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Difendere il patrimonio culturale in Messico e in Italia (?)…

Segundo Coloquio sobre Patrimonio de la ciudad de México
Defendamos el patrimonio o nos lleva la tristeza.
Por: Alfonso Hernández H. (*)
Tenemos un Ángel de la Independencia, convertido en emblema de la ciudad. Su rostro mira hacia el Zócalo, donde se perciben muchos acontecimientos, pero, él, también mira una catástrofe que amontona escombros arrojados a sus pies, por una epidemia que pulula en la ciudad. Ese ángel desearía volar, para despertar conciencias e inconsciencias, pero su solo espíritu no puede emancipar el patrimonio esencial que está desapareciendo.
Los enclaves, los símbolos, y los baluartes de referencia cultural en los barrios y pueblos originarios, continúan siendo vulnerados por el urbanismo depredador, pues las dependencias encargadas de preservar el patrimonio, simplemente lo catalogan e inventarían para mantenerlo cautivo en una jaula de la melancolía de la mexicanidad. Tan es así, que los bienes de nuestra cultura e historia los siguen exhibiendo como un botín de la Conquista, y de la Colonia, para esos espectadores distanciados de su identidad, pues ya no se sienten parte de nuestra historia.
Siendo herederos del Pueblo del Sol, debemos cumplir la Ordenanza de Cuauhtemoctzin “continuar luchando al amparo de nuestro destino”…
Para los chicanos, Aztlán está del lado izquierdo del tórax, cerquitita del corazón, casi confundiéndose con él…
Para los chilangos, que no hemos olvidado el arduo aprendizaje del respeto a todo lo que nos legaron nuestros ancestros, y que hoy exhiben en los museos, para la negación de nuestra historia matria y el olvido de nuestro nopal genealógico…
A esos, nosotros, y a cada cual su nagual, nos persigue un coyote hambriento, aullándole a esa historia oficial que se mofa de nosotros, exhibiendo el patrimonio en los museos del olvido para ilustrar el supuesto abandono de las fuerzas tutelares y los mitos de nuestros ancestros…
El paisaje urbano deja entrever algunos vestigios de un olvido incompleto donde algunos académicos se encandilan con las ilusiones ópticas de su punto de vista, y donde somos otros quienes nos comprometemos a que no sigan esquilmando la memoria contenida en el patrimonio histórico, cultural y artístico de nuestra ciudad…
En la Ciudad de México, prevalecen en el presente, huellas históricas y patrimoniales del pasado; y las de un futuro todavía incierto. Y al confundirse el pasado con el presente y con el futuro; se deben crear nuevas atribuciones del gobierno, y mayores responsabilidades de las instituciones, y de los ciudadanos; pues una ciudad que valora, que preserva, y que difunde su patrimonio, garantiza una mejor calidad de su ciudadanía y la autenticidad de su soberanía.
El patrimonio protegido y al alcance de todos, es lo que abre las ventanas y las puertas culturales a la parte luminosa de la ciudad. Por lo tanto, vigilar, proteger y preservar el patrimonio es una responsabilidad de la sociedad en cada localidad donde lo haya.
Evitemos el cambio de forma y función del patrimonio de cada ámbito urbano. Procuremos la representatividad jurídica de la sociedad civil de cada localidad, con la de sus cronistas de barrio, colonia, y pueblo, para encarar a la burocracia de las instituciones federales y dependencias locales. Una prueba de ello, es que desde hace tres años no puede integrarse el Consejo de Salvaguarda del Patrimonio de la Ciudad de México, porque la Ley de Cultura del Distrito Federal carece de Reglamento. Éstos son algunos de los retos que tenemos que asumir, antes de que al patrimonio se lo lleve la tristeza.
Estamos frente a una lucha más contra el monopolio del poder, para hacer ver y hacer creer, para dar a conocer y hacer reconocer, el patrimonio del Distrito Federal, e imponer nuestra propia definición y legítima condición de custodios y apoderados del patrimonio de la Ciudad de México; y consecuentemente tener la osadía de forjar nuestros paradigmas propios.
Los cronistas aplicamos la ley del orden histórico y del simbolismo mestizo, por ser la que nos evita caer en las trampas de la representación dominante del patrimonio coreográfico en los llamados pueblos mágicos, que terminan convertidos en centros de negocios con franquicia transnacional.
Hasta la fecha, los beneficiarios políticos de todo esto, han sido la burocracia ideológica del INAH, y del INBA, cuya doctrina de nacionalismo cultural no ha propiciado el cabal apego y respeto del ciudadano a su patrimonio. Consecuentemente, la manipulación del espacio y el tiempo han hecho que la historia sea la novia de todas sus instituciones.
Debemos consolidar un mensaje cuyo proyecto político remueva conciencias e inconsciencias, evidenciando jurídicamente las contradicciones de las instancias oficiales, pues en la Ciudad de México, el patrimonio, nuestro patrimonio, debe de estar al servicio de la memoria histórica capitalina.
La Ciudad de México es un patrimonio común, en cuyo espacio compartido vivimos y decidimos nuestra historia. Pues el Distrito Federal no es sólo un espacio material que funge como base de toda clase de actividades, sino también un escenario cultural que suscita innumerables representaciones que impactan y repercuten en el ámbito nacional.
Debemos remover en la conciencia de la gente, el sentido de pertenencia, apego, y fidelidad a todo lo que nos da identidad. Pues los modelos y antimodelos del discurso dominante en torno al patrimonio, sacralizan funciones y jerarquías, legitiman inmuebles y excluyen espacios y usos, privilegiando únicamente edificios edificantes soslayando los lugares míticos y vernáculos que preservan la memoria colectiva.
