Blanca in Messico e qui nel quartiere di Tepito?
A. H.: Beh, io ho 65 anni e da 50 anni conosco questo culto grazie alle mie zie e le mie nonne che tenevano quest’immagine in qualche angolo nascosto della casa, ma la particolarità di Tepito è che proprio in questo quartiere viene esposta per la prima volta in strada come l’immagine di uno scheletro di dimensioni naturali e questo fenomeno si riproduce in lungo e in largo per tutta la città. Questo è quanto abbiamo visto oggi in via Alfarerìa 12, cioè un santuario in cui si venera quest’immagine che può essere una divinità della crisi, può essere o un’immagine per dei fedeli che ormai hanno smesso di credere alle altre immagini e religioni, ai partiti politici, alle istituzioni e che ricorrono a Lei in un momento di crisi. La Vergine di Guadalupe continua a restare al suo posto come un’immagine che fa miracoli, ma la Santa Muerte ti dà una mano, ti evita lo sgamo.
F.L.: E questa è un’altra cosa. Come spiegheresti questo concetto che è molto messicano?

A. H.: Ci son cose che non si possono chiedere alla Guadalupe, le puoi chiedere cose buone ma non che ti tolga un maleficio o un’invidia. Invece la Santa Muerte si muove di più in un altro terreno, più nel campo dell’oscuro, del nero, beh sì le puoi chiedere che ti difenda e che con la sua falce recida le invidie e i malefici che incombono su di te.
F. L.: In questo senso sarebbe più potente della Vergine di Guadalupe, che dici?

A. H.: Più cabrona [testarda, dura, stronza, n.d.t.], non più potente, più cabrona.
F. L. : Esattamente.

A. H. : Sì, perché lei sì, è come gli squali, no se anda con mamadas [non si perde in puttanate, va dritta al sodo, n.d.t.]
F. L. : Quindi, che relazioni ci sono tra lo stato messicano o la chiesa ufficiale e il culto alla Santa Muerte a Tepito?

A. H.: Beh, la questione è che tutte le chiese cattoliche o evangeliche vogliono sempre avere il controllo della nascita, del battesimo spirituale e dell’ascesa al paradiso e non vogliono che la gente da sola gestisca questo passaggio nell’aldilà, allora vogliono dominare con i cimiteri, coi riti del battesimo e dell’estrema unzione i momenti della nascita e della morte e non vogliono che la gente s’occupi di queste cose. Per questo sono preoccupate del fatto che a Tepito la gente della strada stia costruendo le proprie forme di devozione, le proprie immagini ed è così che sono sorte tutte le grandi fedi che ora stanno sugli altari, nascono dalla strada, dal popolino e dalla gente comune. Dunque ciò che si sta facendo qui è giustamente togliere alle chiese il monopolio che avevano su quello che la gente pensa che sia un’altra forma di vita, come dicevano gli aztechi, cioè che morire era solamente stare in un altro spazio e basta.DonaQuetaSantaRossa.JPG
F. L.: Invece con lo stato messicano che rapporto c’è?

A. H.: Il fatto è che adesso il governo messicano è di destra, è gente cattolica tradizionale che è preoccupata da questa situazione e che sta dalla parte della chiesa ufficiale contro questo culto popolare, però alla fine la crisi che vive la chiesa con i preti coinvolti nella pedofilia e tutto il resto sta provocando la perdita delle vocazioni e fa sì che ci siano meno sacerdoti e suore. In questi momenti nascono con più forza culti popolari importanti.
F. L.: Ciononostante la devozione alla Santa Muerte è stata oggetto di accuse per le sue presunte “relazioni pericolose” con il mondo del narcotraffico, un tema molto più dirompente in questi ultimi anni rispetto, per esempio, agli anni settanta o all’epoca a cui si fanno risalire le origini del culto.

A. H.: C’è da dire che questo lo sostengono il governo e la chiesa e in effetti molti narcos hanno tatuaggi anche della Vergine di Guadalupe o hanno un crocifisso e allora questa è una campagna mediatica per fermare i progressi di questo credo religioso.
F. L.: Credo che si tenda ad associare il barrio popular [quartiere popolare, n.d.r.] automaticamente alla povertà o peggio ancora alla delinquenza e di conseguenza con questi “culti irregolari”, secondo l’etichetta spregiativa che vogliono appioppargli, come se ci fosse un’equazione necessaria tra tutti questi elementi.

