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Notas sobre el referéndum en Cataluña

cataluña[Fabrizio Lorusso – Columna de Zona Franca y Desinformémonos – En la foto: democracia vs represión] El referéndum de Cataluña del 1 de octubre ha suscitado opiniones encontradas y debates a lo largo y ancho de Europa y del mundo. Por un lado se han visto figuras de dudosa respetabilidad, como el racista italiano Matteo Salvini, líder de la formación política Liga Norte, la cual renunció al secesionismo hace años para abrazar la xenofobia y el lepenismo a la francesa, apoyando el nacionalismo catalán y las tendencias proteccionistas. También los secesionistas vénetos han mirado con mucho interés al proceso y se han hecho presentes en esta ocasión. De este lado “derecho” del espectro político una parte de la burguesía local persigue los intereses económicos y políticos típicos de los grupos fundadores o promotores de los Estados-nación independientes en la historia europea. (En seguida un video imperdible “El mundo según Rajoy”).  Continua a leggere

El No del referéndum en #Italia: ¿Otro #Brexit?

Referendum: Centri sociali in piazza per No a Napoli

(Fabrizio Lorusso – Desinformémonos) En Italia ganó el No en el referéndum constitucional. ¿Pero qué significa? ¿Es la señal de una especie de Brexit a la italiana? ¿Habrá un nuevo gobierno derechista tipo Trump en el corazón del Mediterráneo? ¿Se van a desplomar el Euro y las bolsas? Tras el voto popular del 4 de diciembre sobre las reformas a la Constitución propuestas por el gobierno de Matteo Renzi, sostenido en el Parlamento por una coalición entre el Partido Democrático (centro-izquierda) y el partido NCD (Nuevo Centro Derecha), la población reprobó los cambios que, de ganar el Sí, habrían modificado 47 artículos sobre un total de 139. El Primer Ministro y los miembros de su gabinete se dedicaron a una despiadada campaña electoral por el Sí en los últimos meses y Renzi insistió en relacionar el destino de su gobierno (incluso del país entero) con el resultado del voto del pasado domingo que, entonces, se transformó en lo que no debía: en un referéndum sobre la aprobación del ejecutivo entre la población, más que un ejercicio de cuestionamiento del eventual nuevo orden Constitucional.

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Aborto – Nuovo Video de “Le Arrabbiate”

La legge 194 sull’interruzione volontaria di gravidanza, risultato delle lotte del movimento femminista in Italia negli anni ’70 e di alcune forze politiche, è da sempre attaccata dalla Chiesa cattolica e severamente limitata dall’obiezione di coscienza del personale medico e infermieristico. Recentemente ci sono stati anche attacchi diretti da parte della classe politica al potere. Al di là di ogni considerazione etica che porta ogni donna a decidere se portare avanti o meno la gravidanza, la 194 ha indubbiamente permesso di ridurre drasticamente il numero di morti in aborti clandestini e, favorendo la contraccezione, quello delle stesse IVG . Difendiamo la 194! Segui su FaceBook LINK. E il blog LINK.

Sul tema un articolo su “Ruini il fondamentalista” a Che tempo che fa di Fazio: LINK

Italia y la caída de Berlusconi – Jornada Semanal

Fabrizio Lorusso – http://www.jornada.unam.mx/2012/02/05/sem-fabrizio.html 

Roma, otoño de 2011, frío en el palacio, calor en las plazas. El Caimán, un apodo del ex Jefe de Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, acuñado por el cineasta Nanni Moretti, se ahogó en un charco de escándalos y desmanes, tras casi veinte años en la escena. Hace falta citar las palabras del que muchos definieron como el “dueño de Italia”, patriarca de la economía y de la política. El Cavaliere, hoy sin más corceles y con su séquito diezmado, pareció elegir, por ahora, una salida del poder, tras caer de su silla dorada.