La categoría del patrimonio la siguen estableciendo utilitariamente en relación a su uso proyectado, cuya cualidad de lugar lo convierte en botín burocrático y presupuestal. La teoría oficial del patrimonio es hacer del símbolo un objeto, manipulando el espacio y el tiempo para convertir objetos espaciales en signos simbólicos que materialicen el discurso de los eventos diseñados desde el escritorio.
El auténtico valor patrimonial contiene la capacidad de poner en comunicación espacios y tiempos diferentes, circulando el sentido histórico y trasmitiendo las significaciones de nuestra ciudad con tantos lugares comunes y espacios compartidos culturalmente en los barrios, las colonias y los pueblos.
En el ámbito de la cultura, antes el DDF, y hoy el GDF, se han valido de estructuras mediadoras que burocráticamente siguen acotando y legitimando inmuebles y sitios que sólo ellos catalogan con valor patrimonial; soslayando lo que los cronistas consideramos tradicionalmente como espacios vitales y lugares simbólicos, que definen la esencia y la validez de nuestro patrimonio primordial.
Tan cierto es mi dicho que, la desidia institucional se está convirtiendo en la cal de las paredes, y el salitre de los muros, del patrimonio que derriba el urbanismo depredador y que desmorona el viento suave, cabrón, y devastador.
Desde que indujeron el empobrecimiento cultural en la ciudad, a fin de adaptar a la población a un mercado único, regenteado por la sociedad del espectáculo “para que dejemos de ser pueblo y nos convirtamos en público consumidor de sus eventos”. La burocracia que comanda la industria cultural, ha ido disecando la esencia del patrimonio popular para hacerle perder sus energías. ¿Y si no es así, entonces porqué sí hay presupuesto para gastarse lo que quieren, contratando actuaciones que escenifican teatralmente lo que ellos consideran el imaginario colectivo?
Más allá de los estereotipos con los que se pueda definir el patrimonio tangible e intangible, los cronistas estamos custodiando y defendiendo los espacios y las actividades cuyas estructuras afectivas y simbólicas definen nuestra identidad. El patrimonio local de los barrios, las colonias y los pueblos, es todo aquello que define el origen, el aura, y la vitalidad del lugar. Y que, por acumulación cultural propia, está fuera del mercado ideológico regenteado por el INAH y por el INBA.
Lamentablemente, la salvaguarda del patrimonio no está en manos de un ejecutivo eficiente, de una legislatura representativa, ni de una vigilancia justa. Para ello, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, con el articulado en cuatro decretos, ha restringido jurídicamente las atribuciones y la función de los cronistas, como custodios, difusores, y defensores del patrimonio histórico y cultural de su localidad; lo cual no sucede con la jurisprudencia para los cronistas de todas las demás entidades del país.
Así cómo los cronistas nos apoyamos en la cultura local, también estamos en contra de la burocracia gerencial, por estar contaminada con modalidades corruptas, actitudes paternalistas, y estrategias corporativas plagadas de fayuca cultural. Por eso, los fundamentos del patrimonio local no se basan en una exaltación a ultranza, sino en cómo los cronistas damos legitimidad y fortalecimiento a las tradiciones, costumbres y festividades que generan la circulación de las ideas que refuerzan la pertenencia, la identidad y la cultura. Modestia aparte, los cronistas somos el único grupo especializado que cuestiona y que rebasa los límites críticos contra la opinión y el dictamen de la burocracia cultural.
En lo referente a la definición del patrimonio, la legislación oficial le ha puesto tantos barrotes, y candados, a la “jaula” de la melancolía” de los cantados y decantados tiempos en que todo era bonito. Por ello, la ciudad tiene trazadas muchas “fronteras” como límites impuestos, o autoimpuestos, para fomentar el anonimato ciudadano y dificultar la salida y el cruce de puentes al exterior. La metáfora de la “jaula”, las “fronteras”, y el “puente” entre una y otra frontera cultural, son el equivalente al Departamento de Sentimientos de Culpa que el gobierno federal abrió, luego de suscribir el Tratado de Libre Comercio.
La solidez del puente que seguimos construyendo los cronistas, con todo el andamiaje cultural que tenemos, nos hará cruzar todas las fronteras para abrir esa jaula leguleya con la que tratan de encerrar y manipular la esencia de nuestro patrimonio.
Esto es tan urgente que, en este 2010, la nueva Ley de Desarrollo Urbano “Sustentable” le otorga a la SEDUVI facultades para trastocar el patrimonio a favor del capital inmobiliario y el urbanismo depredador, con nuevas nomenclaturas y tipologías de uso del suelo. Por todo lo anterior, nuestra Asociación de Cronistas seguirá defendiendo el patrimonio esencial, contenido en todos los lugares que preservan nuestra identidad y en todas las actividades que resguardan las festividades que definen nuestra cultura.
Tangible e intangible, es patrimonio primordial cada lugar y toda representación que evoca, y que deja percibir, la resistencia de su sobrevivencia histórica, sin separar la realidad social de la cultura en la cotidianidad.