A. H.: Beh, succede che nel mondo neoliberista ciò che comanda è l’economia della vigilanza. Che mangi? Come ti vesti? A cosa credi? Chi preghi? Quindi sta dominando tutti gli ambiti della vita quotidiana, tangibili e intangibili, ed è il grande problema di questo momento nell’economia globale.
F. L.: M’interessa molto una questione legata ad altri altari che per un motivo o per l’altro sono diventati celebri e sono sparsi per il Messico ma che pretendono in qualche modo di diventare egemoni, cioè di essere il centro di un culto nazionale alla Santa, magari con l’avallo officiale negoziato con la chiesa cattolica. Per esempio è il caso del Padre David Romo e del suo altare della Calle Bravo qui a Città del Messico presso il quale è stata addirittura una nuova figura, quella dell’Angelo della Morte che secondo la sua dottrina è uguale alla Santa Morte ma, al contrario di questa, potrebbe essere accettato dalla chiesa.

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A. H.: I due esempi della commercializzazione che si fa con questa devozione sono questi. Uno è proprio quello di David Romo che dopo aver fondato un “santuario nazionale della Santa Muerte”, ora dice che non bisogna più venerare questa immagine e bisogna invece adorare l’Angel de la Muerte che è una figura femminile in carne ed ossa. E l’altro è il comandante Pantera che ha fatto costruire un’immagine alta 15 metri nello Stato del Messico e che è stato crivellato con 150 colpi proprio per aver voluto lucrare su questa religione.
Dunque per i fedeli della Santa è importante che a Tepito sia una donna la guardiana di questa devozione. Gli uomini hanno fallito perché mentre a Tepito si prega secondo un rosario cattolico, David Romo e il comandante Pantera facevano messe nere e allora questa è un’altra cosa che mette dentro rituali della santerìa, del palo mayombe e degli orishas, cioè un sincretismo legato ad aspetti oscuri.
F. L.: Però anche qui ci sono forme di sincretismo, no?

A. H.: Sì, c’è un sincretismo come c’è stato in tutta la storia del Messico perché per esempio qui a Tepito abbiamo il tempio di Sant’Anna che fu la madre di Maria e la nonna di Gesù Cristo.StatuaINmanoFlaca.jpg I Domenicani durante la conquista sapevano che in quello stesso posto si adorava Tosi, la madre di Tonantzin [oggi trasformata magicamente in Vergine di Guadalupe, n.d.r.], e quindi sovrappongono un’altra madre e un’altra nonna alle divinità preesistenti. Quindi il sincretismo è presente in tutta la storia delle religioni e alla fine anche i greci crearono i loro dei con vizi e virtù, a loro immagine e somiglianza.
F. L.: Come possiamo relazionare la questione di genere, il ruolo della donna e il concetto della cabrona a Tepito con il culto alla Santa Muerte?

A. H.: Sì, già nelle antiche civiltà il matriarcato e la sacerdotessa mantenevano più integrità, erano esseri più perfetti e meno corruttibili dell’uomo. La cultura patriarcale ha tolto quel ruolo alla donna nella religione e in molte attività. Quindi per noi è importante che un’immagine che non parla, non sente e non vede abbia questo potere di agire dato che è la signora, una potestà che regge i cicli di vita e morte e il fatto che sia una donna quella che qua se la gioca per mantenere la purezza di questo culto, beh, è un elemento interessante. Il tutto in un quartiere macabro in cui le donne devono imparare a giocarsela e gli uomini portano i pantaloni ma solo in tintoria…Per me questo è importante e mi ha spinto a mantenere un archivio su questa devozione e il discorse che offre alla gente che è a rischio, la classe popolare più vulnerabile in un paese in crisi.
F. L.: Beh, sì. Siccome poi le crisi qui sono permanenti…

A. H.: Infatti è per questo che a noi non ci spaventano con l’inferno perché il Messico e Tepito son stati sempre un inferno quindi non ci preoccupa più il discorso ufficiale, già lo conosciamo.
F. L.: Quali credi che siano le tendenze, le prospettive, le possibilità che lo muovono ora e per il futuro?

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A. H.: Bene, quando uno entra in una casa cattolica o in un luogo di culto, ecco che le immagini che stanno lì rappresentano le paure della gente e ogni volta cercano, non so, San Charbel o San Giuda Taddeo per vedere chi ti può aiutare meglio. Ma allora chi è più forte rispetto a un potestà come la Morte che decide che quando deve arrivare, non le scappi, mentre quando non ti tocca, non c’è verso di farla apparire? Cioè lei dice quando e così non conosciamo il momento né della nostra nascita né della morte. Questo ci avvicina all’idea della circolarità del tempo e al fatto che ogni giorno in realtà dormiamo come in una prova generale di un sonno più grande.
F. L.: Parlando di identità e tradizioni messicane, che relazione c’è tra il famoso culto del giorno dei morti, il due novembre, e quello della Santa Muerte?

A. H.: Noi sappiamo che vita e morte sono buone comari. Dal punto di vista delle istituzioni, però, la chiesa e la politica hanno sempre cercato di combattere la devozione indigena ai morti. L’altare del giorno dei morti con tutti i suoi colori, il folklore e le decorazioni è una devozione domata, addomesticata dalla politica e la chiesa che adesso si preoccupano perché il culto rinasce dalla strada e dal basso.
F. L.: E invece qui a Tepito?