“Ya presenté mi renuncia al cargo de primer ministro. Lo hice por mi sentido de responsabilidad y del Estado, para evitarle a Italia otro ataque de la especulación financiera, lo hice sin haber perdido jamás el voto de confianza del Parlamento. Es más, hemos tenido muchas veces un voto favorable y mayoritario de las dos Cámaras y todavía contamos con esa mayoría. Permítanme decirlo, fue triste ver que un gesto responsable y, permítanme, generoso, como es la renuncia, haya sido recibido con chiflidos e insultos. Sin embargo, como contrapartida de los centenares de manifestantes que ayer estaban en las plazas, hay millones de italianos quienes saben que hicimos con conciencia todo lo posible para defender a nuestras familias y empresas de la crisis global que afectó a todos los países avanzados, no sólo al nuestro. De todos modos, agradezco a los italianos por su cariño y fuerza que nos dieron para lograr muchos de los objetivos que nos habíamos planteado, ya desde 1994, cuando anuncié mi entrada en escena. Ese día cambió la historia de Italia. Nunca he faltado a ese credo político que pronuncié. Fue y es una declaración de amor para Italia. Dije ‘Italia es el país que amo, aquí tengo mis raíces, esperanzas y horizontes, aquí aprendí de mi padre y de la vida el oficio del empresario, aquí aprendí la pasión por la libertad’, no cambiaría ni una coma de esas palabras.”

Así habló Berlusconi, tras dimitir de primer ministro, el pasado 12 de noviembre. En realidad, sí cambió una que otra coma de esas palabras: Italia ya se ha vuelto “un país de mierda” del que se irá pronto, según sus conversaciones telefónicas del julio de 2011, intervenidas por los jueces y, luego, publicadas. Tanto sus seguidores como los opositores vislumbraron ya el cierre de un ciclo de diecisiete años: una época larga, en el centro de la vida política, social, económica e, inclusive, mundana y oscura de Italia. En el palacio del Quirinale, sede de la Presidencia, el Premier –un cargo de primus inter pares según la Constitución, pero de primus super pares, superior a la ley, según la interpretación berlusconiana de la misma Carta– entregó oficialmente su renuncia al presidente de la República, Giorgio Napolitano. Mientras tanto, la plaza se llenaba de ciudadanos, al grito de “payaso”, “a la cárcel”, y aplaudiendo por la quizás definitiva liberación de una pesadilla mediático-política que, en los ochenta, fue un sueño de éxito, aunque marcado por claroscuros sobre los orígenes de su “fortuna”; en los noventa, un experimento político populista y, finalmente, una comedia ridícula y dañina en la última década.

“A los que festejaron por mi supuesta salida de la escena, quiero decir con claridad que a partir de mañana redoblaré mi compromiso en el Parlamento y en todas las instituciones para renovar a Italia. Viva Italia, viva la libertad.” Pese a esta amenaza final, durante horas en las calles ondearon las banderas tricolores y se destaparon botellas de spumante para festejar la retirada de el Caimán. Sin embargo, la efervescencia del momento dejaría pronto espacio a la angustia. En 2011, la tasa de desempleo juvenil fue del treinta por ciento y, aunque la tasa general fue del 8.4 por ciento, siguen las inequidades: el diez por ciento de la población detenta casi el cincuenta por ciento de la riqueza. El gasto público italiano es casi igual al de los otros países de la Unión (50.5 por ciento del PIB) y su recaudación fiscal algo superior (46 por ciento frente al 44 por ciento), pero Italia derrocha más dinero, hay graves problemas éticos y financieros ligados a la evasión fiscal, a la corrupción, a las mafias y a los delitos de cuello blanco. Además, la economía no ha crecido. ElPIB subió un 0.87 por ciento promedio en los últimos quince años y sólo el 0.2 por ciento en 2001-2010. Esta década perdida dejó una deuda excepcional, equivalente a 120 por ciento del PIB italiano, la octava del mundo y segunda de la zona euro después de Grecia, que registró un 144 por ciento. Sin embargo, la gran diferencia es que Italia representa la tercera economía europea, con un tamaño poblacional como el de Francia y el Reino Unido, por lo que no podría quebrar o dejar de pagar deudas sin arrastrar al abismo a toda la UE, a la mayoría de sus socios en el mundo y al Euro.


Cartel de periferiadesign

La recesión de 2009 y 2010 –que Berlusconi negó rotundamente durante meses, pero que hasta hoy sigue surtiendo sus efectos nefastos– terminó de matar al liderazgo de el Caimán, ya golpeado por escándalos judiciales (juicios por corrupción, fraude fiscal, abuso de autoridad y explotación de la prostitución de menores), políticos (compraventa de votos en el Congreso, cooptación de diputados, aprobación de leyes ajustadas para él mismo llamadas ad personam, conflicto de sus intereses particulares con cargos públicos) y morales (no relevantes penalmente, pero sí para la ética pública del “buen gobernante”). Me refiero a frases pronunciadas públicamente, de mal gusto, misóginas y mesiánicas. “Yo soy el Señor, hay algo divino en ser elegido por la gente” y “Ustedes tienen que volverse misioneros, apóstoles, les explicaré el Evangelio según Forza Italia y según Silvio”, en 1994 y 1995 respectivamente. Hay otras recientes, de 2010: “A las mujeres desempleadas: búsquense a un chico adinerado” y “más vale ser apasionados por las chicas hermosas que gay”, y una de 2006: “Tengo demasiado aprecio hacia la inteligencia de los italianos para creer que hay tantos pendejos que voten contra su propio interés.” Es sólo una escueta selección.