Alfonso Hernández Hernández, es: Hojalatero social y Cronista de Tepito / Director del Centro de Estudios Tepiteños / ww.barriodetepito.com.mx / En 2009-2010, presidente de la Asociación de Cronistas del Distrito Federal / Museo Archivo de la Fotografía. Miércoles 17 de Noviembre de 2010 / República de Guatemala 34, Centro Histórico, Delegación Cuauhtémoc
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Back In Town. Mexico City Imagine & Delirium

Immagine. Vita, viaggio e delirio da Città del Messico, la capitale in movimento, come recitano gli slogan apposti sugli emblemi e gli scudi del gran Comune messicano. Lo so, non è la prima volta che lo dico, ma la memoria, come le bugie pubbliche e private, ha le gambe corte. Da solista John dal nord commuoveva e cantava con vena pop “…imagine all the people, living life in peace”. Ecco, allora non venire qua al sud, per adesso. Qua non ci si annoia mica, al massimo si spara: quasi quasi son 30mila morti nei 4 anni di governo dell’Onorevole Presidente Fecal (abbreviazione giornalistica per “Felipe Calderon”). Qui c’è il disagio giovanile imperante, anche se poi una risata e una dose ragionata di valemadrismo, cioè “menefreghismo” in spagnolo, prevalgono e sconfiggono il male, la guerra e il tedio, tanto per chiarire. Per esempio, immagina un po’ di fotografare un pesce spacciato per fresco e immortalare i suoi occhi intrisi di rosso spento, due perle dei Caraibi che, a guardarle bene, sono una coppia di cadaveriche protuberanze, una a destra e una a sinistra, come in politica. Son simili a quelle dell’onesto e appassionato fumatore di ganja coi capillari eccitabili ma…che dire? Da un pesce non te l’aspetti. Magari fosse un po’ stonato dal fumo anche il huachinango, quella specie di dentice ritratto in esclusiva per voi lettori dall’impavida camera integrata nel mio cellulare: forse lui, pescato mesi fa, così potrebbe sorridere ancora . Invece no.Qui, nell’ex capitale azteca Tenochtitlan, sputtanata dal conquistatore Hernàn il Cortese nell’anno di Grazia che fu il 1521, l’onnipresente e odiato Wal Mart (la catena di supermercati più mastodontica del pianeta e in assoluto l’impresa con più fatturato, sempre nello stesso pianeta) ama viziare i suoi clienti con le delizie pescherecce degli oceani Atlantico e Pacifico mentre io mi diverto a immortalarle con le foto per non cedere alla tentazione ancestrale e suicida di provarle o anche solo sniffarne l’odore acerrimo.

Credo che potrei fare curriculum per aspirare a un posto come “fotografo del pesce”, un’antica professione che a Napoli era addirittura presente nei registri comunali, ma non chiedetemi di cosa si tratta esattamente.
Niente domande faziose, qua si crea la fuffa buona, mica le balle egiziane sulla figlia illegittima e ribelle di Mubarak. Ma torniamo al pesce. In realtà, si tratta di plasticacce puzzolenti e immangiabili che sanguinano vernice.
“…imagine there’s no countries”. Di male in peggio, spiegatelo voi agli statunitensi che hanno preso in prestito esclusivo, o meglio, hanno patentato internazionalmente, proprio come fa la nota multinazionale Monsanto coi semi e i pezzi di natura libera e selvaggia, il marchio “americano” e il nome di “America”.
Ed è stato così per troppo tempo, per giunta senza chiedere il permesso ai messicani, ai paraguaiani o agli haitiani, per esempio.
Ma sono bazzecole e vecchie storie, ora basta anche con questa. Non facciamo i banalissimi.
Piuttosto il vero dramma della settimana è stato, senz’ombra di dubbio, “l’affaire antitetanica”, un vaccino a cui sono particolarmente affezionato perché mi ricorda l’infanzia felice. E’ come una droga, l’ho cercato, l’ho voluto e non l’ho trovato. Maledizione.
M’han sbattuto violentemente una portiera d’auto sull’indice sinistro e sul corrispondente ginocchio mentre superavo sulla destra, lentamente e imprudentemente, un taxi giallorosso fermo a un semaforo. Cado a zero all’ora per la botta, mi rialzo alla rinfusa, ricevo scuse e riverenze dai passeggeri, infami assassini di motociclisti.
Dopo ringrazio nascondendo l’ira e le parti colpite, non ho nemmeno la ragione dalla mia, ma le ferite sanguinano lo stesso, malgrado la loro superficialità, e sono comunque pezzi di carne sensibile, mica cefali morti, in fin dei conti. Il giorno seguente, per scrupolo, cerco di farmi applicare l’agognata antitetanica, prassi normale in Italia ma più unica che rara in questo bel Messico.
La mia vecchia protezione era appena scaduta e, dunque, ho provato a scaricarne l’aggiornamento nell’ordine: in farmacia (non sanno se c’è, cos’è e perché), al pronto soccorso dell’università (chiuso per ferie), alla clinica dei vaccini di zona o “centro di salute” (chiuso per lutto), all’ospedale pubblico (chiuso per furto), all’ospedale privato, dietro offerta di un lauto compenso a tutti gli operatori disponibili e di una mazzetta golosa per i dottori di turno, ma ecco che anche quest’avamposto del liberismo sanitario non se ne vuole occupare (aperto per scherzo). Il download non è riuscito.
Lasciamo perdere, aspetteremo giorni più magici, meglio non avere urgenze da queste parti, take it easy Fabbrì.
Ripeto mentalmente uno dei miei motti arguti sine qua non (senza il quale non…): “sputa sul tuo destino finché sei ancora in tempo”. Invece sputo sulle ferite, per scaramanzia e igiene, e sulla moto per pulirne gli specchietti e l’anima. “…imagine no possessions, I wonder if u can”, e anche qui, mobbasta, zitto comunista! Cos’è sta roba del “no possessi”? Io dico, la mente segue la parola, cioè “sono immagini dell’altro mondo, quello bello, ancora senza Wal Mart”. Che poi basta una L (elle) in più e diventa “Wall Mart”, il negozio del muro, della parete, ossia: brutta faccenda.