A. H.: Qui ognuno è libero di vestirla, sistemarla e portarla come più gli piace coi colori che simboleggiano la forza, la passione, la ricchezza e questa è la loro libertà.FabrizioQuetaSantaRossa.JPG
F. L.: Le accuse rivolte alla Santa e i suoi custodi è che si tratta di una truffa e di una maniera di fare soldi sulle spalle del popolaccio. A Tepito non è così o sì?

A. H.: Beh, se non son cattolici sono evangelici ma comunque con la Bibbia o altri testi si mette in atto una dominazione e uno si sottomette, è l’imperialismo della parola. Ma poi, per esempio, è più cabrona, è peggiore l’avanzata del Movimento pentecostale nello Yucatan che la devozione alla Santa Muerte. Cioè se si parla di affari…ne fanno tutti, la religione è un gran affare ma non sarà più monopolizzato solo dalle chiese.
Infine nella storia del Messico la morte è sempre stata presente come elemento primordiale e addirittura si regalano ai bambini dei dolci a forma di teschio, tutta la famiglia mangia figure della morte fatte di zucchero e ci sono dei tipi di pane chiamati “pan de muertos” e quindi perché non permettere culti a questa figura quando invece ne esistono molte altre che sono realmente più perniciose per la cultura messicana.
…Grazie Alfonso, alla prossima!                           da www.carmillaonline.com

HYPER LINKS IN PROGRESS:

Video intervista con Alfonso Hernàndez e video del culto a Tepito:

Intervista    PRIMA PARTE SECONDA PARTE TERZA PARTE

Il Culto      MARIACHIS ALTARE LA CALLE DONI

Un’ipotesi azzardata ma bella sulle origini italiane del culto:

LamericaLatina.net QUI Altri link del tipo…QUI

Foto giorno dei morti con la Santa e non solo:

A questo preciso LINK

Ma Anche a Questo Link

La Santa Muerte su Carmilla:


La morte al tuo fianco 1. http://www.carmillaonline.com/archives/2009/01/002894.html

La morte al tuo fianco 2. http://www.carmillaonline.com/archives/2009/01/002910.html

SantaysignoraVIOLA.jpg

Le origini dell’immagine della Santa Muerte in Italia (?)

Ossario 4

Questa prima immagine, scattata all’ossario San Gervasio di Teglio, in Valtellina, risale al secolo XVII ed è affascinante e inquietante, ma non ricorda molto l’iconografia della Santa Muerte, la signora con le fattezze della morte rispettata da centinaia di migliaia di messicani e associata, spesso erroneamente, al mondo del narcotraffico. Leggi anche la versione 2011 di questo POST QUI

 

 

 

Ossario 1

Quest’altra foto, tratta dallo stesso ossario nei pressi del cimitero di Teglio,  rappresenta invece la morte come una donna dai capelli lunghi e con la falce, avvicinandosi sicuramente di più alla fisionomia della Flaquita, Santissima Muerte. E’ stato infatti ipotizzato che le origini dell’immagine della Niña Bonita risalgano a quelle medievali della morte tanto diffuse in Italia e, da lì, anche in Spagna e in America Latina.

Ossario 2

“I resti qui riposti hanno la grazia” recita l’iscrizione all’entrata dell’edificio che assomiglia a una piccola chiesa composta da due cappelle affrescate con immagini piuttosto sanguinolente di Santi e redentori sofferenti. A questi link si trovano delle foto degli anni 70 scattate alle ossa conservate nei loculi dell’ossario:

http://www.lombardiabeniculturali.it/fotografie/schede/IMM-LOM60-0001522/

http://www.lombardiabeniculturali.it/fotografie/schede/IMM-LOM60-0001491/

A questo link ci sono invece le foto e le descrizioni di alcuni itinerari “del terrore” da seguire in questa splendida località montana (ove passo le vacanze da almeno 25 anni). In tutti questi anni di frequentazione dei sentieri e i viottoli tellini non avevo mai realizzato quanto d’accattivante vi si potesse trovare dal punto di vista della “paura” e della desolazione che a volte rilassa e a volte, invece, può anche spaventare.

http://www.webalice.it/massimodeicas/pauretelline/index.htm

Un’altra immagine di un ossario (ve ne sono parecchi in Valtellina, terra di vini, vallate, bresaola e, tristemente, anche di suicidi):

http://scuole.provincia.so.it/IstitutoTeglio/Edicole/ligon1.htm

Un po’ di storia locale senza dietrologie:

http://www.valtellina.it/info/3369/teglio_teglio.html

Santa muerte su giacca chamarra

Infine una fotografia della parte posteriore di una giacca in pelle di un devoto della Santa Muerte a Tepito,Città del Messico.