Hoy, la erosión de la credibilidad internacional del sistema-país es evidente. Las leyes pro Berlusconi son incontables: despenalización de la falsificación de balances, condonaciones para evasores fiscales, reducción de términos para la prescripción de varios crímenes, unos decretos salva-Rete4, una de sus televisoras que opera ilegalmente, y tres intentos de crear fueros especiales para altos cargos (incluyendo siempre el de primer ministro), todos declarados ilegítimos por la Corte Constitucional.

Por todo ello, las deudas italianas pesan más. Su monto comenzó a subir vertiginosamente hace treinta años, durante los gobiernos despilfarradores de los demócratas cristianos y su aliado, el socialista Bettino Craxi, quien también fue el referente político del Berlusconi empresario en los ochenta. De la construcción (Edilnord y residenciales Milán 2 y 3 para los VIP) al futbol (equipo del Milán), de las tiendas departamentales (Grupo Standa-Rinascente) a los seguros (Mediolanum), del cine (Medusa Film-Blockbuster Italia) a la Tele (Mediaset) y las editoriales (Grupos Mondadori-Einaudi-Grijalbo), el business man milanés da el gran brinco a la política en 1993. Lo hace para suplir la desaparición de sus aliados en Roma, es decir, de los partidos y personajes sacudidos por las investigaciones de los fiscales de Milán, conocidas como Operación Manos Limpias contra los sobornos. Y lo hace también para protegerse de las tenazas de la justicia que se estaban acercando peligrosamente al núcleo de sus intereses. Así, se resignifica la expresión “conflicto de intereses” para Italia, al juntarse en un mando único el poder político y el económico con todos los perjuicios a la democracia que ello conlleva.

Durante los gobiernos de la coalición de centro-derecha, sobre todo en 2001-2006 y 2008-2011, la ONG Freedom House descalificó a Italia en su informe anual sobre libertad de prensa, al bajarla de país libre a semilibre a causa de “la posibilidad del Premier para influir en la TV pública con un conflicto de intereses entre los más claros del mundo”, lo que hace del bel paese un caso “anómalo en la región por las interferencias gubernamentales, sobre todo para cubrir los escándalos de su presidente”. Y el Caimán responde, en 2006: “La prensa extranjera normalmente es de izquierda y nos presenta de manera distinta de lo que es la realidad.” Hay más: el año pasado el índice sobre percepción de la corrupción fue de los peores en Europa. En fin, parece haberse cumplido una parte sustancial del Plan de Renovación Nacional, antidemocrático y subversivo, que sostuviera la logia P2 de la Masonería de la que Berlusconi era integrante con la matrícula 1816.


En Roma, diciembre de 2009. Foto: Alessandro Di Meo

Tengo treinta y cuatro años. En 1994 tenía diecisiete, es decir la mitad, cuando el hombre que ya estaba entre los más ricos del país y ostentaba el título de Cavaliere del Lavoro, que otorga el Estado a distinguidos empresarios, optó por la “carrera política”. En abril ganó las elecciones, apoyado por una alianza entre partido-empresa Forza Italia, fundado el año anterior, el postfascista Alleanza Nazionale, liderado por Gianfranco Fini, y la formación secesionista y racista de la Liga Norte para la Independencia de la Padania, dominada, hoy como entonces, por el rudo caudillo norteño Umberto Bossi.