Questa catena di supermercati ha fagocitato le principali aziende messicane del settore come per esempio il caro e celeberrimo Superama e l’infallibile Bodega (bottega) Aurrera (risparmierà) ed è il leader indiscusso della bassa qualità e della precarietà del lavoro nel paese. Esiste anche un documentario coraggioso sulle pratiche poco piacevoli applicate tanto negli USA come nel resto del pianeta da questa multinazionale della distruzione (cioè, scusate, d i s t r i b u z i o n e: qui il documentario masterpiece non plus ultra in inglese “Wal Mart The high cost of low price” LINK).
Sono un incoerente politicante, tante parole e pochi fatti. Come mai? Perché in effetti ci devo spesso andare da Wel Mert, per la forza della fame chimica e per la chimica dell’amore di qualche cassiera, ma soprattutto perché le opzioni alternative scarseggiano, non appaiono più, non son nitide all’orizzonte, chissà, forse a causa dello smog.
Magari dovrei usare qualche stuzzicadenti per raschiare via le scorie di demenza insediatesi durante gli anni bui nelle cavità pulsanti delle circonvoluzioni della mia materia grigia.
Sarà pure una frase barocca e inopportuna, un’intrusione splatter a sangue freddo forse, ma è solo per giustificare un fatto: che i loro ipermercati sono piazzati molto strategicamente nei gangli, come in un campo minato cittadino, stanno sulle grandi avenidas e nelle zone trafficate – è proprio il caso mio, cioè di casuccia mia – e oramai non lasciano più spazio ai negozietti, i famosi abarrotes. Questi si rifugiano nelle viette laterali e nei quartieri popolari, terribilmente fuorimano per chi vive fuorimano.
Ma è un racconto che abbiamo già sentito anche in Italia e non è colpa vostra né mia, è la vita: è il pesce marcio più grande che si mangia il pesce rosso più piccolo. Darwin la sapeva lunga, pace alle teorie sue.
Malgrado tutto, un merito va riconosciuto a questa catena schiavizzante dal nome buffo(ne).
Mi hanno fatto diventare praticamente vegetariano e ho imparato, anno dopo anno, a gestire la mia dieta in modo sano ed equilibrato, senza usare il petrOlio Quore, senza affrontare staccionate da cui cadere ridicolamente per cercare d’imitare uno stupido, uno stupido spot.
Non è un trauma personale dell’autore di questo articolo, ma è vero, tanti giovani solevano farlo negli anni ottanta per evitare le siringhe che crescevano nel fertile terriccio del parchetto di zona oppure per dimenticarsi delle catodiche avventure serali col Drive In e Striscia che, di lì a poco, avrebbero fatto le fortune del Biscione di Berlusconi. Poveri noi, e tutti gli altri filistei.
Non volevo perdere il filo del discorso cadendo così in basso. Rewind e conclusione.
Ho cominciato a valorizzare i coloratissimi mercatini di zona, i cosidetti tianguis, che esploro senza pietà a bordo di una poderosa Suzuki carica di borse e zaini pronti per la spesa.
Son piacevoli fardelli, ansiosi di riempirsi la pancia di frutta tropicale, droghe (nel senso di spezie esotiche ed erbe psichedeliche) e verdure sconosciute come il huitlacoche, il chayote e il huazontle. Infatti il pesce e la carne, cioè i cadaverini esposti sui tristi banconi del super mercante, sono inguardabili, come risulta dalla vera foto-testimonianza apposta in apertura, ed anzi, aggiungo il sempreverde “scripta manent”.
Nessuno, tranne il Dio Web Maestro, potrà mai cancellare questa mia arringa.
Sì, ora il motto latino vale anche su internet. Ho scoperto navigando, parlando e interagendo che ad alcuni connazionali le citazioni nella lingua dei romani in genere suonano vagamente fasciste, ad altri paiono da finto erudito, ma questa volta ci stavano eccome.
In Messico fanno addirittura figo, soprattutto per chi non le capisce, però sarà la Real Academia de la Lengua Española (l’innegabile versione spagnola dell’italiota Accademia della Crusca) a dirimere ogni controversia in merito, come sempre.
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Las fuerzas de "paz" en Haití – Le forze di "pace" ad Haiti

Mientras en Brasil, la prensa (TV Globo) elogia al liderazgo de los cascos azules por parte de las FFAA brasileñas, los jóvenes haitianos les apedrean en las calles de Puerto Principe. Un artículo sobre el tema. www.haitiemergency.orgComité argentino de Solidaridad con Haití
Haití: Varios centenares de jóvenes escogieron por blanco a los soldados de la ONU en el centro de Port au Prince la capital haitiana, lanzando piedras y levantando barricadas en oportunidad de una manifestación provocada por la epidemia de cólera, informó la AFP.
En el Campo de Marte, muy cerca del palacio presidencial se vivía una atmósfera de guerrilla urbana: se oían disparos de balas de fuego, aunque no se podía saber de donde procedían, mientras que los gases lacrimógenos volvían el aire irrespirable.
Neumáticos incendiados y tachos de basura bloqueaban varias esquinas de la capital donde nunca habían sido atacados los cascos azules despues del terremoto de enero.
Los jóvenes se enfrentaron a una decena de soldados de la Misión de las Naciones Unidas para la estabilización de Haití (MINUSTAH) que se encontraban a bordo de una camioneta descubierta. Uno de los soldados, de los que apuntaban a los manifestantes sin lograr reducirlos, cayó del vehículo. Allí fue atacado a pedradas hasta que logró subir de nuevo a la camioneta. “El cólera eso es lo que nos ha traído la Minustah” o ” Vayánse Minustah” gritaban en creol los manifestantes reunidos en un gran campo de refugiados del sismo que provocó más de 250 mil muertos.