Para los que lógicamente no saben qué es la Padania, una nota: según la Lega, se refiere al norte del país, la zona más próspera, que debe su nombre a la llanura padana. Es un territorio difuminado de Turín a Venecia, de Milán a Parma, y sus confines son cambiantes, conforme van variando sus consensos electorales. Se ideó una patria nueva para un supuesto pueblo “céltico, padano y norteño”, distinto del italiano, según los líderes del partido, quienes suelen gritar “la tenemos dura” y “Roma ladrona, la Lega no perdona”, pero no desprecian los cargos en el Parlamento con sede en la capital nacional. Sin duda es posible afirmar que PadaniaIs a State of Mind: o sea, un invento ideológico de una agrupación populista que cosecha votos valiéndose de la xenofobia, el folclor, la repartición de cuotas de poder y el miedo al otro, sea el sureño o el “extracomunitario”. Si bien a nivel nacional jamás ha rebasado el ocho por ciento de las preferencias, en algunas regiones septentrionales mantiene sus feudos con consenso de entre el quince y el veintiocho por ciento. De cualquier forma, en un sistema parlamentario fragmentado como el italiano, son cifras que determinan la sobrevivencia y las líneas políticas de un gobierno.

Ni nueve meses duró el primer ejecutivo de Berlusconi por los berrinches de su aliado Bossi, así que fue reemplazado por Lamberto Dini con un gabinete técnico, es decir, formado por tecnócratas y no por exponentes de partidos. Su naturaleza bipartisan –derecha e izquierda juntos– es, en realidad, necesaria para proteger a los partidos y sus líderes del enorme costo político que ciertas medidas muy impopulares, normalmente de recorte del gasto y aumento de la recaudación, tienen para ellos.

De 1996 a 2001 los gobiernos de Romano Prodi y Massimo D’Alema, de centro-izquierda, lograron el ingreso de Italia en la moneda europea, pero no quisieron frenar al Caimán quien, por una serie de negociaciones políticas, pudo mantener su poder mediático intacto, junto con el conflicto de intereses, para ganar las elecciones de 2001. Los “progresistas” habían perdido la oportunidad de cambiar el statu quoque desgraciadamente persiste hasta la actualidad. El comienzo del segundo mandato de Berlusconi es recordado por la represión contra los manifestantes en Génova durante la cumbre del G8 y por la consiguiente muerte de Carlo Giuliani, el 20 de julio de 2001. Se quiso dar un golpe duro mas no mortal a los movimientos sociales y antagonistas que allí se juntaron, en ese entonces como hoy, indignados y globales, para seguir la pista para “otro mundo posible” trazada desde la insurrección de Seattle en 1999.


Milán, febrero de 2011 Foto: Luca Bruno

Dieciséis años después del ejecutivo de Dini, la historia se repite: en sólo diecisiete días, tras el fin del cuarto gabinete de Berlusconi en noviembre de 2011, el presidente Napolitano nombra al nuevo premier: el economista y ex comisario europeo a la competencia, Mario Monti, quien presenta a las cámaras una ley financiera de emergencia, “lágrimas y sangre”. Entonces se instala un ejecutivo de “responsabilidad nacional”, técnico, con Monti ejerciendo también como secretario de Economía para “salvar a Italia”. Lo votan todos los partidos excepto la Lega, que queda como única fuerza de oposición en el Congreso para tratar de recuperar los consensos perdidos por su apoyo al Caimán, vigente hasta hace poco, en vista de las elecciones a celebrarse en 2012 o 2013. El plan de austeridad de Monti– recortes e impuestos por 20 billones de euros –representa, junto a la anterior ley financiera de Berlusconi (54.5 billones), el reajuste financiero más imponente de la historia italiana.

En 1994, cuando participé en la autogestión y ocupación de mi escuela contra los recortes presupuestarios del gobierno, siendo parte de un movimiento estudiantil que cambiaría mi vida, nunca imaginé que el Caimán duraría tanto en el poder y que sobre él escribiría en 2012. Tampoco pensé, cuando entré a estudiar en la Universidad Bocconi de Milán, que su director, el otoñal profesor Mario Monti, sería, en el futuro, el rector del destino de Italia, justo después del mismo Berlusconi. Irónicos destinos.

Un secreto del éxito de Berlusconi sería de índole cultural y antropológica, ya que él parece reunir varios estereotipos, quizá los más bajos, del italiano promedio. Todos los clichés son máscaras de carnaval, caricaturas exageradas, pero finalmente existen: el futbol, opio de los pueblos modernos; la pinta del trovador con mandolín y los chistes del falso latin lover, la televisión y la burla como reinas, la familia y lamamma como ideales, engañados en la práctica; el machismo y la parranda, la fama elevada a ideología nacional, la leyenda del self made man, tramposo pero exitoso, y el orgullo presumido por ser o haber sido (¿él mismo?, ¿o el país?) el centro de la historia de Occidente. Si bien la mayoría de los italianos no se identifican en este conjunto de “creencias” y clichés, éstos se usan como palancas que conforman estrategias políticas ganadoras.

Sus palabras lo confirman: “Pese a las acusaciones infamantes que la oposición lanza en contra del gobierno, nadie en Europa ha hecho tanto y con resultados tan brillantes”, en 2011, y “Mussolini jamás mató a nadie: a los opositores los mandaba de vacaciones al exilio”, en 2003. Para presentar su himno personal “Menos mal que Silvio está”: “Tengo un complejo de superioridad, así que digo ‘menos mal que Silvio está’, nadie hubiese podido hacer mejor que nosotros”, en 2002. Y recuerden, “el Premier no puede mentir, por definición.” (2006.)


Roma, febrero de 2011

Pese a los clichés, en Italia hubo fenómenos parecidos a los de otras “democracias industriales maduras”: la política hecha espectáculo, la desconfianza popular hacia el sistema y los gobernantes, la crisis del Estado de bienestar, la derrota del salario-trabajo, las utilidades empresariales, el envejecimiento poblacional e institucional, la abdicación de la ética y de la crítica, incluso en la prensa, a favor de la búsqueda de prebendas. Quienes capitalizaran mejor estos factores ganaban, y Berlusconi lo ha hecho a su manera, proponiéndose como continuador de la tradición demócrata cristiana con pinta de liberal y paternalismo absolutista.

El populismo, la maña mediática de Sarkozy y los escándalos de Chirac en Francia, no fueron tan distintos de los de Berlusconi, así como la necedad y las frases celebres de G. W. Bush o de Aznar en España. Pero hay especificidades más marcadas en Italia, por factores como el corporativismo económico, herencia del fascismo, la cultura de la recomendación en detrimento del mérito, las televisoras públicas controladas por los partidos de gobierno y las privadas por el Caimán. La polarización social, incluso dentro de las familias y entre generaciones (los papás protegidos con el viejo sistema frente a los hijos precarios de la globalización), creció. Lo mismo pasó entre los opositores y los partidarios de Berlusconi. Éste aprovechó el vacío que dejó la desaparición de los viejos partidos, así que muchos italianos no lo votaron por una locura colectiva (en los noventa y después), sino que creyeron en una opción que llenaba un hueco en el momento justo y que supo presentarse como creíble. Una izquierda dividida y unas leyes electorales poco equilibradas completaron la obra.


Foto: Der Wanderer

Por otro lado, el suministro lento del berlusconismo al pueblo italiano ha creado más indiferencia, pero también sus anticuerpos, el antiberlusconismo y la reacción de varios sectores: el periodismo, la sociedad civil, la universidad, los movimientos sociales, culturales, políticos, de mujeres y trabajadores, de escritores y actores, los migrantes y excluidos, los precarios y los estudiantes. Un tipo de antiberlusconismo vive de la contraposición, sin ideas propias y creativas, y quizás vaya perdiendo su razón de ser, conforme el caudillo se retire y nos demos cuenta de que los problemas quedan y no dependen sólo de él. Por mucho tiempo la izquierda parlamentaria y sus referentes en la sociedad tuvieron esta postura, aunque ahora parecen despertar. En cambio, por parte de los movimientos, desde los más autónomos e “indignados” hasta los “integrados”, pero críticos y militantes, se propusieron diagnósticos y soluciones distintas a los problemas del país. Las plazas y la gente han estado cada vez más participativas. Quizás ya no sea una minoría y algo se esté moviendo en las demás fuerzas progresistas dentro y, sobre todo, fuera de los palacios del poder. Así fue con el movimiento por el sí en los referendos populares del 12 de junio contra las centrales nucleares, y por el agua pública que registró una aplastante victoria. Las alternativas existen, pero son retos por encarar con reflexiones duras sobre nosotros mismos. 

BattiQuorum: firma la petizione degli italiani all’estero

To:  Corte di Cassazione della Repubblica Italiana

Come cittadino/a residente all’estero ho esercitato il mio diritto votando per i 4 quesiti dell’appuntamento referendario del 12-13 giugno 2011.

L’annullamento del mio voto sul quesito riguardante il nucleare – un fatto gravissimo di cui faccio responsabile il governo – rende gli italiani residenti all’estero dei cittadini di seconda classe, perché non permette loro di esprimersi in merito.