“La Minustah desparrama excrementos en las calles” se podía leer en una pancarta, debido a los rumores, desmentidos por la ONU de que serían los cascos azules nepaleses los que habrían traído el cólera en la isla.
Los jóvenes que habían programado en un primer momento dirigirse a la sede de la Misión de la ONU, regresaban al centro de la capital buscando a las fuerzas del orden a las cuales apedrear.
La epidemia de cólera que acosa al país desde mediados de octubre, el más pobre del continente americano, ya ha provocado 1100 muertos y atacado a 18 mil personas. La enfermedad ha cruzado esta semana las fronteras cn un caso en la República Dominicana y otro en La Florida, al sureste de los EEUU “La manifestaciones son en contra del poder y de la Minustah que nada hace. La Minustah debería pacificar al país pero todo es peor adonde está. “La Minustah mata a los haitianos”, asegura Ladiou Novembre un profesor de enseñanza secundaria de 38 años. “Los dirigentes haitianos han olvidado a la población” agrega Novembre a diez días de las elecciones legislativas y presidenciales del 28 de noviembre. “No hay infraestructuras, no hay educación, el cólera arrasa con el pueblo y el presidente no dice una palabra”.Fuente: Le nouvelliste Traducción Susana Merino
Foto portada y más infos: http://haitiinformationproject.blogspot.com
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Video prohibido por la TV colombiana – Acqua, mine e compagnie multinazionali
Compagnie minerarie, inquinamento, avvelenamenti, danni ambientali e spreco d’acqua in Colombia: minaccia per la diversità biologica in Sudamerica
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Haiti: uragani, colera ed elezioni

Da qualche settimana a questa parte, l’attenzione dei mass media internazionali è tornata un po’ a intermittenza a concentrarsi su Haiti, a causa dello scoppio di un’epidemia di colera nelle regioni centro settentrionali (nei pressi di Saint Marc) e dell’altissima probabilità che la piaga s’estenda massicciamente fino al cuore della capitale. A Porto Principe, infatti, 1354 campi d’accoglienza, allestiti d’urgenza con tende e teloni di plastica, ospitano in condizioni estremamente precarie e miserevoli oltre un milione e trecentomila di persone che hanno perso le loro case a causa del terremoto del 12 gennaio 2010. Fanno scalpore nei TG italiani anche le notizie delle due vittime rimaste sul campo nella città settentrionale di Cap-Haitien in seguito alle manifestazioni popolari (provocate dall’esasperazione della gente, dalle tensioni preelettorali e dalla convinzione generale che il colera sia stato reintrodotto nel paese dai caschi blu nepalesi) che sono state represse a colpi di mitra dalla Minustah, la forza “di pace” dell’ONU che svolge funzioni di polizia e militari ad Haiti. Si parla nuovamente di morti, più di 1100 in meno d’un mese per l’epidemia, dei primi contagi nella vicina Repubblica Dominicana e le ultime notizie ci riportano in quest’angolo dimenticato dei Caraibi per immortalare l’ennesima crisi umanitaria. Paradossalmente, per l’accresciuta attenzione mediatica dedicata al dramma del colera, è stata interrotta per un po’ la spirale di silenzio e indifferenza che s’era creata sulla situazione del paese caraibico, il più povero dell’emisfero occidentale che solo alcuni mesi fa è stato colpito dalla peggiore catastrofe naturale della storia moderna: un terremoto del grado 7,3 della scala Richter ha devastato la capitale, una metropoli da due milioni d’abitanti, e altri centri urbani limitrofi come Leogane e Carrefour facendo oltre 250.000 vittime e obbligando centinaia di migliaia di sfollati e senzatetto a vivere per la strada o in tendopoli “provvisorie”.Ancora oggi le cifre relative alle dimensioni del disastro variano a seconda della fonte scelta (governativa, mass media nazionali o esteri, ONG, governi stranieri, organismi multilaterali, ecc…) e cambiano di mese in mese, ma resta comunque la realtà di una tragedia senza precedenti in termini assoluti. Anche se utilizziamo delle stime prudenti, il numero dei decessi rappresenta una cifra enorme che, in termini percentuali, si colloca tra il 10% e il 15% della popolazione dell’area di Porto Principe e del suo hinterland.
Alla tragedia umanitaria del sisma si sono aggiunti i disagi causati dalla stagione delle piogge che è iniziata il maggio scorso e che nei mesi di ottobre e novembre raggiunge il suo momento di massima pericolosità: sebbene sia rientrato l’allarme per l’uragano Tomas, che un paio di settimane fa ha fatto comunque ventuno vittime, trentasei feriti e seimila danneggiamenti di case, resta altissimo il rischio per la popolazione delle tendopoli e per i meno fortunati che s’arrangiano dormendo in strada.
All’incombente minaccia metereologica si aggiunge anche l’emergenza battereologica con il propagarsi del colera che ha già provocato 1110 morti fino ad oggi nel nord e nel centro del paese, soprattutto nei pressi di Saint Marc; c’è stato anche il ricovero in ospedale di oltre 18mila persone affette da questa patologia. Purtroppo il bilancio delle vittime viene aggiornato quotidianamente ed è destinato a crescere dato che i problemi che più di tutti favoriscono il propagarsi delle malattie come quello dell’acqua potabile, una delle peggiori al mondo già prima del terremoto, e quello delle condizioni igieniche in cui versa gran parte della popolazione, esposta quotidianamente alle intemperie e costretta a vivere nel fango o sui marciapiedi, non sono ancora stati affrontati adeguatamente, malgrado il flusso di aiuti internazionali.