Di fronte a questa situazione, – non come riparazione alla gravissima limitazione dei miei diritti, ma come misura equitativa per non falsare i risultati della consultazione referendaria – esigo che gli elettori italiani residenti all’estero non vengano considerati nel computo finale per la determinazione del quorum sul quesito riguardante il nucleare.

Sincerely,

The Undersigned

SE RISIEDI ALL’ESTERO…

PER ADERIRE: VAI QUI LINK QUI !

 

Incredibile Ma Vero

Manifesto del PDL per votare SI ai referendum del 12 e 13 giugno. Iniziativa IO VOTO SI Dappertutto! (Link Qui)

Italiani in Messico, attivi ma non radioattivi

Saranno stati i tentativi di scippo dei referendum del 12-13 giugno, le notizie dalla Spagna degli indignados e anche quelle dall’Italia degli ultimi mesi. Sarà stato forse l’eco del berlusconismo decadente che arriva oltreoceano insieme all’inquietudine su ciò che verrà dopo la “fine della bestia”. Comunque era da tanto che non si vedeva un risveglio così creativo e dinamico della comunità italiana in Messico o almeno di alcune sue parti attive e coese. A queste latitudini – anche se non credo fosse troppo diverso in Europa e in Italia, almeno prima del risveglio autunnale culminato il 14 dicembre – sembravano affievolite la voglia di cambiamento, l’idea di riunirsi per uno scopo comune (soprattutto politico ma anche sociale), la lotta per informarsi e informare, cominciando fuori dai circuiti ufficiali per poi utilizzarli come cassa di risonanza, e la volontà di formare spazi nuovi per partecipare e immaginare una comunità. Si parte da una semplice e fredda mailing list per recuperare interessi e attività, per tornare a lavorare dentro e fuori dalla virtualità per uno scopo comune. Non si tratta di grandi numeri, delle famose “masse”, ma il coinvolgimento è comunque grande, soprattutto rispetto al numero ufficiale di residenti in terra azteca che sono solo alcune migliaia, e scava in profondità nel reale, non più solo in rete.

Tento quindi di lanciare una prima riflessione sulle attività realizzate da un gruppo di italiani in Messico accomunati dalla voglia di sconfiggere – almeno per un po’ – il mostro, cioè la frammentazione sociale e le difficoltà cui la vita in una metropoli caotica e gigantesca come Città del Messico porta inevitabilmente. Ma anche la atomizzazione e la solitudine, a volte ricercate, a volte sofferte, di un immenso paese che può fagocitarti amabilmente o catapultarti in qualcosa più grande di te in un attimo. La definizione di un movimento sociale, piccolo o grande che sia, così come le eventuali etichette che un gruppo sceglie di darsi o che gli vengono attribuite è sempre oggetto di dibattiti accesi.
Considerarsi “italiani in Messico” o in un altro paese costituisce una possibilità di caratterizzazione sociale e una scelta di vita e identità comune per tantissime persone che vivono fuori dall’Italia. Spesso non è possibile parlare di una vera e propria comunità italiana all’estero ma solo di frammenti e gruppi uniti da interessi lavorativi o vicinanze territoriali e affinità di altro tipo che possono definirsi come “più o meno simili” o almeno temporaneamente coincidenti. Per alcuni forse lo status di migrante ha a che vedere semplicemente con un certificato di registrazione all’AIRE (Associazione Italiani Residenti all’Estero) con cui si cambia la residenza dalla città italiana di provenienza a quella estera d’accoglienza.
D’altra parte l’idea ampia e un po’ fumosa di “italiani all’estero” può confondere fino a perdere ogni rilevanza dato che si tratta di milioni di migranti, mani e cervelli in fuga che di solito vengono ricordati quando c’è qualche momento elettorale o in poche altre occasioni. E poi ci sono altri milioni di “clandestini”, quelli che sono fuori dall’Italia anche da molti anni ma che non si sono mai registrati all’estero e continuano ad apparire magicamente in tutte le statistiche come se continuassero a risiedere nella loro città d’origine della penisola. Referendumnucleare.jpg
E ancora. Le statistiche parlano di centinaia di migliaia di “italiani” che hanno il passaporto e possono votare ma per gli affari interni del bel paese hanno solo un interesse marginale o nullo, anzi spesso non ci hanno mai messo piede ma hanno il diritto di voto acquisito grazie a un lontano parente emigrato magari oltre un secolo fa. All’estero è facile e possibile, anche se illegale, fare incetta di questi voti chiedendo le schede che arrivano a casa per posta ad amici e conoscenti che sono in possesso del passaporto e sono regolarmente registrati ma che non sanno nemmeno cosa sia il voto all’estero o su che cosa sono chiamati a decidere di volta in volta. Quindi ad oggi le modalità per il voto all’estero e l’estensione massiccia dell’accesso alla cittadinanza dei discendenti degli ex migranti italiani sono abbastanza assurde.

In questo contesto un vero e proprio nocciolo duro di italiani in Messico, con opinioni politiche anche molto diverse al proprio interno, ha deciso d’intraprendere una serie di azioni che esprimono la rabbia e l’indignazione per quanto accade in un’Italia che entra in guerra e disinveste brutalmente sul futuro privilegiando piani nucleari e privatizzazioni di risorse pubbliche vitali sull’istruzione e la ricerca. Nella lettera inviata ai media si denuncia tale involuzione e si legge infatti: “Ci indignano l’esercizio di un potere vincolato alla finzione mediatica, l’intolleranza verso la libertà di pensiero, l’operato di una maggioranza parlamentare che dimentica le reali urgenze del paese e calpesta la solidità della nostra Costituzione con una gestione del potere corrotta e personalizzata”.
L’adesione e la partecipazione attiva non coinvolgono allo stesso modo tutte le persone interessate alle diverse iniziative che vengono realizzate nei mesi di aprile e maggio ma la “nebulosa dei sostenitori”, sfumata intorno a un centro fisso, e la diffusione della conoscenza e delle informazioni continuano a crescere rompendo l’isolamento di chi vuole pensare, dire, agire. Si pensa da subito a dei momenti costruttivi per sfidare l’apatia degli elementi dispersi nella Gran Ciudad capitale del Messico e nel paese. Così nasce anche l’idea di un incontro pubblico sul tema dei referendum e la creazione di un blog fotografico e informativo. Infine sorge l’iniziativa Io Voto Sì, Dappertuttoche, indipendentemente dalle opinioni politiche di ciascuno e dalle inevitabili discussioni, rappresenta la voglia di coinvolgere sempre più gente per uscire dall’individualismo in una realtà che lo eleva a principale padrone della vita pubblica e privata.
La campagna finisce su alcuni quotidiani nazionali (italiani) e il Messico diventa per qualche giorno “l’ombelico degli italiani nel mondo”, se così li e ci possiamo chiamare, ma poco importa. Gente che se ne va e che magari torna, chiamiamoli così. Lo stesso blog racconta un po’ questa storia.Mentre i media messicani impazzano col gossip sul bunga bunga, le notizie che arrivano dall’Italia si fanno sempre più pesanti e assurde. Frustrazione, senso d’impotenza, tanta rabbia. ARANCE-SI.jpgQuando, a partire da un appello mail, decidiamo di ritrovarci insieme per un confronto. Come esprimere dal Messico il nostro dissenso? Come far arrivare il nostro appoggio a quanti in Italia non si rassegnano ad una democrazia telecomandata? Il primo passo che riusciamo a immaginare è una lettera di denuncia, ai media italiani e messicani. E l’impegno solenne a promuovere tra gli italiani residenti in Messico il voto di giugno nei referendum. Cominciamo a trovarci, ad organizzarci con flyer e cartoline informative… e ci prendiamo anche gusto. Ma subito arriva l’ennesima doccia fredda: ci vogliono scippare anche i referendum. E’ allora che scatta la campagna: Io voto sì, dappertutto!
Il 2 giugno 2011 si ricordano i 65 anni del referendum che fece dell’Italia una Repubblica. La Festa della Repubblica si celebra ogni anno con un grande cocktail e una passerella di sponsor e prodotti tipici italiani nel giardino dell’Istituto Italiano di Cultura di Città del Messico e sarebbe una grande occasione di riunione e partecipazione se non venisse appunto trasformata in un carosello diplomatico e asettico privo di colori ed emozioni. Privo di storia e di futuro. Allora si beve e basta. La cultura, la musica, la parola sono ferme agli anni cinquanta, The Classics. Ci si “diverte” e non si parla né si pensa minimamente all’occasione per cui la festa è stata creaa o alla congiuntura italiana. Lo spumante è buono e basta così. Poco male. I discorsi ufficiali riproducono gli stessi burocratici sermoni di sempre e perdono il senso della realtà, sono astorici.