Si segnalano anche tra i trenta e i quaranta morti per l’epidemia nel quartiere slum di Cité Soleil a Porto Principe, il che significa che il colera si sta lentamente diffondendo nella capitale. Lo straripamento dei fiumi e dei canali risulta essere un pericoloso e ulteriore veicolo per le malattie proprio ora che la stagione delle piogge sta raggiungendo il suo punto critico.Il clima politico ad Haiti risulta sempre più teso, come conseguenza delle elezioni parlamentari e presidenziali, previste per il 28 novembre, in cui quattro milioni e mezzo di elettori sono chiamati a rinnovare le camere, scegliendo i novantanove deputati e gli undici senatori che le compongono, e a scegliere il successore dell’attuale mandatario Renè Preval, in carica dal 14 aprile 2006. I partiti politici registrati per la tornata elettorale sono sessantotto e i candidati sono diciannove in totale, ma i quattro favoriti per la presidenza secondo diversi sondaggi sulle intenzioni di voto sarebbero (in ordine decrescente di preferenze): la costituzionalista Mirlande Manigat (RDNP – Riunione dei Democratici Nazionali Progressisti) con circa il 17%, l’ingegnere Jude Célestin (INITE – Unità), il candidato “del potere” sostenuto da Renè Preval, con il 13%; l’industriale Charles Henri Baker (Respect/Rispetto) con il 12,5% e al quarto posto il cantante Michel Martelly (Repons Peyizan/Risposta Cittadina), vicino al rapper statunitense Wyclef Jean, escluso dalla competizione l’agosto scorso.
Incertezza e frammentazione si uniscono alla poca chiarezza circa le proposte e le differenze reali tra i vari contendenti che non sembrano voler prendere minimamente le distanze dalle politiche di abbandono dello stato sociale e di apertura completa al capitale straniero emanate dal governo uscente. L’unico candidato che sembra distinguersi dagli altri e distanziarsi dall’establishment politico ed economico attuale sembra essere la favorita Manigat che ha alle spalle un’importante carriera accademica e politica in ambito nazionale e internazionale.Come segnalano le Nazioni Unite nei loro rapporti e comunicati dell’agosto scorso riguardanti il mantenimento dell’ordine pubblico, che è poi uno dei compiti affidati ai caschi blu della MINUSTAH (Missione di Stabilizzazione delle Nazioni Unite ad Haiti) in base alla risoluzione ONU 1542 del 30 aprile 2004, l’intensificarsi della violenza e degli scontri, prima e dopo le elezioni politiche, è una possibilità concreta in un contesto socio-economico drammatico e potenzialmente esplosivo.
Altri problemi gravi riguardanti il processo elettorale sono senza dubbio la probabile scarsa affluenza alle urne, aggravata dalle disperate condizioni di vita della gente dopo il terremoto, e la difficoltà di reperire personale qualificato per gli scrutini.
Al riguardo si sottolineano i pericoli per il processo elettorale e per la stabilità generale del paese rappresentati dalla crescente diffusione di armi nella popolazione, dalla ricostituzione di gruppi dediti al traffico di stupefacenti e al sequestro e dalla eventuale connivenza di questi con le forze politiche in cerca di finanziamenti. Inoltre i movimenti sociali legati al partito Fanmi Lavalas e i gruppi di cittadini fedeli al suo fondatore, l’ex presidente Jean-Bertande Aristide, esiliato nella Repubblica Sudafricana in seguito al colpo di Stato contro di lui del 29 febbraio 2004, sostengono che, ancora una volta, viene negato il diritto degli haitiani a decidere autonomamente il proprio destino.
Infatti, mentre tra agosto e settembre i mass media globali si occupavano ampiamente del caso del popolare rapper statunitense Wyclef Jean, escluso dalla rosa dei possibili candidati alla presidenza per problemi legati al requisito che impone almeno cinque anni di residenza ad Haiti, il partito politico che ha ottenuto i maggiori consensi elettorali negli anni novanta e nel 2000, per l’appunto il Fanmi Lavalas, veniva estromesso dalla partecipazione alle prossime elezioni così com’era accaduto anche in quelle del 2006.
In effetti lo Stato haitiano non ha mai goduto di una reputazione d’imparzialità mentre lo scambio di favori, il clientelismo e le logiche patrimoniali sono stati i meccanismi privilegiati che hanno regolato il funzionamento complessivo dell’apparato politico: le percezioni sulle condizioni della competizione elettorale e il funzionamento dello stato di diritto sono ben esemplificate dai dati forniti da Transparency International sulla corruzione nel mondo che collocano Haiti agli ultimi posti (146esima nel 2010) con un punteggio di 1.4, 2.8 e 2.2 su 10 rispettivamente nel 2008, 2009 e 2010.Negli ultimi mesi si sono moltiplicate le manifestazioni popolari degli sfollati che protestano per l’insufficienza degli aiuti umanitari e la mancanza quasi assoluta di degne opportunità di lavoro data la stagnazione dell’attività economica, soprattutto nelle città, e la scarsa efficienza nell’utilizzo dei 10.194 milioni di dollari stanziati, ma non ancora totalmente versati e impiegati, dalla comunità internazionale. Si annuncia una vera e propria guerra tra i paesi donatori, specialmente gli Stati Uniti, il Canada e la Francia (potenze storicamente coinvolte nella regione caraibica e in particolare ad Haiti), e le relative imprese multinazionali per accaparrarsi le ricche prebende degli appalti pubblici per la ricostruzione del paese e utilizzare, quando sarà arrivato il momento, l’enorme bacino di manodopera a basso costo reclutabile tra le file dei disoccupati e dei disperati dei campi d’accoglienza.