Quest’anno l’onere della promozione dell’appuntamento referendario è stato scaricato sui cittadini nonostante il referendum sia un istituto previsto dalla costituzione e realizzato con soldi pubblici. La sua riuscita non importa molto al sistema politico (o a buona parte di esso), non è una novità, e tantomeno al governo che ha promosso le leggi oggetto dei quesiti e che lo combatte fino a scadere nel ridicolo. All’estero si riproduce una situazione analoga e amplificata di apatia e resistenza burocratica. Nessun cenno ai referendum viene fatto dai relatori presenti all’evento del 2 giugno a Città del Messico. Allora ci pensa un flash mob. La nebulosa della comunità attiva si ricompone seguendo un nuovo schema e intona una canzone. Poi alza uno striscione, “…un referendum li seppellirà…”, alludendo a chi? Al governo? Alla cosiddetta casta? Alle mentalità bloccate? All’apatia? A Berlusconi e i suoi “legittimamente impediti”? All’Italia che si crede vecchia e stanca? All’opposizione? A chi si ferma? Forse a nessuno di questi. Decidete voi. 
Una trentina di persone si tolgono la camicia e mostrano la maglietta con la scritta Io Voto Sì tra le facce attonite di molti invitati incravattati. Altri ospiti invece si avvicinano allo striscione per chiedere informazioni sul voto all’estero, sui quesiti, sull’esistenza stessa di persone che ogni tanto “fanno qualcosa” e per lamentarsi dell’insufficienza di informazioni aderendo di fatto all’azione collettiva. Alcuni intolleranti provano a strappare lo striscione che intanto è stato fatto ondeggiare in alto come un aquilone fino alla caffetteria, la zona più elevata del giardino, ed è stato fissato lì. Giungono voci di minacce ufficiali più o meno velate da parte delle “autorità diplomatiche” contro i “manifestanti” che semplicemente svolgono a modo loro quel lavoro che non interessa alle istituzioni. Ma soprattutto rendono la festa un’occasione vera d’incontro e confronto, si appropriano di uno spazio pacificamente, anche solo per poco, ma con la volontà di trasformare la routine e lo status quo in fantasia e cambiamento, per tutti.

da www.carmillaonline.com

Festa del 2 giugno. Flash Mob all’Istituto Italiano in Messico

Città del Messico, 2 giugno 2011, sera.Flash Mob realizzato da un gruppo di italiani in Messico e dal Comitato per il Sì al Referendum all’Istituto Italiano di Cultura, ufficio culturale dell’Ambasciata d’Italia in Messico. Una canzone, uno striscione, volantini informativi e tante magliette colorate tra la gente con la scritta Io Voto Sì e Referendum 12-13 giugno. Tutto ricominciò con un referendum il 2 giugno 1946… E oggi? Partecipa! (link nota info)

Trascrizione Testo della Canzone

Vi ricordate quel 2 di giugno?
al referendum si va a votare:

s’ha da pensare all’indomani,
dare un futuro alla gioventù

Concittadini dell’Italia
se non votate vi pentirete:

i vostri figli ancor vedrete
abbandonare il lor casolar.

Ma cosa fa quel presidente?
Ci invita tutti ad andare al mare

ma i cittadini vanno a votare,
difenderanno la libertà.

Lo striscione. …Un Referendum Li Seppellirà… Ma chi? Il governo? La casta? Le mentalità bloccate? L’apatia? Berlusconi e i suoi “legittimamente impediti”? L’Italia che si crede vecchia e stanca? L’opposizione? Chi si ferma? Decidete voi.

Il flash mob e la comunicazione hanno funzionato tanto che varie persone si sono avvicinate al gruppo che lo sosteneva per mostrare solidarietà e informarsi sul voto all’estero e in Italia. Fuori dalle comunicazioni via mail dei Comites la promozione dell’appuntamento referendario è praticamente inesistente qui a livello ufficiale e si sono quindi mossi i cittadini e i comitati con varie iniziative. Lo striscione di sensibilizzazione sul referendum e sulla situazione italiana è stato difeso per almeno un’ora da alcune persone mentre altri invitati “altamente intolleranti” cercavano di toglierlo e ne strappavano alcune parti forzando il piccolo “cordone” di protezione, spingendo e aggredendo una manifestante…seguiremo il caso…