Sotto accusa è finito l’ente che gestisce la maggior parte dei fondi donati dalla comunità internazionale, la Commissione ad Interim per la Ricostruzione di Haiti (CIRH) presieduta dall’ex presidente USA Bill Clinton e dal Primo ministro haitiano Jean-Max Bellerive, cui vengono imputati i ritardi e le colpe per l’inadempimento delle promesse fatte in primavera. La CIRH è stata creata da un decreto presidenziale dello scorso 21 aprile con la missione di organizzare rapidamente la pianificazione, il coordinamento e la messa in atto dei progetti di sviluppo finanziati da enti nazionali e stranieri, pubblici, privati e non governativi, in seguito al terremoto del 12 gennaio 2010. La composizione del suo consiglio d’amministrazione è mista, nel senso che vi siedono sia consiglieri haitiani (14 con diritto di voto) che stranieri (13, incluso l’ex presidente Clinton) (http://www.cirh.ht/). I singoli paesi donatori che più hanno contribuito con capitoli di spesa solo in parte sborsati sono nell’ordine il Venezuela, gli Stati Uniti, la Spagna, il Canada, la Francia e il Brasile, quasi a riflettere gli interessi geopolitici in gioco nella regione dei Caraibi e, più in generale, in America Latina.
Se da una parte non stupisce la forte presenza delle attuali e storiche potenze coloniali o economiche dell’area, come gli USA, il Canada, la Spagna e la Francia, dall’altra sembrano avanzare anche le potenze emergenti come il Venezuela e il Brasile, che è a capo della missione ONU, la MINUSTAH. Ricordiamo pure che il Venezuela partecipa da un decennio a un gran numero di progetti di cooperazione e, insieme a Cuba, è stato il più generoso nell’invio di medici ed elementi della protezione civile un giorno dopo il terremoto, ma è anche il primo paese creditore (il secondo è Taiwan) di Haiti cui fornisce petrolio e gas nel quadro dell’accordo Petrocaribe (il debito di Haiti con Petrocaribe è stato condonato mentre rimane quello con il Venezuela).
In più occasioni la società civile tramite la stampa, le manifestazioni pacifiche e le petizioni ai parlamentari in carica ha denunciato il mancato rispetto del diritto costituzionale alla casa e la mancanza di trasparenza della Commissione per la Ricostruzione le cui riunioni e processi decisionali sono strutturalmente inaccessibili ai più, mass media compresi. I beneficiari teorici dei fondi stanziati dalla CIRH per una buona parte dei 49 progetti approvati finora le contestano ritardi e inadempienze gravi nelle erogazioni dei finanziamenti che bloccano la loro realizzazione (http://www.haitianalysis.com/2010/10/18/donor-money-still-bypassing-haiti-s-homeless-and-jobless).
Un altro punto critico nei rapporti tra la comunità internazionale, lo stato haitiano e la società civile è rappresentato senza dubbio dalle strutture parallele create negli anni dalle circa diecimila organizzazioni governative e non presenti sul territorio nazionale.
Queste hanno conformato una specie di “Repubblica delle ONG” visto che, da una parte, hanno provvidenzialmente supplito alla mancanza di una serie di apparati statali, gestiti da quasi vent’anni secondo i principi più ortodossi dello stato minimo e del Consenso di Washington, in praticamente tutti i settori del welfare, soprattutto istruzione, sicurezza e salute, mentre poi, dall’altra, hanno generato una spirale d’inerzia, paternalismo e irresponsabilità che alla lunga è risultata deleteria per per la società e i governanti haitiani, ormai abituati a dipendere dall’esterno per la risoluzione di qualunque problema. In questo senso la perdita di sovranità politica, militare ed economica così come la scarsa presenza istituzionale sul territorio sono fattori innegabili per spiegare le relazioni esterne e persino l’evoluzione storica complessiva del paese al quale, in base anche a questi elementi, viene applicata la categoria politologica di “stato fallito”. L’esame di coscienza su cause e motivi del fallimento dovrebbe, però, partire da questioni “esterne” e analisi dell’elite nazionale di Haiti che con il grosso del popolo haitiano c’entrano davvero poco (link REPORTAGE “Le guerre dimenticate di Haiti”).
Ad ogni modo le voci più veementi della protesta si levano, paradossalmente, proprio dalla tendopoli più grande, organizzata e visitata dai mass media che si trova attualmente sotto la “protezione” e il patrocinio dell’attore Sean Penn, dell’esercito americano e dell’Ong statunitense Catholic Relief Service. Malgrado questi fattori di “relativo sollievo”, le condizioni di vita nel campo sono pessime sotto tutti i punti di vista: igiene, sicurezza per donne e bambini, micro criminalità, disponibilità d’acqua potabile, tende, strutture mediche e scolastiche, sistema fognario e di drenaggio dell’acqua piovana, salubrità per la conservazione e preparazione di cibi e bevande.
Il tifo, il colera, la diarrea, la salmonella e tutte le patologie legate al consumo di acqua e alimenti contaminati costituiscono pericoli latenti ma sempre pronti ad esplodere in ambienti di questo tipo: le malattie e le epidemie sono sempre state all’ordine del giorno ad Haiti ma l’attenzione su di esse si spegne e s’accende ciclicamente. (LINK video e LINK foto) Questa tendopoli costituisce un’enclave nell’ex quartiere esclusivo Petion-Ville, ridotto in macerie dopo il terremoto, che ospita sessantamila persone stipate in un ex campo da golf, costruito dai marines per lo svago dell’elite capitolina durante la prima occupazione americana di Haiti nel ventennio 1915-1934.NOTA FINALE e IMPORTANTE
Stiamo promuovendo, insieme all’associazione haitiana di avvocati per i diritti umani AUMOHD e alla SCUOLA di PACE di Roma, varie iniziative umanitarie in favore della popolazione di Haiti e quindi vi chiediamo di dare un’occhiata a questo sito e donare qualunque cifra riteniate opportuna. Basta poco per poter comprare delle cisterne d’acqua potabile o delle medicine per allestire piccole cliniche di quartiere. Grazie per l’attenzione.
HAITI EMERGENCY EMERGENZA HAITI -
Haiti – Rivolta e colera – ONU Minustah – 2 morti – TG3 16 novembre 2010
DONAZIONI Scuola di Pace Roma – Aumohd Porto Principe
http://haitiemergency.blogspot.com/2010/10/per-inviare-una-donazione.html
PAGINA FACEBOOK EMERGENZA HAITI
http://www.facebook.com/#!/pages/Emergenza-Haiti-Urgence-Haiti-Haiti-Emergency/160614243961140
DUE NOTE:
1. LA GIORNALISTA DICE CHE I CASCHI BLU DELLA MINUSTAH SONO AD HAITI PER RIPORTARE LA PACE E AIUTARE LA POPOLAZIONE (MA NON C’E’ STATA NESSUNA GUERRA) MENTRE IL LORO COMPITO UFFICIALE E’ DI TIPO MILITARE E HANNO FUNZIONI DI POLIZIA INSIEME ALLE FORZE DELL’ORDINE HAITIANE.
2. “IL MORBO DEL COLERA CHE IL MONDO CIVILE HA DA TEMPO DEBELLATO”, NOI DEL MONDO CIVILE NON CAPIAMO CHE HAITI NON E’ UN PAESE INCIVILE, E’ POVERO…E LE PERSONE NON SONO, IN GENERE, VIOLENTE MALGRADO LE ENORMI CATASTROFI CHE HANNO SUBITO (TRA CUI ANNOVERO ANCHE L’ASFISSIANTE PRESENZA DI FORZE MILITARI STRANIERE).
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Haiti: C'è chi dice NO! RAI Report 14 nov 2010 & Link su Come Aiutare Haiti
PER AIUTARE CONCRETAMENTE E ARRIVARE NEL MODO PIU’ DIRETTO ALLE VITTIME E ALLE ZONE NON TOCCATE DAGLI AIUTI INTERNAZIONALI (GRAZIE AL CONTATTO CON AUMOHD), PER FAVORE CONTATTATE E CLICCATE il Link QUI sotto oppure CONTATTATE FABRIZIO LORUSSO (IL SOTTOSCRITTO):
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La Vida Loca. Documentario Gang Mara 18 e Salvatrucha El Salvador

Documentario completo La vida loca con sottotitoli in francese.
A questo LINK il DOCUMENTARIO in 9 VIDEO YOUTUBE – VER DOC
LINK ORMAI ELIMINATO DA: http://www.ustream.tv/recorded/10080823A questo link il documentario con sottotitoli in inglese (ma pare tagliato). LINK
La vida loca, largometraje del cineasta Christian Poveda, asesinado tiempo después de haber concluido su trabajo fílmico, muestra la vida cotidiana de una de las pandillas más violenta de Latinoamérica, los maras 18, jóvenes salvadoreños que recurren a la violencia ocasionando violencia y desintegración familiar. Esta pandilla y la Mara Salvatrucha viven en una guerra sin piedad.
La vida loca, lungometraggio del cineasta Christian Poveda, assassinato poco tempo dopo aver concluso il suo lavoro di filmazione, mostr la vita quotidiana di una delle gang più violente dell’America Latina, i maras 18, giovani di El Salvador che ricorrono alla violenza generando violenza e disintegrazione familiare. Questa gang e la rivale Mara Salvatrucha vivono una lotta senza quartiere.
Durante casi un año y medio, el director Christian Poveda se infiltra en una de las llamadas maras salvadoreñas, pandillas que se enfrentan entre sí con gran violencia, integradas por jóvenes tatuados de la cabeza a los pies que se dedican principalmente a la extorsión, al robo y al tráfico de drogas.En la colonia La Campanera, en Soyapango, “La vida loca”, filmada con cámara al hombro, recoge la cotidianidad de miembros de una de las principales agrupaciones pandilleras de El Salvador, La Mara 18, que se caracteriza por tener su propio lenguaje, tatuajes, códigos y elevados niveles de agresividad, violencia y criminalidad. Esta pandilla y la Mara Salvatrucha, iguales una y otra en crueldad, impulsadas por la negación de todo y la muerte, viven una guerra sin piedad. Algunos de estos jóvenes fueron asesinados en el transcurso de la grabación, tal y como muestra el documental.
En América Central se les llama maras y son una copia del modelo de las pandillas de Los Ángeles creadas por los salvadoreños que emigraron durante la guerra civil a principios de los años 80. Allí surgieron la Mara Salvatrucha y la Mara 18, las dos principales pandillas que se enfrentan hoy día y entre las que no existe diferencia ideológica o religiosa que pueda explicar esta lucha a muerte, esta lucha que enfrenta a pobres contra pobres.




